Feb 14 2013

Adiós Opera

Gabolonte Blasfemus

Opera con corazón de WebKit...Tuve que mirar el calendario primero. No, no era 1 de Abril, ni 28 de Diciembre, así que tengo que suponer que, tristemente, es verdad. Opera, ese navegador que por muchos años lideró en innovación, deja de lado su motor propietario, Presto, para ser uno más de los incontables browsers que utilizan a WebKit, el popular proyecto de software libre derivado de KHTML e impulsado por Apple.

Para quien, como yo, conoce al navegador de origen noruego desde hace tiempo, la noticia llega, no como un balde de agua fría, sino congelada. Dejar de lado un desarrollo propio altamente exitoso, con años de investigación detrás, para centrarse en lo que casi todo el resto usa, no parece una movida inteligente como mínimo. Los argumentos de Opera Software para vender este cambio tan drástico a sus seguidores son más o menos estos:

  1. WebKit “es desde ya muy bueno”, por lo que prefieren colaborar con la comunidad de software libre mejorándolo en vez de duplicar esfuerzos en su propio desarrollo, el conocido concepto de “¿Para qué volver a inventar la rueda si ya existe una que funciona muy bien?”.
  2. WebKit está en el corazón de todas las plataformas móviles (con excepción de las de Microsoft, claro), por lo que hoy todo se mide, característica a característica, bajo la vara de WebKit, y por ende adoptarlo permite conseguir una porción mayor de la torta del mundo móvil, que es la que hoy más importa.

Hay otro motivo para este cambio que Opera Software no dice a los cuatros vientos pero que otros se encargaron de hacer notar, y es que Opera, en sus mejores tiempos anunciado bajo el slogan de el navegador más rápido sobre la Tierra, hace bastante que ya no lo es, siendo superado amplia y principalmente por Safari y Chrome, casualmente los dos navegadores estrella de la familia WebKit. Está claro en dentro de la compañía nórdica piensan que es más fácil y rápido pasar a WebKit que tratar de mejorar Presto, y así dejar de estar en desventaja. Este tipo de mentalidad me lleva una y otra vez a movidas como la de Nokia, que pasó de ser un orgulloso fabricante de smartphones con sus propios sistemas operativos a ser simplemente una opción más (eso sí, posiblemente la más popular) a la hora de conseguir un Windows Phone.

Muchos compran todos estos motivos y celebran la decisión, pero yo no puedo estar más en desacuerdo. Lo que hacía a Opera tan único y especial, lo que le daba sentido de existir en medio de tantas opciones mucho más conocidas y utilizadas, era justamente que era distinto, en todo. A Opera (y por ende a Presto) siempre se la han tildado problemas de compatibilidad con los sitios web más modernos y dinámicos, pero también era mucho más seguro y eficiente a su manera (traten de mantener 40 solapas abiertas en Opera y luego en Chrome y van a entender a lo que me refiero). Por sobre todas las cosas, Opera siempre fue otra opción. Si pasa a usar WebKit, no dudo que podrá seguir haciendo una diferencia en la UI del navegador y otras funcionalidades extra, pero al menos la mitad del software pasa a ser más de lo mismo. Me anda mal un sitio en Chrome o Safari, ¿para qué molestarme a probarlo en Opera si es lo mismo? ¿Para que usarlo en un principio si va a mostrar la web igual de bien o de mal que Chrome, que desde hace tiempo es (tal vez) la mejor opción?

Que cada vez existan menos navegadores con motor propio y más con el mismo trae otro problema además, el mismo por el que muchos hinchaban por WebKit y odiaban Internet Explorer, que es la polarización y el monopolio. Si WebKit termina de dominar el mercado de navegadores, los sitios web pasarán a desarrollarse y testearse exclusivamente para el, dejando en inferioridad de condiciones al resto; lo mismo que sucedió por muchos años con IE. Seguro, muchos desarrolladores estarán contentísimos de olvidarse de la compatibilidad con múltiples navegadores y pensar sólo en WebKit que es un proyecto open source y que sigue estándares, a diferencia de Microsoft que hacía lo que le daba la gana, pero toda plataforma tiene sus vicios y desviaciones. Y si hablamos de ahorrar trabajo, eso no es algo que hayan conseguido precisamente los desarrolladores de add-ons para Opera, que ahora ven como tienen que rehacer todo su material para que funcione bien bajo WebKit.

