feb 10 2011

Control de las conexiones de datos en Windows Mobile con Dial-up Enabler/Disabler

Gabolonte Blasfemus

Un elemento más que importante a la hora de usar cualquier smartphone es poder controlar su consumo de datos, o dicho en criollo, tener el control de la canilla, más que nada si no lo estamos usando con un plan de datos con tarifa plana; y aún así, es deseable dicho control para evitar que la constante actividad de la radio drene la batería y nos deje sin reservas cuando realmente las necesitemos.

Windows Mobile no es la excepción a esto, y si tenemos la conexión de datos con nuestro operador configurada para ser iniciada por demanda, es muy probable que más de una aplicación la mantenga activa durante la mayor parte de la jornada.

Existen algunas buenas aplicaciones para habilitar/deshabilitar las conexiones de dato en WinMo, pero por lejos la mejor que encontré fue Dial-up Enabler/Disabler, la cual venía usando hace como un año, y ahora noto que nunca le dediqué el post que se merecía.

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Ni bien la abrimos veremos, en una cómoda interfaz estilo HTC Touch (Manila), todas las conexiones de datos que están configuradas en nuestro teléfono, incluidas las que son exclusivas para servicios MMS o VPN. El switch nos mostrará al estar en verde que se encuentran activas, y con sólo tocarlo podremos inhabilitarlas, anulando el acceso a la conexión de esta forma por parte de Windows Mobile y las aplicaciones que se encuentren instaladas. Simple y práctico.

Pero esta utilidad no se limita sólo a la función primordial que le da su nombre, sino que viene acompañada de un par de opciones muy útiles. En primer lugar disponemos de un diálogo de configuración, disponible desde el menú, para configurar el tiempo de desconexión automático por inactividad de las conexiones de datos, algo que de otra manera sólo se puede hacer editando el registro. La otra función muy apreciada es un muy rápido y sencillo pero no por eso limitado monitor de conexiones IP, un netstat gráfico que muestra las conexiones vigentes en el sistema, con un cómodo botón para buscar automáticamente en Google la dirección del host destino y así investigar el origen de cada conexión.

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Dial-up Enabler/Disabler es completamente gratuito, y ya suena redundante decirlo a estas alturas, otra genialidad nacida dentro de la comunidad XDA-Developers. Pueden descargarlo desde su hilo oficial o buscarlo en el Omarket.


feb 3 2011

Migrar de Windows Mobile a Android (3): Multitarea y Estabilidad

Gabolonte Blasfemus

Hoy vamos a revisar un tema que siempre fue controversial en casi toda plataforma móvil: La capacidad de multitasking. Y también volcaré mis impresiones sobre otro apartado prácticamente derivado de la buena o mala implementación del primero: La estabilidad del sistema.

Multitarea o Multitasking

imageMe acuerdo cuando comencé a usar mi primer equipo con Windows Mobile que una de las tantas diferencias que me hacían feliz con respecto a la Palm que usaba antes era que por fin tenía en mis manos una PDA multitasking: Podía abrir, dentro de límites razonables, todas las aplicaciones que quisiera, que todas seguirían ejecutándose de fondo, tal y como en cualquier sistema operativo de escritorio contemporáneo. Era algo impensable en el vetusto Palm OS, donde al abrir una aplicación automáticamente se cerraba la que anteriormente estaba en pantalla, y la única sensación de multitarea que el usuario experimentaba era que la mayoría de las aplicaciones recordaban al cerrarse el estado en que se las dejó, para que cuando volvieran a ser llamadas se mostraran tal y como se las había dejado. Esto parecía una solución de compromiso bastante buena para las limitaciones del hardware de aquel momento y de Palm OS en sí, garantizando una buena velocidad de respuesta al no correr nunca más de una aplicación a la vez, y sin por eso perder, al menos en gran parte de los casos, el trabajo que se venía manteniendo con cada aplicación. De todas maneras sí existía una forma de multitaskear más real, que mediante el uso de ciertas interrupciones o vaya-uno-a-saber-exactamente-qué permitía que aplicaciones especiales, como los reproductores de audio y algunos mensajeros instantáneos, continuaran funcionando de fondo mientras teníamos al frente otra aplicación, algo que no venía sin su precio, ya que generalmente volvía mucho más inestable al sistema. Este infierno en Windows Mobile desaparecía, ya que toda aplicación podía permanecer en memoria y en ejecución todo el tiempo que quiera de fondo, mientras los recursos disponibles lo permitieran. Y lo genial era que dentro del modelo de manejo de recursos de WinMo, ni siquiera hacía falta cerrarlas, ya que el sistema estaba diseñado para que se vayan quedando abiertas y en funcionamiento todas las que se fueran activando, para luego inteligentemente cerrar aquellas con más tiempo sin uso, a medida que fuera necesario liberar recursos en el sistema para otorgárselos a nuevos programas. Tan convencidos estaban de esta filosofía en Microsoft, que la mayoría de las aplicaciones no contaban con ningún diálogo para cerrarse, y el botón con la cruz, herencia del clásico botón para cerrar ventanas y programas en los Windows de escritorio, sólo servía para minimizar, o mejor dicho, mandar al fondo la aplicación que se tenía al frente.

