May 8 2013

Tecnología, costos, y mucho contraste (según tu lugar en el mundo)

Gabolonte Blasfemus

Anteojito 18 KilatesEn esas charlas de café donde uno se sienta a filosofar sobre el mundo suele pasar que a veces hablamos de cuántas cosas no cambiaron con el paso del tiempo, desde elementos cotidianos a los objetos más inverosímiles. Podríamos decir que uno de esos objetos son las revistas de toda la vida; las de papel, las que aún se compran en el kiosko de diarios y hay que pasar la página para seguir leyendo (como en Flipboard, vistess?). Por más que hayan avanzado y mejorado las tecnologías de impresión y distribución, sigue siendo tinta sobre papel. Pero no, algunas cosas cambiaron…

Las tácticas de marketing no son en absoluto desconocidas para estos dinosaurios de la distribución de contenidos, no. Si cuando era un tierno niño me maravillaba porque la Anteojito 18 Kilates traía para Navidad un exclusivo juguete, no de cartón ni papel, sino de plástico y haciendo bulto, hoy ya no nos sorprendemos con nada: Los juguetes en las revistas infantiles son moneda común, y ya se han visto ejemplares de publicaciones para la mujer que vienen con desodorantes o una botellita de agua saborizada, o auspicios de otros productos femeninos. Pero seguramente, más allá de tener la idea o no, hace 10 años todavía no se podía hacer lo que se hizo en este último año.

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Oct 13 2012

El otro androide

Gabolonte Blasfemus

Siempre me resultó notoria la capacidad que tenemos los seres humanos para hacernos una idea establecida de algo con solo conocer a lo mejor una pequeña parte del todo. Algunos le llaman a esto prejuicio, mi profe de historia de 3er año le llamaba “cada cual cuenta según como le fue en la feria”.

Si hay algo que voy a extrañar del MM2 definitivamente es su teclado de hard, a pesar de su tendencia a fallar estrepitosamente

El punto es que hace algo más de año y medio abandonaba mi fiel (pero ya obsoleto y lento) HTC Touch Viva con Windows Mobile 6.1 en favor de lo que era cuasi obligatorio tener en materia de smartphones (si no te gusta que te la pongan, claro): Android. Digo, porque si te gusta siempre podés elegir iOS. Tratando en lo posible de seguir la regla de no-andar-por-la-calle-con-algo-que-si-lo-pierdo-me-las-corto, me vi rápidamente inclinado por la oferta de Motorola; era llamativo como a similares prestaciones los smartphones de Moto siempre costaban menos. Así me hice con mi Milestone 2 y conocí la desgracia de MOTOBLUR. Al poco tiempo, y mientras estaba contento con la interfaz responsiva y fluida de Android (al menos en comparación con lo que era la de WinMo), trataba de acostumbrarme a un teléfono que, cada tanto, se le cantaba el revire de reiniciarse solo en los momentos más inoportunos. Pero claro, no me podía quejar mucho, después de todo entre el rooteo y las más de 100 aplicaciones instaladas era obvio que algo podía estar trayéndome problemas; aunque la intuición y algunos indicios (que si me apuran a estas alturas ya no recuerdo) me hacían apuntar como culpable al inefable MOTOBLUR, que venía enquistado en la ROM oficial.

Hubiera tenido todo el derecho del mundo de pensar que “eso” era Android, y salir a decir que era una basura comparado con otras plataformas, pero algo me seguía diciendo que el problema era Motorola, que como suele suceder, lo barato sale caro. Un día, y sin saber exactamente como podía terminar por culpa de la historieta de los bootloader bloqueados de Moto (ahora sé que, para que no joda, las ROM cocinadas para los Moto pisan todo menos el kernel), me animé a deshacerme de la ROM de stock con la que había venido mi Milestone 2 en favor de una versión de MIUI adaptada al mismo que prometía. Ahí conocí otra cosa, pero aún así tuve otros problemas, normales cuando uno se arriesga a usar una ROM no oficial, aunque en este caso estas apestaran infinitamente menos que la oficial.

Como dije, para mí o para cualquiera cuya entrada a Android hubiera sido a través de un Motorola como este, no sería criticable si después de la experiencia no quiere ver un robotito verde en su vida.

