Dic 9 2013

Un mouse Bluetooth, múltiples sistemas operativos

Gabolonte Blasfemus
Genius Navigator 905BT Mouse

Un Genius Navigator 905BT rojo, mi primer mouse Bluetooth. Lindo pero dejaba que desear.

Hace ya un tiempo de algo que nunca pensé que haría: Comencé a usar un mouse Bluetooth. Es que quien haya jugado un poco en sus años mozos con esta tecnología que ya lleva tantos tiempo con nosotros sabe bien de sus inestabilidades, que a la larga lo vuelve impráctico para muchas situaciones y usos.

Y fue todo un cambio, porque además pasé de disfrutar de mi segundo Logitech Anywhere Mouse MX a un simple Genius, y la diferencia la sufría en cada movimiento del cursor, que pasó a ser bailarín de medio tiempo. ¿Por qué no fui por otro Logitech igual si después de todo es uno de los mejores (sino el mejor) fabricante de mouses? Impaciencia, paja, tacañería y eficiencia. Impaciencia de esperar hasta pasar por Galería Jardín a comprarlo, paja de ir ese mismo día sólo por eso, tacañería de pagar tanto (nuevamente) por un mouse que, aunque lo vale, lo que no vale es que por segunda vez me haya durado sólo un año luego de lo cual comenzó a fallarle el botón izquierdo; y finalmente eficiencia, porque estaba cansado de tener un puerto USB ocupado constantemente en la notebook, además de los problemas que conlleva a nivel suspensión del equipo los transceptores USB inalámbricos. Sorprendentemente, es la primera vez en muchos años que realmente le doy una utilidad real al adaptador Bluetooth de una PC, y la experiencia, aunque tortuosa al principio, no salió tan mal: Ahora sabía que iba a comenzar a usar mouses Bluetooth, solo que necesitaba algo mejor que un Genius.

El Logitech Anywhere Mouse MX, usé dos seguidos; a los dos les murió el click izquierdo al año de uso. Fuera de eso excepcionales.

El Logitech Anywhere Mouse MX, usé dos seguidos; a los dos les murió el click izquierdo al año de uso. Fuera de eso excepcionales.

No sos vos, es tu sensor óptico

Ahí la cosa se puso complicada, porque me di cuenta que un mouse Bluetooth de marca reconocida no es algo que precisamente abunde, y más si encima buscamos algo de mayor precisión, como por ejemplo tecnología láser. Los de Logitech son pocos y brillan por su ausencia, a tal punto que hasta desde su propia web se hace difícil ubicarlos. Después están los Genius como el que conseguí y, como novedad que me hubiese gustado probar pero también algo difícil de conseguir, un Verbatim que increíblemente es también Láser. Por último está la oferta de Microsoft. Microsoft, a quién veneré por su primer Explorer óptico que tantos años me supo durar y que varios después al querer volver a probar suerte nuevamente me decepcionó con la calidad. Pero al menos ahora Microsoft tiene una oferta interesante de mouses Bluetooth, aunque por momentos rara, como ese modelo de mouse que esencialmente parece una porción de queso. Al final después de un tiempo me decidí a intentar con el Sculpt Touch, que en vez de la ruedita de siempre tiene una tira plástica que oficia de mini-touchpad para pasar los dedos y conseguir un scroll multidireccional. No me terminaba de convencer porque tenía miedo que tuviera una fuerte dependencia de software para sus funciones especiales, algo que me limitaría esencialmente a Windows y me haría las cosas muy difíciles en Linux, pero me quedaba sin opciones y Microsoft (casi) siempre me demostró cierto estándar elevado en lo que a la calidad de su hard respecta. Otra cosa que no pensaba hacer, volver a un mouse de Microsoft. Pero, como hace 15 años ya decíamos, lo mejor de Microsoft es su hardware. Además, el Sculpt Touch no será láser pero en cambio incorpora algo que Microsoft bautizó como BlueTrack Technology y lo vende como más preciso y multi-superficie que la tecnología láser.

Continue reading


Nov 29 2011

El Bluetooth y la Gente (3): El amor está en el aire

Gabolonte Blasfemus

Si existe un conjunto palabra-concepto más nombrado, reverenciado y a la vez bastardeado, ese es el amor señores. Todos aseguramos entender de qué se trata aunque para algunos sea una buena noche de lujuria y para otras una cuenta bancaria, un departamento y un cero kilómetro. Aún así, muchos nos seguimos preguntando acerca de él.

image

Y esas dicotomías, pasiones, alegrías y sufrimientos no pueden verse más que reflejados también en ese pequeño espacio binario dedicado a la expresión humana: El nombre Bluetooth de nuestros celulares y demás gadgets.

