Ene 21 2014

Moto G que estás en los cielos, santificado sea tu nombre (y líbranos de los garcas)

Gabolonte Blasfemus

moto-gCreo que en el último mes y medio leí al menos 15 reviews sobre lo groso que está el Moto G en relación a su precio. No esperaba que la realidad lo contradiga, pero ahora que le pude poner mis dedos encima, pienso que algunos se quedaron cortos. Otros sí lo dicen, y tienen todas las razones del mundo: Moto G marcó un antes y un después en el ecosistema de los smartphones Android.

Y lo dije bien, en el mundo de los smartphones Android, no solamente el de los smartphones con Android económicos. Muchos se lo van a pensar dos veces si es necesario gastar en un gama alta o media-alta si con un Moto G tienen un nivel de calidad más que aceptable en casi todos los apartados. El único motivo que queda pendiente es el de una buena cámara, pero es algo que tal vez esté arreglado para la próxima iteración. Pero seamos sinceros, en países como el nuestro nadie se preocupa por NFC y no todo el mundo necesita andar con una phablet en la mano; hay unas cuantas características premium que el usuario tercermundista promedio ni capta, ni tiene dónde usar a veces.

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Oct 13 2012

El otro androide

Gabolonte Blasfemus

Siempre me resultó notoria la capacidad que tenemos los seres humanos para hacernos una idea establecida de algo con solo conocer a lo mejor una pequeña parte del todo. Algunos le llaman a esto prejuicio, mi profe de historia de 3er año le llamaba “cada cual cuenta según como le fue en la feria”.

Si hay algo que voy a extrañar del MM2 definitivamente es su teclado de hard, a pesar de su tendencia a fallar estrepitosamente

El punto es que hace algo más de año y medio abandonaba mi fiel (pero ya obsoleto y lento) HTC Touch Viva con Windows Mobile 6.1 en favor de lo que era cuasi obligatorio tener en materia de smartphones (si no te gusta que te la pongan, claro): Android. Digo, porque si te gusta siempre podés elegir iOS. Tratando en lo posible de seguir la regla de no-andar-por-la-calle-con-algo-que-si-lo-pierdo-me-las-corto, me vi rápidamente inclinado por la oferta de Motorola; era llamativo como a similares prestaciones los smartphones de Moto siempre costaban menos. Así me hice con mi Milestone 2 y conocí la desgracia de MOTOBLUR. Al poco tiempo, y mientras estaba contento con la interfaz responsiva y fluida de Android (al menos en comparación con lo que era la de WinMo), trataba de acostumbrarme a un teléfono que, cada tanto, se le cantaba el revire de reiniciarse solo en los momentos más inoportunos. Pero claro, no me podía quejar mucho, después de todo entre el rooteo y las más de 100 aplicaciones instaladas era obvio que algo podía estar trayéndome problemas; aunque la intuición y algunos indicios (que si me apuran a estas alturas ya no recuerdo) me hacían apuntar como culpable al inefable MOTOBLUR, que venía enquistado en la ROM oficial.

Hubiera tenido todo el derecho del mundo de pensar que “eso” era Android, y salir a decir que era una basura comparado con otras plataformas, pero algo me seguía diciendo que el problema era Motorola, que como suele suceder, lo barato sale caro. Un día, y sin saber exactamente como podía terminar por culpa de la historieta de los bootloader bloqueados de Moto (ahora sé que, para que no joda, las ROM cocinadas para los Moto pisan todo menos el kernel), me animé a deshacerme de la ROM de stock con la que había venido mi Milestone 2 en favor de una versión de MIUI adaptada al mismo que prometía. Ahí conocí otra cosa, pero aún así tuve otros problemas, normales cuando uno se arriesga a usar una ROM no oficial, aunque en este caso estas apestaran infinitamente menos que la oficial.

Como dije, para mí o para cualquiera cuya entrada a Android hubiera sido a través de un Motorola como este, no sería criticable si después de la experiencia no quiere ver un robotito verde en su vida.

