Oct 27 2010

Soporte remoto sin intervención o detección del usuario ni configuración de firewalls con Ammyy Admin

Gabolonte Blasfemus

imageHace un buen tiempo había hablado de Ammyy Admin, una herramienta de control remoto para Windows que funciona bajo los mismos principios que dos grandes conocidos como CrossLoop y TeamViewer, esto es, mediante códigos de ID que identifican cada equipo y un sistema basado en servidores externos que permite conectarse a los destinos remotos sin pensar en si se encuentran detrás de un firewall o router ni en cómo configurarlos; aunque, inmerecidamente, posee mucha menos fama que los dos anteriores. Y así lo afirmo porque, a pesar de que las tres herramientas mencionadas poseen cada una características que la hacen única, en el caso de Ammyy Admin considero que incorpora las más útiles.

CrossLoop es interesante gracias a su red social de soporte que permite enlazar usuarios que tienen problemas en su PC con geeks dispuestos a solucionárselos remotamente a cambio de un conveniente pago; TeamViewer lo es debido a sus versiones para múltiples plataformas y la incorporación de videollamadas a través del mismo canal de comunicación, de forma tal que logra acercar aún más a quien provee el soporte con quien lo está recibiendo, sumado también a otros pequeños plus, como una ventana con información del sistema remoto y demás posibilidades de personalización, que sin dudas lo convierte en uno de los más completos, sino es que el más.

imagePero Ammyy Admin posee un conjunto de características que se podrían bien calificar de perfectas, si es que podemos permitirnos el controvertido término por un momento. Mientras que en el caso de TeamViewer tenemos la posibilidad de descargar versiones portables, Ammyy Admin es portable, consistiendo en todos los casos de nada más que un pequeño ejecutable de menos de 700 KB, que así como se lo baja, se lo usa. No necesita permisos administrativos para funcionar, pero en caso de encontrarse en un Windows con UAC habilitado pide los permisos necesarios, y nos ofrece la primer función disruptiva: Instalarlo como servicio; lo cual nos va a permitir, además de saltar restricciones de usuario e inicio de sesión, que la posibilidad de conectarse al equipo remoto esté siempre disponible desde que el sistema operativo termina de arrancar.

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Oct 24 2010

Dudas Existenciales (74)

Gabolonte Blasfemus

imageLa tarde está tranquila, el café está agradable, y llegan esos momentos reflexivos que, de la misma forma que una fuerte diarrea o una inminente violación (ambos fenómenos de similar brutalidad pero de direcciones opuestas), nos invaden y sacuden todos nuestros rincones. En esta ocasión, y ahora que asoma el calor por nuestro querido coño cono sur, con él también comienzan a aparecer nuestros amigos, los mosquitos, los cuales confirman una regla que al parecer se da en todos los órdenes de la vida: Mientras un macho se conforma succionando clorofila de una rama, una hembra siempre tiene que chuparle la sangre a alguien más, salvo honrosas excepciones que se dan entre valientes exponentes femeninos de la raza humana, claro.

El punto es que con estas mini-vampiresas vienen una de las diversiones del verano: Las ronchas, esas que los fabricantes de tabletas y demás dispositivos anti-mosquitos se empeñan que nunca dejemos de tener al hacer cada vez más caros e ineficaces sus productos, mientras desde los departamentos de marketing nos mantienen con la creciente ilusión de que cada verano lanzan una versión mejorada que los mata-mejor-matados. Y las ronchas, al menos a mí, me generan una cierta compulsión, fuera del mero mecanismo inconsciente de rascarlas, que en mi infinita generosidad deseo compartir con ustedes para de paso averiguar si hay otros enfermos como yo, y usándolos de grupo de terapia personal; y “cyber-“, porque todo lo que sea por Internet es cyber, aunque todavía no tengamos hardware incrustado en los intestinos (que posiblemente desempeñaría funciones similares a las de algunas personas, analizando todas las cagadas que nos mandamos) como los personajes de Ghost in the Shell.

