Nov 18 2011

El presente (¿y futuro?) de las netbooks

Gabolonte Blasfemus

imagePara muchos big kahunas de la opinología tecnológica el término netbook entra en la categoría de mala palabra, y más si nos encontramos ante seguidores de la manzana incompleta. Suelen parafrasear a su difunto amo Steve adornando sus párrafos con términos de moda como “era post-PC” y recordar el éxito de ventas que es su iTampón, y cómo gracias a su visión ese sucio gadget indigno sólo deseable por negritos tercermundistas (no para la gente común que viaja a Las Vegas todos los años para sentirse menos tercermundista) fue reemplazado en el mercado por las tablets. Críticas frecuentes al concepto de la netbook en sí siempre han sido la incomodidad de sus reducidas pantallas y teclados, las bajas especificaciones de hardware para mantener costos bajos, y que en general fue un manotazo de ahogado de las compañías de PC, que de la mano de Microsoft con su obsoleto Windows XP y sin innovar en lo absoluto intentaron mantener un crecimiento de ventas en una época móvil donde el reducido tamaño y la máxima autonomía de baterías comenzaba a tener principal preponderancia.

Un sol, un sol para las netbooks

imageEn este caso el lobo no era tan malo como lo pintan: La realidad es que la primer netbook que vio la luz fue de Asus y no traía ningún Windows, sino un Linux muy básico para aprovechar mejor sus reducidas capacidades de hardware. Fue un tiempo después que Microsoft, viendo como una amenaza que ante el furor por estos gadgets la gente conociera mejor a Linux, rápidamente hizo lo que mejor sabe hacer y tranzó con todos los fabricantes para que Windows XP sea el sistema operativo por defecto preinstalado, y más tarde cuando lo tuvo listo, Windows  7 Starter Edition; y así llegamos a lo que todo el mundo conoce hoy por netbook, que a decir verdad no eran tan lentas ni desesperantes, y ciertamente resultaban mucho más rápidas que aquellas primeras notebooks de gama baja que nefastamente venían con Windows Vista en sus entrañas. Por supuesto, lo podían haber hecho mucho mejor: Uno de los principales dolores de cabeza, imperdonable, es la ubicua resolución, casi definitoria de la categoría, de 1024×600, en un mundo donde desde hace años la mínima aceptable es 1024×768, y se la viene tratando de empujar a más. Esos 168 píxeles menos causan todo tipo de estragos en la experiencia del usuario, con botones de confirmación fuera del área visible o directamente cuadros de diálogo que se niegan a aparecer. Curiosamente, los microprocesadores Atom evolucionaban a dos núcleos, la RAM se duplicaba, pero los 1024×600 seguían ahí, inalterables, con sólo unos pocos modelos más caros y menos difundidos que llevaban la resolución vertical a los tan ansiados 768 de mínimo.

Hoy es común encontrar noticias sobre como se están vendiendo más tablets que netbooks, de las que ciertamente se cuelgan nuestros amigos opinólogos para afirmar que tenían razón, insistiendo en comparar estos gadgets tan distintos uno del otro. Vuelven a traer las palabritas mágicas era post-PC y terminan de declarar la muerte del difunto bien muerto. Y puede que algo de razón tengan, porque si vemos el mercado de netbooks, al menos el local, vemos básicamente los mismos modelos del año pasado, absolutamente ningún avance. Por supuesto, las trabas a la importación del Gobierno Argentino no hacen más que complicar esta situación, pero es curioso revisar el catálogo de cualquier vendedor y encontrar que las notebooks mejoraron mucho, pero las netbooks siguen siendo básicamente las mismas: Procesador Atom, gráficos mediocres de Intel, y a lo mucho 2GB de RAM y Wi-Fi n. Y por supuesto los fatídicos 1024×600 en la pantalla. Una realidad que en lo personal me decepciona, ya que venía pendiente desde el año anterior de la promesa de AMD y su línea de procesadores Fusion, que integraban CPU y GPU en un mismo chip, formando lo que se conoce como una APU, que combina todo el poder de un procesador AMD, preferentemente multi-núcleo, en conjunto con el poder gráfico de ATI, propiedad de la primera. Gracias a la promesa de esta nueva tecnología se suponía que veríamos netbooks mucho más poderosas, con capacidades gráficas más que aceptables, y aún mejor, con un menor consumo de batería, aumentando su autonomía significativamente.

