Nov 13 2011

Dudas Existenciales (85): ¿Existe algo mejor que Windows Live Writer?

Gabolonte Blasfemus

No recuerdo si ya lo comenté alguna vez, pero por ciertas cuestiones, y mientras que en mi PC de escritorio solo tengo un Windows 7 de 64 bits que uso religiosamente, en la netbook, a pesar de continuar con el triple booteo, lo que uso la mayoría del tiempo es Ubuntu. (Imagen de la tortuguita propiedad de Belis@rio)

El primer motivo es puramente agnóstico, y se trata de la velocidad. Windows 7 pudo haber nacido mucho más ágil que su antecesor Vista, pero con su Service Pack 1 y actualizaciones mediante, una instalación de trabajo con unas cuantas aplicaciones ya dejó de ser algo pasable en un Atom con 1GB de RAM, y no existe optimización que pueda remediarlo. Ubuntu en cambio, que desde hace un buen tiempo reemplazó al Linux Mint original que había instalado, incluso en su últimas encarnaciones y aunque no sea lo más ágil del mundo muestra un desempeño bastante más admisible a pesar de algunos extras que se le quieran agregar.

De Mac OS X no tengo mucho para decir; francamente fue desde el vamos un experimento para mí, y así deberían en general tomarse todos los hackintosh. Usar como entorno de trabajo un SO que tiene que ser crackeado en múltiples niveles para que siquiera se digne a correr en un hardware que originalmente no admite y que puede dejar de hacerlo en la siguiente actualización, sumado al problema con los drivers que hace que en ningún equipo funcione realmente todo (siempre queda alguna estupidez que falta), solo puede ser una buena idea en la cabeza de alguien con la exacta combinación de geek, Apple fanboy y rata. Por ende y tras unos vagos y fallidos intentos de instalar Snow Leopard en su momento el Leopard que originalmente le puse a mi LG X110 descansó eternamente, hasta que finalmalmente fue pasado a mejor vida para recuperar espacio. Más allá de eso evidentemente necesito una nueva netbook o ultraportátil.

El segundo motivo para apegarme a un Linux y a Ubuntu en particular, por supuesto, es puramente por gusto e interés de aprender más del mismo al tener que usarlo día a día en reemplazo de todo lo que generalmente hago desde Windows. Llegué a un nivel de gusto y acostumbramiento que aunque Windows 7 funcionara más rápido seguiría booteando mi Ubuntu por una cuestión de familiaridad, al menos en mi netbook donde el factor entretenimiento tiene mucho menos peso que en el escritorio.

ubuntu¿Y por qué Ubuntu en particular, considerado por muchos como el Windows de las distros Linux, o el Linux for Dummies? Probablemente por eso justamente. Al ser la distro más popular, Ubuntu posee una comunidad, y por ende un nivel de soporte y ecosistema muy por encima del de otras distros, sumado a que por ser hija de Debian, muy posiblemente una solución explicada para Debian funcione también en Ubuntu. También es seguro que si sale algún software con versión para Linux, Ubuntu será la primer distro en donde se preocuparán que funcione. A eso sumémosle su alto factor de “just works” que todo usuario de Windows sabe apreciar; la mayoría de las veces no hace falta recompilar la rueda cada vez que se cambia algo.

También me mueve el deseo de elegir, si es que lo considero posible para mis necesidades, software libre, y estar preparado para una inminente independización de la mayor parte del software comercial y privativo.

El resumen es que todo viene muy bien hasta ahora. Incluso me resulta mucho más fácil conectarme a un servidor SSH desde la consola de Linux que usando PuTTY en la Windola. Obviamente existe más que un faltante, por ejemplo las limitadas opciones en comparación a la hora de establecer videoconferencias (algo que vino a mejorar mucho Google+ con sus Hangouts), o lo lento del reproductor de Adobe Flash para Linux, pero generalmente me llegaron a resultar tolerables. Tampoco les voy a mentir, Linux es mucho más competitivo en el escritorio ahora que hace unos años gracias al multiplataforma Google Chrome y su Web Store, porque por dar un ejemplo reconozcamos que pocas cosas le ganan a TweetDeck, y la versión de escritorio para Adobe Air, al igual que este último y Flash, sencillamente apestan en Linux; en cambio, la versión para Chrome del pajarito negro sobre fondo amarillo que fue recientemente destruída adquirida por Twitter funciona igual de bien en cualquier sistema operativo que permita instalar a Chrome. Sin embargo, lo que hasta hoy no logré llevar muy bien es encontrar un editor de blogs decente para Linux. Pero primero hagamos un poco de repaso.

