Modems 3G USB para banda ancha móvil en Linux
Hasta el año pasado nunca me había planteado la adquisición por separado de ese producto que ofrecen las compañías de telefonía celular conocido como banda ancha móvil, ya que lo poseía adquirido al mismo tiempo junto a mi netbook LG X110 con Movistar. Pero los vaivenes en la calidad del servicio que cada vez eran peores, sumado a un problema con mi tarjeta SIM que al día de hoy no sé si se debe a un fallo de la misma o del modem 3.5G incorporado en la netbook, lograron que finalmente pidiera la baja del servicio. Pero como no sólo de Wi-Fi prestado vive el moderno hombre computadoril cuando se desplaza por la ciudad, tuve que plantearme rápidamente la compra de uno de estos paquetes por separado, y preferentemente en modalidad prepaga para no clavarme pagando un costoso abono por un servicio que nunca se sabe cuándo ni por cuánto va andar decentemente. En cualquiera de los casos, y para asegurarse un amplio espectro de conectividad con cualquier computadora de hoy en día, el hardware ofrecido junto con el servicio suele ser un modem 3G USB con forma de pen drive grandote, de los cuales hay varios modelos, todos fabricados por compañías chinas, siendo comúnmente las más encontradas Huawei y ZTE. Y más allá de que podría haberme ahorrado el costo de uno de estos periféricos y tal vez pedir directamente la SIM para el modem 3G incorporado en mi netbook, me parecía una buena idea hacerme con uno de estos dispositivos para probarlo y tenerlo como una suerte de internet de emergencia para cualquier equipo donde hiciera falta y no existiese otra opción.
Ahora bien, ¿cómo se instalan estos bichos? Aunque nunca había tenido uno en la mano, ya sabía que todos estos modems contenían sus propios drivers en una suerte de unidad USB virtual que permitía al fabricante ahorrarse la fabricación y distribución de los CD de instalación, y a nosotros evitar perderlos. Pero su funcionamiento es un poco más complicado que eso: Básicamente, cada uno de estos modems 3G USB tienen dos modos posibles, los cuales no pueden ser simultáneos. El primero es uno en el cual la computadora los reconoce como una unidad de CD USB virtual, la cual contiene el software a medida creado especialmente para la operadora celular en cuestión, que instalará los drivers en el sistema operativo y la aplicación que realizará la conexión en sí. Pero además, una vez instalada dicha aplicación, cada vez que se ejecute la misma se encargará de switchear el periférico a su modo real de funcionamiento como modem, con lo cual el sistema dejará de ver la unidad de CD virtual y comenzará a detectar el modem 3G, que será reconocido correctamente gracias a los drivers instalados en el sistema durante la modalidad anterior. Este tipo de funcionamiento, aunque visto en detalle es complicado, le hace fácil la vida al usuario a la hora de instalar el dispositivo para conectarse a internet lo antes posible. Pero claro, lo dicho es sólo válido para los sistemas operativos comerciales más populares: Windows en las PCs, y Mac OS X en… errr… las Macs. Y algunas netbooks a cuyos usuarios Steve Jobs le gustaría ver tras las rejas o con sus casas rematadas, claro. ¿Y qué pasa en Linux?
En el sistema operativo más amado por los geeks estos modems también funcionan, pero hace falta tener en cuenta un par de pasos. En primer lugar, y como vimos de lo explicado antes, se deduce que el modo de CD virtual con drivers es totalmente inútil en Linux, ya que en ningún caso se incluyen drivers para éste. Pero el problema es que la modalidad por defecto al enchufar al puerto USB el modem es la de CD virtual, por lo cual cualquier sistema Linux no preparado lo verá únicamente de esta forma.
La solución a eso está en un paquete llamado USB_ModeSwitch. El mismo, una vez instalado, se encarga de reconocer y activar al modem en su segundo estado, el de modem propiamente dicho, y luego instalarlo en el sistema como tal para que figure apropiadamente como hardware de banda ancha móvil.
Para instalar USB_ModeSwitch podemos hacerlo por la vía tradicional y más fácil utilizando apt-get o el software de administración de paquetes por defecto de nuestra distro. Deberíamos encontrarlo, claro está, bajo el nombre usb_modeswitch. Si este no es el caso a no desesperar, pues ingresando a la página oficial de USB_ModeSwitch podremos descargar la última versión, descomprimirla, e instalarla con el tradicional make install. Si estamos en un sistema de 64 bits o deseamos recompilar, será necesario previamente invocar un make clean.
