mar 15 2013

El cierre de Google Reader, ¿el fin de la independencia del consumo de contenidos en la web?

Gabolonte Blasfemus

GoogleReaderEn Google están haciendo limpieza, como ellos le llaman, programando la baja de varios servicios que resultaron impopulares y por ende no generan las ganancias suficientes como para merecer su mantenimiento. El más llamativo de esta última tanda de fracasos a borrar del mapa es, sin embargo, una aplicación web que resultó ser muy exitosa en sus inicios, y rápidamente había opacado a toda su competencia: Google Reader. El lector de feeds online de Google tiene fecha programada de defunción para el próximo 1ro de Julio.

Desde ya no es la muerte de los feeds, no al menos aún, y existen varias opciones para continuar siguiendo nuestras noticias favoritas a través de este estándar. El problema, como todo en la sociedad humana, son las tendencias que marca.

Las razones para que Google no se preocupe más por Reader son obvias, y a estas alturas no sorprenden absolutamente a nadie: Leemos nuestras noticias en Facebook, Twitter, Google+ o lectores de moda para smartphones y tablets que replican el aspecto de una revista, como Flipboard. Pero todos estos productos comparten algo en común: No utilizan (en su mayoría) una tecnología abierta y estandarizada para el consumo de contenido. Es cierto que algunos son de alguna forma también lectores de feeds desde el momento que permiten agregar links RSS, pero el juego tiende a ser que el interesado en ser leído tiene que hacer el esfuerzo extra de “estar en” para que luego el consumidor pueda siquiera tener la chance de elegirlo. Esto a la mayoría de la gente no le interesa, porque les resulta más fácil elegir de una reducida y caprichosa lista de opciones predeterminadas lo que va a consumir; y nunca nadie, escapando de los circuitos tecnológicos, quiso saber alguna vez qué es un feed, a pesar de que la web siempre estuvo más que deseosa por explicarlo.

Y es que en todo esto estoy muy de acuerdo con lo que opina Robert Scoble: Seguro hablamos de casos especiales pero, si no existieran los feeds, quien no se doblegue ante el poder de Facebook, Twitter, Google+ o la revista virtual de moda simplemente no podría enterarse de una forma cómoda y práctica de las noticias que quiere, que fue lo que estándares como ATOM o RSS vinieron a resolver, y muy eficazmente, desde un principio.

Claro, yo digo esto pero, como casi todos, ya dejé de leer feeds directamente con un lector como podía ser Google Reader. Pero lo importante es que los feeds son la fuente; si un día desechamos a las redes sociales y los lectores de noticias pretenciosos como Flipboard, siempre nos tiene que quedar la opción del feed de cada sitio que nos interese. Jubilarlos sería tan estúpido como jubilar al email porque se supone que todo el mundo se comunica por Whatsapp y redes sociales. Son tecnologías que están en el núcleo de lo que hoy llamamos Internet, y hay que pensarlo mil veces antes de decidir que existen reemplazos mejores que las hacen obsoletas.

Pero tengo fe en la humanidad en este caso, y siento que va a suceder justamente lo mismo que cuando los opinólogos de siempre sentenciaban a muerte el email: Los feeds nunca van a morir, solo van a dejar de estar en la primera plana para trabajar aún más tras bambalinas, que es como siempre lo hicieron de alguna forma.

Google Reader, te voy a extrañar.


feb 25 2013

Navegación segura desde Android en redes Wi-Fi públicas

Gabolonte Blasfemus

Un túnel VPNSiempre tuve en Geekotic una gran asignatura pendiente con respecto a Android, que algunos lectores me habían solicitado, y esta era ni más ni menos que cómo conectar Android mediante un túnel para saltar la inseguridad implícita que se sufre al estar conectado a través de una red inalámbrica pública como puede ser en un café, hotel o aeropuerto, algo que ya habíamos visto como hacer pero en una PC con Windows. Me resistía a hacerlo porque realmente no existe una respuesta universal y fácil de implementar, sino demasiadas opciones y todas con sus contras y limitaciones. Hoy existen algunas más, y pretendo listarlas a todas para que cada uno decida cuál se le ajusta mejor. Pero antes que nada…

¿Es necesario realmente preocuparse por esto? ¿Que acaso no van todas las conexiones en Android por SSL?

