Mar 2 2010

Opera 10.50 final para Windows: La belleza que esperábamos

Gabolonte Blasfemus

image Hoy fue el día elegido para hacer disponible la versión final del esperado Opera 10.50 en los cuarteles noruegos de este gran navegador, el cual con promesas como su nuevo y poderoso motor javascript llamado Carakan y su librería gráfica Vega nos tenía a los viejos adeptos esperanzados de algo que lleve a nuestro navegador favorito a las épocas de viejas glorias donde, con razón, se lo podía llamar the fastest browser on Earth. Y tengo que decir que esta vez Opera no decepcionó en lo más mínimo.

Lo primero que notamos en Opera 10.50 es el cambio estético, donde se ve que claramente aprendieron la lección de lo que Google hizo con Chrome: Un navegador con el mayor espacio posible disponible para la página web, donde los botones y controles del mismo no se entrometan en el camino entre el usuario y esta, algo que no por casualidad convirtió a Chrome en el navegador favorito en las netbooks, donde cada pixel cuenta. Ahora el aspecto por defecto de Opera 10.50 es completamente minimalista, contando con tan solo la barra de estado y de pestañas a la vista, mientras que para todo lo demás inauguraron el botón Opera, una especie de botón Inicio de Windows desde donde puede accederse a todas las funciones avanzadas que aprendimos a amar de Opera. Algo que ya estaba presente, pero escondido, en la versión 10.10.

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Vista por defecto de Opera 10.50 con SpeedDial

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Feb 28 2010

Ese asiento vacío

Gabolonte Blasfemus

image No, no pretendía ponerme poético.

Como buen usuario de los servicios de transporte público durante más de una década en la sobrecongestionada Buenos Aires, existen ciertos fenómenos a primera vista azarosos en los que me he comenzado a mentalizar un poco de a ratos, algo en lo que veo que tampoco soy el único. Pero lo que en este particular momento me lleva a un estado de cacarsis autoreflexiva es lo que di en llamar el efecto del asiento vacío. (foto vía whisqui)

Todos lo hemos vivido alguna vez: Subimos a un transporte lleno donde muchos ya van parados, pero notamos que hay un asiento libre, generalmente al lado de otro ocupado por alguien, pero que por algún extraño motivo continúa sin ocuparse. Nuestra primer reacción suele ser ir raudos a apropiarnos del mismo, pero en esos escasos segundos en que nos movilizamos a hacerlo suele sonar una señal de alarma en nuestro interior, la que indica que sospechosamente ya había gente parada al ingresar y ninguna aprovechó las bondades descansa-traseriles del dichoso elemento. Llegado ese momento, generalmente se realiza una relativamente larga y profunda inspección visual del mismo antes de abordarlo, y en muchos casos se descubre fácilmente la causa de su suerte: Está mojado (vaya uno a saber con qué clase de fluidos), sucio, o el asiento de al lado está ocupado por una persona de muy dudosa higiene y/o aspecto.

921 Pero también suele pasar que no detectemos nada extraño, y aún así, nuestra desconfianza ante la legítimamente imposible situación generalmente desemboca en el nombrado efecto del asiento vacío: No lo ocupamos a pesar de no presentar signo negativo alguno, sólo porque vemos que nadie más lo quiere. Un mecanismo de autodefensa, posiblemente de carácter evolutivo, que podría resumirse en el viejo refrán de la época de nuestros padres y abuelos: Cuando la limosna es grande hasta el santo desconfía. Y es una reacción de entender y con razón, pues es muy probable que si alguna vez optamos por aprovechar la ocasión ante una de estas situaciones luego descubramos, tarde, el motivo de que nadie lo haya hecho antes. Y como ejemplo puedo citar una anécdota que recuerdo muy bien: Haber ocupado en un tren un asiento contiguo a otro donde se encontraba una señora con un muy desagradable hedor, llegado al punto de que unos púberes que estaban sentados enfrente se divertían apostado cuánto tardaría en levantarse la siguiente víctima del asiento maldito. He de decir que no duré mucho, por lo que me dijeron, imitando al conductor de un programa de TV muy popular en aquellos tiempos, “prueba no superada”.