Pero aún así, este excepcional esquema en WinMo tenía un par de costados álgidos. Como todas las aplicaciones de fondo permanecían en ejecución, cualquiera de estas que realizara tareas desatendidas automáticamente y sin necesidad de ser iniciadas por el usuario desde su interfaz, las continuaría realizando en background, en tanto Windows Mobile no la cierre por necesitar liberar memoria. Esto hacía que fuera común embotar un móvil a medida que se iban abriendo muchos programas, y más si alguno de estos presentaba problemas de manejo de memoria o de uso del procesador. Este esquema fue seguramente uno de los responsables de la famosamente conocida lentitud que siempre caracterizó a WinMo, y que llegados a casos extremos podían producir que directamente el teléfono/PDA se cuelgue por minutos, o hasta que se lo tuviera que reiniciar porque se quedó completamente duro. Fue por eso que muchas aplicaciones comenzaron a incluir en WinMo una opción explícita en su menú para efectivamente cerrarse, mientras que por otro lado comenzaron a hacerse populares los administradores de tareas que permitían fácilmente desde la barra de estado consultar las aplicaciones abiertas e ir cerrando las que no se deseaban tener en memoria a voluntad, llegando al punto de que HTC, quien fue el fabricante líder de teléfonos con WinMo durante años, incorporara su propio task manager en cada modelo que fabricaba. De esta forma se podía mantener el control efectivo de las aplicaciones, y podíamos elegir si, por ejemplo, queríamos dejar de fondo un cliente de Twitter consumiendo datos al bajar updates durante toda la tarde o no. En pocas palabras, a pesar de los inconvenientes antes vistos, en Windows Mobile se tenía el control de las aplicaciones que se instalaban.

Bienvenidos a Android. Eso no existe más.

imageCuando comencé a jugar con mi Milestone 2 una de las primeras cinco aplicaciones que instalé fue un administrador de tareas, primero porque ya venía con todo el esquema mental heredado de usar Windows Mobile, y segundo porque en varios blogs donde se recomendaba software para el androide siempre sugerían alguno. Adivinen qué, tanto ellos como yo estábamos muy equivocados.

Al principio todo parecía ir bien. De todos los task managers que probé me quedé con Task Manager de Adao Team, por su combinación justa de simpleza, funciones, e interfaz limpia. Podía ver las aplicaciones abiertas y cerrarlas a voluntad. Incluso conseguí un complemento ideal para mi rígida visión de lo que es una aplicación: Startup Cleaner, el que me permitía en teoría eliminar del inicio automático las aplicaciones que no necesitaba que arranquen solas junto con el sistema, otra cosa que conocía muy bien de Windows Mobile, que siempre se comportó como un Mini Windows.

Pero a lo largo de los días empezaron a suceder cosas raras. Casi toda aplicación que instalara, así sea la más pavota, como por ejemplo una de notas, figuraba en la lista que Startup Cleaner me mostraba, por lo que siempre que instalaba nuevas aplicaciones tenía que darme una vuelta por ahí; no me interesaba que el cliente SSH y los 4 clientes de Twitter que puse estuvieran iniciándose cada vez que reseteaba el teléfono. Algo olía mal en todo esto.

El complemento a esta extrañeza lo proporcionó Task Manager, que se la pasaba mostrando aplicaciones abiertas que nunca había iniciado en todo el día o que había matado hacía cinco minutos. Las aplicaciones en Android parecían ser zombis que se levantaban una y otra vez de su tumba, y evidentemente yo no estaba apuntando a la cabeza.

Este sinsentido comenzó a aclararse cuando empecé a leer algunos reveladores artículos sobre el concepto de multitasking tan particular que tiene Android. Ahí entendí unas cuantas cosas:

