Oct 2 2015

Nueve calladitos

Gabolonte Blasfemus

nueveEs muy difícil no tomarle cariño a algo que atravesó junto a uno tantos momentos y que, como algunas otras cosas, refleja ciertos aspectos de tu vida. Aún más, un blog puede mostrar mucho de la mente de su autor: Intereses, sutilezas, cómo evoluciona a lo largo de los años, de una forma como no lo pueden hacer la mayor parte de las redes sociales. Puede ser que sea porque, aunque no quieras, te obliga a escribir.

Este pequeño rincón de la galaxia tiene casi tantos años como mi primer hijo, y cuando empezó, la gente de la pomada todavía le pegaba a Microsoft por representar el mal en todas sus formas, defendían Linux y el software libre como la salvación, y ponían en un pedestal todo lo que haga Apple. Bueno, algunas cosas no cambiaron tanto, otras sí. Todos pensábamos que teníamos algo para decir que merecía ser escuchado, o al menos leído, por la gran masa de humanos conectados a la red que nunca dejó de crecer. Muchos tenían grandes sueños de hacerse ricos y famosos, otros de pasarlo bien y ver qué pasaba.

La realidad es que las cosas cambiaron bastante para los blogs desde ese entonces. Dejaron bastante rápido de ser el niño mimado de internet, y al poco tiempo se comenzó a hablar de su muerte. Es que cuando ya no se sabe que decir de algo porque ya se dio todo, siempre suena impactante anunciar su muerte, supongo. Entonces, se nos estaban muriendo las PCs a manos de Steve y sus minions, y los blogs a manos de Suckerman y los otros superhéroes cruzados en salvar a la gente de no tener con qué matar el tiempo. Con el tiempo me di cuenta que esas muertes anunciadas significan en realidad la muerte de la exageración de ese algo. Es la muerte de la moda tonta, y la puesta de los pies sobre la tierra, de pensar para qué es mejor una herramienta, y para qué no. Por supuesto, no deja de representar un peligro, porque en el mercado lo que no es moda siempre corre cierto riesgo de pasar directamente a la irrelevancia con mínimas escalas.

Entonces, los blogs con ambición de facturar comenzaron a transformarse en redes de blogs. No bastaba tener un solo bolichito virtual que hable de tecnología, que era lo que le gustaba al ñato que lo hacía en la mayoría de los casos: Había que apuntar a todos los públicos posibles, cuanto más cliché mejor. Así como el diario del Domingo y sus secciones, había que tener el equivalente plasmado en weblog de una para quienes les gusta cocinar, otra para los viajeros empedernidos, otra más para los que les gusta la fotografía (tema hiper-hipster-geek-super-guachi-guau por definición), y por favor no nos olvidemos de las chicas, e insultémoslas a todas con uno que sea una mezcla de Cosmo y Utilísima; eshhhte es para vos nena, tomá!, me imagino pensando/diciendo al ambicioso blogger venido a empresario de multimedios, al menos en su mente.

Pero no mucho tiempo despúes se descubrió que algo no cerraba. La mayorìa de estos bolichitos menores dentro de cada grandiosa red de blogs no recibía ninguna cantidad de visitas que justificara su existencia sobreviviendo con publicidad. Claro, fue más de uno el adelantado que quiso aplicar la fórmula mágica, y que Google cada vez tirara menos monedas por los clicks tampoco ayudaba en nada. Hoy algunas de esas redes de blogs tuvieron un fuerte replanteo: Dejar de ser o recortar todo y quedarse solo con lo que da plata. En algunos casos significó volver a los orígenes, al blog primigenio que los parió a los otros, y que era el ùnico que valía medianamente la pena y dejaba réditos. Pero eso sí, la palabrita blog bien enterrada y sepultada, que no queremos parecer que hacemos esto desde nuestro cuarto en la casa de nuestros padres. Ahora somos una revista digital, joder.

Los otros blogs, los que no tenían intenciones de convertirse en un nuevo medio periodístico o que simplemente no alcanzaron sus objetivos, no corrieron con mejor suerte tampoco. Sea por un motivo o por otro, la falta de tiempo-interés tuvo sus consecuencias lógicas. Algunos perdieron (¿perdimos?) progresivamente la brillantez que alguna vez tuvieron, y publicaron cada vez menos. Otros se pasaron al lado oscuro, mandando cualquier basura a la parrilla por la única intención de no parar y seguir arañando, lo cual tampoco está tan mal porque en algunos casos puede encontrarse ocasionalmente a ciertas joyas reflotar cada tanto en medio del pantano que nunca puede detenerse, o sino dicen que morimos. Así perdimos a muchos gigantes.

Hasta MS, que es flor de hp, no quiso faltar en los 9 de Geekotic y se apuró a lanzar Windows 10, pa' no ser menos.