Pero este efecto se pone de manifiesto en todo su esplendor, justamente, cuando el asiento desocupado en cuestión en realidad no tiene nada de malo, pero por diversos motivos no fue convenientemente abordado por quienes estaban ya de pie al momento de entrar nuevos pasajeros. Y es un efecto en cadena que se acrecienta como una bola de nieve: Cuanto más gente parada sin ocuparlo hay en las cercanías, más paranoica se pone la que recién ingresa al medio de transporte, algo que he podido comprobar algunas veces que me quedé con un asiento vacío a mi lado y por algún motivo no fue ocupado ni bien el anterior ocupante lo liberó…

Podríamos incluso decir que este curioso efecto es de caracter contrario a otro muy acontecido entre el género femenino, el que a modo simple podemos llamar mina-quiere-lo-que-otra-mina-tiene, famoso por aumentar la valuación por parte del sexo opuesto de cualquier mamerto por el sólo hecho de tener pareja o alguna que otra perra que le ladre, el cual algunos aprovechan calzándose una alianza matrimonial cuando van al club o la facultad para enviar a las féminas de las inmediaciones el falso mensaje que en sus mentes se interpreta como el sello de aprobación de una de sus pares.

image Y es que el efecto del asiento vacío no sólo se circunscribe al ámbito literal del transporte público, sino que está presente en innumerables situaciones de la vida misma; sin ir más lejos en el de las relaciones. Así como, para algunas mujeres tiene más valor aparente el tipo que está en pareja o siempre anda con una mina distinta, aquel o aquella que en algún momento del transcurso de sus existencias se encuentren libres de compromisos e interesados en iniciar algo con alguien muchas veces son indagados sobre cuán extensa viene siendo su última ventana temporal de disponibilidad. ¿Quién no interrogó o fue interrogado sobre cuánto tiempo hace que está solo/a y por qué? Es que, por supuesto, así como en mi anécdota del tren, nadie quiere clavarse con la apestosa, y menos si es para algo mucho menos light que compartir un viaje en tren o bondi.

Pero, tal y como en el caso del asiento vacío, donde mucha gente no lo ocupa sólo por que ya estaba libre en un lugar donde muchos ya estaban parados, lo mismo pasa con un flaco o una mina que, pudiendo ser perfectamente normales, es común que pocos se animen a acercárseles si estuvieron solos durante mucho tiempo en este mundo de parados. Y ahí nuestra mente brillante, cuan la de un Russell Crowe esquizofrénico, comienza a buscar cualquier signo, cualquier patrón que nos permita aunque más no sea sospechar que hay algo malo con ese asiento/persona/etc. Y encontrar una simple minucia que no nos guste basta, porque ante la irrefutable evidencia de la desaprobación popular cualquier sospecha es teoría suficientemente convincente para no arriesgarse con el paquete en cuestión.

Así, muchas minas promediantemente normales, e incluso algunas realmente buenas, son consecuentemente descartadas o valoradas sólo para un par de noches bajo el techo espejado, por las dudas y la incertidumbre que genera si nos enteramos o sospechamos que hace mucho tiempo que está sin novio. En el caso del hombre, mostrar que se está solo y sin nadie en el horizonte ni siquiera para pasar una noche se sexo alocado es más que suficiente para una sentencia de muerte a nunca más tener una con alguien del sexo opuesto. Y más allá de que existe una buena cantidad de gente que está sola por muy buenos motivos, la realidad muestra que a veces se da esta otra cara de la moneda.

Y ustedes, ¿se perdieron algo bueno alguna vez por evitar un asiento sospechosamente vacío? ¿O el asiento lo tenían ustedes y la oportunidad se la perdieron otros?