  1. La filosofía central de Android es que a los ojos del usuario todas las aplicaciones corren todo el tiempo. Esto, cual gato de Schrödinger, es así y no lo es al mismo tiempo, ya que…
  2. Una aplicación en Android no consta de un proceso inequívocamente ligado a la misma, sino que se componen de diversos elementos, cada uno con un set de funciones y propiedades específicas y una jerarquía  bien definida a la hora de ser considerados para su anulación. Dentro de esta filosofía, los diálogos de una aplicación recaen en los elementos llamados actividades, que normalmente se cierran ni bien dejan de estar en pantalla. Pero una actividad puede iniciar un servicio, componente que sí puede ejecutarse de fondo. Es lo que suele pasar cuando nuestro reproductor sigue pasando música o descargamos un archivo mientras estamos haciendo otra cosa. Las actividades al irse de pantalla no sólo se cierran, sino que guardan exactamente el estado en el que estaban al abandonarse, tal y como hacía el viejo Palm OS con sus aplicaciones. De esta forma luego Android puede matar su proceso sin siquiera pedirle amistosamente que se cierre, eliminando toda posibilidad de que procesos mal programados cuelguen o ralenticen el sistema. Luego, si llamamos nuevamente a la aplicación, al cargarse la actividad (pantalla) principal, levantará los datos guardados y se presentará tal y como la habíamos dejado.
  3. Siempre van a haber componentes de una aplicación cargados en memoria en determinados momentos, o que se carguen como respuesta a un evento específico para así realizar una tarea previamente designada. También existirán servicios pertenecientes a aplicaciones que permanecerán en ejecución de fondo, pero que normalmente informarán de tal situación mediante un icono en la barra de notificación, de manera que el usuario sepa que algo está pasando de fondo y tenga el control de ir y detenerlo. Para todos los demás componentes de una aplicación que puedan permanecer en background se puede afirmar que están inactivos, a menos que sean disparados por determinados eventos.
  4. En consecuencia de esto, los task killers o task managers no sirven para nada, y según Google incluso perjudican al sistema, ya que mata procesos antes de que terminen de realizar la operación para la cual fueron llamados, lo que los obliga a despertar una y otra vez (el efecto zombi). También deduzco que deben mostrar muchas aplicaciones abiertas de las que tal vez no hay más que un componente de la misma pausado o detenido.

Todo este menjunje, que por un lado se lo puede ver como state of the art en términos de versatilidad y experiencia de usuario, desde el punto de vista de la seguridad y el control por parte del usuario lo podemos ver como state of the ort. Todo esto puede sonar muy confuso, por lo que quiero dejarlo bien claro:

  • En Android no hace falta instalar ningún task killer, de hecho dañan al sistema. Android se ocupa de abrir y cerrar los diversos componentes de cada aplicación inteligentemente para proveer en todo momento una experiencia fluida. De hecho las aplicaciones que proveen una opción para salir de las mismas lo hacen sólo a modo de dejar tranquilo al usuario, ya que bajo este modelo generalmente nunca se van por completo. De hecho, y para cortar un poco con esta mala práctica para su modelo, a partir de Froyo ya no es posible para ninguna aplicación de terceros, por ende para ningún task killer tampoco, matar completamente a otra aplicación, con sus servicios incluidos.
  • Cuando apretamos el botón back para salir de una aplicación, esta realmente no se va de memoria, pero a los efectos de como funciona Android bien podemos asumir esto, ya que entra, generalmente, en un estado de inactividad, para quedar a disponibilidad de que el sistema la mate cuando lo considere necesario.
  • La única forma de asegurarse en Android de que una aplicación no se ejecute nunca de fondo es desinstalarla.

Presten atención a eso último. Si tienen dudas de que alguna aplicación pueda estar haciendo algo raro, incluso cuando no la están usando y concienzudamente deshabilitaron desde su configuración todo funcionamiento de fondo, no hay forma de asegurarse que nunca ninguna parte de ella va a estar ejecutándose durante el transcurso del día, y que alguna de esas partes, en algún momento, pueda hacer algo que nosotros no queríamos. Sólo pueden estar completamente seguros quitándola.

Estabilidad

imageWindows Mobile siempre fue lento, tan lento como Lento Rodríguez, el primo de Speedy González. Pero, dejando de lado un teléfono que ya me había venido muy castigado por su anterior dueño, puedo asegurar que mis otros dos dispositivos con WinMo jamás presentaron problemas de cuelgues o reseteos, con excepción de cuando una aplicación era claramente la culpable. Era lento, pero muy estable.

En este droide, tengo que decir con tristeza que vengo sufriendo un reseteo inesperado con una frecuencia de al menos una vez cada tres días. Incluso se me han colgado filmaciones, echando a perder todo el archivo de vídeo al no terminar de grabarlo con los encabezados correspondientes. Pero claro, puede ser porque lo rootié, o que en mi ignorancia venía usando un task killer, o algunas de las 200 aplicaciones que ya lleva instaladas… quién sabe. Lo que sí se es que a mis WinMo’s también les instalé bocha de aplicaciones y modificaciones al sistema, y jamás comenzaron a reiniciarse solitos…

Ahora cuenten: ¿Cómo fueron sus primeras experiencias e impresiones con el multitasking de Android? ¿Y qué tal la estabilidad de sus modelos?


feb 1 2011

Migrar de Windows Mobile a Android (2): Agenda y sincronización de archivos

Gabolonte Blasfemus

imageContinuando con la serie que explica todo lo que podemos extrañar (o no) de Windows Mobile al pasar a Android, hoy vamos a ver dos elementos vitales de todo trabajador móvil: La agenda, o dicho más técnicamente, PIM, y la sincronización de archivos con la PC.

