may 7 2012

Recuperar el auto dodge en Ubuntu 12.04 Precise Pangolin

Gabolonte Blasfemus

Más allá de sus mejoras no existe demasiada diferencia para el usuario final entre el reciente Ubuntu 12.04 Precise Pangolin y su antecesor, Oneiric Ocelot. Pero si hay algo que el anterior Ubuntu 11.10 trajo al ruedo y a muchos nos gustó es un proceder, típico de docks y launchers avanzados, que decidió incluir en el de Unity, la interfaz por defecto de Ubuntu que reemplaza a Gnome. Conocido tal comportamiento en inglés como dodge (evadir/esquivar), el launcher de Oneiric, a pesar de estar siempre presente por defecto, se escondía cuando cualquier ventana, en estado maximizado o no, llegara a ocupar una mínima porción del espacio de la pantalla donde se encontraba desplegado; si deseábamos acceder nuevamente al launcher solo había que llevar el cursor hasta el borde donde estaba empotrado, tal como se hace con toda barra de tareas auto-ocultante. Cuando dejaban de haber ventanas ocupando su lugar, el launcher aparecía nuevamente.

Ninguna ventana se solapa con el launcher = launcher visible

Ninguna ventana se solapa con el launcher = launcher visible

Al menos 1 ventana solapa con el launcher = launcher oculto

Al menos 1 ventana solapa con el launcher = launcher oculto

Por esas cosas inexplicables del destino, esta (al menos para mí) genial y simple funcionalidad, que al menos debería haberse conservado como opcional, fue eliminada de raíz en el Unity de Pangolin, dejándonos solo con los dos aburridos clásicos: O siempre presente o siempre oculta.

Por suerte se nota que yo no era el único neurótico molesto con tal pérdida, ya que otros con más neuronas funcionales que yo pusieron manos a la obra para crear un fork de Unity que incluye esta característica perdida, así como otras más que nunca tuvo y vienen muy prácticas, como por ejemplo minimizar/restaurar haciendo click en el ícono del launcher, una tontería que existe desde la época del Windows 95. Para instalarlo debemos ingresar en la consola:

sudo apt-add-repository ppa:ikarosdev/unity-revamped
sudo apt-get update
sudo apt-get dist-upgrade

Luego de eso deberemos como mínimo cerrar y volver a iniciar sesión para disfrutar de un Unity mejor.

Es importante tener en cuenta que como uno de los componentes clave de Ubuntu, es probable que en el futuro ocurran modificaciones en el código oficial de Unity/Ubuntu que tal vez lleguen o no, con el timing adecuado o no, a este Unity modificado, por lo que puede traer problemas con actualizaciones futuras. También, al ser código mantenido por un grupo mucho más reducido que el Unity oficial, será mucho más propenso a errores y bugs que pueden tardar cierto tiempo en ser resueltos, por lo que queda bajo su total responsabilidad, como siempre, hacer este tipo de modificaciones en sus sistemas. Solo les puedo decir que personalmente lo estoy usando desde hace varios días y se colgó una sola vez; y eso, contra la posibilidad de volver a tener dodge más encima poder minimizar desde el launcher, es impagable para mí. :D

Si un buen día decidimos que ya no queremos tener más a este Unity alternativo y queremos volver al original, deberemos abrir una terminal y escribir:

sudo apt-get install ppa-purge
sudo ppa-purge ppa:ikarosdev/unity-revamped

Después basta con nuevamente cerrar/iniciar sesión para que se cargue el Unity original.

| Visto en Ubuntubuzz.


oct 24 2011

La interfaz de Gnome en Ubuntu 11.10

Gabolonte Blasfemus

Uno de los abruptos cambios del último Ubuntu fue que por defecto sólo permite elegir su propio shell de escritorio, Unity, para utilizar gráficamente el sistema. Al llegar a la pantalla de inicio de sesión vemos que sólo podemos elegir entre Unitu y Unity 2D, la versión liviana y con menos efectos para equipos que no soportan aceleración gráfica por hardware. Un gran contraste con la versión anterior, que permitía elegir el escritorio Gnome clásico sin mayores problemas.

Pero aunque en un principio esto nos suene a una tremenda restricción, no hay nada más lejos de la realidad, usar Gnome y olvidarse de Unity es completamente posible en Oneiric Ocelot, y mucho más fácil de lo que parece. Aún mejor, otra diferencia del último Ubuntu respecto del anterior es la inclusión nativa de Gnome 3, que trae una buena serie de mejoras y cambios.

Para instalar el escritorio de Gnome en Ubuntu 11.10 solo hace falta instalar los paquetes gnome-shell y gnome-themes-standard desde los repositorios oficiales de Canonical, lo cual puede hacerse mediante la conocida sentencia de línea de comandos sudo apt-get install paquete, búscandolos en el Centro de Software de Ubuntu, directamente haciendo click en este link que realizará la instalación automáticamente. Una vez hecho esto tendremos a disposición en el menú del engranage de la pantalla de inicio de sesión los escritorios Gnome y Gnome Classic, y Gnome Classic (No effects) disponibles. El primero es la nueva apuesta de modernización de Gnome 3, la cual guarda ciertas similitudes con Unity, como un dock con iconos y un cuadro de búsqueda de aplicaciones y documentos. Los otros dos, con o sin efectos visuales (que requieren soporte de aceleración de hardware para funcionar), se asemejan al clásico escritorio de Gnome 2.x, que para muchos era perfecto así como estaba.

 

 Si ingresamos con la opción Gnome, veremos al nuevo Gnome 3. Sinceramente me gusta, pero ya me acostumbré a la filosofía de Unity, que también me agrada mucho.

Como podemos observar también contamos con un dock lateral para acceso rápido a aplicaciones y un cuadro de búsqueda de aplicaciones, que por defecto también puede ser usado para realizar búsquedas en Google y Wikipedia.

Unity parece estar teniendo algunos halagos pero varias críticas. ¿Lo abandonarías para volver a Gnome?