abr 2 2010

SciLor’s GrooveMobile, la música de Grooveshark en Windows Mobile

Gabolonte Blasfemus

image No descubro la pólvora si digo que los viejos tiempos de Last.fm terminaron hace mucho, desde el momento en que agregó suficientes limitaciones a las cuentas gratuitas como para hacerlas inusables. A partir de ahí, nuevos sitios se hicieron populares, y entre ellos Grooveshark, el cual desde una interface flash en la web limpia y minimalista, ofrece la posibilidad de escuchar online y compartir cualquier tema. Grooveshark ofrece aplicaciones móviles para disfrutar de su experiencia en la palma de nuestra mano, pero nos encontramos con dos problemas: Sólo están disponibles para las cuentas pagas y no ofrecen ninguna aplicación para el ya poco apreciado WinMo.

Afortunadamente todavía quedan desarrolladores con ganas de hacer magia en las PCs de bolsillo. SciLor’s GrooveMobile no sólo nos permite buscar y escuchar nuestra música favorita en Grooveshark, sino que no lo hace de forma totalmente gratuita, ya que ni siquiera requiere que nos registremos con cuenta alguna para funcionar. Por el momento esta fabulosa aplicación gratuita y de código abierto está aún en fase alfa, pero aún así funciona muy bien para buscar y escuchar música a discreción. Por supuesto aún le faltan muchas, como la posibilidad de acceder con nuestra cuenta de usuario y escuchar nuestros favoritos y listas de reproducción, o mostrar el arte de la tapa del álbum al que corresponde cada canción, pero son detalles. SciLor’s GrooveMobile requiere del .NET Compact Framework 3.5 instalado en el dispositivo para funcionar, y por supuesto debemos tener en cuenta a la hora de usarlo el consumo de datos, por lo que será recomendable utilizarlo a través de Wi-Fi o una conexión 3G con un plan de datos ilimitado.

Vía Best Windows Mobile Apps.


mar 9 2010

Los Letrosos

Gabolonte Blasfemus

image Generalmente vienen del mundo de la filosofía, las letras y el periodismo, y también de los sectores más ombliguistas, muertos o corruptos de cada uno, respectivamente. Pero todos poseen un par de sentimientos en común: Ya sea públicamente (si tienen la posibilidad de hacerlo) o para sus adentros y/o entre colegas, destilan un gran odio y desprecio a esa ya no tan nueva herramienta de comunicación nacida de Internet misma, pero que para ellos nunca dejará de serlo así cumpla 10 años: Los weblogs. Y más allá de que existen otras definiciones emparentadas bajo el mismo término, no encuentro una que le quepa mejor a este tipo de fauna: Letrosos. (Imagen vía emdot)

Por supuesto, no todo filósofo, escritor y/o periodista es uno de ellos, afortunadamente. Muchos de hecho aprovechan por completo las nuevas tecnologías y la web social en su propio beneficio, con la seguridad de que les esperan grandes oportunidades y de que pueden tener tanto o más éxito en ella como en los medios gráficos. Pero el letroso es distinto. Automáticamente asocian a “los blogs y todo eso” con un rejunte de monos que “apenas saben escribir”, metiendo en esa bolsa a todo aquel que no sea de su palo.

Por supuesto, la aversión a la tecnología y el miedo a aprender cosas nuevas es un elemento base de esta actitud, principalmente en mayores de 30, pero yo veo que existe algo más con esta particular gente; es como si en sus más oscuros deseos tuviera que ser necesaria una especie de carnet o identificación que habilite a cada persona al privilegio de ser leída o escuchada por las masas, algo que si no fuera gracias a Internet, aún sería de esa manera. Y eso es lo que muy adentro de su cerebrito de palabras más odia un letroso: Esa libertad de expresión que ellos no dejan de ver como libertinaje, y principalmente como competencia.

image Y es que antes las cosas eran mucho más fáciles. La masa imberbe no tenía mucho para elegir a la hora de decidir quien moldearía sus opiniones y pensamientos, debían sí o sí quedarse con las negociadas influencias provenientes de los grandes medios, esos por los que nuestros amigos letrosos lucharon y entregaron hasta lo innombrable en muchos casos para poder ser parte, independientemente de lo buenos o no tanto que fuesen profesionalmente en lo suyo. Y es por eso mismo que ven como una injusticia universal que ahora cualquier hijo de vecino pueda ser leído, visto o escuchado por miles sólo en base a sus propios atributos o talentos, y sin necesitar de ningún permiso concedido por la pertenencia a cierta logia o gremio. Pero se pone aún peor para esta buena gente si pensamos en todas las ocasiones que negligencias, censuras y engaños, principalmente en el entorno periodístico, han sido destapados por un mísero blog, poniendo en evidencia la otrora incuestionable calidad y veracidad de estos profesionales letrosos, por la cual ahora tienen que rendir examen de manera permanente y de a par a par con cualquiera que quiera hacerse escuchar. (imagen vía Nationaal Archief)