Pero un día regalé un LG Optimus ME, que a pesar de ser un gama ultrabaja (y conseguirlo a un precio increíble de pensar en otro tiempo para un smartphone con sus prestaciones) se mostraba años luz más estable que mi Milestone 2. Esta bien, a este no le hice root y tampoco le instalé medio Google Play (ni tampoco es que se pueda con su ínfima capacidad de almacenamiento), pero aunque tenía sus demoras dignas de su austera economía, rara vez se colgaba. Esto me hizo confirmar que no estaba tan equivocado cuando culpaba a la MotoroLoca. Pero aún faltaba lo mejor.

Los rumores decían que las ROM de la línea Galaxy de Samsung era definitivamente “otra cosa” comparado a los desastres que uno podía encontrar en… bueno, Moto más que nada. Por supuesto había tenido oportunidad de jugar con algunos, pero nunca lo suficiente como para poner a prueba cuánto mejor eran comparativamente hablando. Hasta que cambié mi ya viejito Milestone 2 por un Galaxy S3.

Hellooooo beauty…

Señores, esto sí es una ROM con todas las letras. Claro, el precio será otro, pero sospecho que a nivel calidad y ciertas prestaciones no dista mucho de lo que tiene un Ace. Y uno se da cuenta de que es otra cosa cuando ya no piensa en salir corriendo a bajarse el mod más aclamado; no vaya a ser cosa de que me deje de andar algo.

Esto no es una gran revelación por supuesto pero, de acuerdo al fabricante que se elija, la experiencia, y por ende la opinión que se tenga luego de Android, puede ser el día y la noche. Otra similitud que justifica el dudoso privilegio que ostenta Android de ser llamado el Windows de los smartphones (que personalmente no me parece algo malo, Windows permitió que muchísima gente pueda llegar a usar una computadora, y lo mismo pasa ahora con Android y los smartphones).

No sé si Google hará algo bueno con la M murcielaguesca además de usarla sólo por sus patentes, pero mientras tanto el único consejo que puedo dar es: Nunca compres Motorola (al menos mientras Google no haga algunos cambios), desembolsá algo más (o aspirá a unas especificaciones menos) y llevate un Samsung, un HTC o un LG. Si los androides fueran hobbits, los Moto son Gollum.


May 24 2011

Elegir un smartphone Android en Argentina (recomendaciones y mini-review del Moto Milestone 2)

Gabolonte Blasfemus

imageHace algunas días me escribió Lucas, un lector de este intento de weblog que tanto amor atrae, con una duda con la que me sentí muy identificado: Quiere comprarse su primer Android, su límite monetario para tal compra ronda los AR$ 1.200, y por supuesto quiere terminar con algo bueno en sus manos, preferente lo mejor que se pueda conseguir por ese monto. De por sí esto hace que la única opción sea la adquisición de alguno de los terminales Android ofrecidos por las operadoras nacionales con un buen descuento, a cambio por supuesto de encadenarnos a un contrato. Además, dicho sea, hay que tener un muy buen pasar o estar muy desconectado de la realidad para andarse por la calle con un teléfono que sólo se consiga desembolsando arriba de los 2.000 pesos. Todo eso nos deja con un rango de opciones específico y limitado de elección en marcas: Hablamos de Motorola, Samsung, Sony Ericsson y eventualmente LG. A continuación, además de responder esta duda desde lo mejor que se e invitarlos a contribuir sus aportes al respecto, también le voy a dedicar una pequeña pero merecida review al Motorola Milestone 2 que poseo, más desde el punto de vista del dispositivo en particular que desde Android en sí, lo cual está más cubierto en la serie de posts Migrar de Windows Mobile a Android. Lucas también me consulta por la viabilidad del Motorola Defy, caso para el cual le recomiendo darse un paseo por esta detallada review de Guillermo de Alt-Tab. Comencemos.

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Abr 27 2011

Motorola desbloquearía sus dispositivos Android para finales de 2011

Gabolonte Blasfemus

imageLa noticia es excelente para todos los poseedores de un teléfono Android de la marca de la M estrambótica que, tirando un número tentativo, en nuestro país debe ser como la mitad de los usuarios de Android al menos, algo posible sin duda gracias a la penetración de los terminales de este fabricante en los operadores locales y al precio tan competitivo con el que han sido ofrecidos con respecto a la competencia.

