Este no es más que un homenaje al excelente humor de El espíritu de los cínicos de Eduardo Salles, el cual me ha hecho soltar una sonrisa en más de una ocasión, y en particular con su comparativa intitulada Qué dice tu celular de ti, donde claramente vemos que este fabuloso muchacho tiene un marcado gusto por la manzanita.
Pensando en que era casi mi deber ofrecer la otra cara de la moneda al respecto y describir con el mismo humor qué pensamos los usuarios de Android cuando vemos a alguien con determinado smartphone, acá van algunas sugerencias. Por supuesto, la intención es únicamente reírse un poco, y a quien se lo tome en serio le recomiendo dejar sus datos; si son muchos puede ser que sortiemos una vida entre todos.
Estos son tan sólo algunos, pero por supuesto acepto sugerencias
Por siempre, todo modelo exitoso siempre generó que otros, también deseosos de ese éxito, se sumaran al caballo tratando de ofrecer lo mismo o parecido. En el mundo de la telefonía móvil de consumo tenemos más de un ejemplo, siendo posiblemente el más notorio la iphonización, a nivel formato físico e interfaz, de smartphones y featurephones, desde la aparición del teléfono de Apple.
Pero desde hace un tiempo está corriendo otro ejemplo de este mecanismo de competencia, uno igual de engañoso pero a mi juicio más peligroso, por lo que espera el usuario empresarial del formato. Así como existe esa deshonesta tendencia a fabricar coches adornados para que parezcan costosas 4×4, estamos presenciando un fenómeno similar con otro de los formatos exitosos dentro del mundo de los smartphones: El formato BlackBerry.
Seguro, BlackBerry no inventó el teléfono de barra ancha con el diminuto teclado qwerty debajo de la pantalla. De hecho si tengo que pensar en un pionero ese sería sin lugar a muchas dudas la difunta línea Treo de las ya extintas Handspring/Palm. Pero queda más que claro para cualquiera que se pasee por algunas vidrieras o folletos de operadoras móviles que existe una llamativa oferta de celulares de gama media-baja que fueron hechos para parecerse físicamente casi al completo con el ya grabado-a-fuego-en-la-cabeza-del-consumidor formato BlackBerry y que, es necesario aclarar, no son smartphones. Es que hoy en día existen dos vertientes remantes exitosas en el difuso mercado móvil y que incluya telefonía: El formato iPhone y el formato BlackBerry, cada uno apelando a cierto segmento de la población. Quién esté más atraído por el entretenimiento y el boludeo va a querer sin lugar a dudas algo “como el aifon”, y eso va a ser lo que entre a pedir al local de su agente oficial amigo. En cambio, aquel que se quiera sentir un ejecutivo exitoso y no haya comprado el PRIP de Nextel, seguramente se va a decantar por lo que la mayoría de la garca bussines people usa a sus alrededores: Un BlackBerry, o al menos algo que esté a su alcance y lo parezca. Y parece mentira pero ya existe todo un segmento que puede agruparse dentro de las últimas nueve palabras de la oración anterior.
