Ene 21 2014

Moto G que estás en los cielos, santificado sea tu nombre (y líbranos de los garcas)

Gabolonte Blasfemus

moto-gCreo que en el último mes y medio leí al menos 15 reviews sobre lo groso que está el Moto G en relación a su precio. No esperaba que la realidad lo contradiga, pero ahora que le pude poner mis dedos encima, pienso que algunos se quedaron cortos. Otros sí lo dicen, y tienen todas las razones del mundo: Moto G marcó un antes y un después en el ecosistema de los smartphones Android.

Y lo dije bien, en el mundo de los smartphones Android, no solamente el de los smartphones con Android económicos. Muchos se lo van a pensar dos veces si es necesario gastar en un gama alta o media-alta si con un Moto G tienen un nivel de calidad más que aceptable en casi todos los apartados. El único motivo que queda pendiente es el de una buena cámara, pero es algo que tal vez esté arreglado para la próxima iteración. Pero seamos sinceros, en países como el nuestro nadie se preocupa por NFC y no todo el mundo necesita andar con una phablet en la mano; hay unas cuantas características premium que el usuario tercermundista promedio ni capta, ni tiene dónde usar a veces.

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Dic 24 2013

Fel… sidra, pan dulce, y la co… ca está caliente

Gabolonte Blasfemus

kissmyaLlega una iteración en esto de los saludos festivos que es como cuando uno mira el quinientosavo capítulo navideño de alguna serie yanqui. Uno se pudre por completo de repetir nuevamente todas las variantes de “felices fiestas” y “feliz navidad” y los chistes viejos estilo felisa-me-muero en el que tanta guita gasta Persoanal para decirnos recién ahora que están re-out y que tenemos que usar las brillantes genialidades con las que se vino su agencia publicitaria. Claro, si es que logramos que nos salga un SMS, una llamada, o 1 kb de datos en su red para amantes de la sodomía.

Uno le quiere poner ganas, pero la emoción ya no es la misma, ni la falsedad es esa pujante y fresca de antes. Es como cuando escuchás el versito del enfermo de HIV o la leche para los hermanitos; el tipo lo dijo tantas veces que ya lo recita como un verso desganado que ni él mismo podría creérselo con 20 kilos de merca encima, como a veces tienen. Como ya lo demostró oportunamente en su momento ese inspirado capítulo de Drawn Together, hasta en el seno de una relación sadomasoquista se cae inexorablemente víctima del desgano y la monotonía al pinchar con alfileres por enésima vez en los mismos lugares. Aunque seguramente es menos doloroso y más fácil de fingir el interés que trabajando un 24 de Diciembre como hoy en un callcenter, obligado a recitar el casetito de la cordialidad mientras pensás en lo miserable que es tu vida y en cuánto costaría una caja de sidra, ya no para ponerse en pedo sino para explorar la última posibilidad de divertirse arrojando unas molotov a los transeuntes. Esto último lo viví hoy. No, no tirar molotovs, que me llame una mina para ofrecerme una fabulosa promoción mientras me expresaba cuánto se alegraba de que yo estuviera bien, con el mismo tono de voz que podría estar usando para mendigar en el microcentro. A lo mejor no es casualidad la similitud.

uaregettingPero se supone que este es un tiempo de paz, amor, regocijo, para estar en familia. Paz quedándote en casa sin pasar por ningún hiper “por las dudas que haya kilombo”, amor por el calor asfixiante mientras esperás que vuelva la luz, regocijo por como todo se va a la mísmisima mi…sa, que ahora que el Papa es un compatriota es como cuando hay un argentino que triunfa en un deporte que acá no se fuma nadie; todos se hacen fanáticos de eso. Ahora todos somos recontra creyentes y toca ir a misa, tragársela (la ostia) y compartir todas las imagencitas pedorras onda estampita religiosa que aparezcan en el feisbu, aunque en el fondo todas las religiones estén creadas para chuparse a los giles que se las creen cuando vayan a parar al otro lado.

okY si no agarran con eso, coman mucho turrón, pan dulce y sidra, preferentemente natural, que con estos días de 36°C pega ideal para después ir a opinar de cualquier cosa y creer que tenemos alguna salvación.