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Jun 17 2011

Usar “Guardar como…” en Photoshop CS5 desde una netbook llevándola a 1024×768

Gabolonte Blasfemus

Las malas lenguas dicen que no se puede correr Photoshop en una netbook, incluso los más puristas y extremistas seguidores de Bin Jobs dicen que directamente no se lo debería correr en una PC; pero la realidad es que una netbook, aún con sus reducidas especificaciones, es bastante capaz de ejecutar este tipo de aplicaciones de diseño, al menos para tareas que no sean muy avanzadas y mientras no esperemos una velocidad cercana a la inmediatez.

imageEn Adobe Photoshop CS5 existe un problema en particular al utilizarlo desde la mayoría de las netbooks cuya resolución nativa de pantalla es de 1024×600 píxeles: La función Guardar como… (Save as…) del menú Archivo jamás responde. Podemos hacer click una y otra vez o incluso presionar la combinación de teclas asociada a dicha opción (Mayús+Ctrl+S) que nada pasará. Esto se debe al inmenso tamaño que posee la ventana de diálogo de esta función en el Ps CS5, por lo cual requiere como mínimo una resolución de 1024×768. Al no tenerla disponible en la mayoría de las netbooks, Photoshop simplemente elige no mostrar el diálogo, con lo que perdemos totalmente la posibilidad de guardar nuestro trabajo en una nueva copia, bajo otro nombre, o incluso exportarlo a otros formatos distintos al de Photoshop.

Afortunadamente existe una solución para poder usar tanto Photoshop como otras aplicaciones que sí o sí requieran una resolución mayor a los 1024×600 que ofrecen las netbooks estándar. Todo lo que tenemos que hacer es abrir el Editor del Registro de Windows (vamos al botón Inicio/Ejecutar en XP el cuadro de búsqueda rápida en Vista/Windows 7 o simplemente presionamos la tecla Win+R y escribimos regedit y presionamos enter), buscar (menú Edición/Buscar o presionar Ctrl+B) el valor DISPLAY1_DOWNSCALINGSUPPORTED y cambiarlo de 0 a 1 en cada instancia que encontremos. Luego de eso reiniciamos Windows y nos encontraremos luego con que al ir al diálogo de configuración de resolución de pantalla ya podremos ponerla en 1024×768 o incluso más, si no es que al arrancar ya no lo hace en esta nueva resolución. El único catch es que para poder acomodar 1024×768 o más en una pantalla que como máximo tiene 1024×600 Windows realiza un escalado de la misma, por lo que en el caso de tenerla a 1024×768 veremos todo un poco achatado. Sin dudas un bajo precio a pagar para poder usar desde nuestra compañera de viajes algunas aplicaciones exigentes; además siempre podemos volver a configurarla luego en sus 1024×600 originales desde el diálogo de resolución de pantalla de Windows.

Vía Birdman Productions.


Feb 6 2011

Dudas Existenciales (80): ¿La netbook pasó de moda?

Gabolonte Blasfemus

imageMe acuerdo como eran las cosas hace exactamente dos años. Netbooks en todo café donde alguien se anime a usar Internet, netbooks en todas las vidrieras de Galería Jardín, y hasta el usaurio más nabonga averiguando para comprarse una. Era la fiebre de las netbooks en todo su esplendor, habían llegado para quedarse e invadirnos, como los floggers, salvando las infinitas distancias.

Pero de la misma forma que con los anteriores, la historia vuelve a mostrarnos que nada es para siempre, y mucho menos si de tecnología se trata. No miento si hoy digo que me resulta algo llamativo si entro a un local y veo a alguien usando una netbook, a tal punto que yo me llego a sentir extraño a veces por estar usando la mía.

Y no, no se trata de que las pequeñas que fueron furor hace un par de años sucumbieron ante las tablets y en particular ante el iPad, como fue el sueño húmedo de muchos manzanitas; de hecho al día de hoy no he visto absolutamente a nadie con algo así en sus manos; es evidente que en nuestro país al menos las tablets siguen siendo mayormente un caprichito de snob adinerado.

A uno desde chiquito le dicen que no es bueno hacerlo, pero ya sea en el baño del gimnasio, a la hora de espiar la nómina, o en una charla de amigos sobre minas, no puede evitar comparar. Y cuando comparo mi ya viejita pero rendidora LG X110 con lo que el comensal online moderno lleva a la mesa me encuentro con cosas distintas hoy. Tengo que admitirlo, me he encontrado con más de una Mac Book (poroto para los Stevie-boys), pero lo que principalmente me encuentro ahora no son ni más ni menos que notebooks. Sí, las notebooks de siempre, sólo que mejoradas por supuesto, seguramente por toda esta aparentemente pasajera fiebre netbookera.

Y no es casualidad que ya sé de dos amigos que dejaron su netbook para volver al ruedo con su anterior notebook, mientras que las consultas que me llegan por nuevas compras de una portátil generalmente se terminan decantando por la última, ante la desconfianza de que con la primera no alcance el jugo.