Hasta MS, que es flor de hp, no quiso faltar en los 9 de Geekotic y se apuró a lanzar Windows 10, pa’no ser menos.

En mi caso, a veces me encuentro pensando que no sé lo quiero que sea, o no, Geekotic (¿será que alguna vez lo supe acaso?). Pero si hay algo cierto es que no quiero que muera (no antes que yo, claro), no quiero venderlo (como si alguien quisiera comprarlo ahora :-p ), y mucho menos tengo intenciones de reconvertirlo en algo multiautor o algún otro tipo de cosa a fines de que tenga visitas y haga plata. Lo sentiría como convertirlo en un trabajo-obligación, y por suerte ya tengo un trabajo que además disfruto, y no es lo que quiero para algo como este humilde rincón, que quiero que sea sólo mío.

Geekotic está en su año sabático (hubo anteriores que también lo parecieron, pero este realmente es), pero eso no quita que no se merezca algo de atención en este su noveno año en pie. Pasó por la fama (?), el éxito (??), la envidia y/o la simple trollez mental del internauta latinoamericano promedio enchufado a la red. Me vio llegar a extremos insensatos como alabar a Microsoft y decir cosas feas de Linux, un muy lindo kernel cuyo único problema era tener una sarta de tarados identificándose con él. Estuvo ahí, aunque no pudiera decirlo, cada vez que este servidor intentaba darle algo bueno de sí, y justo la patrona volvía a pedir ayuda para algo, los chicos estaban demandantes, o había trabajo que no se podía postergar. Ah, sí, y Steam un poquito también tuvo la culpa.

No sé si van a haber nuevos posts en el cercano futuro, no sé si los va a haber el año viene, damn it, aunque espero que sí. Tampoco tengo certeza de cuándo llegará el demorado y necesario cambio de aspecto en el que hace rato tengo ganas de ponerme a trabajar; lo único cierto es que Geekotic va a seguir estando ahí, con suerte, mientras yo esté, y cada tanto va a soltar algún testimonio de mi paso por este plano de existencia.

Quedan advertidos.


Dic 31 2014

Geekotic y 2014

Gabolonte Blasfemus

No fue la mejor de las combinaciones, ciertamente. Los últimos años de mi actividad blogueril fueron de bajo perfil, por decir lo menos, pero 2014 se lleva seguro el premio hasta ahora.

Aún así, algo que me gustó mucho es que, aunque pocos, no hay posts de relleno. Tal vez con la excepción del último, del resto estoy conforme y orgulloso de haber hecho lo que me salía; artículos de cierta longitud, con sustancia, motivados por lo que me gusta y no tanto por las modas del momento.

No tengo dudas que el mejor post del 2014 fue Cuando la ciencia-ficción nos alcance, pero al mismo tiempo siento un gran placer por Alternativas a GifCam en Linux, porque es el retrato de cuánto me gusta jugar y descubrir, mejorar, y compartir.

Hay metas para el nuevo año, que en realidad ya estaban en el 2014. El primero es el necesario cambio de cara a este querido (al menos por mí) cachito mío de la interweb: Diseño responsivo y un look más tirando a Medium, que es lo que desde hace un tiempo viene tirando. Y tener tiempo e inspiración para plasmar más contenido con el me sienta feliz, claro.

Que podría ser mejor, no cabe la menor. Y para eso estará el 2015.

¡Felicidades!

Sobame el spidermonkey

 


Oct 2 2013

Geekotic 7

Gabolonte Blasfemus

"Ahí va una morena, allá una pelirroja..."Sabía que este día iba a llegar, y como muchos otros días incómodos, terminan apareciendo en la mente con esa contundencia producto de una memoria frágil que se plasma en la frase ¡¿Ya es hoy?!.

Visto desde el estricto punto de vista de la cantidad de contenido y visitas, puede ser difícil decidir si esto es un cumpleaños o un velorio para este weblog que, como tantos otros, tuvo muchos mejores días. Razones sobran para excusarme ante su flaco 2013: Llevar adelante una familia, la pérdida de un ser querido, y un trabajo son en estos tiempos ocupaciones generalmente suficientes para que no quede mucho tiempo y, a veces, tampoco ganas. Podríamos sumar a la ecuación una leve misantropía y cierta guinda del postre que no voy a decir; los que me conocen la saben.

Dentro de los escasos momentos manejables para escribir, este año fue frecuente para mí el síndrome del nunca acabar. Seguro están pensando una guarangada ahora mismo. Vamos a renombrarlo como síndrome del borrador eterno. Creo que así se entiende mejor. Y no, esos borradores permanecerán como secreto de estado.

ola K ase, somo la NSA¿2013? Sí, una tonelada de cosas sobre las que se podrían hablar. ¿Las más pesadas? Google X con globos internetalámbricos y planes para no morir nunca, y la NSA que no importa si usás Windows, Linux, BSD, o una agendita Casio igual sabe todo de vos. Pero no tenía tiempo de ser un opinólogo más.