Agenda

El apartado agenda es uno de los que más pueden llegar a representar un buen obstáculo para todo aquél usuario comprometido con su Windows Mobile. Y cuando digo usuario comprometido o serio, o heavy user, no me refiero al que hizo de su vida el deporte extremo de probarse una ROM distinta todos los días como si de una camiseta se tratara mientras se instala 30 aplicaciones por semana; me refiero a aquel que asimiló verdaderamente lo que ofrece el dispositivo, al punto de necesitar cada detalle del mismo. Si usas o usabas tu WinMo para trabajar además de para cargarle jueguitos y probar warez, altísimas son las chances de que le dieras un uso pleno y completo a sus excelentes capacidades como organizador personal y a su sincronización con Microsoft Outlook (o alguna otra alternativa) vía el tan amado y a la vez odiado ActiveSync. De esta forma, podemos realizar la afirmación bíblica de que así como es en el Outlook es en el WinMo, y todos nuestros emails, contactos, eventos del calendario, tareas y notas quedaban replicados en ambos lados al cabo de cada sincronización. Bueno, ahora las malas noticias: Eso en Android no existe.

No nos tenemos que olvidar jamás que un teléfono con Android es ante todo un Googlephone, y si permite manejar y sincronizar emails son sólo los pertenecientes a cuentas de Google, lo mismo con el Calendario y todo lo demás.

Pero vayamos por partes como decía el vicioso de Jack. Si del email se trata y si utilizamos Gmail como el 90% de los geeks no tenemos de qué preocuparnos. La aplicación de Gmail de Android es muy completa y poderosa, lo más parecido a tener todas las funciones de la versión web en la mano. Puede que nos pase, eso sí, que a la que venga de fábrica en nuestro teléfono le falten algunas cosas, pero esto es sólo porque no es la última versión disponible, algo que se soluciona fácilmente buscándola en el Market y realizando la actualización. Además, si tenemos una versión actual de Android podremos configurar varias cuentas en caso de que con una no nos alcance, y ser felices.

imageSi por el contrario, necesitamos utilizar cuentas de correo electrónico que no son de Google, no vamos a tener el mismo nivel de integración y facilidades, y ahí se nos presenta una serie de opciones:

  1. Si el teléfono es un Motorola con MotoBlur, esté nos permitirá configurar fácilmente cualquier casilla de correo POP3 o IMAP.
  2. También podemos instalar un cliente de correo por separado que soporte POP3, IMAP e incluso Microsoft Exchange en algunos casos, como los excelentes k9mail, Improved Email o MailDroid.
  3. Por último, nos queda la opción nada despreciable de utilizar todas nuestras cuentas de correo electrónico a través de una cuenta de Gmail, algo que ya muchos hacen de todas formas, y que desde la aplicación de Gmail de Android funciona muy bien ya que la última versión permite enviar mensajes desde cualquiera de los remitentes que tengamos previamente configurados en nuestra cuenta.

Ahora pasemos a los contactos, y acá sí que realmente no nos queda otra opción mejor que manejarnos con una cuenta de Google si no queremos entrar en cosas raras. Cuando configuramos una cuenta de Google en Android podemos elegir qué es lo que queremos sincronizar con la misma, y si elegimos los contactos éstos se replicaran entre aquella y la libreta de nuestro teléfono.

Con el calendario pasa lo mismo: Google espera que usemos su aplicación de Google Calendar, y así tendremos en nuestro móvil un reflejo del de nuestra cuenta de Google. El problema lo tendremos con las tareas, ya que por defecto Google aún no las soporta, salvo por un muy limitado módulo que podemos habilitar desde sus Labs. En este caso, tenemos estas opciones posibles:

  1. Usar las limitadas tareas de Google Labs. Desde la web las podemos visualizar tanto en Gmail como en Calendar, pero no podremos verlas en nuestro andróifono a menos que usemos para eso una aplicación como Astrid, un excelente ToDo manager gratuito que además ofrece sincronización con las tareas de Google. Pero debemos tener en cuenta que ni de cerca se parece al manejo de tareas en Outlook/WinMo: No tenemos categorías, ni fecha de inicio, ni recordatorios, ni periodicidades… es de verdad muy básico.
  2. La otra opción es utilizar la aplicación web de manejo de tareas por excelencia, Remember The Milk, la cual por supus tiene su propia aplicación para Android, como Dios y the-rule-of-cool mandan. El único problema es que para poder hacer esto último es requisito actualizarse a una cuenta Pro, pago anual mediante.

imageEn mi caso estoy utilizando de momento, y no sin una buena cuota de resignación, la opción 1, que me está conformando cada vez más sólo debido a la funcionalidad de Astrid, que permite implementar toda clase de alarmas y recordatorios así como etiquetas y niveles de prioridad. Por supuesto que nada de esto es sincronizado con las tareas de la cuenta de Google, pero es algo; si necesitamos avisos para nuestros quehaceres nuestro teléfono lo hará a través de Astrid (yo también comienzo a amarla…).