Consecuentemente a lo expuesto, para un letroso la posibilidad de mejorar y abrazar las nuevas tecnologías dentro de su labor está sometida a un gran condicional en su mente: Nosotros sí podemos, pero ellos no deben. Así como no cualquiera puede publicar en un diario o libro sin el beneplácito de grandes medios y editoriales, y sin ser parte de ese ambiente en particular que nuestros amigos consideran superior a todos los demás, pareciera que sus mayores anhelos corren por la misma vertiente en lo que se refiere a la posibilidad de publicar en la web, el cual esta gente, dentro de sus limitaciones, no deja de ver ni más ni menos que como un nuevo modelo de imprenta. ¿Y a quién se le ocurre que los brutos imprenteros tengan derecho a publicar sus ideas a la par con ellos?

Eso es, lo que a ojos de un letroso, somos los geeks en relación a esa nueva e indescifrable imprenta que representa la web para ellos. Sumémosle que cualquiera puede tener y mantener un weblog hoy en día sin muchos conocimientos técnicos, algo gracias a lo que realmente todos pueden publicar en la web, incluidos ellos mismos, y el caos es completo. Para un letroso, el imprentero sólo tiene que aparecer para que le corten la cabeza el día que la imprenta no funcione, o en este caso, que el blog no cargue o la PC se cuelgue. Pretenden que seamos meros esclavos técnicos de esa herramienta que muy a su pesar necesitan utilizar para seguir haciendo lo que ellos consideran su magia. Y los geeks/imprenteros no deben existir para nada más que para su mantenimiento.

Y más allá de sus relativos éxitos o fracasos, ya que hay letrosos para muchos gustos y calidades, podemos reconocer fácilmente a estos especímenes porque tarde o temprano expresarán, de una forma bien directa o no tanto, ese deseo incontenible que poseen de que no cualquier salame pueda escribir y ser leído por muchos, sino únicamente salames con las mismas credenciales que ellos poseen. Muchos, incluso, no soportan de por sí ver la clásica estética cronológica de un weblog; tienen su visión adaptada para reconocer como válidos sólo a sitios web con el típico aspecto de diario o revista online. No es de extrañar entonces, que muchos letrosos estén totalmente de acuerdo con las movidas dictatoriales que emprenden sus papás abusivos, los grandes multimedios, en contra de la verdadera libertad de expresión y la neutralidad de la red, a base de sembrar FUD, acciones judiciales y oscuras alianzas con telcos.

Y ahora, gracias a este hermoso artículo de manos de un imprentero de la Internet, van a saber reconocer a un letroso muy fácilmente, oh amigos del anarquismo de las letras (?)


oct 4 2009

Meebo Repeater, proxy exclusivo de Meebo para acceder sus servicios

Gabolonte Blasfemus

image Según ellos mismos lo explican, a la gente detrás de Meebo, el excelente y muy conocido mensajero instantáneo web multiprotocolo, le preocupa bastante que muchos de sus usuarios, en pos de saltar bloqueos implementados en puestos de trabajo, universidades y demás, intenten acceder a la aplicación web a través de proxys ofrecidos por terceros, los cuales no sólo dejan mucho que desear con respecto a la velocidad que un sitio con uso intensivo de AJAX suele demandar, sino que principalmente constituyen un enorme riesgo de seguridad donde el usuario le está confiando sus credenciales de acceso a un desconocido que podría aprovecharlas con fines maliciosos.

Es por eso que para alertar de este peligro y ofrecer una solución alternativa desarrollaron Meebo Repeater, una aplicación cuyo único objetivo es servir de proxy local para acceder a Meebo desde máquinas de la misma LAN cuyo acceso a la web, o a Meebo en particular, está restringido. Para su correcto funcionamiento, se lo debe ejecutar en una computadora de la red local donde no esté bloqueado ni restringido el acceso a Internet, y luego al iniciar el programa tratará de configurar automáticamente el firewall personal que encuentre en el sistema para poder acceder la red sin problemas; una vez verificado esto informará de la dirección local que se deberá acceder desde los navegadores de los demás equipos para poder acceder a Meebo a través de el.