Pero un día regalé un LG Optimus ME, que a pesar de ser un gama ultrabaja (y conseguirlo a un precio increíble de pensar en otro tiempo para un smartphone con sus prestaciones) se mostraba años luz más estable que mi Milestone 2. Esta bien, a este no le hice root y tampoco le instalé medio Google Play (ni tampoco es que se pueda con su ínfima capacidad de almacenamiento), pero aunque tenía sus demoras dignas de su austera economía, rara vez se colgaba. Esto me hizo confirmar que no estaba tan equivocado cuando culpaba a la MotoroLoca. Pero aún faltaba lo mejor.

Los rumores decían que las ROM de la línea Galaxy de Samsung era definitivamente “otra cosa” comparado a los desastres que uno podía encontrar en… bueno, Moto más que nada. Por supuesto había tenido oportunidad de jugar con algunos, pero nunca lo suficiente como para poner a prueba cuánto mejor eran comparativamente hablando. Hasta que cambié mi ya viejito Milestone 2 por un Galaxy S3.

Hellooooo beauty…

Señores, esto sí es una ROM con todas las letras. Claro, el precio será otro, pero sospecho que a nivel calidad y ciertas prestaciones no dista mucho de lo que tiene un Ace. Y uno se da cuenta de que es otra cosa cuando ya no piensa en salir corriendo a bajarse el mod más aclamado; no vaya a ser cosa de que me deje de andar algo.

Esto no es una gran revelación por supuesto pero, de acuerdo al fabricante que se elija, la experiencia, y por ende la opinión que se tenga luego de Android, puede ser el día y la noche. Otra similitud que justifica el dudoso privilegio que ostenta Android de ser llamado el Windows de los smartphones (que personalmente no me parece algo malo, Windows permitió que muchísima gente pueda llegar a usar una computadora, y lo mismo pasa ahora con Android y los smartphones).

No sé si Google hará algo bueno con la M murcielaguesca además de usarla sólo por sus patentes, pero mientras tanto el único consejo que puedo dar es: Nunca compres Motorola (al menos mientras Google no haga algunos cambios), desembolsá algo más (o aspirá a unas especificaciones menos) y llevate un Samsung, un HTC o un LG. Si los androides fueran hobbits, los Moto son Gollum.


Oct 21 2011

Geolocalización falsa en Android con Fake GPS

Gabolonte Blasfemus

Vivir con un smartphone moderno en la actualidad es lo más parecido a cargar un rastreador de puro gusto, con la excepción que en vez de seguir nuestros pasos un detective privado contratado por nuestra esposa lo hacen en realidad numerosas compañías para quienes conocer qué hacemos y a dónde vamos reviste información valiosísima en términos de comportamiento del consumidor y marketing dirigido; sin contar con que las fuerzas de seguridad de la gran potencia del norte puede acceder a toda esta información con solo desearlo. La situación se agrava considerando que los smartphones actuales están intencionalmente diseñados para que cualquier aplicación pueda geolocalizarnos cada vez que lo quiera, aunque no la hayamos usado en semanas, convirtiéndolos en verdaderos y efectivos rastreadores personales. Pero este lado profundamente negativo siempre se minimiza en comparación a sus anunciadas ventajas: Podemos saber en dónde sacamos nuestras fotos o dijimos algo, y mostrárselo a nuestros amigos y seguidores; cuando hagamos búsquedas se nos mostrarán automáticamente resultados relevantes a la zona en la que nos encontremos, e incluso podemos intentar localizar nuestro equipo en caso de robo o extravío, entre otras tantas cosas.

Ahora bien, ya sea porque estemos planeando el crimen perfecto, deseemos asegurarnos de que no exista manera posible de que nuestra pareja sepa en dónde estuvimos esa noche, o simplemente porque como seres humanos con dignidad y orgullo propio consideramos en todo nuestro derecho manejar la información de nuestra ubicación geográfica como mejor nos plazca, es posible que existan muchos momentos en los que no estemos dispuestos a gritar a los cuatro vientos cibernéticos en dónde nos encontramos. Para eso lo más fácil es simplemente deshabilitar la geolocalización en nuestro teléfono, algo que al menos en Android es posible. De esta forma, ninguna aplicación será capaz de obtener información sobre la ubicación geográfica del equipo, que puede extraerse a través del GPS, las torres de telefonía celular o las redes Wi-Fi cercanas.

Pero a veces esto no es suficiente. No nos alcanza con simplemente callar a nuestro smartphone justo en el momento en que no deseamos que se sepa nuestra ubicación si el resto del tiempo la estamos divulgando constantemente; llama más la atención que no haberla ocultado en un primer lugar. También es posible que sí deseemos anunciar nuestra ubicación, pero que no sea exactamente aquella en la que físicamente nos encontremos. Puedo imaginarme a más de un aspirante a experto en social-humo-media local que desearía escribir todo su contenido geolocalizado desde Palermo, pero suele andar por lugares como Lomas de Zamora. En todos estos casos se hace sumamente útil e interesante conseguir engañar a nuestro smartphone para que divulgue que estamos en donde quisiéramos decir que estamos, pero no en dónde realmente nos encontramos.