Por último nos quedan las notas. Tal vez no muchos las usen, pero en mi caso lo hacía con frecuencia, y he de afirmar que era todo un placer tenerlas replicadas y a la mano tanto en mis computadoras como en mi teléfono, y sin tener que pensar en si tenía conexión a Internet ni depender de una cuenta online. Pero como todo lo demás en Android, acá también necesitaremos de una. Google no posee en la actualidad un manejo nativo de notas, por lo que las opciones evaluadas por mi fueron las siguientes:

  1. Utilizar Google Docs para almacenar y recuperar las notas como archivos de texto. Lo malo de esto es que Android aún no posee ninguna Google Docs App oficial que permita abrir fácilmente y con sincronización offline todos nuestros documentos, pero sí existen algunas aplicaciones de terceros que lo hacen. Del lado de la PC sucede lo mismo, ya que hace un tiempo que Google retiró el soporte offline para sus docs, aunque afortunadamente parece que piensan rehabilitarlo a lo largo de este año.
  2. Instalar Note Everything, un gestor de notas gratuito pero poderoso que además de permitir importar nuestras notas existentes de Microsoft Outlook, posee la opción de exportar todo su contenido a la tarjeta SD para tener un backup, así como mediante un módulo gratuito que se descarga por separado, NE Gdocs, exportar cada nota como un archivo de texto separado a Google Docs. Lo malo es que no posee sincronización alguna; la exportación a SD deberemos realizarla a mano todas las veces, y la subida a Google Docs también, con el agravante de que no se pueden subir todas las notas de una vez, sino que deberemos seleccionar una por una.
  3. Así como Remember The Milk es el rey de los ToDo en aplicaciones en la nube, para las notas el puesto recae sobre Evernote, el cual también posee su aplicación para Android y también para Windows, lo cual lo hace mucho más atractivo y funcional a la hora de consultar las notas desde la PC. Tenemos varios puntos buenos con esta opción, ya que tanto que no sólo sirve para almacenar notas; básicamente podemos tirar fotos, links, grabaciones, y lo que sea, que luego serán automáticamente sincronizadas. Lo malo, muy malo, es que, a menos que actualicemos a una cuenta paga, no tenemos acceso offline a nuestras notas en el móvil, lo cual es un turn-off importantísimo. Imaginen no poder ver un apunte en el momento que se lo necesita por no tener conexión a Internet…

imageY en este caso tengo que decir que pasé por las tres opciones en este corto tiempo con mi Android. Primero fue Note Everything, del que tengo que decir que es una excelente aplicación de notas si no se está interesado en la sincronización; pero yo lo estaba, claro. Luego me jugué por Evernote, ya que sus vistosas aplicaciones para Windows y Android prometían, y no me había quedado claro si realmente en la actualidad el problema de no poder cargar una nota sin conexión en el teléfono; tengo el vago recuerdo de una prueba que me había salido positiva. El amor se acabó el día que necesitaba leer con apuro una nota desde mi droide y estaba tan seco de batería que tenía la conexión de datos desactivada; ahí aprendí que no podía relegar información importante en algo que dependía de estar conectado al momento de consultarlo. Ahora estoy probando la opción de Google Docs. Google aún no devolvió el soporte offline para la aplicación web, pero al menos desde Android hay algunas buenas aplicaciones de terceros que permiten tener acceso sin conexión a nuestros documentos, dos de ellas son GDocs y Docs Pics. Personalmente vengo utilizando el primero con bastantes buenos resultados, ya que además permite realizar la conexión a Google de manera segura; el único problema es que al sincronizar por primera vez una nota que antes no tenía se deberá abrirla para que descargue una copia local que luego podamos acceder sin conexión, lo cual nos puede traer nuestros problemas. La otra contra muy importante es que debemos ingresar la contraseña de nuestra cuenta, lo cual a más de uno nos crispa los pelos. Ambas aplicaciones tienen algo de reputación como para no desconfiar tanto, pero aún así sería muy importante que implementen Oauth si quieren que se las tome más en serio. Volviendo al lado del escritorio, y de momento mientras esperamos por Google a que reimplemente el modo offline, podemos descargarnos en Windows un backup de nuestros documentos con la aplicación GDocBackup, aunque padece del mismo problema de tener que ingresar la contraseña, aunque al menos es open source.