Meebo Repeater es, obviamente, un programa para Windows pensado como una ayuda para todo usuario de Meebo que no posee los conocimientos necesarios, los permisos, y/o las ganas de implementar soluciones más completas y funcionales, evitando así que por necesidad caiga en el riesgo de que sus cuentas de mensajería instantánea sean robadas por sitios maliciosos camuflados como webproxys, ya que Meebo Repeater no sólo cuenta con el aval de haber sido creado por el mismo Meebo, sino que además fue liberado bajo una licencia open source. La aplicación no requiere instalación alguna, soporta cifrado SSL para que las conexiones sean más seguras, y consta tan sólo de un archivo ejecutable totalmente portable (se lo puede abrir desde cualquier carpeta del disco que se elija); pero eso sí, únicamente ofrece la funcionalidad de proxy para acceder a Meebo, por lo que no constituye una solución en sí para acceder a toda la web desde máquinas bloqueadas.

Posiblemente, y aún con todos los esfuerzos y las buenas intenciones de ayudar de parte de la gente de Meebo, esta sea una herramienta que no resulte ser de real utilidad para muchos usuarios no-geeks de Meebo, que pueden no querer tomarse las mínimas molestias que implican su utilización o, en muchos casos, directamente no tendrán acceso y/o permiso alguno para ejecutarlo en un equipo de la oficina que tenga el debido acceso a Internet, por lo que seguramente muchos incautos encuentren más fácil o no les quede otra que seguir ingresando a Meebo, y a todos los demás sitios que deseen, desde esos proxys web de tan dudosa procedencia que prometen el oro y el moro. Pero eso es algo que no es culpa de Meebo.

Visto en iMessengr.com.


jul 13 2009

MadRingtones, ringtones a medida para tu celular

Gabolonte Blasfemus

image Afortunadamente para todos y desafortunadamente para las lacras empresas que pretenden juntarla en pala con precios obscenos, desde hace un tiempo hasta acá que cada vez es más común ver aplicaciones e instrucciones sobre como armarse uno mismo sus propios ringtones, incluso desde el mismo teléfono. Desde ya que esto no sólo nos hace ahorrar unos pesos, sino que además nos permite personalizar nuestro teléfono con nuestros verdaderos gustos, y no con el repertorio masivista y limitado del catálogo de este tipo de sitios. Hace un tiempo habíamos visto a Audiko, un sitio web que nos permitía hacer esto mismo, y ahora también tenemos a MadRingtones, el cual nos permite subir y editar cualquier MP3 para bajarlo como ringtone al que el anterior, pero con una vuelta atractiva: También nos da la opción de poner directamente el link a algún video de YouTube cuya música o sonido deseemos rescatar. MadRingtones cargará el audio de dicho video en un momento y enseguida podremos editarlo y rescatar la parte que queremos para luego descargarla como un tono directamente a nuestro celular o en la PC. Cada ringtone creado por nosotros y por los demás pasa a estar disponible para que cualquiera los pueda descargar y utilizar, lo cual también puede ahorrarle trabajo a muchos al buscar en ellos directamente.

Vía SpamLoco.


jul 11 2009

Free OCR convierte imagen a texto desde la web

Gabolonte Blasfemus

Con el software OCR siempre suele pasar algo muy particular: Siempre viene alguno de regalo con el escáner de turno que termina olvidado y muchas veces ni siquiera instalado, pero el día que realmente lo necesitamos no aparece ninguno en condiciones de hacer bien el trabajo, y sin tener que pagar uno costoso y profesional.

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Si eso es lo que nos pasa o tenemos miedo que alguna vez suceda, Free OCR es ideal para tenerlo bien etiquetado en nuestros favoritos para cuando llegue el fatídico día. Esta aplicación web gratuita acepta imágenes en formato JPG, GIF, TIFF o BMP, así como también documentos PDF, devolviéndonos a cambio el texto que contienen.

Desde ya, para un servicio gratuito como este, existen ciertas limitaciones: Los archivos no pueden ser más grandes que 2 MB, las imágenes no pueden tener más de 5000 pixeles de ancho o alto, y en el caso de los PDF sólo la primer página es convertida, aunque afirman estar trabajando para elevar esa número a 10. Además, el resultado será siempre texto plano, in reconocer formatos tipográficos ni incluir las imágenes que pudiese contener el documento original.

Free OCR reconoce texto en inglés, alemán, francés, italiano, holandés y español.

Vía LifeHacker.