Lo primero que pensé hoy era como podía ser que Jon Stephenson von Tetzchner, CEO y co-fundador de Opera Software, pudiera arruinar así al que siempre consideró, según palabras de quienes lo conocían bien, su bebé. Ahora entiendo lo que pasó: Recordé que Jon dejó de ser el CEO de Opera Software hace año y medio por, casualmente, diferencias con la junta directiva. Ahora veo bien que tan profundas eran esas diferencias.

Ojalá sepan mostrarme que me equivoco, pero para mí hoy, Opera deja de ser Opera, y pasa a ser otro más del clan de WebKit. Es una pena.

Actualización: Se me pasó mencionarlo antes, pero a Opera ya le había sucedido en el pasado esta situación de llegar a un punto en el que su desarrollo estaba estancado y se necesitaba tomar una decisión drástica. Pero los tiempos eran otros (bajo el comando de von Tetzchner) y se resolvió que lo mejor era empezar el desarrollo de un nuevo Opera desde el principio, dejando de lado todos los problemas del anterior. Así había nacido la versión 7 de Opera, la cual fue una de las mejores y la base de todas las posteriores hasta este momento. Es una lástima que ahora no tengan la voluntad y el orgullo (la capacidad seguro la siguen teniendo) de pensar de la misma manera en Opera, después de todo, así tan mal no les fue.

Actualización 2: Otra movida completamente inesperada para Opera Software, ya que compró a Skyfire, un navegador móvil especializado en el streaming de video que ya les hacía competencia desde cuando Windows Mobile aún era relevante. Evidentemente están empeñados en bindar la mejor experiencia posible en el mundo móvil, sólo espero que no se equivoquen en el rumbo.


Jun 3 2012

Dudas Existenciales (89): Y ahora, ¿qué navegador estás usando?

Gabolonte Blasfemus

Hace casi dos semanas que sucedió un hecho al que podríamos tildar de trascendental en la historia de la informática. Por primera vez en muchos años, el Internet Explorer de Microsoft dejó de ser el navegador de escritorio dominante en la web, o al menos eso dicen. Claro, no tiene tal vez la misma resonancia de tiempo atrás, cuando la PC dominaba todo; hoy los dispositivos móviles copan el mercado y le sacaron el estrellato al escritorio, pero aún así es un hito importantísimo. Y el David que derrotó a este Goliat no es ni más ni menos que Google Chrome, algo que ya no sorprende a nadie.

¿Por qué? Si no es que nosotros mismos lo estamos usando, seguro tuvimos oportunidad de observar como mucha gente común, de esa que no conocía ni le interesaba conocer otra cosa más allá de Internet Explorer y Windows, lo tiene como su navegador de uso diario. Seguro tuvo mucho que ver la publicidad privilegiada en la página principal de búsqueda de Google y también en YouTube, o incluso que venga de regalo (dícese: Incluido como opción adicional a través de una tercera parte que generalmente lo distribuye junto con adware y/o spyware)  con la instalación de alguna aplicación gratuita, pero eso no es todo. A todo el que lo haya usado le queda claro que la rapidez que experimenta difícilmente la consiga en otro navegador. A eso le podemos sumar una interfaz totalmente minimalista, y luego extras como las extensiones, y ahora incluso aplicaciones: Chrome llega al extremo de que usando WebGL podemos llegar a vivir un fabuloso juego como AirMech desde una de sus solapas, algo antes únicamente posible a través de software dedicado exclusivamente para el sistema operativo en cuestión.

AirMech, un juego con aceleración gráfica que corre desde Google Chrome.

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Jun 24 2011

Springpad, el sueño del acceso sincronizado y offline a tus notas y otros contenidos

Gabolonte Blasfemus

imageAun recuerdo (vicisitudes de estar haciéndose viejo) una antigua publicidad radial de la hace mucho tiempo gloriosa y ya extinta revista PC Users (hoy existen muchas evoluciones de la misma, pero no, no es lo mismo ni por casualidad…) que rezaba más o menos algo como: ¿Usted tiene una PC? ¡Entonces tiene un problema!