Ya alguna vez oí hablar al genial Negro Dolina (al menos genial antes de que se vendiera a facciones políticas) sobre esas pequeñas manías que tenemos algunos con las que me sentí identificado en más de un caso, como hacer rayas con el tenedor en el puré o el placer cuasi-pecaminoso de despegarse plasticola seca de los dedos. Pero en este caso se trata de uno que, aunque no sepa de nadie más que lo haga, estoy seguro de que no puedo estar solo en semejante placer pseudo-masoquista: Marcarse las ronchas de los mosquitos.

imagePartamos de que la roncha, con ese nombre de sonoridad disruptiva que en sí posee, es toda una revolución aconteciendo en uno de los vecindarios de nuestra extensa capa dérmica: Uno de los dichosos insectos anteriormente mencionados insertó su sorbete incorporado para tomarse un licuado con nuestra sangre, y para tal cometido, primero ingresó a nuestro sistema su saliva, la cual es la responsable de varias cosas: En primer lugar de evitar la coagulación de la sangre que va a succionar; luego de que se forme la roncha propiamente dicha, o sea que esa zona de la piel se hinche y se ponga colorada; y por último, si el mosquito es portador de alguna enfermedad, que nos la contagie. Y la invasión que representa esta sustancia para nuestro sistema inmunológico es tan grande que es normal que observemos en la picadura un centro de color blancuzco-amarillento, que es ni más ni menos que una concentración de glóbulos blancos enviados para hacer frente a la amenaza. Y esa zona justamente es la que, sumado a las ganas desesperantes de rascarse, invita a realizar toda clase de grabados en esa reducida zona de nuestra piel, ya que una de sus propiedades es que la marca que hagamos permanecerá inalterable por un buen rato, al mismo tiempo que se distinguirá por tomar una tonalidad roja en donde estén los surcos.

Al principio y dado el pequeño tamaño, es normal comenzar con algo simple, haciendo una simple cruz al marcarse con las uñas dos veces, lo cual deja como resultado lo que bauticé como “el tornillo Phillips humano”. Pero nuestra querida roncha posee otra propiedad, la cual es que al rascarla y marcarla agranda aún  más su zona blanca “marcable”, dándonos un lienzo aún mayor para realizar nuestras obras. Y ahí es cuando la verdadera diversión comienza.

El mejor efecto y sensación que podemos conseguir ni bien comenzamos es, mediante el culo hueco de un bolígrafo o similar, conseguir una protuberancia circular sobresaliente, o como le podríamos llamar también, una “roncha dentro de la roncha”. Pero luego el límite, como en muchos casos, está sólo puesto por nuestra imaginación. Rejillas, sellos de marcas o juguetes, cualquier cosa puede volverse un excelente grabado temporal en nuestra carne, para inmediatamente experimentar el masoquista placer de palparse el relieve artificial conseguido en el área afectada.

imageEl otro lado del placer pasa por el costado visual, donde con una linterna y los ángulos de iluminación adecuados podemos lograr verdaderas imágenes espeluznantes dignas de funcionar como fondo de una película de cine Z.

Desde ya, todo lo bueno dura poco, y en algún momento la expansión ronchística llega a un límite en el que pierde su “fuerza”, y además de dolernos un poco más, ya comienzan a declinar las propiedades memorizadoras de esa área de piel.

Desearía ilustrar este apartado con algunas imágenes al respecto, aunque debo reconocer que (aún) no le he dedicado una buena sesión fotográfica al tema, y tampoco pretendo espantar visitantes impresionables que probablemente se quejarían con la misma furia que si hubieran visto un goatse.

