Mar 10 2011

El dolor de los fans de Nokia

Gabolonte Blasfemus

No tengo mucho para decir del ya famosamente mundial acuerdo por el que a cambio de mil millones de dólares Nokia reconoce oficialmente que no es capaz de hacer un sistema operativo moderno que valga la pena y le entrega el upite a Microsoft, pero no puedo dejar de reflexionar y sentir empatía por la decepción que están sufriendo por esta causa muchos fieles usuarios de Nokia y Symbian.

Generalmente este tipo de botadas en la cara del usuario desembocan en una de dos actitudes: Exacerbación del amor y soporte a la marca o polarización al odio extremo y el abrazo de otra marca o plataforma. En este caso me topé por estos días con uno de los primeros casos, que aprovecho a retratar:

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A todos los fans de Nokia y Symbian, mis condolencias. Aunque viéndolo por el lado positivo, no me parece nada mal un Windows Phone 7 con la robustez y calidad de Nokia, lástima el precio que se tuvo que pagar.


Feb 16 2011

El fin de las plataformas móviles antiguas

Gabolonte Blasfemus

imageLa semana anterior fue todo expectación por la novedad de Nokia recurriendo a Microsoft y a su Windows Phone 7 para formar una alianza que la saque del pozo en el que se está metiendo (paso de la metáfora gastada del supuesto memo de su CEO). Muchos, entre los que me incluyo, celebraron y se babearon por adelantado al imaginarse y tener un vistazo de lo atractivos que podrían resultar toda una nueva gama de smartphones con la calidad constructiva de Nokia y la (dicen) adictiva y novedosa GUI de WP7. Otros, principalmente los dueños actuales de teléfonos con Symbian o viejos fans de este y de Nokia en sí, que esperaban ver a la compañía finlandesa despegar por sus propios medios ya sea mejorando al primero o abrazando a MeeGo, su apuesta a futuro, quedaron profundamente decepcionados y no es para menos: Aunque Nokia afirme mil veces que seguirán lanzando teléfonos con Symbian y mejorándolo, suena exactamente igual a cuando Palm dijo que seguiría soportando Palm OS mientras preparaba nuevos gadgets con SOs basados en Linux, o más recientemente, cuando Microsoft lanzó Windows Phone 7 y anunció que Windows Mobile pasaría a llamarse Windows Phone Classic, y que continuaría recibiendo soporte y comercializándose en mercados emergentes y PDAs industriales; no hace falta sumar dos más dos para darse cuenta que cuando se apuesta a una nueva plataforma completamente diferente e incompatible con la anterior, esta última, no importa como lo quieran suavizar, queda completamente muerta a los efectos generales. De hecho con Nokia, la ironía quedaba servida: Hace cinco meses un ejecutivo de la firma comparaba el adoptar una plataforma comoditizada como Android con orinarse los pantalones, una metáfora originada aparentemente en el hecho de que los niños finlandeses suelen hacer esto, literalmente, como una solución cortoplacista para obtener algo de calor al mojarse con su propia orina durante el crudo invierno, cuando al rato empeorarán al sentir aún más frío cuando dicha orina se congele; algo similar le pasaría a los fabricantes de teléfonos que apuestan por Android en busca de un éxito a corto plazo, para luego perder por no poder ganar ninguno diferenciándose del resto según esta teoría. Y ahora, Nokia abraza a otra plataforma comoditizada, la de Microsoft, aún más aborrecida que la de Google, por el claro resentimiento de dos décadas hacia la compañía de Redmond. De hecho el primer comentario en la entrada que anunciaba la alianza en el blog oficial Nokia Conversaciones resume perfectamente lo que siente todo usuario de Nokia y Symbian:

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Por todo esto pensaba, más allá del algo dudoso futuro de Nokia de ahora en más, en que la cantada muerte de Symbian con esta decisión sella el fin de los tres sistemas operativos móviles más populares y antiguos de la década anterior. Podría contar a BlackBerry por sus años de antigüedad también en el club, pero por el momento en el que realmente alcanzó su apogeo veo a RIM más cerca de la segunda mitad del ‘00 y del suceso del iPhone.

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Y toda esta situación me trajo a la mente una imagen como esta, y una pregunta: ¿Quién será el próximo caído en la encarnizada batalla? ¿Será RIM justamente? ¿Algún día veremos las lápidas de iOS o de Android también, caídos a manos de nuevas plataformas? De esto último estoy seguro, lo que no sé es cuándo, por supuesto.