Continue reading


Ago 24 2011

El Bluetooth y la Gente (2): Yo el mas mejor

Gabolonte Blasfemus

Una actitud inherente de la humanidad, beneficiosa en pocas dosis pero terriblemente negativa en exceso, es la necesidad de destacarse, o como lo dirían en el ambiente de marketing y corporativo, de saber venderse (aunque generalmente este tipo de personas lo hace bajo ambas acepciones de la frase). Yo en particular prefiero llamarlo lisa y llanamente autobombo, y como vamos a ver a continuación, este comportamiento también se refleja en los Bluetooth del pueblo. Eso sí, por autobombo no me refiero a nombres del estilo “Dr. Gómez Sarlanga, Neurocirugano”, sino a… bueno, llamémosle esto, para ahorrarnos el calificativo:

Ana la mas linda

No sé a ustedes, pero a mi una aseveración tan simple como esta me genera muchos interrogantes dignos de terapia: ¿Por qué está tan segura? ¿La más linda de donde? ¿De la cuadra, del barrio, del país, del mundo…? ¿En qué aspecto es la más linda? ¿Tiene terrible lomo, hermoso rostro, o es una linda persona? Y la principal: ¿Cómo se atreve a poner semejante gansada?

ani la mejor

Continue reading


Jul 25 2011

El Bluetooth y la Gente (1): Analizando el inconsciente tecnológico

Gabolonte Blasfemus

Aunque el ser humano muchas veces se queje de la tecnología, en muchos casos por no comprenderla, son notables las maneras en las que llega a relacionarse con ella. Todavía me acuerdo cuando de chico mi mamá siempre me contaba de las mastodónicas máquinas de calcular electromecánicas que se utilizaban para trabajar en su época en las oficinas, equipos que ocupaban un escritorio igual que una PC clónica pero que pesaban varias veces más y hacían tremendo traqueteo mecánico para cada cuenta que sacaban; porque todo ese armatoste era solo para sumar, restar, multiplicar y dividir, menos de lo que hoy hace la peor de las calculadoras de bolsillo. Ella me contaba siempre que en la oficina a cada uno de estos aparatos le ponían un nombre, y que a ella siempre le tocaba hacer las cuentas con “La Pochola” (iba a dejar la oración en “le tocaba trabajar con La Pochola”, pero no pretendo confundirlos con el oficio de mi difunta madre, que en paz descanse). Prácticas humanas que no dejaron de sucederse cuando luego llegaron las computadoras personales, que incluso permitían plasmar en algo más que el boca a boca de la oficina el apodo en suerte, al tener que darle un nombre en la red local a cada máquina.

bluetooth-logoEsta necesidad de los simios con poco pelo de personalizar y adaptar la tecnología a sus formas la podemos ver en muchas situaciones, pero la que viene despertando mi atención desde hace un buen tiempo es la que a la tecnología Bluetooth en particular se refiere. Todos sabemos, aunque más no sea a grandes rasgos, que el estándar Bluetooth permite la comunicación inalámbrica entre distintos aparatos electrónicos dentro de un radio de distancia reducido, generalmente de unos metros. Gracias a él podemos usar auriculares, teclados o mouses inalámbricos, transferir fotos y todo tipo de contenidos entre computadoras y celulares, compartir conexiones a Internet, y un largo etcétera. Y aunque los protocolos de comunicación de esta tecnología se valen de una dirección física (una MAC address igual que pasa con los adaptadores de red) para identificar de manera unívoca cada dispositivo, también llevan asociados un nombre, un campo de texto identificatorio que es el que todo el mundo ve cuando explora las cercanías en busca de otros dispositivos Bluetooth. Cuando la tecnología era nueva, y por ende terreno solo de geeks que la comprendían y les importaba utilizarla, era poco común ver en estos campos de texto cosas que fueran mucho más allá del nombre del dueño del aparato o su modelo. Pero eso cambió hace unos cuantos años, junto con la popularización de esta tecnología. Hoy podemos observar en muchos casos, se podría llegar a decir, toda una expresión en esta limitada cadena de texto digna de arrojar un pantallazo de la idiosincrasia del dueño del aparato, de la misma forma que lo puede llegar a hacer su apodo en una sala de chat, una red de mensajería instantánea o una red social.