La carrera de Motorola en la fabricación de móviles y tablets con Android viene sufriendo muchas críticas, siendo la principal el restrictivo bloqueo del bootloader (la pieza de software inicial que se encarga de cargar al sistema operativo, algo así como el equivalente al BIOS de una PC), el cual sólo arranca la versión de Android que tenga almacenada en su ROM si la misma está firmada digitalmente por la compañía, haciendo imposible el uso de ROMs modificadas que pueden actualizar, mejorar, y darle nueva vida al dispositivo.

Ayer se recogió los dichos de una fuente no identificada dentro del fabricante que admitía que el bloqueo existe para satisfacer las demandas de seguridad de las compañías operadoras (algo que bien podría explicar por qué los teléfonos Motorola son los más vendidos por estas dentro del segmento Android), pero que al mismo tiempo desean colaborar también con la comunidad de desarrolladores, quienes necesitan total y absoluta libertad a la hora de decidir que meter dentro de sus teléfonos, y en base a esto la compañía tendría la intención de permitir que todo su portfolio de dispositivos sea desbloqueable para finales de 2011. Este rumor hoy fue confirmado con Will Moss, director de comunicaciones de Motorola Mobility en el norte de Asia, a quien no puedo dejar de imaginármelo de una forma que hace que me caiga muy bien:

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De todas formas, existe un gran diferencial en esta buena noticia, y es que Moto sólo desbloquearía los dispositivos cuyas operadoras “dueñas” lo permitan. Así es, parece que aunque paguemos una jugosa cantidad de efectivo más un aplastante abono mensual obligatorio por un año o más, un teléfono adquirido en una compañía de telefonía celular nunca deja de pertenecerle a la misma en el fondo, y jamás será del todo nuestro. Habrá que moverse y quejarse por estas pampas para que nuestras operadoras locales no impidan que ocurra este avance.

Vía Ausdroid.


Ene 12 2011

Paranoid Android

Gabolonte Blasfemus

imageQue el tiempo que tenía Windows Mobile en mis manos estaba contado, a pesar del amor que le tengo, era algo que supe durante buena parte del año pasado. Me gusta decidir sin dejarme influenciar (en lo posible) por las mayorías, y yo con WinMo estaba muy contento, a pesar de correrlo en un procesadorcito de unos míseros 200 MHz y sentir muchas veces que iba en cámara lenta. Pero cuando una plataforma es oficialmente desechada por su fabricante, todos empiezan a mudarse hacia tierras más fértiles. Por un lado se volvió algo bastante decepcionante la cada vez mayor escasez de nuevas aplicaciones, quedando la comunidad de WinMo de XDA-Developers como el único estandarte levantado que aún sigue desarrollando. Por otro, existen motivos tan dispares como desear aplicaciones que por su novedad son lanzadas directamente para plataformas más calientes. De hecho, el grado de hotness de Android alcanzó límites muy extremos, principalmente gracias a los modelos de media gama que lo acercaron a un público mucho más amplio, no sólo al de los que disponen de la plata para comprarse el último iPhone o el HTC más groso. Y cuando te encontrás un día con más de un usuario que de buenas a primeras cambia su celular y aparece con uno nuevo movido por el droide de Google y comienza a hacerte preguntas sobre el mismo, te das cuenta que llegó el momento preciso de saltar de ese barco en pleno hundimiento. Y yo tengo algo experiencia saltando de barcos que se hunden en el mundo móvil, primero salte de Palm, y ahora de WinMo.

Durante estos meses, y a pesar de que venía muy cómodo con lo que mi HTC Touch Viva me ofrecía, venía considerando que ya había esperado suficiente para que aparezca un andróifono que cumpla por lo menos con los siguientes puntos:

  1. Que incluya o disponga de actualización oficial para ese modelo a la última o penúltima versión disponible de Android.
  2. Que esas últimas versiones de Android estén lo suficientemente pulidas e incluyan esas cositas básicas que siempre se olvidan en las primeras versiones, y principalmente, cosas que en la actualidad vengo pudiendo hacer sin problemas en WinMo . En el caso de Android podemos hablar de perfiles Bluetooth faltantes, tethering, y la posibilidad de instalar/mover aplicaciones a la tarjeta SD por ejemplo.
  3. Que no tenga demasiados puntos flojos en el hardware; por ejemplo una cámara muy pobre.
  4. Y lo principal, que no rompa una regla que siempre trato de seguir con respecto a la compra de móviles viviendo en un país como Argentina: Que sea lo suficientemente barato como para que en caso de robo pueda reponerlo en un tiempo relativamente corto y no sentir que me quedo “de a pie” por tener que volver a un teléfono de características inferiores por un largo rato.

