Mar 22 2012

Aceleración de gráficos por hardware en Linux para AMD Fusion

Gabolonte Blasfemus

La tecnología de AMD conocida como Fusion (o Vision), que integra en un mismo chip el procesador principal y el dedicado a los gráficos, formando lo que llaman APU (Accelerated Processing Unit), tiene ventajas que la postulan como una interesante elección, y hoy en día la podemos ver en muchos portátiles. Pero uno de los inconvenientes que presenta, como toda tecnología relativamente novedosa, es un soporte completo de controladores por parte de otras plataformas más allá de Windows (en la que los fabricantes de hardware se encargarán desde un principio que este exista). La situación más común se da con Linux, que a pesar de contar con uno de los repositorios de controladores más completo, suele quedarse rezagado en ciertos casos, justamente, por esta misma falta de interés.

Y este es uno de ellos: Desde que tuve mi notebook con un AMD E-450 que integra una GPU ATI Radeon HD 6320 una de las primeras tareas que acometí fue instalarle Ubuntu 11.10, Oneiric Ocelot. Ni la última versión de la distro de Linux más popular con sus últimas actualizaciones fue capaz de utilizar el hardware de aceleración gráfico de mi APU, y aunque el escritorio de Unity (la interfaz por defecto de Ubuntu) se veía excelente, el controlador utilizado era uno genérico que hacía el trabajo mayormente por software y modos de video VESA; esto significaba nada de aceleración 3D y cero chances de ver una película sin saltos. Aún así, Oneiric ofrece la instalación de drivers propietarios de AMD, pero que lamentablemente son anticuados y terminan funcionando peor que el genérico.

Posiblemente así como está nos podremos arreglar bastante bien para todas las tareas que normalmente hagamos en nuestra Linux Box movida por un Fusion, pero si por algún motivo necesitamos aceleración de hardware para, por ejemplo, jugar un FPS o ver un video sin saltos, notaremos claramente esta falencia.

La buena noticia al respecto de esto es que AMD lanzó sus propios drivers (privativos, claro está) que soportan perfectamente su línea de APUs; la no tan buena es los deberemos instalar a mano nosotros, pero tampoco es tan difícil, si hasta yo lo hice.

  1. En primer lugar deberemos ir a la página de soporte de AMD, desde donde seleccionaremos de toda la línea de productos nuestro modelo exacto de APU y el sistema operativo, en este caso Linux, de 32 o 64 bits, de acuerdo a lo que tengamos en nuestro equipo. Desde ahí descargamos el controlador apropiado.
  2. Luego, y siempre según las instrucciones de la ayuda de Ubuntu, debemos habilitar el repositorio de código fuente en los Orígenes de Software, algo por lo que no hay que preocuparse demasiado ya que a mi no me dejó hacerlo mi Ubuntu y sin embargo todo salió bien.
  3. Abrimos la consola e ingresamos el clásico sudo apt-get update para actualizar la info de todos los repositorios, y a continuación instalamos las librerías QT4, si no es que ya las tenemos, con sudo apt-get install libqtgui4.
  4. Una vez hecho todo esto, nos vamos con la consola a la carpeta donde descargamos el archivo con los controladores de AMD, y lo invocamos de la siguiente manera: sudo sh amd-driver-installer-12-2-x86.x86_64.run –buildpkg Ubuntu/oneiric. En este ejemplo el nombre del archivo descargado es sudo amd-driver-installer-12-2-x86.x86_64.run, pero claro está que este puede ir cambiando a medida que avance la versión, por lo que deberemos ingresar exactamente el nombre del archivo que descargamos. Actualización: En las versiones más recientes de este binario de AMD solo hace falta ejecutarlo sin parámetro alguno y aparecerá un asistente gráfico que nos guiará por el proceso de instalación automáticamente, con lo que no hace falta hacer nada más.
  5. El instalador se irá encargando de descargar algunas dependencias que necesite, y cuando finalice va a generar en la misma carpeta en la que estaba tres archivos .deb y uno .change; los primeros deberemos instalarlos, y podemos hacerlo de una vez para los tres mediante el comando sudo dpkg -i *.deb, el último es un archivo de texto que contiene información sobre los cambios relativos a este paquete.
  6. Una vez instalado todo, ejecutamos sudo aticonfig –initial y reiniciamos nuestro Linux. Si todo salió como debería, este arrancará cargando los nuevos drivers para nuestra ATI.
  7. Para confirmar que efectivamente se cargaron los drivers de AMD ingresamos en la consola el comando fglrxinfo, que nos devolverá el siguiente resultado en caso de estar todo ok:

fglrxinfo Pantallazo del 2012-03-20

¿Pero qué mejor que probar la efectividad de estos drivers jugando un poco de OpenArena?