La semana anterior fue todo expectación por la novedad de Nokia recurriendo a Microsoft y a su Windows Phone 7 para formar una alianza que la saque del pozo en el que se está metiendo (paso de la metáfora gastada del supuesto memo de su CEO). Muchos, entre los que me incluyo, celebraron y se babearon por adelantado al imaginarse y tener un vistazo de lo atractivos que podrían resultar toda una nueva gama de smartphones con la calidad constructiva de Nokia y la (dicen) adictiva y novedosa GUI de WP7. Otros, principalmente los dueños actuales de teléfonos con Symbian o viejos fans de este y de Nokia en sí, que esperaban ver a la compañía finlandesa despegar por sus propios medios ya sea mejorando al primero o abrazando a MeeGo, su apuesta a futuro, quedaron profundamente decepcionados y no es para menos: Aunque Nokia afirme mil veces que seguirán lanzando teléfonos con Symbian y mejorándolo, suena exactamente igual a cuando Palm dijo que seguiría soportando Palm OS mientras preparaba nuevos gadgets con SOs basados en Linux, o más recientemente, cuando Microsoft lanzó Windows Phone 7 y anunció que Windows Mobile pasaría a llamarse Windows Phone Classic, y que continuaría recibiendo soporte y comercializándose en mercados emergentes y PDAs industriales; no hace falta sumar dos más dos para darse cuenta que cuando se apuesta a una nueva plataforma completamente diferente e incompatible con la anterior, esta última, no importa como lo quieran suavizar, queda completamente muerta a los efectos generales. De hecho con Nokia, la ironía quedaba servida: Hace cinco meses un ejecutivo de la firma comparaba el adoptar una plataforma comoditizada como Android con orinarse los pantalones, una metáfora originada aparentemente en el hecho de que los niños finlandeses suelen hacer esto, literalmente, como una solución cortoplacista para obtener algo de calor al mojarse con su propia orina durante el crudo invierno, cuando al rato empeorarán al sentir aún más frío cuando dicha orina se congele; algo similar le pasaría a los fabricantes de teléfonos que apuestan por Android en busca de un éxito a corto plazo, para luego perder por no poder ganar ninguno diferenciándose del resto según esta teoría. Y ahora, Nokia abraza a otra plataforma comoditizada, la de Microsoft, aún más aborrecida que la de Google, por el claro resentimiento de dos décadas hacia la compañía de Redmond. De hecho el primer comentario en la entrada que anunciaba la alianza en el blog oficial Nokia Conversaciones resume perfectamente lo que siente todo usuario de Nokia y Symbian:
Por todo esto pensaba, más allá del algo dudoso futuro de Nokia de ahora en más, en que la cantada muerte de Symbian con esta decisión sella el fin de los tres sistemas operativos móviles más populares y antiguos de la década anterior. Podría contar a BlackBerry por sus años de antigüedad también en el club, pero por el momento en el que realmente alcanzó su apogeo veo a RIM más cerca de la segunda mitad del ‘00 y del suceso del iPhone.
Y toda esta situación me trajo a la mente una imagen como esta, y una pregunta: ¿Quién será el próximo caído en la encarnizada batalla? ¿Será RIM justamente? ¿Algún día veremos las lápidas de iOS o de Android también, caídos a manos de nuevas plataformas? De esto último estoy seguro, lo que no sé es cuándo, por supuesto.
Más allá de que en el mundo de los espías se debe saber exactamente cómo hacerle un bugging (convertir en un micrófono espía) a cualquier teléfono celular que exista, cuando se trata de los smartphones las cosas se vuelven infinitamente más fáciles, y peligrosas. Esto desde ya se debe a una de las características principales que hoy por hoy separan al móvil que se le denomina smartphone del que no: La capacidad de instalar y ejecutar aplicaciones nativas del SO móvil que corra, las cuales están en condiciones de hacer cualquier cosa que quieran con el dispositivo. Bajo estas condiciones, convertir un teléfono en un espía móvil que reciba llamados silenciosamente desde un número preconfigurado para escuchar desde el otro lado de la línea lo que está haciendo su propietario, es tan sólo una cuestión tan trivial como instalar una aplicación más.
Esto es algo que afecta a cualquier sistema operativo móvil avanzado capaz de ejecutar procesos en segundo plano, y en el caso de ese objeto de deseo corporativo en el que se convirtieron desde hace mucho las BlackBerry de RIM no hay excepción. A pesar de la fama que circula alrededor de estos dispositivos y que los posiciona como los más seguros, un especialista en seguridad llamado Sheran Gunasekera viene a romper este mito, demostrando con un programa de su propia factoría que es posible hacer con un BlackBerry lo mismo que con cualquier otro smartphone. La aplicación, llamada PhoneSnoop, ni siquiera es nativa del BlackBerry OS; está programada en la plataforma J2ME que se usa en casi todo móvil para instalar juegos y aplicaciones. La diferencia en este caso se da gracias a las funciones nativas que pueden accederse gracias a clases específicas ofrecidas exclusivamente por la máquina virtual Java de las BlackBerrys, las cuales permiten una mayor integración y funcionalidad de este código no nativo, pero al mismo tiempo lo hace mucho más peligroso. De esta forma PhoneSnoop es capaz de atender automáticamente toda llamada telefónica proveniente de un número en especial, de forma totalmente silenciosa, permitiendo de esta forma escuchar a la distancia toda conversación en el rango de alcance acústico del micrófono estándar del teléfono.