Una vez hecho esto, todo lo demás es automático, y si nuestro poronguito USB está en la lista de dispositivos reconocidos debería ser detectado y configurado automáticamente a los segundos de ser enchufado. En caso contrario, será necesario un poco más de trabajo para configurar manualmente nuestro modem que ya tantos problemas nos trae. Lo que habrá que hacer es editar el archivo /etc/usb_modeswitch.conf, tecleando por ejemplo:
sudo gedit /etc/usb_modeswitch.conf
En el mismo debemos pegar todos la parámetros necesarios para nuestro modem 3G USB en particular. ¿Y de donde los sacamos se preguntarán? Si a alguien ya le sucedió esto con el mismo modelo de modem y era más inteligente y/o laborioso que nosotros, es muy probable que lo haya resuelto y además haya sido tan bueno de subir la configuración correcta al foro de USB_ModeSwitch, por lo que solo debemos hacer una búsqueda en el mismo para nuestro cacharrito en particular. Si este no es el caso, y no cedemos a las ganas de escracharlo contra la pared o usarlo sólo en Windows/Mac, podemos seguir estos consejos sobre cómo obtener los parámetros específicos sniffeando la conexión USB cuando el modem está funcionando correctamente con sus drivers bajo Windows, para luego armarnos nuestro archivo de configuración.
Pero a no preocuparse que en la mayoría de los casos actuales no deberíamos tener mayores problemas. En mi situación, mi modem es un ZTE MF110, el cual además incluye un lector de tarjetas microSD, por lo que si le colocamos una luego al switchear al modo de funcionamiento real como modem el sistema operativo también reconoce a su vez un mass storage USB del tamaño de la microSD insertada. En el caso de mi Linux Mint 7, al conectar el modem automáticamente veo la unidad USB montada gracias a la microSD que le puse, además de figurar el modem en la lista de conexiones de banda ancha móvil:
Como pueden ver, en mi caso en particular sucede algo extraño, apareciendo dos veces el modem en cuestión (el Ericsson es el modem incorporado de la netbook que ya no uso por el momento), algo que puede deberse a haber conectado el modem en dos puertos USB distintos, existiendo para cada uno una instancia de la configuración creada por mí para mi operador. Pero sin importar esto funciona en uno o en otro dependiendo de en que puerto lo conecte.
Y antes de desesperarse, un consejo importante: Conecten el modem y vayan a buscarse algo para tomar, y tarden al menos un minuto en volver; tarda un tiempo un poco más largo del esperado el aparecer el dispositivo de banda ancha móvil en la lista del administrador de conexiones de red de Gnome, con lo cual nos puede parecer que no funciona ante la incipiente ansiedad de que lo haga.
Más info al respecto en BlogDrake y Zona de Sistemas.
El hardware de PC sufrió un antes y un después luego de la llegada del bus PCI allá por mediados de los ‘90. Hasta ese momento la percepción que se tenía de varios de los periféricos y puertos de la computadora personal de aquella época era bastante concreta y tangible: Los puertos paralelo tenían direcciones e interrupciones predefinidas, lo mismo los puertos serie. Un módem se regía bajo estos mismos parámetros y no era difícil de configurar mediante jumpers (pequeños puentes eléctricos que se establecen sobre determinados pines en la placa) para que luego funcionara bajo cualquier software y sistema operativo.
Pero las arenas del tiempo siguieron corriendo y no sólo sucedió la migración al bus PCI (y ahora al PCIe) de muchos periféricos, sino que tantos otros comenzaron a desaparecer como parte del progreso natural hacia tecnologías más avanzadas. Ese es el típico caso del hoy omnipresente puerto USB, bajo el reinado del cual casi toda PC moderna viene ya sin esos vestigios del pasado que simbolizaban los puertos serie y paralelo, para incluir únicamente numerosos puertos USB en su lugar.
Y acá es donde supuestamente viene al rescate toda esa fauna de adaptadores y periféricos fabricada en plantas chinas de la más dudosa reputación. Claro, me refiero a los famosos adaptadores USB-a-LoQueSea, que formarían parte de ese segmento que Guillermo ha definido como
Y por supuesto, esto es muy gradual y dependiente del caso: Existen ignotas “marcas” chinas que los fabrican con algo más de calidad que otras resultando entonces en que estos últimos generalmente funcionen, existen usos para los que funcionan y otros para los que no. Pero en la mayoría de los casos, y principalmente en los más angustiosos, seremos víctimas propensas de caer ante el falso canto de sirena de esos simpáticos adaptadores que prometen agregarle a nuestra PC en problemas ese puerto serie o paralelo del que carece, para luego hundirnos en la inmensa decepción del tiempo y el dinero malgastados.
Debido a esto no es de extrañar que existen muchas soluciones de terceros para proveer esta funcionalidad deseada en Windows Mobile, y esta vez quiero destacar a una que es totalmente gratuita y que
El que sea geek de alma no puede más que desearlo de solo verlo: Un hub con 49 puertos para toda nuestra lujuria USB. Lo fabrica la firma británica