Desde los inmemoriables tiempos de WordPress que a poca gente le parecía suficiente el editor online que ofrece la interfaz de administración web del mismo, por ende siempre se estuvo buscando (y ofreciendo) algo más. Lo ideal era conseguir lo más parecido a un procesador de textos con el agregado de ciertas facilidades clave para lo que es la edición de un post: Un entorno totalmente WYSIWYG donde no haya que pensar ni en un solo tag HTML para las tareas habituales. Muchos se acercaron a este ideal, pero el que realmente vino con el editor definitivo, ese que tenía todo lo que alguna vez quisimos, fue sorprendentemente Microsoft con su Windows Live Writer.

Windows Live Writer_2011-11-11_05-00-08

Soporte y detección completa para WordPress con sincronización de categorías y etiquetas, publicación y recuperación de borradores, diccionario en múltiples idiomas, e incluso división de la entrada con solo apretar un botón; WLW lo tuvo todo desde el principio. Nunca nadie se le acercó en usabilidad y calidad, ni siquiera en algo tan simple y necesario para todo generador de contenidos ocupado como poder copiar y pegar una imagen desde el portapapeles y aplicarle efectos y sombra con un par de clicks. Todos estábamos contentos con él, hasta el punto que ya nadie se quejaba de si había un cliente de weblogs offline mejor por ahí: WLW es lo mejor, nadie llegó más arriba que eso. Pero claro, eso es si usamos Windows.

En el universo Linux volvemos a los mismos dimes y diretes con respecto a este tema porque, al menos desde lo que conocí en todo este tiempo, no existe nada como WLW. De hecho una búsqueda muy popular que arroja tonelada de resultados es windows live writer linux. Muchos afanan sanateando un artículo para robar visitas con estas keywords, llegando a poner títulos tan hipócritas como “Instalar Windows Live Writer en Linux/Ubuntu”, pero obviamente ninguno da una solución real, porque todo el software del paquete Windows Live utiliza tantas librerías nuevas y propias de MS que Wine, el emulador para aplicaciones Windows en Linux por defecto, nada puede hacer al respecto para que funcione. En general, se puede ordenar a este tipo de posts bajo las siguientes categorías:

  1. Están los que dan vueltas alrededor del hecho de que no se puede instalar WLW en Wine, y terminan sugiriendo la famosa solución de la bazooka para matar al mosquito que no necesitábamos que ellos nos la digan: Usar WLW desde un Windows virtualizado con Virtual Box dentro de nuestro Linux.
  2. No faltan los fanboys de Linux (todavía queda alguno quemado dando vueltas) afirmando que existen muchas alternativas open source mejores que WLM, para luego listar todas las aplicaciones conocidas que no les llegan ni a los talones.
  3. Dentro de esta línea, algunos apuntan a Blogilo como el equivalente más cercano de Windows Live Writer para Linux; la realidad es que aunque está mucho mejor que el resto de las opciones a Blogilo le falta tomar mucha sopa para llegar al nivel de funcionalidad de WLW.
  4. Todavía se pueden encontrar posts antiguos hablando de Flock, ese fork de Firefox que incluía todo tipo de herramientas sociales, entre ellas un editor de blogs, y que no existe más (al menos actualizado y con soporte).