Evidentemente el punto 2 y el 3 siempre estarán en oposición, y es por eso que casi todos los modelos que podían llegar a tener mi sello de aprobado estaban en un monto que para mi economía y la realidad del país en el que vivo no son muy compatibles. Y es que aunque te puedas comprar un teléfono de tres mil pesos como si nada, dudo que te haga gracia que te sea arrebatado en poco tiempo.

Aún así, tengo que reconocer que rompí un poco esa regla por esta vez. Estuve a punto de decidirme por el Samsung Galaxy 550, posiblemente la mejor elección en media gama para un androide, ya que viene con Éclair (Android 2.1), conectividad 3G y radio FM (algo que muchos extrañamos en algunos smartphones), todo a un excelente precio. Pero finalmente me decanté por la oferta del operador Personal, quien vía emperne de año y medio con un costoso plan de AR$199, está ofreciendo, bastante silenciosamente diría yo, el Motorola Milestone 2 al ultracompetitivo precio de AR$1.299. Y para el nivel de las especificaciones que ostenta este aparatejo, he de decir que aún así con ese oneroso contrato es una excelente oferta. Aunque vale aclarar algo que a Personal se le “escapa” a la hora de describir su plan Personal Black Todo Incluido de AR$199: Los 500 minutos libres para hablar que dice incluir se componen de 250 minutos para cualquier destino y los otros 250 son únicamente para llamar a otros números de Personal, lo cual en la práctica nos deja con 250 minutos reales, siendo los otros tan sólo un bonus que puede que lleguemos a aprovechar o no.

P1120092Ahora, a casi una semana de tenerlo, y haber intentado con mayor o menor éxito tener la misma funcionalidad que ya tenía en mi teléfono anterior con WinMo, creo estar en condiciones de emitir unas cuantas opiniones sobre Android, que tendrán lugar en otro post para no alargar tanto este. Sobre el Milestone 2 de Motorola en cambio les puedo resumir que es un muy lindo fierro, se siente muy robusto, y la cámara no me decepcionó tanto; para tomar fotos está bastante bien, el flash ilumina lo suficiente como para que de noche la calidad sea aceptable… pero sólo a una distancia corta. La calidad del video en HD supera a las fotos me atrevo a decir, aunque no me gustó nada que uno de los videos que filmé quedó inexplicablemente corrupto y no se pudo abrir en ningún reproductor. Ahora bien, existe algo a tener muy en cuenta con el matrimonio Android-Moto, y es el tema de como vienen garcando a quienes confiaron en la marca, al no liberar actualizaciones oficiales a las posteriores versiones de Android en sus modelos, o hacerlo sólo para determinadas áreas geográficas. En pocas palabras, si tu MotoAndroid no es un modelo top y vivís por sudamérica, tenés todas las de perder. Aún así me decidí por este Moto porque, más allá del factor precio, viendo que algo de soporte le dieron al Milestone original es posible que al menos vea un upgrade oficial a Gingerbread (Android 2.3), y ya Honeycomb será otra historia.

Volviendo a las diferencias entre WinMo y Android, tengo que decir en primer lugar que voy a evitar hablar de performance, porque no me parece justo comparar un Windows Mobile que venía usando en un procesador de 200 MHz de hace 3 años contra un Android en un procesador actual de 1 GHz y con mucha más memoria; sólo puedo acotar que en el MM2, salvo algún cuelgue muy ocasional y por poco tiempo que tuve después de darle bastante caña instalando aplicaciones a troche y moche, el resto del tiempo la experiencia es totalmente fluida, todo un paraíso viniendo desde lo anterior. A nivel funcionalidades básicas no estoy tan conforme, y termino de confirmar que WinMo es una excelente solución PIM la que al día de hoy Android ni se le acerca, pero ya hablaré de eso más en detalle, y de sus mitigaciones. Por lo pronto sepan que ahora me siento del club de los tops, porque ahora por fin tengo un teléfono donde se puede jugar al Angry Birds.