Feb 4 2013

Expandir la memoria disponible para aplicaciones del Samsung Galaxy S3

Gabolonte Blasfemus

SDs interna y externa en el S3Hace un tiempo hablábamos de como el Samsung Galaxy S3 (y posiblemente todo otro smartphone con Android 4.0 o superior) tiene una suerte de tarjeta SD interna y un slot disponible para otra externa, la primera se accede a través de la importantísima ruta /sdcard, y como no existe la opción de instalar o mover las aplicaciones a la memoria del teléfono, todas son instaladas por defecto ahí. Si insertamos una tarjeta microSD está será accesible bajo /extSdCard.

Lo que a simple vista parece genial (disponer de una SD interna y además la posibilidad de expandir con una externa en caso de quedarnos cortos de espacio) tiene un par de peros que nos desbaratan el entusiasmo: En el Galaxy S3 las aplicaciones no se pueden mover a la SD externa y, por supuesto, el tamaño de la interna no se puede expandir. Desconozco en cuantos dispositivos suceda esto, pero en otros no pasa este inconveniente, como por ejemplo en algunas tablets chinas donde se puede configurar el llamado almacenamiento para aplicaciones tanto en la memoria local como en la (verdadera) SD. Lo peor, es que el S3 que se vende en todos lados, y posiblemente el único disponible en las operadoras argentinas, viene con la capacidad más básica que es de 16 GB; existen modelos con 32 y 64 GB de SD interna, pero son difíciles de encontrar y posiblemente haya que vender un órgano para conseguirlos. Esto nos limita, sin posibilidad de escape alguna, a la capacidad interna del aparato a la hora de instalar aplicaciones.

En mi caso, creía que 16 GB son más que suficientes; de hecho nunca logré llenar los 8 de mi anterior Android. O al menos, eso pensaba hasta hace unos meses atrás, antes de instalar El caballero oscuro y Asphalt 7, que sumados a otros tantos juegos que tenía, me hicieron notar que el espacio libre se reducía a límites peligrosos, más teniendo en cuenta lo rápido que se consumen megabytes filmando en HD. Por supuesto, siempre puedo mover inmediatamente las fotos y videos tomados a la tarjeta externa, pero se vuelve una molestia que hay que estar tomándose con frecuencia.

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Oct 31 2012

Montar la tarjeta SD externa del Samsung Galaxy S3 como USB Mass Storage

Gabolonte Blasfemus

Normalmente, un teléfono Android tiene dos tipos de memorias: La interna del teléfono y la disponible a través de la tarjeta microSD que le hayamos insertado en su correspondiente slot. Esta arquitectura es bastante recurrente en otras plataformas de smartphones e incluso en featurephones (un término que ya se escucha poco pero se usa para referenciar a celulares no-smartphones con funciones extra como reproductor de música, cámara… etc), y solo basta recordar como Windows Mobile también disponía de un almacenamiento principal interno donde también residía el sistema operativo y una ruta de directorio bajo la cual se podía acceder además al almacenamiento de la tarjeta SD. La particularidad en Android es que la disposición habitual para esta última es siempre a través de la inamovible ruta /sdcard y que, al menos en la mayoría de los dispositivos, es prácticamente imprescindible contar con una, ya que muchas aplicaciones esperan poder almacenar directamente ahí sus archivos de trabajo y datos del usuario.

Por ejemplo, en mi Motorola Milestone 2 contaba con 8 GB de memoria interna, de la cual no podía utilizar toda ya que en la misma reside también el sistema operativo, pero sí me servía para instalar aplicaciones. De hecho se me daba una situación inusual para un usuario de Android: La mayoría llega a tener problemas de espacio con la memoria interna del dispositivo (algunos traen muy poca y no todas las aplicaciones soportan APP2SD, aunque existe un truco para eso) mientras que tienen espacio de sobra en la SD; yo en cambio trataba de mover siempre todas mis aplicaciones a la memoria principal, ya que los 8 GB de mi microSD estaban mayormente ocupados por mi colección de música y en cambio jamás logré llenar los 8 GB del teléfono.

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Oct 13 2012

El otro androide

Gabolonte Blasfemus

Siempre me resultó notoria la capacidad que tenemos los seres humanos para hacernos una idea establecida de algo con solo conocer a lo mejor una pequeña parte del todo. Algunos le llaman a esto prejuicio, mi profe de historia de 3er año le llamaba “cada cual cuenta según como le fue en la feria”.

Si hay algo que voy a extrañar del MM2 definitivamente es su teclado de hard, a pesar de su tendencia a fallar estrepitosamente

El punto es que hace algo más de año y medio abandonaba mi fiel (pero ya obsoleto y lento) HTC Touch Viva con Windows Mobile 6.1 en favor de lo que era cuasi obligatorio tener en materia de smartphones (si no te gusta que te la pongan, claro): Android. Digo, porque si te gusta siempre podés elegir iOS. Tratando en lo posible de seguir la regla de no-andar-por-la-calle-con-algo-que-si-lo-pierdo-me-las-corto, me vi rápidamente inclinado por la oferta de Motorola; era llamativo como a similares prestaciones los smartphones de Moto siempre costaban menos. Así me hice con mi Milestone 2 y conocí la desgracia de MOTOBLUR. Al poco tiempo, y mientras estaba contento con la interfaz responsiva y fluida de Android (al menos en comparación con lo que era la de WinMo), trataba de acostumbrarme a un teléfono que, cada tanto, se le cantaba el revire de reiniciarse solo en los momentos más inoportunos. Pero claro, no me podía quejar mucho, después de todo entre el rooteo y las más de 100 aplicaciones instaladas era obvio que algo podía estar trayéndome problemas; aunque la intuición y algunos indicios (que si me apuran a estas alturas ya no recuerdo) me hacían apuntar como culpable al inefable MOTOBLUR, que venía enquistado en la ROM oficial.