Tanto en iOS como Android existen aplicaciones que se encargan de conseguir esta tarea; en el primero existe el inconveniente de que es necesario hacerle el famoso jailbreak al dispositivo ya que en caso contrario las restricciones de fábrica del sistema lo impiden completamente. En el caso de Android, satisfactoriamente, ni siquiera hace falta rootear el equipo, sólo es necesario activar la opción Ubicaciones de prueba yendo desde la home a Menú/Aplicaciones/Desarrollo.

De las aplicaciones disponibles a tal efecto en el Android Market probablemente una de las mejores sea Fake GPS, ya que es efectiva, simple de utilizar, no demanda permisos incoherentes, y es totalmente gratuita, aunque también se puede encontrar una versión de donación, que no reviste ninguna diferencia en funcionalidad con la versión gratuita y cuyo único propósito es permitir una forma rápida de realizar donaciones a su creador para continuar con su desarrollo.

Usar Fake GPS es sumamente fácil, aunque necesitaremos contar con conexión a Internet para tal efecto. Ni bien se carga nos mostrará el típico mapa de Google Maps, desde donde podremos desplazarnos hasta el lugar deseado. Una vez hecho esto simplemente ubicamos el indicador en el lugar exacto en donde queremos aparecer y luego presionamos el botón Set location; de esta forma nuestro Android permanecerá enviando las coordenadas geográficas elegidas a toda aplicación que las solicite. Posiblemente una de las mejores funciones extra que contiene es la capacidad de almacenar ubicaciones favoritas para uso frecuente, tantas como necesitemos.

Mientras Fake GPS se encuentre activa nos mostrará un icono en la barra de notificaciones para recordárnoslo. Una vez que ya no la necesitemos, simplemente regresamos a la aplicación y presionamos el botón Stop.

Para asegurarse que esta útil aplicación funcione como se debe hay que tener en cuenta sin embargo un par de precauciones. Como ya dijimos antes, es imprescindible activar la creación de ubicaciones de prueba, pero además es recomendable desactivar la opción que utiliza a las redes inalámbricas para detectar la ubicación, más precisamente en Menú/Ubicación y seguridad/Usar redes inalámbricas.

Ahora bien, más allá de lo divertido y tentador que pueda resultar aprovecharse de una función semejante, es sumamente recomendable utilizarla con precaución. En primer lugar debemos tener en cuenta que mientras una aplicación como Fake GPS se encuentre activa estableciendo unas coordenadas geográficas que no son reales, todas las aplicaciones se verán engañadas, y eso incluye a cualquier aplicación anti-robo que nos ayude a localizar el equipo en caso de pérdida, por lo que es recomendable activarlo únicamente en situaciones en las que estamos seguros de que no corremos peligro alguno de extravío o hurto, como por ejemplo en nuestro hogar. También es importante tener en cuenta que si recién escribimos una actualización desde Buenos Aires, y a los diez minutos enviamos otra desde Rosario o algún otro lugar que resulte físicamente imposible alcanzar en ese lapso de tiempo, estaremos echando por tierra cualquier indicio de credibilidad con respecto a nuestra ubicación, volviendo toda la cuestión carente de sentido.

¿Ya usaste una aplicación como Fake GPS? ¿En qué situaciones la encontrarías útil?


Jul 31 2011

Un verdadero Tricorder para Android

Gabolonte Blasfemus

O al menos lo más cercano a eso. Al contrario de otras versiones puramente cosméticas, Tricorder de Moonblink es una aplicación que, aprovechando los sensores que incluye cualquier smartphone Android, lo convierte en un verdadero monitor multi-sensorial del entorno. Desde su interfaz LCARS que recrea a la perfección las vistas en las icónicas series y películas de Star Trek, se puede analizar y monitorear el campo gravitatorio y la aceleración, la geolocalización, la intensidad de los sonidos cercanos, campos magnéticos cercanos, el nivel y la existencia de señales Wi-Fi y de la red celular, e incluso el estado del Sol y el viento solar, con información y fotos actualizadas descargadas por Internet. Todo está tan bien contemplado y pensado al detalle que hasta muestra el día actual en el formato de fecha estelar usado por la Federación!