Contestando a la primer pregunta, la respuesta debería ser sí, pero depende del nivel de paranoia/preocupación de cada uno. Sobre la segunda, supuestamente todo va por SSL… hasta que se descubre que no. Además existen los problemas de las autoridades certificantes (CA) comprometidas, algo que no es muy fácil de arreglar en Android. Después, por supuesto, tenemos los protocolos de siempre inherentemente inseguros, como por ejemplo navegar un sitio web donde almacenemos información personal y todo vaya por HTTP, o chequear correo de un servidor por POP3. Todo esto nos lleva a que es verdaderamente necesario preocuparse y tomar precauciones, aunque nos moleste tener que hacer varios pasos extra cada vez que nos conectamos a un hotspot. A continuación voy a detallar las mejores opciones disponibles para establecer una conexión tipo túnel desde un dispositivo Android.

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feb 24 2013

Root y upgrades en tablets Android chinas (y en especial la WM8850)

Gabolonte Blasfemus

iPad lustVivimos en un planeta donde aún todos continúan babeándose por el iPad, tengo que decirlo. No tuve más que confirmarlo cuando hace unos días el dueño de uno me lo estaba prestando para que le arregle algo, cuando instantáneamente todos los que estaban en la misma oficina vinieron a adorarlo y a querer tocarlo, porque ellos supuestamente se acordaban dónde-era-que-podía-estar-ese-coso que estaba buscando.

El que no le gusta el iPad, claro, se comprará una tablet con Android de las buenas, como las de la línea Nexus o una Samsung. Y el que no puede o no quiere afrontar ese gasto pero aún así quiere una tablet, se juega a uno de los tantos miles de modelos chinos genéricos que hay con Android, a precios comparativamente tan bajos que llegan a la cuarta parte de las otras, o aún menos. En esta última categoría entra la gran mayoría de los usuarios de tablets de países como el nuestro, por razones obvias. También sucede que son ideales como un regalo para un hijo o sobrino, ya que no cuesta tanto estirarse desde un MP5 con videojuegos, uno de los regalos más pedidos por los chicos, a una tablet china de las más baratas, donde además de los juegos de moda de la tienda de Google también van a poder conectarse a Internet y utilizar aplicaciones de dibujo y didácticas.

Este último fue también mi caso. Nunca había tenido una tablet, y no porque no me resultaran atractivas como a cualquiera, sino simplemente por una cuestión económica y de eficiencia: No tenía sentido invertir en una si ya cargaba a todos lados una notebook (imprescindible, que al día de hoy no puede reemplazar ninguna tablet) y un buen smartphone. Pero cuando compré la que iba a ser el regalo de mi hijo, el precio era tan bueno que no pude evitar llevarme una más para mí.

Mi tablet china genérica de 7"

Mi tablet china genérica de 7″

¿Y ahora? Los powerusers tenemos un pequeño problema a la hora de usar un gadget muy barato, porque siempre queremos sacarle el jugo en formas que generalmente sólo son posibles, o exitosas, en los que son de marcas reconocidas. Si tengo una tablet, voy a querer ponerle mucho de lo que ya le puse a mi smartphone, y así como casi todo lo rico engorda, casi todo lo interesante en Android necesita root. Después, si nos ponemos pretenciosos, también se nos puede ocurrir ver si conseguimos una ROM mejor y que tenga una versión de Android más nueva.

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feb 14 2013

Adiós Opera

Gabolonte Blasfemus

Opera con corazón de WebKit...Tuve que mirar el calendario primero. No, no era 1 de Abril, ni 28 de Diciembre, así que tengo que suponer que, tristemente, es verdad. Opera, ese navegador que por muchos años lideró en innovación, deja de lado su motor propietario, Presto, para ser uno más de los incontables browsers que utilizan a WebKit, el popular proyecto de software libre derivado de KHTML e impulsado por Apple.