Todo esto resulta muy molesto a la hora de redactar un post desde Ubuntu, dejando la tarea generalmente para el Windows 7 de mi escritorio (casi por convicción no abro W7 en mi netbook a menos que sea absolutamente necesario o de puro capricho) o tratando de apañarme como puedo con el editor online de WordPress, que aunque mejoró mucho con el paso de los años aún tiene ciertas molestias importantes. Mi otra opción es usar ScribeFire, desde el que estoy escribiendo esta entrada en conjunto con el editor de WordPress para reafirmar mi disgusto. Seguramente todos lo conocen, pero para quien no ScribeFire es un reconocido un editor de blogs con varios años de trayectoria que funcionaba originalmente como una extensión de Firefox. En su momento lo probé y no me había agradado en lo más mínimo. Hoy, intentando averiguar cuánto había mejorado con el tiempo, descubrí que existe ScribeFire Next, el cual es una versión mejorada del original con una interfaz simple que, según su autor, “es tan simple que hasta un cavernícola podría usarla” (calculo que habrá recibido muchas quejas en el pasado por esto). También existe ScribeFire para Chrome, el cual es prácticamente igual a ScribeFire Next y al que estuve poniendo a prueba repetidas veces. Debo decir al respecto que aunque se deja usar, es otro caso más de los que le faltan algo más que cinco para el peso. No me caben dudas que lo que más extraño de Windows Live Writer cuando no lo uso es la posibilidad de copiar y pegar imágenes manejando automáticamente los links a la imagen en tamaño original y las proporciones.

Algo que noto además es que en esta época post-blogstar ya nadie sale a hablar de estos temas, como si fuera una vergüenza replantearse qué se usa o contarlo cuando todos están detrás del humito de la social merda. Por tanto, y si no te apena decirlo, ¿qué usás para escribir en tu blog?


Oct 2 2011

El lustro de Geekotic

Gabolonte Blasfemus

Imagen por Like_the_Grand_CanyonQue no es lo mismo que una lustrada, que a muchos les haría falta. Pero ustedes saben de qué se trata esto. Geekotic cumple hoy sus 5 añitos, y como todo infante de salita de 5 también vino teniendo su primer etapa de rebeldía, esa que es preludio de lo que vendrá cuando 7 años después lleguen los granos con pus. Tal afirmación se encuentra evidenciada en la intensificación (estaba por usar profundización pero es una palabra que gracias a los políticos aprendí a odiar, y que me suena a emperne) de ciertos rasgos característicos que me vine planteando en los últimos años, que básicamente son no escribir de los temas de moda sólo para ganar atención y tráfico a menos que sienta que tengo algo realmente interesante para decir, y hacerlo sólo cuando disponga de tiempo y ganas en lo posible. No tengo una vida muy fácil. y eso llevó por supuesto a meses muy dilatados de unos 2 o 3 posts con suerte, que en tales ocasiones me obligaban a hacerme el tiempo para publicar algo más y no sentir que estaba dejando agonizar a mi criatura. Creo que para mí el desafío, lo importante, pasó por recuperarlo como un espacio propio, alejado de noticias y situaciones que tengan que ver con toda la maquinaria vende-humo con la que se vino identificando a todo lo que tenga que ver con Internet en el inconsciente colectivo local. En pocas palabras, encontrar verdadero valor y no quedarme con la imagen de que el escenario de Internet, al menos el local, se trata de los mismos de siempre con su arrogancia e hipocresía envuelta en humito. Tal vez lo más importante para mí era volver a opinar y expresar lo que siento de la forma que me salga, obviamente sin atacar directamente a nadie, pero sin ponerme a pensar tampoco en todas las susceptibilidades de juguete que pudiera tocar después de apretar el botoncito de Publicar. En todo esto sentí un buen avance.