Y ahora llegamos al momento de los bifes (con puré rayadito con tenedor): ¿Comparten la perversión de este humilde servidor? ¿Otra que merezca contarse? ¿Lo van a intentar después de leer esto? ¿Qué se marcarían? Yo probé una vez con el símbolo de los Autobots y el de los Decepticons, quedó genial…


Oct 19 2010

Localización y borrado/recuperación de datos por robo en teléfonos Windows Mobile

Gabolonte Blasfemus

imagePerder o ser víctimas del robo de nuestro móvil es algo ya de por sí bastante traumático, ya que sumado al trastorno del hurto o asalto en sí perdemos el mayor nodo de comunicación e información con el que casi toda persona cuenta hoy en día: Ya no nos pueden ubicar fuera de nuestra casa, no podremos consultar información sin importar el lugar que estemos, y ni siquiera planificar nuestra semana, teniendo en cuenta que una cantidad cada vez mayor de gente utiliza su móvil, sea smartphone o no, como agenda de citas, tareas y eventos, ya que es ni más menos que el lugar ideal para hacerlo, en ese objeto de veneración/adoración/odio y por sobre todo necesidad que cargamos incluso hasta en el baño en estos tiempos. Pero si existe algo aún peor que la mencionada pérdida temporal y repentina de tantas funciones vitales para el día a día propio es la posibilidad de que la información personal almacenada en nuestro celular pueda ser utilizada para realizar nuevos ilícitos contra nosotros o incluso nuestros amigos y conocidos que figuraban en la libreta de contactos del terminal siniestrado.

Tampoco debemos volvernos locos de paranoia pensando en que ni bien tengamos la mala suerte de no volver a ver nuestro móvil seguidamente nosotros y nuestros amigos nos convertiremos en víctimas de robo de identidad o delitos peores, la realidad al menos de países como Argentina es que el robo y reciclado de teléfonos celulares es un mercado tan inmenso y aceitado que a menos que sepan que se trata del móvil de alguien acaudalado o importante difícilmente le dediquen el tiempo y la inteligencia necesaria para tales operaciones, siguiendo el terminal un automatizado proceso de hard reset y reciclado para ser revendido a tentadores precios en locales de baja calaña y/o sitios de merca libre. Aún así, la amenaza es real, existe, y sería mejor tratar de estar preparados para ella antes de que nos suceda. Y acá es donde entran en juego las aplicaciones anti-robo para smartphones, en nuestro caso para Windows Mobile.

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Oct 18 2010

Arranque desde unidad USB en VirtualBox o VMWare

Gabolonte Blasfemus

¿Qué pedazo de cosa útil que son las máquinas virtuales no? Desde probar la última versión en desarrollo de un SO hasta tener algunos más antiguos por si debemos testear algo que debe funcionar luego en un equipo de producción, las aplicaciones que le podemos dar en nuestro laboratorio son inmensas, y sin contar cuando realmente se utilizan en producción. Pero en estos tiempos donde los medios ópticos van en franco decline y con las netbooks todo tiende a pasar por un puerto USB, los dos buques insignia del mercado de la virtualización, VMWare y Oracle con el VirtualBox de la ex Sun, siguen manteniendo una enorme deuda pendiente: Aunque es posible conectar distintos tipos de hardware USB al vuelo desde el equipo anfitrión al invitado, aún no implementan lo necesario para bootear una máquina virtual desde un disco USB. Es como si, ni más ni menos, al encender una PC virtual nos encontráramos con una máquina de hace unos 10 años, cuando aún no existía en ningún hardware el soporte en su BIOS para arrancar desde un pen drive u otro medio de almacenamiento USB. Y esta limitación comienza a hacerse cada vez más molesta, en estos tiempos de distros Linux booteables desde una memoria flash. Lo bueno es que, aunque aún Oracle y VMWare parecen no prestarle importancia al asunto, existen métodos paliativos, workarounds que nos van a permitir arrancar cualquier máquina virtual desde un pen drive u otros tipos de discos USB.