Eso, o es que simplemente me quiero reír junto con alguien más de las estupideces que veo puestas por engendros mutantes que deberían tramitar un permiso antes de tener un celular, lo dejo al criterio de ustedes.

Continue reading


Feb 11 2011

Migrar de Windows Mobile a Android (4): Música y llamadas por Bluetooth, Portapapeles

Gabolonte Blasfemus

Hoy vamos a ver qué diferencia hay entre WinMo y Android para algo que todos alguna vez sufrimos en plataformas móviles: La implementación del portapapeles o clipboard. Y también voy a tratar el tema de escuchar música y tener llamadas telefónicas con auriculares Bluetooth, algo que posiblemente no interese a muchos, pero a mi sí (recuerden un weblog es fruto del más profundo egocentrismo, siempre).

Escuchar música y recibir llamadas por auriculares Bluetooth

imageTanto en mi HTC Touch Viva como en mi anterior teléfono con Windows Mobile, un Qtek S200 (o HTC Prophet), casi siempre escuché mi música a través de unos cómodos auriculares estéreo Bluetooth Sony Ericsson HBH-DS220. La interacción entre estos y Windows Mobile no era perfecta, pero puedo asegurar que es suficientemente buena. Los inconvenientes normales suelen ser una considerable demora (WinMo, demoras… me suena familiar) desde que se presiona el botón de manejo de llamadas hasta que efectivamente se escucha a la otra parte cuando se atiende mientras se escucha música; también en algunas pocas ocasiones solía suceder que, luego de colgar, la música no vuelva a los auriculares, sino que comience a salir por el manos libres incorporado del propio teléfono, algo que puede resultar bochornoso si venimos escuchando los gemidos grabados de nuestra vecina o música latina/tropical en presencia de gente de buen gusto.

Como Android no tiene problemas a estas alturas en manejar los perfiles Bluetooth involucrados (A2DP para escuchar música, AVRCP para controlar el media player, HSP para funcionar como auricular telefónico y HFP para algunas funciones extra como el rediscado) era de esperarse que todo funcionara igual de bien o incluso mejor con los mismos auriculares; lamentablemente el veredicto hasta el momento es que funciona pero no está exento de varios fallos. Mientras que en WinMo solo a veces podía pasar que al cortar una llamada el audio no vuelva a redirigirse a los auriculares Bluetooth, al menos en el Milestone 2 es algo que sucede todo el tiempo: Al cortar las auriculares quedan “colgados” y generalmente tenía que apagarlos, volverlos a prender, y luego presionar Play/Pause para que se reconecten con el teléfono. Luego descubrí que con sólo esperar unos segundos y presionar Play/Pause un par de veces hasta que enganche también basta. Sospecho que se debe a que una vez finalizada la llamada no vuelve del modo HSP al A2DP para seguir funcionando como un par de auriculares estéreo multimedia. Otro inconveniente más en comparación con mi viejo Viva es que en aquel todo el audio era redirigido a los auriculares Bluetooth, por lo que me enteraba si llegaba un SMS o cualquier otro tipo de aviso de aplicación o del sistema. En Android, sólo la música del reproductor suena por A2DP, mientras todos los avisos siguen sonando en el teléfono, por lo que es fácil perdérselos por ir escuchando un tema a alto volumen.

imageLo que sí me gusta, en contraste con las ROMs oficiales de Windows Mobile para el Touch Viva, donde HTC mapeaba el stack Bluetooth para que en todo momento sólo fuese posible controlar mediante el perfil AVRCP a su reproductor de audio propietario, es la posibilidad de elegir desde la configuración de cada reproductor que instalemos si queremos o no que sea el que será controlado vía AVRCP. Al menos así sucede con la versión androide de Winamp y con MixZing, dos de los mejores reproductores multimedia que existen para Android en la actualidad.