Por último en este apartado, queda aclarar que no consideré ninguna de estas opciones sin tomar el cuenta el importantísimo factor de que debía migrar lo que ya tenía en Windows Mobile/Outlook. Afortunadamente Outlook hace fácil exportar cualquiera de sus carpetas en formato CSV, ya sean contactos, citas, tareas o incluso las notas. A partir de ahí no tuve mayores problemas para importar los contactos en la versión web de Gmail y las citas en la web de Google Calendars desde las respectivas aplicaciones web oficiales de Google. No fue así con las tareas, donde me fue imposible algún tipo de importación automática, por lo que aprovechando que tenía pocas tareas activas copié y pegué desde el archivo CSV exportado de Outlook en nuevas tareas que fui creando en Google. En el caso de las notas fue similar, y a pesar de que tengo una buena cantidad no me quedó otra que copiar y pegar una a una en la aplicación de Windows de Evernote. En Note Everything sí es posible importar desde el CSV de Outlook previo un par de retoques.

Como ven, la única forma de tener en Android algo parecido a lo que se tiene en WinMo a nivel PIM, es totalmente a costa de aplicaciones/servicios web, los cuales corren con el gran riesgo de depender del acceso a una cuenta, la cual puede ser bloqueada sin previo aviso o robadas sus credenciales de acceso. Con respecto a la dependencia de la conexión a Internet, podemos llegar a configurar Gmail con nuestros contactos así como Google Calendar para acceso offline en la PC sincronizándose a través de Google Gears, preferentemente desde Chrome para que también nos permita crear iconos directos a las aplicaciones.

Sincronización de archivos

imageAlgo indispensable y que va de la mano con el pack PIM para cualquiera que venga de Windows Mobile. La sincronización de archivos es algo vital, y difiere de sincronizar notas y recortes con aplicaciones como Evernote o por Google Docs, ya que hablamos de poder sincronizar una carpeta completa con todo su contenido, donde pueden haber archivos de cualquier tipo, sin restricción alguna al respecto. En Windows Mobile era exactamente así, una carpeta se creaba automáticamente dentro de Mis documentos, cuyo contenido se replicaba en cada sincronización con el de la carpeta My documents del dispositivo móvil. De esta manera, además de tener a mano de esta forma cosas imaginables como documentos de office y archivos de texto, se podían sincronizar cosas realmente interesantes, como por ejemplo el archivo de datos de KeePass que recuerda de manera segura todas nuestras credenciales y contraseñas.

Y acá tenemos otra pésima noticia: Android no tiene nada ni remotamente parecido que lo haga de manera nativa; existe la opción de sincronización con Windows Media Player 11 por USB pero sirve solamente, como se deduce, para archivos multimedia. De momento encontré sólo dos opciones viables:

  1. PCFileSync, que  puede ser un excelente reemplazo de la función de sincronización de archivos de WinMo. Este programita gratuito descargable desde el Market permite sincronizar cualquier carpeta de la tarjeta SD del teléfono con un recurso compartido SMB de Windows/Linux o con un servidor FTP. Puede funcionar conectado tanto por Wi-Fi como por 3G/GPRS, y permite la configuración de varios perfiles distintos de sincronización. Seguramente lo estaría usando ahora mismo sino fuera que lo encontré después de ya estar usando…
  2. Dropbox: Otra vez encontramos solución a las funciones faltantes de Android recurriendo a una aplicación web de las líderes en Internet en su segmento en particular. Dropbox, al igual que con los servicios anteriores, también posee cómo-no su aplicación para el androide. El funcionamiento de Dropbox es a prueba de nabos, y hace exactamente lo mismo que la función de sincronización de archivos de WinMo con Windows: Todo lo que tiremos en la carpeta de Dropbox en nuestra computadora se replicará automáticamente, pero esta vez vía Internet y los servidores de Dropbox, a todas las demás máquinas donde tengamos instalada la aplicación y configurada nuestra cuenta. Esto también nos ofrece la ventaja de que podemos acceder a nuestros archivos desde cualquier PC y sin necesidad de la aplicación de Dropbox, tan sólo con un navegador, acceso a Internet, y nuestras credenciales. Una cuenta gratuita ofrece un almacenamiento de 2 GB, lo cual es más que suficiente para cosas como documentos y archivos que se quieren sincronizar con el móvil, así que va perfecto, pero hay un catch: La aplicación de Dropbox para Android es un poquito diferente de las versiones para PC. Mientras que estas últimas se encargan de efectivamente sincronizar las carpetas locales, esto es, si cambia algo en el contenido de la carpeta de cualquiera de las PCs sincronizadas, el cambio se propaga automáticamente a todas las demás carpetas de los otros equipos, en la app para Android el comportamiento es algo distinto, y se trata más de un visor del contenido de nuestra cuenta de Dropbox en Internet, pero con caché. Dicho de otra forma: Cuando abrimos la aplicación no estamos viendo la carpeta local de nuestro Android donde sincroniza Dropbox, lo que vemos desde la aplicación es el contenido de nuestra Dropbox en la nube, y si tocamos un archivo para abrirlo lo que la aplicación hará es descargarlo en ese mismo momento en la carpeta de caché del dispositivo para luego abrirlo en nuestro teléfono. De esta forma, si vamos abriendo y por ende bajando varios archivos desde nuestra Dropbox de Internet, la carpeta de caché local se parecerá cada vez más a la carpeta de Dropbox de nuestra PC, pero con la diferencia de que ningún cambio que hagamos en ella será sincronizado (subido) a nuestra cuenta y por ende a nuestras PCs. En teoría, el único tipo de sincro que la aplicación soporta es que si abrimos un archivo desde ella, lo modificamos, guardamos, y cerramos, esto será detectado y automáticamente se subirá ese archivo modificado desde la caché del teléfono a nuestra cuenta. Pero es algo que sólo vi funcionar a veces. Si realmente queremos asegurarnos que si modificamos algo en el teléfono llegue a nuestra Dropbox, lo ideal es utilizar la función de upload de la aplicación y subir el archivo que modificamos dentro de la carpeta de caché, que normalmente es una que se llama Dropbox y reside en la tarjeta SD ( /sdcard/dropbox , más fácil imposible).