OpenArena Pantallazo del 2012-03-12


Nov 18 2011

El presente (¿y futuro?) de las netbooks

Gabolonte Blasfemus

imagePara muchos big kahunas de la opinología tecnológica el término netbook entra en la categoría de mala palabra, y más si nos encontramos ante seguidores de la manzana incompleta. Suelen parafrasear a su difunto amo Steve adornando sus párrafos con términos de moda como “era post-PC” y recordar el éxito de ventas que es su iTampón, y cómo gracias a su visión ese sucio gadget indigno sólo deseable por negritos tercermundistas (no para la gente común que viaja a Las Vegas todos los años para sentirse menos tercermundista) fue reemplazado en el mercado por las tablets. Críticas frecuentes al concepto de la netbook en sí siempre han sido la incomodidad de sus reducidas pantallas y teclados, las bajas especificaciones de hardware para mantener costos bajos, y que en general fue un manotazo de ahogado de las compañías de PC, que de la mano de Microsoft con su obsoleto Windows XP y sin innovar en lo absoluto intentaron mantener un crecimiento de ventas en una época móvil donde el reducido tamaño y la máxima autonomía de baterías comenzaba a tener principal preponderancia.

Un sol, un sol para las netbooks

imageEn este caso el lobo no era tan malo como lo pintan: La realidad es que la primer netbook que vio la luz fue de Asus y no traía ningún Windows, sino un Linux muy básico para aprovechar mejor sus reducidas capacidades de hardware. Fue un tiempo después que Microsoft, viendo como una amenaza que ante el furor por estos gadgets la gente conociera mejor a Linux, rápidamente hizo lo que mejor sabe hacer y tranzó con todos los fabricantes para que Windows XP sea el sistema operativo por defecto preinstalado, y más tarde cuando lo tuvo listo, Windows  7 Starter Edition; y así llegamos a lo que todo el mundo conoce hoy por netbook, que a decir verdad no eran tan lentas ni desesperantes, y ciertamente resultaban mucho más rápidas que aquellas primeras notebooks de gama baja que nefastamente venían con Windows Vista en sus entrañas. Por supuesto, lo podían haber hecho mucho mejor: Uno de los principales dolores de cabeza, imperdonable, es la ubicua resolución, casi definitoria de la categoría, de 1024×600, en un mundo donde desde hace años la mínima aceptable es 1024×768, y se la viene tratando de empujar a más. Esos 168 píxeles menos causan todo tipo de estragos en la experiencia del usuario, con botones de confirmación fuera del área visible o directamente cuadros de diálogo que se niegan a aparecer. Curiosamente, los microprocesadores Atom evolucionaban a dos núcleos, la RAM se duplicaba, pero los 1024×600 seguían ahí, inalterables, con sólo unos pocos modelos más caros y menos difundidos que llevaban la resolución vertical a los tan ansiados 768 de mínimo.

Hoy es común encontrar noticias sobre como se están vendiendo más tablets que netbooks, de las que ciertamente se cuelgan nuestros amigos opinólogos para afirmar que tenían razón, insistiendo en comparar estos gadgets tan distintos uno del otro. Vuelven a traer las palabritas mágicas era post-PC y terminan de declarar la muerte del difunto bien muerto. Y puede que algo de razón tengan, porque si vemos el mercado de netbooks, al menos el local, vemos básicamente los mismos modelos del año pasado, absolutamente ningún avance. Por supuesto, las trabas a la importación del Gobierno Argentino no hacen más que complicar esta situación, pero es curioso revisar el catálogo de cualquier vendedor y encontrar que las notebooks mejoraron mucho, pero las netbooks siguen siendo básicamente las mismas: Procesador Atom, gráficos mediocres de Intel, y a lo mucho 2GB de RAM y Wi-Fi n. Y por supuesto los fatídicos 1024×600 en la pantalla. Una realidad que en lo personal me decepciona, ya que venía pendiente desde el año anterior de la promesa de AMD y su línea de procesadores Fusion, que integraban CPU y GPU en un mismo chip, formando lo que se conoce como una APU, que combina todo el poder de un procesador AMD, preferentemente multi-núcleo, en conjunto con el poder gráfico de ATI, propiedad de la primera. Gracias a la promesa de esta nueva tecnología se suponía que veríamos netbooks mucho más poderosas, con capacidades gráficas más que aceptables, y aún mejor, con un menor consumo de batería, aumentando su autonomía significativamente.

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