Hubiera tenido todo el derecho del mundo de pensar que “eso” era Android, y salir a decir que era una basura comparado con otras plataformas, pero algo me seguía diciendo que el problema era Motorola, que como suele suceder, lo barato sale caro. Un día, y sin saber exactamente como podía terminar por culpa de la historieta de los bootloader bloqueados de Moto (ahora sé que, para que no joda, las ROM cocinadas para los Moto pisan todo menos el kernel), me animé a deshacerme de la ROM de stock con la que había venido mi Milestone 2 en favor de una versión de MIUI adaptada al mismo que prometía. Ahí conocí otra cosa, pero aún así tuve otros problemas, normales cuando uno se arriesga a usar una ROM no oficial, aunque en este caso estas apestaran infinitamente menos que la oficial.

Como dije, para mí o para cualquiera cuya entrada a Android hubiera sido a través de un Motorola como este, no sería criticable si después de la experiencia no quiere ver un robotito verde en su vida.

Pero un día regalé un LG Optimus ME, que a pesar de ser un gama ultrabaja (y conseguirlo a un precio increíble de pensar en otro tiempo para un smartphone con sus prestaciones) se mostraba años luz más estable que mi Milestone 2. Esta bien, a este no le hice root y tampoco le instalé medio Google Play (ni tampoco es que se pueda con su ínfima capacidad de almacenamiento), pero aunque tenía sus demoras dignas de su austera economía, rara vez se colgaba. Esto me hizo confirmar que no estaba tan equivocado cuando culpaba a la MotoroLoca. Pero aún faltaba lo mejor.

Los rumores decían que las ROM de la línea Galaxy de Samsung era definitivamente “otra cosa” comparado a los desastres que uno podía encontrar en… bueno, Moto más que nada. Por supuesto había tenido oportunidad de jugar con algunos, pero nunca lo suficiente como para poner a prueba cuánto mejor eran comparativamente hablando. Hasta que cambié mi ya viejito Milestone 2 por un Galaxy S3.

Hellooooo beauty…

Señores, esto sí es una ROM con todas las letras. Claro, el precio será otro, pero sospecho que a nivel calidad y ciertas prestaciones no dista mucho de lo que tiene un Ace. Y uno se da cuenta de que es otra cosa cuando ya no piensa en salir corriendo a bajarse el mod más aclamado; no vaya a ser cosa de que me deje de andar algo.

Esto no es una gran revelación por supuesto pero, de acuerdo al fabricante que se elija, la experiencia, y por ende la opinión que se tenga luego de Android, puede ser el día y la noche. Otra similitud que justifica el dudoso privilegio que ostenta Android de ser llamado el Windows de los smartphones (que personalmente no me parece algo malo, Windows permitió que muchísima gente pueda llegar a usar una computadora, y lo mismo pasa ahora con Android y los smartphones).

No sé si Google hará algo bueno con la M murcielaguesca además de usarla sólo por sus patentes, pero mientras tanto el único consejo que puedo dar es: Nunca compres Motorola (al menos mientras Google no haga algunos cambios), desembolsá algo más (o aspirá a unas especificaciones menos) y llevate un Samsung, un HTC o un LG. Si los androides fueran hobbits, los Moto son Gollum.


May 24 2011

Elegir un smartphone Android en Argentina (recomendaciones y mini-review del Moto Milestone 2)

Gabolonte Blasfemus

imageHace algunas días me escribió Lucas, un lector de este intento de weblog que tanto amor atrae, con una duda con la que me sentí muy identificado: Quiere comprarse su primer Android, su límite monetario para tal compra ronda los AR$ 1.200, y por supuesto quiere terminar con algo bueno en sus manos, preferente lo mejor que se pueda conseguir por ese monto. De por sí esto hace que la única opción sea la adquisición de alguno de los terminales Android ofrecidos por las operadoras nacionales con un buen descuento, a cambio por supuesto de encadenarnos a un contrato. Además, dicho sea, hay que tener un muy buen pasar o estar muy desconectado de la realidad para andarse por la calle con un teléfono que sólo se consiga desembolsando arriba de los 2.000 pesos. Todo eso nos deja con un rango de opciones específico y limitado de elección en marcas: Hablamos de Motorola, Samsung, Sony Ericsson y eventualmente LG. A continuación, además de responder esta duda desde lo mejor que se e invitarlos a contribuir sus aportes al respecto, también le voy a dedicar una pequeña pero merecida review al Motorola Milestone 2 que poseo, más desde el punto de vista del dispositivo en particular que desde Android en sí, lo cual está más cubierto en la serie de posts Migrar de Windows Mobile a Android. Lucas también me consulta por la viabilidad del Motorola Defy, caso para el cual le recomiendo darse un paseo por esta detallada review de Guillermo de Alt-Tab. Comencemos.

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