Así que felicidades y púdranse en el infierno.

Actualización: Pido disculpas. Con esto de que hay que tener bloggers invitados y como no conseguía a nadie (y no tenía ganas de abandonar la posición horizontal) no tuve mejor idea que poner a mi vecinito de 12 a escribir mientras estaba con su rutina de escuchar Death Metal mientras jugaba al Postal 2. No lo voy a borrar ni editar porque me da paja, saludos.


Dic 9 2013

Un mouse Bluetooth, múltiples sistemas operativos

Gabolonte Blasfemus
Genius Navigator 905BT Mouse

Un Genius Navigator 905BT rojo, mi primer mouse Bluetooth. Lindo pero dejaba que desear.

Hace ya un tiempo de algo que nunca pensé que haría: Comencé a usar un mouse Bluetooth. Es que quien haya jugado un poco en sus años mozos con esta tecnología que ya lleva tantos tiempo con nosotros sabe bien de sus inestabilidades, que a la larga lo vuelve impráctico para muchas situaciones y usos.

Y fue todo un cambio, porque además pasé de disfrutar de mi segundo Logitech Anywhere Mouse MX a un simple Genius, y la diferencia la sufría en cada movimiento del cursor, que pasó a ser bailarín de medio tiempo. ¿Por qué no fui por otro Logitech igual si después de todo es uno de los mejores (sino el mejor) fabricante de mouses? Impaciencia, paja, tacañería y eficiencia. Impaciencia de esperar hasta pasar por Galería Jardín a comprarlo, paja de ir ese mismo día sólo por eso, tacañería de pagar tanto (nuevamente) por un mouse que, aunque lo vale, lo que no vale es que por segunda vez me haya durado sólo un año luego de lo cual comenzó a fallarle el botón izquierdo; y finalmente eficiencia, porque estaba cansado de tener un puerto USB ocupado constantemente en la notebook, además de los problemas que conlleva a nivel suspensión del equipo los transceptores USB inalámbricos. Sorprendentemente, es la primera vez en muchos años que realmente le doy una utilidad real al adaptador Bluetooth de una PC, y la experiencia, aunque tortuosa al principio, no salió tan mal: Ahora sabía que iba a comenzar a usar mouses Bluetooth, solo que necesitaba algo mejor que un Genius.

El Logitech Anywhere Mouse MX, usé dos seguidos; a los dos les murió el click izquierdo al año de uso. Fuera de eso excepcionales.

El Logitech Anywhere Mouse MX, usé dos seguidos; a los dos les murió el click izquierdo al año de uso. Fuera de eso excepcionales.

No sos vos, es tu sensor óptico

Ahí la cosa se puso complicada, porque me di cuenta que un mouse Bluetooth de marca reconocida no es algo que precisamente abunde, y más si encima buscamos algo de mayor precisión, como por ejemplo tecnología láser. Los de Logitech son pocos y brillan por su ausencia, a tal punto que hasta desde su propia web se hace difícil ubicarlos. Después están los Genius como el que conseguí y, como novedad que me hubiese gustado probar pero también algo difícil de conseguir, un Verbatim que increíblemente es también Láser. Por último está la oferta de Microsoft. Microsoft, a quién veneré por su primer Explorer óptico que tantos años me supo durar y que varios después al querer volver a probar suerte nuevamente me decepcionó con la calidad. Pero al menos ahora Microsoft tiene una oferta interesante de mouses Bluetooth, aunque por momentos rara, como ese modelo de mouse que esencialmente parece una porción de queso. Al final después de un tiempo me decidí a intentar con el Sculpt Touch, que en vez de la ruedita de siempre tiene una tira plástica que oficia de mini-touchpad para pasar los dedos y conseguir un scroll multidireccional. No me terminaba de convencer porque tenía miedo que tuviera una fuerte dependencia de software para sus funciones especiales, algo que me limitaría esencialmente a Windows y me haría las cosas muy difíciles en Linux, pero me quedaba sin opciones y Microsoft (casi) siempre me demostró cierto estándar elevado en lo que a la calidad de su hard respecta. Otra cosa que no pensaba hacer, volver a un mouse de Microsoft. Pero, como hace 15 años ya decíamos, lo mejor de Microsoft es su hardware. Además, el Sculpt Touch no será láser pero en cambio incorpora algo que Microsoft bautizó como BlueTrack Technology y lo vende como más preciso y multi-superficie que la tecnología láser.