Para quien, como yo, conoce al navegador de origen noruego desde hace tiempo, la noticia llega, no como un balde de agua fría, sino congelada. Dejar de lado un desarrollo propio altamente exitoso, con años de investigación detrás, para centrarse en lo que casi todo el resto usa, no parece una movida inteligente como mínimo. Los argumentos de Opera Software para vender este cambio tan drástico a sus seguidores son más o menos estos:

  1. WebKit “es desde ya muy bueno”, por lo que prefieren colaborar con la comunidad de software libre mejorándolo en vez de duplicar esfuerzos en su propio desarrollo, el conocido concepto de “¿Para qué volver a inventar la rueda si ya existe una que funciona muy bien?”.
  2. WebKit está en el corazón de todas las plataformas móviles (con excepción de las de Microsoft, claro), por lo que hoy todo se mide, característica a característica, bajo la vara de WebKit, y por ende adoptarlo permite conseguir una porción mayor de la torta del mundo móvil, que es la que hoy más importa.

Hay otro motivo para este cambio que Opera Software no dice a los cuatros vientos pero que otros se encargaron de hacer notar, y es que Opera, en sus mejores tiempos anunciado bajo el slogan de el navegador más rápido sobre la Tierra, hace bastante que ya no lo es, siendo superado amplia y principalmente por Safari y Chrome, casualmente los dos navegadores estrella de la familia WebKit. Está claro en dentro de la compañía nórdica piensan que es más fácil y rápido pasar a WebKit que tratar de mejorar Presto, y así dejar de estar en desventaja. Este tipo de mentalidad me lleva una y otra vez a movidas como la de Nokia, que pasó de ser un orgulloso fabricante de smartphones con sus propios sistemas operativos a ser simplemente una opción más (eso sí, posiblemente la más popular) a la hora de conseguir un Windows Phone.

Muchos compran todos estos motivos y celebran la decisión, pero yo no puedo estar más en desacuerdo. Lo que hacía a Opera tan único y especial, lo que le daba sentido de existir en medio de tantas opciones mucho más conocidas y utilizadas, era justamente que era distinto, en todo. A Opera (y por ende a Presto) siempre se la han tildado problemas de compatibilidad con los sitios web más modernos y dinámicos, pero también era mucho más seguro y eficiente a su manera (traten de mantener 40 solapas abiertas en Opera y luego en Chrome y van a entender a lo que me refiero). Por sobre todas las cosas, Opera siempre fue otra opción. Si pasa a usar WebKit, no dudo que podrá seguir haciendo una diferencia en la UI del navegador y otras funcionalidades extra, pero al menos la mitad del software pasa a ser más de lo mismo. Me anda mal un sitio en Chrome o Safari, ¿para qué molestarme a probarlo en Opera si es lo mismo? ¿Para que usarlo en un principio si va a mostrar la web igual de bien o de mal que Chrome, que desde hace tiempo es (tal vez) la mejor opción?

Que cada vez existan menos navegadores con motor propio y más con el mismo trae otro problema además, el mismo por el que muchos hinchaban por WebKit y odiaban Internet Explorer, que es la polarización y el monopolio. Si WebKit termina de dominar el mercado de navegadores, los sitios web pasarán a desarrollarse y testearse exclusivamente para el, dejando en inferioridad de condiciones al resto; lo mismo que sucedió por muchos años con IE. Seguro, muchos desarrolladores estarán contentísimos de olvidarse de la compatibilidad con múltiples navegadores y pensar sólo en WebKit que es un proyecto open source y que sigue estándares, a diferencia de Microsoft que hacía lo que le daba la gana, pero toda plataforma tiene sus vicios y desviaciones. Y si hablamos de ahorrar trabajo, eso no es algo que hayan conseguido precisamente los desarrolladores de add-ons para Opera, que ahora ven como tienen que rehacer todo su material para que funcione bien bajo WebKit.