Los usuarios de smartphones con plataformas actuales, como las veneradas plataformas más hot, iOS y Android, tenemos también un problema por el simple hecho de cargar con uno de estos gadgets del deseo. En estos aparatitos, casi toda aplicación que se precie y sirva para guardar algún tipo de información posee sincronización con la nube, bajo el lema ya esgrimido hasta el cansancio de seguir teniendo acceso a esta desde cualquier dispositivo  sin importar si perdemos o rompemos el teléfono; y por supuesto, no solo nosotros podemos tener acceso (punto para la CIA). El problema con esto es que muchos desarrolladores obvian un factor importantísimo a la hora de que este modelo siga siendo al menos igual de práctico que los antiguos: Un usuario necesita acceso offline. Está bien que vivimos tiempos que pretenden ser always-on, pero la alegría se termina cuando para poder ver un pijotero apunte en tu aplicación de elección necesitás sí o sí en ese mismo momento contar con acceso a Internet en tu PC, o peor, con la pésima cobertura celular, en tu teléfono.

Ese es el caso con aplicaciones actuales y muy de onda, como el venerado Evernote y la reciente versión oficial de Google para Android de Google Docs; en el caso de la primera sólo se obtiene acceso offline para sus aplicaciones móviles pagando una subscripción anual o mensual, y en el caso de Google, a pesar de en su tiempo haber encabezado la movida del acceso offline a la info en la nube con Gears, hoy en día este último no funciona con casi ningún navegador actualizado, y Google Docs for Android, al contramano del resto de las apps vitales de Google en Android, no posee aún ningún tipo de acceso sin conexión.

Esto nos dejaba a los androideros en particular muy de a pie en lo que a una buena aplicación de notas con sincronización y acceso offline se refiere. En mi caso aún venía usando GDocs, una aplicación muy práctica que ya había mencionado buscando reemplazos se apps de WinMo en Android y que permite manejar notas de texto simples de manera offline en tanto que las sincroniza con Google Docs en la nube; lamentablemente tiene algunas pequeñas fallas y limitaciones en la sincro que no la hacen del todo confiable, además de no ser lo más agradable al uso para tomar notas rápidas.

Así venía siendo hasta que me topé con Springpad de pura casualidad, buscando una aplicación muy simple para tomar unas notas tipo post-it y sin ningún tipo de sincronización en el Chrome Web Store. Al verla en un principio pensé que no era precisamente lo que estaba buscando en ese momento (algo muy simple y rápido), pero al leer un poco más empecé a ver que podía ser para mí lo que Evernote nunca llegó a ser por cuestiones de limitaciones en su versión gratuita y problemas de performance.

image

Y es que Springpad se parece mucho a Evernote. Es lo que yo definiría rápidamente como una aplicación cambalache. Y no me refiero por eso a una donde simplemente podemos tirar cualquier archivo en una carpeta como con Dropbox, sino a que podemos almacenar notas, imágenes, grabaciones, marcadores, y todo tipo de contenidos que podemos ir etiquetando y catalogando para luego buscarlo fácilmente en el momento que lo necesitemos. Y las diferencias con el elefantito verde son suficientes como para que le apueste unas cuantas fichas:

  • En vez de usar una pesada aplicación para Windows en la PC, se sirve directamente de una aplicación que usa los Gears de Chrome para mantener acceso offline (ver actualización al final) al mismo tiempo que sincroniza con la nube, sumado a una extensión para el mismo navegador que sirve para guardar páginas que tengamos abiertas en él. Puede verse como una contra que no tenga una aplicación nativa para Win, pero el hecho de enfocarse en el escritorio en una aplicación para Chrome lo hace completamente multiplataforma (podemos usarlo en Windows, Linux, Mac y Chrome OS con la velocidad a la que nos tiene acostumbrado el navegador de Google).
  • Cuenta con aplicaciones para Android, iPhone y iPad casi tan completas como la de escritorio, que por supuesto se sincronizan automáticamente con nuestra cuenta y poseen también acceso offline.
  • Para no dejar completamente afuera a otros navegadores, cuenta con un add-on para Firefox y un botón javascript que puede ser incorporado en la barra de marcadores de cualquier otro browser para guardar fácilmente páginas que estemos mirando.
  • Por supuesto, también podemos acceder a nuestra cuenta y sus contenidos de manera online desde cualquier navegador, y todo lo mencionado hasta acá totalmente gratis.

imageOk, muy lindo que no haya que pagar nada, pero eso también nos hace sospechar; como dicen los viejos cuando la limosna es grande hasta el santo desconfía. ¿Cómo hace Springpad para ganar sus millones más allá de lo que hacen todos como vender información a gobiernos y empresas? Si guardamos info relativa a algún producto o lugar que nos interese, la aplicación nos acercara alertas con ofertas relacionadas de partners como Groupon y otros tantos más, al menos en yanquilandia; a mí todavía no me llegó nada.