Y ustedes, ¿qué se comprarían hoy como solución portátil (no móvil) si lo hicieran? ¿Volverían por una netbook más nueva y poderosa por la comodidad del peso y el tamaño, o se arriesgarían por una notebook actual con mucha más potencia y unidad óptica, pero de peso y tamaño alivianados con respecto a las de hace dos años? ¿Se arriesgarían por una tablet? Voten y argumenten su elección en los comenOtarios.


May 6 2010

Cobrar por lo que no funciona

Gabolonte Blasfemus

image Casi en coincidencia, y como para amplificar toda la bronca que Guillermo Mayoraz nos contaba sobre el abuso a los clientes de telefonía celular en su post Si ya sos cliente no nos servís, hoy tuve una de esas revelaciones, que, al igual que las que nos dan los manochantas, nos cagan, nos cuestan plata, pero de todo eso algo aprendemos. Pero permítanme que les haga una breve cronología de lo sucedido hace algunas horas en mi vida:

19:00 hs: Sabiendo que tenía el crédito vencido en mi banda ancha prepaga de Movistar, realizo una carga virtual desde un quiosco justo antes de acudir a una cita que me demoraría una hora, para tener la certeza de que transcurrida esta podría contar con el crédito para conectarme desde algún café en caso que no funcione el Wi-Fi. Como había promoción para duplicar a partir de los $30 AR, cargo esa exacta cantidad, con lo que en teoría pasaba a tener cargada en mi línea prepaga $60 AR + lo que me quedara del crédito anterior vencido, según lo que calculaba alrededor de unos $10 AR.

20:00 hs: Termina mi cita y parto raudo a un café para utilizar mi netbook. Lamentablemente no hay ninguna red inalámbrica abierta con una calidad de conexión usable, por lo que me decido a usar parte de ese crédito cargado anteriormente para conectarme a través del 3G de Movistar. Inmediatamente noto que la conexión es un auténtico desastre, con redes de mensajería que nunca se terminan de autenticar, páginas que ni comienzan a cargarse, y demás. Pingueando a google.com llegué a obtener tiempos de 12 segundos. Aún así, sigo intentando, desconectándome y volviendo a conectarme cada tanto a ver si en una de esas “engancha” (algo que ya sea por la casualidad o no, me ha sucedido varias veces) y empieza a tener un ancho de banda mínimamente aceptable. Sigo sin suerte, reintentando una y otra vez.

20:30 hs aprox.: Ya totalmente frustrado por no poder hacer nada luego de tantos reintentos, dejo el 3G de Movistar a un lado y vuelvo a intentar conectarme por el Wi-Fi del café en el que estaba, que andaba deplorable pero aún así era un poco menos peor que el servicio de Vomistar. Me sigo frustrando porque aún así no me sirve para conectarme a nada.

20:50 hs aprox: Ahora frustrado nuevamente con el Wi-Fi, vuelvo a intentar con el 3G, a ver si por causalidad “se arregló”. Descubro que directamente se corta la conexión ni bien realizada, como lo haría si tuviera la cuenta cancelada por falta de pago o de crédito. Consulto el crédito por SMS y me dice que no tengo crédito ni para consultar el crédito. (?) Algo olía muy mal y no era el pedo que me acababa de tirar (los de uno siempre huelen bien).

Horas más tarde: En la tranquilidad de mi hogar vuelvo a comprobar el mismo comportamiento que claramente me indica que estaba inexplicablemente sin crédito en la línea donde se me deberían haber acreditado al menos $60 AR y cuyo servicio prácticamente no pude usar, por lo que no pueden cobrarme por un tráfico que no sucedió. O eso creía. Inmediatamente llamo al número de atención al cliente exclusivo para servicios de banda ancha móvil de la empresa, donde me atiende uno de sus drones de soporte al que le cuento más o menos con detalles todo lo anterior. Me explica que efectivamente el monto cargado fue acreditado, pero que a su vez fue completamente consumido, terminándose alrededor de las 20:30 hs. Le explico, ya enfatizando lo que había relatado antes, que eso tenía que ser imposible porque el servicio no me funcionó para nada y por tanto no se me podía haber consumido todo ese crédito en un tráfico prácticamente inexistente. La callcenter girl me intenta marear con un truco de aficionado diciéndome que no se factura por tiempo sino por crédito (MBs a determinado valor según la carga y/o plan), para luego darme vuelta todo e insinuarme lo contrario. Yo le explico más de una vez que si el servicio se cobra por Megabyte transferido, cosa que es así a menos que se contraten uno de esos packs de navegación por un día, jamás se me podría haber comido el crédito en 30 minutos en los que no pude ni enviar un maldito email con sólo texto. Luego me aconsejó varias veces que opte por uno de estos planes de navegación por un día para “maximizar mi crédito de navegación” y se ofreció a regalarme $10 AR para que pueda usarlo en la contratación de uno de estos packs; aún así tuvimos unos cuantos minutos de conversación de teléfono descompuesto, ya que con $10 no me iba a arreglar haber desperdiciado más de $60 sumado al tiempo también perdido.

image Finalmente, y como obviamente no iba a poder arrancarle ningún testimonio que me dejara satisfecho, acepté su ofrecimiento de los $10 y la despaché. Y aprendí mi lección. ¿Cuál es esa lección?