imageAl momento de publicar esto aún sigo utilizando Dropbox para mis necesidades sincronizatorias, y hasta ahora no he tenido mayores problemas, pudiendo decir que en el apartado sincronización PC a PC es mil veces mejor que depender de conectar el móvil de una PC a otra.

Nos vemos en la próxima.


ene 25 2011

Migrar de Windows Mobile a Android (1): Usabilidad, Integración y documentos de Office

Gabolonte Blasfemus

imageA los efectos de colocar un título descriptivo que cumpla con las reglas básicas del manoSEO me quedé con este bastante aburrido, pero por momentos este post bien podría intitularse “Android: Seguí participando”, “Google y la RPMQTP” o “Volvé WinMo que te perdono”. Bueno, no tan así tampoco, pero lo cierto es que existen ciertos cambios algo radicales y algunas decepciones para quien venga de ser un heavy user de Windows Mobile. Ciertamente no son suficientes ni por asomo para hacer que quiera regalar mi nuevo teléfono con Android y seguir con WinMo, es innegable que el SO del robotito verde tiene muchas ventajas comparado con un sistema diseñado hace ya muchos años, y estamos en un momento en el que finalmente está alcanzando ese equilibrio donde comienza a adquirir esas características y detalles muy deseables y típicas de un software con algo de madurez. Android está ahí mismo ahora, terminando de quitarnos motivos para los que todavía veíamos que le faltaban cosas que WinMo tenía hace rato, aunque todavía le falta un poquito, claro. Con este post inicio una serie donde voy a intentar analizar las diferencias con las que se encuentra cualquier usuario serio de Windows Mobile cuando aterriza en Android, dividido en distintos apartados: Algunos clásicos, otros más exóticos y exclusivos de los usos que yo le daba a mi WinMo y pretendo ahora darle a mi droide.

En general mi impresión de Android es muy positiva, aunque estoy seguro que esto también se debe y mucho al teléfono en sí, porque sencillamente un Milestone 2 es una bestia. Por tanto corre con esa ventaja, pero aún así quiero destacar lo que hoy por hoy podemos y no podemos esperar de Android. Vamos a los bifes con esta primer entrega.

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ene 12 2011

Paranoid Android

Gabolonte Blasfemus

imageQue el tiempo que tenía Windows Mobile en mis manos estaba contado, a pesar del amor que le tengo, era algo que supe durante buena parte del año pasado. Me gusta decidir sin dejarme influenciar (en lo posible) por las mayorías, y yo con WinMo estaba muy contento, a pesar de correrlo en un procesadorcito de unos míseros 200 MHz y sentir muchas veces que iba en cámara lenta. Pero cuando una plataforma es oficialmente desechada por su fabricante, todos empiezan a mudarse hacia tierras más fértiles. Por un lado se volvió algo bastante decepcionante la cada vez mayor escasez de nuevas aplicaciones, quedando la comunidad de WinMo de XDA-Developers como el único estandarte levantado que aún sigue desarrollando. Por otro, existen motivos tan dispares como desear aplicaciones que por su novedad son lanzadas directamente para plataformas más calientes. De hecho, el grado de hotness de Android alcanzó límites muy extremos, principalmente gracias a los modelos de media gama que lo acercaron a un público mucho más amplio, no sólo al de los que disponen de la plata para comprarse el último iPhone o el HTC más groso. Y cuando te encontrás un día con más de un usuario que de buenas a primeras cambia su celular y aparece con uno nuevo movido por el droide de Google y comienza a hacerte preguntas sobre el mismo, te das cuenta que llegó el momento preciso de saltar de ese barco en pleno hundimiento. Y yo tengo algo experiencia saltando de barcos que se hunden en el mundo móvil, primero salte de Palm, y ahora de WinMo.