Feb 22 2010

Windows Phone 7 Series, o el ZunePhone

Gabolonte Blasfemus

image Hace una semana se hicieron oficiales los planes de Microsoft para lo que se suponía sería Windows Mobile 7, y todo fue acorde con los rumores que ya se conocían: La nueva y esperada versión del sistema operativo para smartphones de Microsoft tiraba por la borda a WinMo 6.x para empezar de cero, o mejor dicho, para hacerle cuenta que empiezan de cero sobre la base de lo que es el actual SO del Zune HD. Y dada la obvia e imposible compatibilidad entre el WinMo de siempre y este, que para diferenciarlo claramente le dieron en llamar Windows Phone 7 Series, la última versión disponible de Windows Mobile 6.x, la 6.5.3, será comercializada a partir del lanzamiento del nuevo Windows Phone como Windows Phone Classic, destinada al nicho corporativo donde todavía quedan algunos que lo aprecian, al de las PDAs industriales donde sigue funcionando muy bien, y seguramente al segmento de fieles seguidores del clásico WinMo, decepcionados por este nuevo rumbo. Pero además, y tomando uno de los peores ejemplos de su hermano de escritorio, también verá la luz simultáneamente Windows Phone 6 Starter Edition, una versión extra-capada de WinMo 6.5.3 exclusivamente para smartphones destinados a “mercados emergentes” (esa linda forma de denominar a paisuchos como el nuestro).

Evidentemente esta salida busca suavizar el chocante hecho que detrás de los elogios ante la nueva y revolucionaria propuesta móvil de Microsoft apesta como bolsa de basura de la cocina sin sacar desde hace una semana, y que nadie parece denunciar: La incompatibilidad total entre este nuevo Windows Phone y los anteriores. Será completamente imposible ejecutar cualquier software compatible con WinMo 6.x en los nuevos Windows Phone 7 Series, lo cual deja completamente desamparados tanto a los usuarios actuales de WinMo que todavía apostaban por el, como a todo el gran ecosistema de desarrolladores, que, aunque mermado por el iPhone y por Android, aún seguía existiendo.

Y para mí ese es el gran error que cometió MS con este movimiento, que muy seguramente no pueda paliarse ni con el invento de esta “línea classic”: Puede ganar nuevos usuarios con los nuevos Windows Phone, pero definitivamente va a perder a los viejos, quienes traicionados y frustrados nos veremos más tentados de probar suerte con otra plataforma que no sea la de Microsoft. Si lo único que me retenía con WinMo eran sus actuales cualidades y el seguir disfrutando de las aplicaciones en las que aprendí a confiar, lo último que haré será adoptar su nueva plataforma ahora que maten a la actual; seguramente probaré suerte con Android o con el iPhone (yo ni en pedo, pero seguro muchos lo harán), plataformas modernas y ya bien establecidas con sus propias y crecientes comunidades de desarrolladores. Y si se es un desarrollador de aplicaciones para WinMo, bueno… ¿Qué decir? Sin ni siquiera mantener compatibilidad con los actuales Compact Frameworks de .NET, seguramente se moverán a tierras más fértiles (algo que ya muchos vienen haciendo), o sea a una de las dos plataformas móviles anteriormente mencionadas, que son actualmente las más hot del mercado, y no se quedarán esperando por la promesa de algo que llegará recién a finales de este año, cuando las cosas ya estarán muy distintas. Y el intento de no declarar oficialmente muerto al WinMo de siempre es lógico, pero al mismo tiempo patético; es obvio a los ojos de todos que Microsoft lo mandó al paredón de fusilamiento. Un sistema operativo con muchos años, con una interfaz anticuada para los estándares actuales, pero seguramente mejorable y con características de las que incluso hoy algunos SOs móviles modernos vergonzosamente carecen, como un buen multitasking, algo que lamentablemente ni siquiera conservará este ZunePhone que viene a reemplazarlo, el cual tendrá un multitasking tan limitado e inexistente como el de los móviles de Apple.

Sólo el tiempo podrá decir lo que finalmente sucederá, pero a menos que Windows Phone 7 Series logre realmente cautivar multitudes con su nuevo diseño, dudo mucho que el siguiente año nos vea a muchos con otro smartphone que no sea un Android o un iPhone.