Movistar Argentina te cobra el tráfico aunque este no llegue a destino y se pierda. Me puedo llegar a imaginar que esto a lo mejor se trata de una maniobra abusiva común entre todos los operadores, similares a cobrar por los minutos que suena el celular cuando se atiende o a cobrar por el chequeo de saldo. Y recordé una vez, hace 2 años aproximadamente, en la que tuve un problema llamativamente similar, sólo que en vez de tratarse de un chip 3G para conectar una netbook era una Pocket PC que a través de Bluetooth pretendía conectarse al EDGE de un celular. Misma historia: Una hora reintentando sin poder conectarse a nada, para luego descubrir que me habían desaparecido $40 recién cargados.

Todo esto me lleva a sacar esta inequívoca conclusión: Movistar (y tal vez otras operadoras) tienen el “medidor de tráfico” podríamos decir “entre la antena y el chip”. No importa si esos paquetes IP nunca salieron de la red de Movistar para alcanzar al servidor al que iban destinados, por el sólo hecho de haber sido emitidos por nuestra terminal o modem es suficiente para ser debitados de nuestro crédito. Y es así como podemos patinarnos un crédito que podría habernos durado semanas en una hora perdida de frustración al no poder conectarnos, donde, encima, nos cobran por ella.

image El consejo no puede ser más claro: Si de una forma u otra necesitan contar con uno de estos abusivos y estafadores servicios, lo ideal es, ni bien verifican a la primera que la conexión no sirve para nada en ese momento, abandonar todo reintento y pensar en otra opción como puede ser ir a un lugar donde haya un hotspot Wi-Fi funcional. No seguir reintentando pensando que a lo mejor en la siguiente conecta bien y zafamos, que sería un pensamiento de índole similar al adicto al juego que no deja de apostar porque está seguro que en la próxima gana. Y acá es como en los casinos, la banca siempre gana.

Y si esto no es como para ir en patota entre todos los millones de usuarios y empalar a sus gerentes, no sé que otra cosa lo pueda ser, nos están cobrando por algo que ni siquiera funciona, incluso nos cobran más cuanto menos funciona, porque reintentamos y enviamos más tráfico continuamente que nunca llega a destino.

Como ven, realmente el rango de utilidad de las conexiones de datos ofrecidas por nuestras usureras operadoras se reduce, por culpa de su pésima calidad, a un extremo en el que no queda más que preguntarse si de verdad tiene algún sentido pagar por ellas. Yo por lo pronto lo voy a ir pensando.


Mar 2 2010

Opera 10.50 final para Windows: La belleza que esperábamos

Gabolonte Blasfemus

image Hoy fue el día elegido para hacer disponible la versión final del esperado Opera 10.50 en los cuarteles noruegos de este gran navegador, el cual con promesas como su nuevo y poderoso motor javascript llamado Carakan y su librería gráfica Vega nos tenía a los viejos adeptos esperanzados de algo que lleve a nuestro navegador favorito a las épocas de viejas glorias donde, con razón, se lo podía llamar the fastest browser on Earth. Y tengo que decir que esta vez Opera no decepcionó en lo más mínimo.

Lo primero que notamos en Opera 10.50 es el cambio estético, donde se ve que claramente aprendieron la lección de lo que Google hizo con Chrome: Un navegador con el mayor espacio posible disponible para la página web, donde los botones y controles del mismo no se entrometan en el camino entre el usuario y esta, algo que no por casualidad convirtió a Chrome en el navegador favorito en las netbooks, donde cada pixel cuenta. Ahora el aspecto por defecto de Opera 10.50 es completamente minimalista, contando con tan solo la barra de estado y de pestañas a la vista, mientras que para todo lo demás inauguraron el botón Opera, una especie de botón Inicio de Windows desde donde puede accederse a todas las funciones avanzadas que aprendimos a amar de Opera. Algo que ya estaba presente, pero escondido, en la versión 10.10.

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Vista por defecto de Opera 10.50 con SpeedDial

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