Durante estos meses, y a pesar de que venía muy cómodo con lo que mi HTC Touch Viva me ofrecía, venía considerando que ya había esperado suficiente para que aparezca un andróifono que cumpla por lo menos con los siguientes puntos:

  1. Que incluya o disponga de actualización oficial para ese modelo a la última o penúltima versión disponible de Android.
  2. Que esas últimas versiones de Android estén lo suficientemente pulidas e incluyan esas cositas básicas que siempre se olvidan en las primeras versiones, y principalmente, cosas que en la actualidad vengo pudiendo hacer sin problemas en WinMo . En el caso de Android podemos hablar de perfiles Bluetooth faltantes, tethering, y la posibilidad de instalar/mover aplicaciones a la tarjeta SD por ejemplo.
  3. Que no tenga demasiados puntos flojos en el hardware; por ejemplo una cámara muy pobre.
  4. Y lo principal, que no rompa una regla que siempre trato de seguir con respecto a la compra de móviles viviendo en un país como Argentina: Que sea lo suficientemente barato como para que en caso de robo pueda reponerlo en un tiempo relativamente corto y no sentir que me quedo “de a pie” por tener que volver a un teléfono de características inferiores por un largo rato.

Evidentemente el punto 2 y el 3 siempre estarán en oposición, y es por eso que casi todos los modelos que podían llegar a tener mi sello de aprobado estaban en un monto que para mi economía y la realidad del país en el que vivo no son muy compatibles. Y es que aunque te puedas comprar un teléfono de tres mil pesos como si nada, dudo que te haga gracia que te sea arrebatado en poco tiempo.

Aún así, tengo que reconocer que rompí un poco esa regla por esta vez. Estuve a punto de decidirme por el Samsung Galaxy 550, posiblemente la mejor elección en media gama para un androide, ya que viene con Éclair (Android 2.1), conectividad 3G y radio FM (algo que muchos extrañamos en algunos smartphones), todo a un excelente precio. Pero finalmente me decanté por la oferta del operador Personal, quien vía emperne de año y medio con un costoso plan de AR$199, está ofreciendo, bastante silenciosamente diría yo, el Motorola Milestone 2 al ultracompetitivo precio de AR$1.299. Y para el nivel de las especificaciones que ostenta este aparatejo, he de decir que aún así con ese oneroso contrato es una excelente oferta. Aunque vale aclarar algo que a Personal se le “escapa” a la hora de describir su plan Personal Black Todo Incluido de AR$199: Los 500 minutos libres para hablar que dice incluir se componen de 250 minutos para cualquier destino y los otros 250 son únicamente para llamar a otros números de Personal, lo cual en la práctica nos deja con 250 minutos reales, siendo los otros tan sólo un bonus que puede que lleguemos a aprovechar o no.

P1120092Ahora, a casi una semana de tenerlo, y haber intentado con mayor o menor éxito tener la misma funcionalidad que ya tenía en mi teléfono anterior con WinMo, creo estar en condiciones de emitir unas cuantas opiniones sobre Android, que tendrán lugar en otro post para no alargar tanto este. Sobre el Milestone 2 de Motorola en cambio les puedo resumir que es un muy lindo fierro, se siente muy robusto, y la cámara no me decepcionó tanto; para tomar fotos está bastante bien, el flash ilumina lo suficiente como para que de noche la calidad sea aceptable… pero sólo a una distancia corta. La calidad del video en HD supera a las fotos me atrevo a decir, aunque no me gustó nada que uno de los videos que filmé quedó inexplicablemente corrupto y no se pudo abrir en ningún reproductor. Ahora bien, existe algo a tener muy en cuenta con el matrimonio Android-Moto, y es el tema de como vienen garcando a quienes confiaron en la marca, al no liberar actualizaciones oficiales a las posteriores versiones de Android en sus modelos, o hacerlo sólo para determinadas áreas geográficas. En pocas palabras, si tu MotoAndroid no es un modelo top y vivís por sudamérica, tenés todas las de perder. Aún así me decidí por este Moto porque, más allá del factor precio, viendo que algo de soporte le dieron al Milestone original es posible que al menos vea un upgrade oficial a Gingerbread (Android 2.3), y ya Honeycomb será otra historia.

Volviendo a las diferencias entre WinMo y Android, tengo que decir en primer lugar que voy a evitar hablar de performance, porque no me parece justo comparar un Windows Mobile que venía usando en un procesador de 200 MHz de hace 3 años contra un Android en un procesador actual de 1 GHz y con mucha más memoria; sólo puedo acotar que en el MM2, salvo algún cuelgue muy ocasional y por poco tiempo que tuve después de darle bastante caña instalando aplicaciones a troche y moche, el resto del tiempo la experiencia es totalmente fluida, todo un paraíso viniendo desde lo anterior. A nivel funcionalidades básicas no estoy tan conforme, y termino de confirmar que WinMo es una excelente solución PIM la que al día de hoy Android ni se le acerca, pero ya hablaré de eso más en detalle, y de sus mitigaciones. Por lo pronto sepan que ahora me siento del club de los tops, porque ahora por fin tengo un teléfono donde se puede jugar al Angry Birds.