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Nov 28 2013

La disputa de los DPI

Gabolonte Blasfemus

Oh, los DPI, ese parámetro de los archivos de imagen, para algunos elusivo, para otros tomado en cuenta de una forma tan religiosa… o sea, con ignorancia y testarudez.

DPI (del inglés dots per inches, traducido puntos por pulgada) indica exactamente eso, la cantidad de puntos (o píxeles) de una imagen que se deben imprimir por cada pulgada, y por eso también se lo conoce como PPI (pixels per inches); son dos formas de denominar lo mismo. Y debemos remarcar imprimir, porque si hay algo muy importante a tener en cuenta con los DPI de una imagen es que sólo tienen relevancia cuando se la va a imprimir en un medio gráfico (papel, cartulina, cartón, etc). ¿Por qué? Porque dicho de otra manera, este numerito mágico determina qué tan espaciados estarán los píxeles de esa imagen en la impresión y, en relación al tamaño en que va a ser impresa, puede ser que exista o no pérdida de definición debido a los DPI que soporte la impresora. Pero eso es sólo si hablamos de imprimir.

ppi

De todo esto se puede deducir que en realidad los DPI o PPI no tienen injerencia alguna en la manipulación y exhibición digital de una imagen. Es sólo un número almacenado en los metadatos del archivo de imagen, y si se lo altera no cambia la resolución real, en píxeles, de la imagen (esto únicamente podría suceder si se tilda la opción de resampling, presente en algunas suites de edición como Photoshop donde, tomando un tamaño previamente definido, sí altera la resolución real en píxeles). Todas esas cuasi leyes de que si la imagen es para pantalla va en 72 dpi y si es para impresión va a 300 son simplemente mitos. El valor de DPI sólo tiene sentido a la hora de realizar la impresión sobre un material, porque una vez impreso no se le puede hacer zoom a una imagen, cuando en una pantalla sí.

Afortunadamente, existen muchos intentos mejores que el mío de explicar esto y de una forma mucho más amena y extensa, como Say No to 72 dpiMisunderstandings about dpi, o A JPEG picture doesn’t care about no DPI.

Ciertamente hay que decir que es una temática que puede resultar confusa, más para quien no es un profesional gráfico. El problema pasa porque es un mito que muchos (supuestos) profesionales repiten como mantra, amplificando la confusión.

No hace mucho me tocó toparme con uno de estos especímenes. Una diseñadora gráfica con la que, por ciertas circunstancias profesionales, terminamos en una relación que se podría calificar de tirante, a causa de haber competido por un proyecto y que mi propuesta fuera la ganadora.

El problema tuvo que ver con unas imágenes que yo debía colgar en un sitio web, pero cuyos originales manejaba ella, por lo que me tocó la difícil tarea de solicitárselas en la resolución que yo consideraba necesaria para su minuciosa visualización, ya que eran imágenes con muchos detalles, que por ende debían ser de muy alta resolución.

Yo presentía que si había rencor, algo tan fácil como pedir unas imágenes en la misma resolución que ya lo había hecho en una ocasión anterior podía convertirse en una pesadilla, y esta vez así fue. Primero me las envió en casi la mitad de los píxeles solicitados, no sin insistencia de mi parte, algo que por supuesto no alcanzaba para lo que necesitaba. Hasta que finalmente, ante mi exigencia de una resolución precisa, vino el argumento de los DPI: “¿A cuántos DPI?”

moss

No importó intentar explicarle ni darle como referencia algunos de los links anteriormente citados. La respuesta fue tan ciega como cortante: “Sí importan los DPI” (omito faltas gramaticales para comodidad del lector). Conclusión que no hubo forma de convencimiento alguna para quien luego se ofendió por ponerse en duda su profesionalidad.