Otro punto en el que me quería concentrar es que aunque las entradas sean pocas en frecuencia, tengan verdadero contenido, así implique algo largo de leer. De hecho, si es largo de leer lo veo como una señal de que realmente tenía algo para decir, exceptuando por supuesto a los artículos que tienen que ver con el consejo o el tip casual. Me gustaría pensar que alguna de esas entradas largas pueden llegar a hacerle el viaje o la espera más amena a alguien en su día, como a mí me la hacen tantos otros.

imageEn este momento de breve balance también pasa por mi mente las distintas etapas de Geekotic en cuanto a sus temáticas, que por supuesto están directamente enlazadas a los acontecimientos personales de su autor, o sea quién champurrea las teclas en este preciso momento. Dentro de su categoría principal enfocada en la tecnología, fue mayormente en sus principios un weblog dedicado a dar consejos y opiniones sobre Windows, alabar las bondades de Opera, y eventualmente hacerse mofa de otras alternativas, principalmente de las que tenían inmensos rebaños se fanáticos en sus filas, ya que como dice el viejo dicho, uno no suele tener problemas con Dios, sino generalmente con su club de fans. También fue, desde el principio, un sitio dedicado a la movilidad, con su primer etapa muy enfocada al universo Palm (el cual exploré con entusiasmo desde el mismo momento que tuve en mis manos una), por lo que pasó a ser conocido por muchos como un blog sobre Palm. Luego de la muerte de mi segunda Palm T|X, y de la agonía de Palm toda como compañía, comprendí que era tiempo de migrar a tierras más fértiles, y adquirí mi primer Pocket PC, la cual inauguró otra nueva etapa, entregada en un principio a conseguir imitar todo lo que ya se podía y era genial hacer en una Palm, y más tarde sacarle todo el provecho posible a Windows Mobile como plataforma.

Dentro de lo móvil, no caben dudas que el período más largo de Geekotic fue con Windows Mobile. Solo necesito recordar que después de esa iPaq original fui usuario asiduo de dos smartphones HTC con la misma plataforma, lo cual me llevó a explorar un mundo inmenso de posibilidades, convirtiendo a WinMo en la plataforma más querida.

Pero la vida es constante cambio y evolución, y esta etapa también pasó. Windows Mobile siguió el camino del olvido de Palm OS, y el futuro, ahora presente, comenzaba a tener lugar sólo para iOS y Android. Así fue como, después de estar un tiempo en la trinchera resistiendo bastante bien desde mi ultimo HTC con WinMo, me pasé a las filas del Androide. Y aunque Geekotic nunca iba a olvidar su etapa con uno de los SOs móviles más entrañables, llegaba el momento de hablar de Android.

imageOtras cosas también cambiaron. El llevarle la contra a los fanáticos comenzó a aburrirme, además de ver que así se alimenta la imbecilidad de gente que es capaz de insultar, irse a las manos o peor por probar su punto de que su gadget/software/marca de elección es la mejor, cuando irónicamente al llegar a ese punto la desacreditan completamente. Aún así, siempre hay un lugarcito para una cuota de humor a expensas de las diferencias; no es sensato perder el humor por gente que necesita una lobotomía.

También sucedió lo que tal vez pocos esperaban en un blog que defendía tanto a Windows: Cada vez hay más consejos y trucos para Linux, algo que también va de la mano con una exploración más profunda del mismo por mi parte.

Algunas cosas cambian, y los weblogs no son la excepción. Hoy Geekotic cumple su quinto aniversario, y seguirá cumpliendo, y cambiando. Como yo.


Oct 5 2010

4 pirulines de Geekotic

Gabolonte Blasfemus

imageNo señores. No me he olvidado ni se me pasó por alto, casi deliberadamente, como en todos los demás años. Este pasado 2 de octubre se cumplían 4 años desde aquel tímido post que invitaba a quien quisiera a continuar disfrutando (o sufriendo) de mis andanzas, pero en esta nueva casa bautizada Geekotic, la que por ahora parece ser la definitiva para mis descuelgues y locuras, aunque nunca se sabe lo que puede suceder a futuro, no?