PhoneSnoop es tan sólo una prueba de concepto, y en sí es bastante difícil de utilizar seriamente como herramienta de espionaje ya que la aplicación no se oculta de ninguna forma mientras está en ejecución, por lo que cualquiera que sepa manejar su BlackBerry puede notarlo, cerrarlo, y borrarlo. Aún así sigue siendo riesgoso para todo aquel que no posee mayores conocimientos sobre su móvil que el que se requiere para manejar un celular básico, por lo que en estos casos sería muy fácil que PhoneSnoop pase inadvertido en los BlackBerrys de miles de importantes ejecutivos y funcionarios.
La última versión de PhoneSnoop puede descargarse libremente e incluso permite configurar el número telefónico que tendrá acceso irrestricto al micrófono del dispositivo.
De todas formas existen también soluciones comerciales más profesionales que también ponen en entredicho el mito de la seguridad de esta plataforma, como el caso de Flexispy BlackBerry Spy Phone, el cual promete incluso la escucha remota de las llamadas que se realicen desde el móvil, así como la captura de emails y mensajes SMS. Al igual que sucede en el mundo de la PC, en el terreno de los smartphones el sentido común y el conocimiento cobra cada vez mayor importancia a la hora de protegerse.
El mundo de la web móvil cada vez se revoluciona más, ya muchos vieron su futuro, y algunos quieren emprender el camino inaugurado por el mítico Opera Mini, creando un navegador para teléfonos celulares que traiga la web del escritorio a sus diminutas pantallas. Al igual que el anterior y que TeaShark, BOLT es un navegador web desarrollado para la plataforma J2ME, de manera tal que puede llegar a utilizarse en casi cualquier teléfono que soporte aplicaciones Java móviles, y también trabaja de la misma forma, comprimiendo los sitios que se navegan a través de servidores intermediarios. El resultado final es el mismo: Sitios web de escritorio que pueden verse navegando con zoom, al igual que en el iPhone o en Opera Mini.
Pero para arrancar diferenciándose de los jugadores actuales en este segmento, BOLT asegura cargar páginas entre un 25% a 50% más rápido que sus actuales competidores, así como soportar sitios con AJAX y Javascript. Por último, aunque admiten no soportar Flash, sí es posible desde BOLT ver videos online de sitios como YouTube y similares, ya que sus servidores convierten y ofrecen en tiempo real el video a visualizar para descargar en formato 3gp, el cual reconocen casi todos los móviles actuales. También incorpora un lector de feeds y aseguran que funciona con los sitios 2.0 más populares como por ejemplo Google Maps, algo de lo que, aunque con varias limitaciones, puedo dar fe:
En mis propias pruebas no puedo asegurar que realmente cargue sitios mucho más rápido que Opera Mini, pero realmente funciona bastante bien, incluso desde una máquina virtual Java en Windows Mobile.
De momento, BOLT es totalmente gratuito para descargar y usar en su versión beta 2 actual, aunque no hay mucha información en cuanto a si esto seguirá siendo así en un futuro, estando disponibles para descarga una versión exclusiva para BlackBerry y otras genéricas para cualquier celular que soporte J2ME, firmadas con uno o dos certificados de seguridad o directamente sin firmar, para ampliar la compatibilidad con todos los equipos posibles. Una opción bastante recomendable para llevar en el celular.