El consejo: Si alguna vez tienen la desdicha de entrar en discusión con alguien que malinterpreta el uso de los DPI y sólo pueden conseguir que lea un link, envíenlo directamente a Say No to 72 dpi, donde hasta hay imágenes de ejemplo publicadas en distintos DPI pero con la misma cantidad de píxeles que, por supuesto, se ven exactamente igual en pantalla.


Oct 2 2013

Geekotic 7

Gabolonte Blasfemus

"Ahí va una morena, allá una pelirroja..."Sabía que este día iba a llegar, y como muchos otros días incómodos, terminan apareciendo en la mente con esa contundencia producto de una memoria frágil que se plasma en la frase ¡¿Ya es hoy?!.

Visto desde el estricto punto de vista de la cantidad de contenido y visitas, puede ser difícil decidir si esto es un cumpleaños o un velorio para este weblog que, como tantos otros, tuvo muchos mejores días. Razones sobran para excusarme ante su flaco 2013: Llevar adelante una familia, la pérdida de un ser querido, y un trabajo son en estos tiempos ocupaciones generalmente suficientes para que no quede mucho tiempo y, a veces, tampoco ganas. Podríamos sumar a la ecuación una leve misantropía y cierta guinda del postre que no voy a decir; los que me conocen la saben.

Dentro de los escasos momentos manejables para escribir, este año fue frecuente para mí el síndrome del nunca acabar. Seguro están pensando una guarangada ahora mismo. Vamos a renombrarlo como síndrome del borrador eterno. Creo que así se entiende mejor. Y no, esos borradores permanecerán como secreto de estado.

ola K ase, somo la NSA¿2013? Sí, una tonelada de cosas sobre las que se podrían hablar. ¿Las más pesadas? Google X con globos internetalámbricos y planes para no morir nunca, y la NSA que no importa si usás Windows, Linux, BSD, o una agendita Casio igual sabe todo de vos. Pero no tenía tiempo de ser un opinólogo más.

Tanto vi la imposibilidad de continuar blasfemando en este oscuro espacio que me plantié los siguientes escenarios como una suerte de final digno:

  • "Te" gustaAsumir mi condición de cuarentón en un futuro inmediato y olvidar todo conocimiento geek más allá de la media, cerrar todo y que como todo viejo del montón mi máximo logro tecnológico sea entrar al feisbu a ver boludeces. Pero iba a tener problemas llenando de barras de navegador y malware todo equipo en un día de uso. Hay costumbres que no se pierden.
  • El eterno interroganteConvertirlo en un sitio de fotos de ex novias; pero todas saben donde vivo (y también tienen fotos mías).
  • Hackearme a mi mismo y denunciar todas las cosas malas que estoy haciendo, pero tengo problemas para desarrollar una doble personalidad convincente y, además, iba a resultar demasiado aburrida la lista.
  • Ponerme a fabricar mi propia droga y crear un imperio del narcotráfico, pero nunca tuve el suficiente interés como para terminar de ver ni el primer capítulo de Breaking Bad.
  • Convertirlo en un blog KK, pero, como pasa con lo anterior, me dijeron que son muchos y hay muy poca (palmaditas en la espalda).
  • La palabra de un expertoAlgo similar a la idea anterior, pero que involucraría replicar la mejor idea para un blog que vi en toda mi vida, allá por los inicios de la plataforma: ¡Un weblog de caca!, donde su autor realmente dejaba en cada post lo que tenía dentro, retratado fotográficamente. De hecho esta parecía la más viable, hasta tendría chances de competir por el Guinness en tamaño, pero me lo arruina que no tengo un hinodoro fotogénico.

Es lo que hayEl tema es que me frustré, y decidí que, si son karinos mazocas y les gusta, me van a tener que aguantar un año más, y posiblemente muchos otros (al menos hasta que se me ocurra una idea mejor para un final feliz, y no, de esos finales felices ya tengo, no amerita para el caso). Ya saben, no esperen un sitio de noticias, ni de consejos, ni de opinología tecnológica-general, de hecho no esperen nada, a menos que solo quieran esperar-me.

Es entendible después de todo. Geekotic cumplió 7 temporadas, y todos sabemos que cuando un show llega tan lejos, tarde o temprano salta el tiburón. El año que viene los espero con esquís y antiparras.