El truco pasa por aprovechar algo que está muy bien implementado y desde hace mucho en ambas familias de soft de virtualización: El arranque desde CDs o sus correspondientes imágenes ISO. Existen muy bueno boot managers ahí afuera que, entre otras interesantes funciones, nos otorgan un amplio rango de elección de la unidad de la cual queremos arrancar una vez que tomaron el control, incluso las unidades USB que en un principio nuestro BIOS, virtual o no, se niega a admitir.

Plop Boot Manager es uno de ellos, una utilidad gratuita la en la cual, una vez descargada, nos encontraremos con que entre todos los archivos que vienen en el ZIP habrá un ISO de unos 320 KB aproximadamente, el que usaremos para arrancar nuestra máquina virtual. Una vez hecho esto, desde el menú de Plop Boot Manager elegiremos la última opción, llamada simplemente USB, para que justamente intente levantar y hacer arrancar al sistema virtual desde cualquier unidad USB booteable que se encuentre conectada en ese momento.

Dicho sea al margen, Plop es mucho más que eso y permite que hasta podamos generar ISOs personalizados de acuerdo a nuestras necesidades específicas, pero para implementar esta solución ni siquiera hace falta, por lo que podremos arreglarnos con la imagen que ya viene incluida sin mayores problemas. Y así ya no van a sentir más que a la hora de trabajar con una VM tienen los pendrives de adorno.

Me lo dijo, en un momento de apuro: Help Desk Geek.


Oct 17 2010

Zillya! Antivirus, gratuito y apto para servidores

Gabolonte Blasfemus

¿Se acuerdan cuando no hace mucho exploramos las pocas opciones que existen en el segmento de los antivirus gratuitos con capacidad para funcionar en un servidor Windows? Bueno, ahora son aún menos, porque las únicas dos opciones viables de esa lista se fueron a pique: Digital Defender se expandió, y como ahora posee una versión paga para servidores, por algún extraño motivo su versión gratuita dejó de funcionar en estos, y si se lo intenta instalar suele lanzar un críptico error relativo a la existencia de otro antivirus en el sistema así tengamos a este completamente desprotegido; Comodo Antivirus por otro lado no se queja si lo instalamos en un WinServer, pero su módulo Defense+ no dejará de reportar error permanente, dejando al producto todo el tiempo en alerta y volviéndose inefectivo a la hora de verificar avisos de seguridad. Era claro que la PyME que no quería o no podía darse el lujo de empernarse en un contrato de subscripción para proteger su servidorcito(s) con un producto antimalware y al mismo tiempo no quería incurrir en el peligroso camino de truchar alguno se estaba quedando sin opciones reales.

O al menos eso pensaba, hasta que conocí a Zillya!, un producto que de momento tiene lo suficiente como para brillar en su despoblado rango: Además de gratuito, es liviano, configurable, funciona sin problemas en servidores o estaciones de trabajo, y lo más importante, posee una tasa de detección a la altura, o incluso por arriba, de muchos otros productos de reputación. De hecho pude observar que es capaz de detectar muchos archivos que otros antivirus ignoran y que no son precisamente malware, tales como binarios crackeados o modificados. Aunque tampoco es la perfección: Es importante si lo utilizamos estar preparado para un pequeño pero significativo margen de falsos positivos que suele tener, y no entrar en pánico por ese proceso parte del sistema operativo que no deja de identificar como malware; una vuelta por VirusTotal puede sacarnos todas las dudas.

Por lo demás, cumple con todo lo necesario para ser tomado en cuenta como una opción seria: Actualizaciones automáticas constantes, escaneo en tiempo real, también de emails entrantes y salientes, y una interfaz dentro de todo agradable y clara. Todo esto no lo convierte sólo en la única opción gratuita medianamente decente para proteger un servidor Windows, sino también en un muy interesante candidato para usar en PCs hogareñas o de oficina con Windows XP o superior, ya que su única contra es que no soporta Windows 2000, del que todavía quedan algunos servidores dando vueltas por ahí.

De momento Zillya! parece ser la única respuesta al dilema de proteger un servidor Windows pobre. ¿Ustedes conocen alguna otra?