Estas características convierten a esta aplicación para Android en algo único, ya que por un lado es un juguete, algo con pura intención lúdica para el disfrute de todos los fans del universo trekker, pero por el otro es una herramienta con funciones reales que puede utilizarse perfectamente para un buen número de tareas.

Por si todo esto fuera poco, Tricorder es completamente gratuito, compatible con todas las versiones desde Android 1.6 en adelante, y puede descargarse e instalarse ya mismo desde el Android Market (ya no se encuentra disponible, ver actualización al final del post). Las malas noticias son que su autor informa que ya no tiene tiempo para seguir manteniendo este proyecto que nació como un hobby, así como tampoco, por más que se lo han solicitado muchos, jamás portará la aplicación a iOS; debido principalmente, y esto seguro no va a sorprender a nadie, a las fascistas políticas dictatoriales que emplea Apple para decidir cuáles aplicaciones pueden y cuáles no tener los usuarios en sus iPhones, iPods y iPads. Las buenas son que así como está funciona perfectamente en cualquier Android actual, y que si alguien desea portarlo a iOS o alguna otra plataforma el código fuente está disponible bajo una licencia GPL.

Actualización: Gracias al comentario de Guachanchoya me entero no sólo de que esta genial aplicación fue eliminada del Android Market gracias a una intimación legal realizada a Google por parte de la CBS, compañía que aparentemente retiene ciertos derechos de autor sobre la interfaz LCARS, sino que además su creador se vio obligado a removerla también de su página oficial en Google Project Hosting para no verse en problemas. Toda una contradicción si lo pensamos, ya que en el utópico universo imaginado por Gene Roddenberry, la Federación de Planetas Unidos, de la cual forma parte la Tierra, es una sociedad donde no existe el dinero y el conocimiento y la cultura son compartidos por todos. Es por eso que para que nadie que haya leído esta entrada se quede con las ganas de probar el mejor Tricorder para Android ahora lo pueden descargar desde acá; es una copia de seguridad directamente extraída de mi propio teléfono, al cual le había instalado la aplicación desde el Market cuando aún estaba disponible . El archivo apk está dentro de un zip, con una contraseña que es igual a la del nombre del archivo, solo que hay que cambiar de lugar el nombre de nuestro mentor y ponerlo al principio de la frase. Creo que no hace falta ser vulcano para entenderlo, no?


Jun 2 2011

De la palma al escritorio

Gabolonte Blasfemus

Ayer Microsoft dio a conocer el nuevo aspecto que tendrá el aún en pañales Windows 8, y queda claro que lo que están haciendo es profundizar aún más en Metro UI, esa interfaz limpia, sobria y a la vez atractiva que nació en las entrañas de los Zune y está floreciendo en los Windows Phone 7.

Sinceramente, no tengo recuerdo de que esto alguna vez haya pasado antes. Si nos ponemos a pensar un poco, es la primera vez que en MS cambia la dirección de la influencia. En su antiguo Windows Mobile, la UI no era más que un reflejo simplificado de lo que se obtenía en ese momento con el Windows de escritorio más reciente. Hoy podemos ver lo contrario: El nuevo Windows no sólo va estar pensado para correr en dispositivos móviles como tablets, sino que hace un gran énfasis en el manejo mediante pantalla táctil, tratando de tomar lo mejor del look&feel de los actuales Windows Phone 7. ¿Un signo de estos tiempos?

WP7-2-W8

Con la supuesta muerte anunciada de las netbooks a mano de las tablets, no resulta extraño que en Redmond se están planteando más que nunca el viejo adagio de renovarse o morir. Si las tablets son lo que hoy en día hace mojar a gurús y gurusitos, entonces a tabletizar Windows se ha dicho.

Lo que yo pienso, desde mi humilde opinión que con el paso de los años, lo admito, posiblemente comience a verse más dinosaurística, es que existe una buena cantidad de cosas para las que una tablet no es el gadget ideal, y una PC lo sigue siendo. Puede que eso en un futuro cambie, seguramente mejorarán en varios aspectos; pero hoy, la tablet es solo una comodidad en el mejor de los casos, y un lujo de ostentosos en el peor. En muchos aspectos vamos a seguir necesitando un teclado físico, vamos a necesitar compatibilidad, y vamos a desear una plataforma de hardware abierta que no nos ate al fabricante del equipo para instalar actualizaciones. A falta de un mejor término, digo que no estaría mal intelizar las tablets, y quizá también los smartphones.