Feb 11 2010

Ping a un puerto TCP en Windows con tcping

Gabolonte Blasfemus

El omnipresente ping siempre está ahí para ayudarnos, no importa en que SO estemos, para ayudarnos a determinar problemas básicos en una red o la disponibilidad de un host. Pero este clásico comando trabaja bajo el protocolo ICMP, el cual sólo nos permite verificar conectividad a nivel IP. Habrán muchos momentos en los que, ante la necesidad de chequear rápidamente algún servicio determinado en otro host, tendremos el impulso de utilizarlo, para luego darnos cuenta que no podemos hacer ping a un puerto TCP. Por supuesto, para eso bien podemos utilizar alguno de los numerosos scanners de puertos TCP que se encuentran disponibles tanto en versiones gratuitas como comerciales, pudiendo recurrir sin dudarlo incluso al venerado Nmap, la herramienta de escaneo de redes preferida de Trinity. Pero esto desmerecería el mismo propósito se simplicidad y rapidez que deseamos del comando ping. La solución? Un ping para TCP!

En el caso de Windows, alguien más inteligente que yo sintió esta misma carencia y desarrolló tcping, el cual es exactamente lo que cualquiera desearía para la tarea: Una pequeña aplicación de consola a la que sólo hace falta colocarle, como segundo parámetro después de la dirección del host, el puerto TCP al cual deseamos pinguear.

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Pero tcping permite casi tantas opciones a la hora de ejecutarlo como su equivalente original en ICMP. La sintaxis completa es:

tcping [-t] [-d] [-i intervalo] [-n veces] dirección-host [puerto-TCP]

Donde:

         -t : Hace que pinguee continuamente hasta que se presione control-c
         -n 5 : Permite enviar un número especificado de pings, en este ejemplo 5
         -i 5 : Ajusta el intervalo de tiempo en segundos entre cada ping, en el ejemplo 5
         -d : Incluye fecha y hora en cada línea
         -b 1 : Emite pitidos (1 para cuando el puerto cambia a fuera de línea, 2 para cuando pasa a estar en línea, 3 para cualquier cambio, 4 siempre)

Si no especificamos el puerto al invocarlo, tcping automáticamente testeará el puerto 80, el estándar para el servicio web, del host especificado.

tcping es una excelente y práctica herramienta creada por Eli Fulkerson y publicada bajo licencia GPL, por lo que también está disponible su código fuente, y funciona perfectamente en Windows XP o superior, y posiblemente también en los inferiores. Totalmente recomendable para copiarla en el directorio de nuestro Windows y tenerla siempre a mano desde la consola.

Actualización/Advertencia: Esta herramienta es detectada por algunos motores antivirus como un troyano, para entender mejor el por qué recomiendo leer este post y sacar tus propias conclusiones.


Feb 1 2010

El iPad, Apple, y los psicópatas

Gabolonte Blasfemus

image Hace algo más de un año que recuerdo haber visto un artículo bastante interesante describiendo las características básicas de ese pequeño porcentaje de la población, de alrededor de un 4%, conocido como sociópatas o, más correctamente, psicópatas. Recuerdo que me sorprendió el averiguar que no todos los psicópatas son asesinos seriales que descuartizan a sus víctimas a sangre fría, sino que estos últimos componen una pequeña minoría que se la califica como “psicópatas no exitosos”, ya que debido a sus apetitos no lograron integrarse a la sociedad sin ser atrapados. La mayoría de los otros psicópatas, en cambio, cometen sus actos de predación en un nivel menos físico, dañando a sus víctimas en formas psicológicas, sociales, y financieras, siendo su principal característica el no sentir absolutamente ningún tipo de remordimiento o culpa por el daño que infringen a los demás.

La semana pasada nuevamente volvió al centro de mis intereses este tema, gracias a que fue tocado tan verídicamente en el episodio nro. 11 de la sexta temporada de Dr. House llamado Remorse, en donde se nota que los guionistas estaban muy bien asesorados al respecto ya que mucho de lo ocurrido en la trama encaja perfectamente con los comportamientos y situaciones típicas de un psicópata y sus víctimas.

Entre las diversas características que pueden definir a quienes poseen este tipo de patología, se pueden destacar las siguientes:

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