Repasando un poco el contenido generado en este tiempo, me pasa algo que ya había experimentado en otras circunstancias y ocasiones durante mi vida: Ver algo escrito por mí y vislumbrar a ese otro yo que alguna vez fue, y del cual ya no tengo una concepción cabal o consciente de que siga siendo parte de mi persona actual. Sorprenderme con su chispa, sus ocurrencias, y sentir con algo de desesperanza que ese ya no soy yo, lo cual indicaría que me tengo muy poca confianza (no es un gran secreto) o vengo en un eterno declive. 😀

Pero, no deja de ser gratificante, sentir que se deja una marca, que alguna vez se pudo ayudar o acompañar a alguien, con tan sólo disponerse a compartir unas palabras nacidas desde el fondo de uno mismo. Y en ese sentido, es que valoro mucho más en un blogger (perdón por la mala palabra) esas entradas donde tienen algo para decir, y no donde simplemente regurgitan una noticia de actualidad, y es lo que también valoro en las mías. Y más allá de que retransmitir información de actualidad no deja de ser otra tarea loable si se hace bien, con constancia, y encima le sumamos el plus de la traducción que la acerca a quienes no pueden o no están dispuestos a leerlas en su idioma original, en el caso de un weblog y no un sitio de noticias prefiero leer a su/s autor/es, lo que tienen para decir, y no a la noticia en sí.

En este tiempo, que ya se me hace increíble que sea tanto, atravesé todo tipo de etapas, tanto en lo profesional como en lo personal, que se una forma u otra fueron plasmadas en muchas de las entradas que ahora forman parte de esta bitácora. Tengo bastante claro el hoy de la misma, o al menos… por hoy :D. Aunque existan casos en los que me gustará hablar de determinada noticia del momento, de la semana pasada, o del mes anterior porque sienta que tengo algo que decir, lo que primordialmente Geekotic seguirá acumulando son cosas que me ocurren. Si me ocurre haber probado un programa para mi teléfono que a mí me resulta realmente útil, lo diré tal como lo veo y en el momento que pueda o considere oportuno, así la aplicación haya sido novedad el pasado invierno. También me puede ocurrir tener un típico delirio mío, opinar mal o bien sobre algo, o contar algo interesante que descubrí dentro de la esfera de la tecnología, pero el punto será que concluí que no quiero escribir posts tipo fábrica de chorizos. Cuando me pongo a escribir algo, tal vez no sea una obra maestra ni mucho menos, pero paso horas hasta que queda más o menos como me gusta, o hasta poder verificar sin margen de error que todo lo que digo que pasa con el software X se aplica en todas las condiciones posibles. Y cuando los momentos de reflexión e inspiración sean suficientes para que ese post se vea terminado y vea la luz, ahí estará, caso contrario quedará esperando hasta que exista suficiente tiempo/ganas/energón para que quede algo que me satisfaga.

Eso dará lugar a que puedan pasar en ocasiones algunas semanas sin aparecer noticias de que Geekotic está vivo, o de repente existir la inmensa (?) cantidad de 3 o 4 posts en una semana. Pero aunque la mayoría de lo que espete serán delirios algo largos de leer, también meteré en cuanto pueda algún que otro tip que me guste, haya usado, y me parezca útil, aunque siempre dentro del marco de que va a surgir de mis ganas, no de la obligación de un “trabajo”.

imageY francamente, esa libertad es la mejor sensación que se puede tener. No quisiera estar nunca en la piel del que se siente realmente presionado a escupir palabras todos los días vía web para mantener un nivel de visitas/pagerank/lectores; se vuelve un trabajo y por más que te guste lo que hacés a la larga lo vas a terminar también odiando, al menos esa parte.

Volviendo al concepto de cuando sea el momento será, en cuanto algunos de esos momentos ocurran le cambiaré un poco el aspecto a esta cálida cueva, cuyo aspecto siento que ya cumplió su ciclo y me entusiasma pensar en como podrá quedar luego del nuevo cambio. Por lo pronto, que haga lo que quiera no quiere decir que no esté abierto a sugerencias, mientras no vengan con la prepotencia de quien pretende que por pasar y regalar unos minutos de su valiosa atención a este blog de mala muerte se la tienen que chupar.