Más allá del tema vital para mí del acceso offline a la vez que sincroniza con la nube, lo que más me gustó de esta serviaplicación es el soporte para elementos muy piolas y en los que no habría pensado en un primer momento lo útiles que pueden llegar a ser, como por ejemplo la posibilidad de almacenar códigos de barras de productos o lo que sea desde la misma cámara del teléfono o crear checklists. También puede usarse para guardar masivamente favoritos del navegador, contactos, eventos de calendario y hasta tareas, por lo que en funciones como la primera y la última se presenta como una fuerte competencia para servicios como Delicious por un lado (de hecho posee una función para importar nuestros favoritos del mismo) y administradores de to-do lists como Astrid por el otro. El otro aspecto de Springpad, como no podía ser de otra manera en esta era post Facebook, es su propia red social, donde podemos agregar amigos, integrarlo con otras redes sociales, y compartir con algunos o con todos cualquiera de nuestros elementos guardados. Pero los que solo buscamos una buena aplicación para guardar notas y algo más sin que el mundo nos mire podemos quedarnos tranquilos, que por defecto todo lo que hagamos, a menos que expresamente lo cambiemos, queda absolutamente privado y sólo visible para nosotros por defecto. Hasta que un día hagan la gran Facebook y lo cambien, claro; pero en la vida lo bueno nunca es para siempre, ya lo sabemos.

Actualización: Tiempo después Springpad cambió de una forma bastante radical su diseño y funcionalidad, perdiendo algunas características muy útiles como por ejemplo la sincronización offline en Chrome.


Feb 1 2011

“Haga doble click en la O roja”

Gabolonte Blasfemus

El otro día estaba descargando la última versión de Opera para el escritorio, la 11.01, la cual, si aún no se actualizaron, se las recomiendo urgentemente porque soluciona varios problemas de estabilidad y seguridad, clásicos de que surjan en un major release como lo fue Opera 11. Lo que me llamó la atención al hacerlo fue esto:

Opera-post-download-page

Y, más específicamente, esto otro:

Opera-Red-O

No sé que tan nuevo será, pero creo que es la primera que veo a la compañía Noruega hacer hincapié tan activamente en ese recurso de marketing que a Microsoft le sirvió durante tanto tiempo, remarcar la asociación de su producto con algo tan simple como una letra y un color. No es que desde siempre no estemos viendo la gran O colorada por todo lo que sea de Opera, sino la instrucción del final, la que me parece importante. Sería lindo pensar que pueden haber más usuarios que cuando llamen a soporte les digan que hagan click en la O roja, que ciertamente siempre fue mejor que la e azul.

Ahora me asalta la duda, y me pregunto cómo se referirán en general los demás cuando tienen que decirle a un usuario por teléfono que haga doble click en el icono de Firefox o de Chrome. ¿”Haga doble click en el mundito con ese zorrito que lo rodea”? ¿”Entre por eso que parece el jueguito del Simon”?


Mar 20 2009

Chrome Experiments y la guerra interminable de los navegadores

Gabolonte Blasfemus

Interesantes tiempos se viven en la lucha por dominar la web. Ya vimos a la gente de Opera lanzar su preview de Opera 10 + Turbo, Microsoft se apuró a lanzar Internet Explorer 8 y Google, además de sacar al ruedo una nueva beta de Chrome que mejora mucho en velocidad con respecto a la versión anterior, ahora lanza Chrome Experiments, un sitio donde pretende mostrar el poder y la rapidez de su hijo pródigo. Bajo el lema Not your mother’s JavaScript (que se puede traducir como “no es el JavaScript que usaría tu madre”), en el sitio podemos encontrar fascinantes ejemplos de interactividad y multimedia, con los que Google pretende mostrar la velocidad y capacidades del motor de Javascript V8 que Chrome incorpora. Uno de los más interesantes es el de la pelota que rebota de una ventana a otra:

Podemos ver que Google pretende demostrar de una forma muy contundente que su navegador es la plataforma ideal para el futuro y presente de las aplicaciones web, y no se va a andar con chiquitas. El peligro de todo esto es terminar como Microsoft: Rompiendo estándares en pos de innovar (y dejando por un momento los intereses oscuros de lado). Como dije, tiempos interesantes…