Un punto interesante en este apartado también es la calidad del audio y la decodificación. Desde que escucho los mismos temas musicales en mi Milestone 2 que antes escuchaba en mi Viva, comencé a notar ciertas imperfecciones en el audio, gliches que me hacían imaginar algo alocado como algún defecto en la transmisión de audio por Bluetooth. Finalmente, y luego de varias pruebas, concluí que los ruidos y clicks que es escuchaba pertenecían a los archivos mp3 que escuchaba, sólo que en el Viva no los notaba, lo cual me hace pensar, desde mi liviano conocimiento de la decodificación de audio avanzada (el único conversor A/D con el que trabajé alguna vez era de 8 bits, un microcontrolador programado para emitir tonos multifrecuentes), que el fenómeno se debe a que la decodificación y/o los circuitos de audio del MM2 son de mucha mejor calidad que los del económico HTV, y por lo tanto se perciben con más claridad las imperfecciones que pueda contener un archivo de audio. Pero esto ya sería hardware, no un problema del SO.

 

Portapapeles

screenshot_6Me acuerdo cuando, no hace realmente tanto, usaba feature phones, y si en estos existía una verdadera killer feature para alguien como yo, era la implementación de un portapapeles. Algo tan simple y básico como poder copiar y pegar, al menos texto, de un lugar a otro que necesitemos, y sin embargo una función tan olvidada y dejada de lado por los desarrolladores de plataformas móviles. Algo que recuerdo bien que en Palm OS resultaba una tortura debido a la estúpida e incomprensible limitación de 4 KB para su capacidad. Una función que a Apple le pareció tan poco importante que recién la implementó en su tercer iPhone, y que Microsoft tampoco agregó aún en su flamante Windows Phone 7. Y sin embargo una función vital para cualquiera que se le puede llamar con rigor usuario de computadoras.

El portapapeles de WinMo es algo parecido al paraíso para quien vena del yugo de Palm OS, ya que es lo más parecido al de Windows en sí: No sólo podemos copiar y pegar texto sin límites absurdos, sino que también podemos hacerlo con archivos. La forma de accederlo, eso sí, resultaba generalmente incómoda para un dispositivo móvil, y más si era de la última generación touch. Normalmente existían dos formas; a través de las opciones pertinentes en el menú contextual al hacer un tap largo sobre el texto o, tal y como en la PC, usar las conocidas combinaciones de teclas Ctrl+C, Ctrl+V y Ctrl+X. Lo bueno de la implementación era su universalidad en WinMo: En casi toda aplicación que mostrara texto, este era seleccionable, y aunque luego no tuviésemos opción en el menú contextual para copiarlo, siempre funcionaba con las combinaciones de teclas; exactamente igual que en el Windows de escritorio. Lo malo era que sólo el teclado original de Windows Mobile poseía la tecla Ctrl, totalmente obviada por los posteriores teclados touch friendly que se diseñaron para iphonizar a WinMo. Algunos pocos tuvieron la genialidad de implementar botones exclusivos para las funciones de cortar, copiar y pegar, pero fueron 2 como mucho. De más está decir que para seleccionar era indispensable usar el stylus, o sino repetir la tarea 20 veces hasta que salga bien al grito de “FUUUUUUUUU…!”.

Android, afortunadamente, posee un portapapeles desde hace un buen tiempo ya, y parece funcionar bastante bien: Se pueden copiar y pegar tanto texto como archivos, y se accede a la selección de texto vía menú contextual con un tap largo o haciendo doble tap sobre una palabra. Pero no supera al de WinMo, y más bien languidece ante aquel. No sólo en Android no existe combinación de teclas posible desde el momento que (al parecer) no existe la tecla Ctrl, sino que no todo texto es seleccionable, cosa que sí sucedía en WinMo. ¿Un ejemplo? Intenten seleccionar texto de algo que estén leyendo en la aplicación de Google Reader…

Otro problema, derivado de que Android es un SO touchy, es que al no existir el stylus la precisión se va al cuerno. Lo intentaron solucionar mediante una lupa amplificadora que sigue al dedo en pantalla mientras va seleccionando, pero a mi parecer no es suficiente; como ya se hizo en muchos tipos de aplicaciones donde se necesita posicionar/manejar en una pantalla capacitiva algo pequeño con precisión, necesitan recurrir a mangos que permitan manejar la selección del texto en este caso.

imageSegún vi, lo que le faltaba al portapapeles de Android para estar a la altura del de WinMo en funcionalidad y a la de iOS 4 en usabilidad fue agregado en la nueva implementación mejorada de Gingerbread, donde al parecer sí es posible seleccionar cualquier texto en cualquier parte del sistema, así como disponer de unas pinzas tamaño dedo para seleccionar el texto con mayor exactitud, lo cual es otro motivo más para cruzar los dedos y esperar que Motochota Motorola lance el upgrade para el Milestone 2.