Finalizados estos desvaríos, me alegra mucho haber estado acá durante estos 4 añitos expresando muchos de mis conflictos tecnoexistenciales junto a ustedes, y poder seguir haciéndolo. Ahora el Gabolonte emotivo les dice hasta los 5, mientras es guardado cuidadosamente en su caja. Lengua fuera


Jun 5 2010

Muchacho que andás perdido, y te encontraste (espero)

Gabolonte Blasfemus

9prpr6 ¿Cuánto tiempo sin andar por acá, no? De alguna forma creo que me pasó el efecto faltazo al cole, cuanto más faltaba más vergüenza me daba volver, y eso que no es ni más ni menos que mi weblog.

Para serles sincero, había en la gatera una versión primigenia de este post, mucho más larga por cierto, en la que me detenía a lloriquear un largo y tendido sobre todos los porqués que en parte me hicieron dejar de lado Geekotic, e incluso un excelente proyecto como la Guía de Windows, por largo tiempo. Pero para no dejarlos tanto con la espina hagamos un resumen: Problemas familiares/personales, Twitter como microcanalizador de opiniones diarias que de otra forma irían por el blog, y la bobósfera con demasiada gente idiota, superficial y mandaparte que te hace desear ni pertenecer a ella. Pero no me tengo que deprimir por esas cosas, al menos por lo último; quiero sentirme contento de pensar que muchos/as que en su vida real eran pobres empleados administrativos, de callcenters o directamente nada encontraron su lugar para sentirse importantes y hacer plata. La lástima es que entre ellos y sus chupaseguidores se farandulicen hasta el punto de verlos hasta en la sopa y que luego salgan en los medios opinando como los representantes de la Internés; triste triste. Pero como dije, me siento bien si lo pienso por el lado de que a alguien le empezó a ir bien.

Tengo mucho material en la cabeza que quería plasmar y debido a mi constipación blogueril no publicaba. Cosas que encontré, que descubrí, cosas viejas, algunas más o menos nuevas… la verdad no me importa, prometo no preocuparme más ni autocensurarme porque algo me parezca que no va a interesar o que porque lo encontré en un recóndito post de hace 3 años ya no vale la pena hablar de eso. Simplemente voy a escribir de lo que me gusta en el momento que me interese sin pensar más, y punto. Y sí, como no soy de la pomada nardo-geek-chetonga, no voy a hablar de las aplicaciones que pruebo en mi iPhone o en mi Android (al menos en este último, todavía no, después veremos), así que seguiré hablando de las grosas apps para WinMo con las que le saco el jugo a mi HTC Viva, para que otros WinMobileros de corazón que anden por ahí puedan sacarle algo de provecho.

Con esto de alguna forma anuncio oficialmente que retomo luego de una muy larga y dilatada pausa, aunque Geekotic nunca cerró, siempre estuvo acá. No prometo de todas formas ninguna frecuencia en particular; voy a escribir lo que me salga cuando me salga. Bueno, algo que siempre hice, pero ahora más.


Dic 31 2009

Balance Geekótico 2009

Gabolonte Blasfemus

Si hasta las grandes series tienen su famoso capítulo relleno donde los personajes “recuerdan” un montón de escenas de capítulos anteriores, los programas de TV muestran por estas épocas “lo mejor del año” y los músicos curran a lo loco cada vez que sacan un “greatest hits”, por qué Geekotic no iba a tener su propio post relleno con un compilado de los más significativos del 2009? Quizá hasta se haga una mala costumbre…

Este año que ya se termina me trajo, como a todos, tanto cosas buenas como malas, que generaron altibajos que de alguna forma se fueron plasmando en los ánimos y la frecuencia con la que actualicé este sitio, al mismo tiempo tan personal y otras no tanto. Desde momentos en los que no tuve tiempo y/o ganas de escribir sobre nada hasta otros en los que me divertí mucho haciéndolo, se fueron sucediendo distintos momentos interesantes que valen la pena rescatar de este imperdonable weblog ahora que despedimos un año más. Con ustedes los mejores/peores momentos/posts del 2009 (seleccionados por mé mesmo, qué esperaban? Aunque si quieren pongo para que voten…).

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