Lo primero que pensé hoy era como podía ser que Jon Stephenson von Tetzchner, CEO y co-fundador de Opera Software, pudiera arruinar así al que siempre consideró, según palabras de quienes lo conocían bien, su bebé. Ahora entiendo lo que pasó: Recordé que Jon dejó de ser el CEO de Opera Software hace año y medio por, casualmente, diferencias con la junta directiva. Ahora veo bien que tan profundas eran esas diferencias.

Ojalá sepan mostrarme que me equivoco, pero para mí hoy, Opera deja de ser Opera, y pasa a ser otro más del clan de WebKit. Es una pena.

Actualización: Se me pasó mencionarlo antes, pero a Opera ya le había sucedido en el pasado esta situación de llegar a un punto en el que su desarrollo estaba estancado y se necesitaba tomar una decisión drástica. Pero los tiempos eran otros (bajo el comando de von Tetzchner) y se resolvió que lo mejor era empezar el desarrollo de un nuevo Opera desde el principio, dejando de lado todos los problemas del anterior. Así había nacido la versión 7 de Opera, la cual fue una de las mejores y la base de todas las posteriores hasta este momento. Es una lástima que ahora no tengan la voluntad y el orgullo (la capacidad seguro la siguen teniendo) de pensar de la misma manera en Opera, después de todo, así tan mal no les fue.

Actualización 2: Otra movida completamente inesperada para Opera Software, ya que compró a Skyfire, un navegador móvil especializado en el streaming de video que ya les hacía competencia desde cuando Windows Mobile aún era relevante. Evidentemente están empeñados en bindar la mejor experiencia posible en el mundo móvil, sólo espero que no se equivoquen en el rumbo.


feb 4 2013

Expandir la memoria disponible para aplicaciones del Samsung Galaxy S3

Gabolonte Blasfemus

SDs interna y externa en el S3Hace un tiempo hablábamos de como el Samsung Galaxy S3 (y posiblemente todo otro smartphone con Android 4.0 o superior) tiene una suerte de tarjeta SD interna y un slot disponible para otra externa, la primera se accede a través de la importantísima ruta /sdcard, y como no existe la opción de instalar o mover las aplicaciones a la memoria del teléfono, todas son instaladas por defecto ahí. Si insertamos una tarjeta microSD está será accesible bajo /extSdCard.

Lo que a simple vista parece genial (disponer de una SD interna y además la posibilidad de expandir con una externa en caso de quedarnos cortos de espacio) tiene un par de peros que nos desbaratan el entusiasmo: En el Galaxy S3 las aplicaciones no se pueden mover a la SD externa y, por supuesto, el tamaño de la interna no se puede expandir. Desconozco en cuantos dispositivos suceda esto, pero en otros no pasa este inconveniente, como por ejemplo en algunas tablets chinas donde se puede configurar el llamado almacenamiento para aplicaciones tanto en la memoria local como en la (verdadera) SD. Lo peor, es que el S3 que se vende en todos lados, y posiblemente el único disponible en las operadoras argentinas, viene con la capacidad más básica que es de 16 GB; existen modelos con 32 y 64 GB de SD interna, pero son difíciles de encontrar y posiblemente haya que vender un órgano para conseguirlos. Esto nos limita, sin posibilidad de escape alguna, a la capacidad interna del aparato a la hora de instalar aplicaciones.

En mi caso, creía que 16 GB son más que suficientes; de hecho nunca logré llenar los 8 de mi anterior Android. O al menos, eso pensaba hasta hace unos meses atrás, antes de instalar El caballero oscuro y Asphalt 7, que sumados a otros tantos juegos que tenía, me hicieron notar que el espacio libre se reducía a límites peligrosos, más teniendo en cuenta lo rápido que se consumen megabytes filmando en HD. Por supuesto, siempre puedo mover inmediatamente las fotos y videos tomados a la tarjeta externa, pero se vuelve una molestia que hay que estar tomándose con frecuencia.

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