Tanto vi la imposibilidad de continuar blasfemando en este oscuro espacio que me plantié los siguientes escenarios como una suerte de final digno:

  • "Te" gustaAsumir mi condición de cuarentón en un futuro inmediato y olvidar todo conocimiento geek más allá de la media, cerrar todo y que como todo viejo del montón mi máximo logro tecnológico sea entrar al feisbu a ver boludeces. Pero iba a tener problemas llenando de barras de navegador y malware todo equipo en un día de uso. Hay costumbres que no se pierden.
  • El eterno interroganteConvertirlo en un sitio de fotos de ex novias; pero todas saben donde vivo (y también tienen fotos mías).
  • Hackearme a mi mismo y denunciar todas las cosas malas que estoy haciendo, pero tengo problemas para desarrollar una doble personalidad convincente y, además, iba a resultar demasiado aburrida la lista.
  • Ponerme a fabricar mi propia droga y crear un imperio del narcotráfico, pero nunca tuve el suficiente interés como para terminar de ver ni el primer capítulo de Breaking Bad.
  • Convertirlo en un blog KK, pero, como pasa con lo anterior, me dijeron que son muchos y hay muy poca (palmaditas en la espalda).
  • La palabra de un expertoAlgo similar a la idea anterior, pero que involucraría replicar la mejor idea para un blog que vi en toda mi vida, allá por los inicios de la plataforma: ¡Un weblog de caca!, donde su autor realmente dejaba en cada post lo que tenía dentro, retratado fotográficamente. De hecho esta parecía la más viable, hasta tendría chances de competir por el Guinness en tamaño, pero me lo arruina que no tengo un hinodoro fotogénico.

Es lo que hayEl tema es que me frustré, y decidí que, si son karinos mazocas y les gusta, me van a tener que aguantar un año más, y posiblemente muchos otros (al menos hasta que se me ocurra una idea mejor para un final feliz, y no, de esos finales felices ya tengo, no amerita para el caso). Ya saben, no esperen un sitio de noticias, ni de consejos, ni de opinología tecnológica-general, de hecho no esperen nada, a menos que solo quieran esperar-me.

Es entendible después de todo. Geekotic cumplió 7 temporadas, y todos sabemos que cuando un show llega tan lejos, tarde o temprano salta el tiburón. El año que viene los espero con esquís y antiparras.


Oct 2 2012

6 años de Geekotic

Gabolonte Blasfemus

Una de las desventajas de venir escribiendo pensamientos durante muchos años en cualquier tipo de bitácora abierta al escrutinio de otros es el repetirse; a nadie le gusta ser reiterativo, que rima imaginariamente con pesado (y posiblemente me esté repitiendo con esto mismo). Este weblog que nació como un experimento para mí hoy cumple 6 años, la misma edad que mi hijo. Afortunadamente, mantener un weblog es bastante más fácil: Basta con pagar la cuenta del hosting. Lo difícil muchas veces es publicar contenido elaborado en el cuando, justamente, se tienen otras obligaciones y prioridades.

Si existe algo grato de volver a observar en este sexto año de Geekotic, es que sigue siendo útil para quien en algún momento tuvo un problema que yo tuve, e interesante para quien comparte mis reflexiones. Eso, en una Internet de 2012 donde el mejor uso que le dan algunos es bardearse por Facebook y en los comentarios de cualquier artículo, no es poca cosa. Quiere decir que todavía quedan seres humanos que debemos juntarnos para entre todos aniquilar a los zombies hay esperanza.

Estoy bastante seguro que este posiblemente haya sido el año más sabático en actualizaciones, de hecho son innumerables las veces que tuve ideas para escribir que se quedaron sólo en eso por no contar con el tiempo o las ganas. No quiero robarle el trabajo a ningún político pero prometo en un futuro volver a cierta continuidad, cuando ciertas mareas existenciales hayan bajado.

Eso sí, cuando sean 10 años nos vamos todos de parranda, una palabra que empieza con p de putas.


Ene 29 2012

Dudas Existenciales (87): El límite de la libertad

Gabolonte Blasfemus

imageBuenos días. Ante todo, agradezco encarecidamente la paciencia de quien es capaz de seguir las actualizaciones irregulares y fluctuantes de este weblog de bajo perfil que no hace SEO ni tiene múltiples redactores, y cuyo autor hace casi un mes que no lo actualiza, no porque haya estado pasando unas estupendas vacaciones en el caribe, sino más bien por índoles meramente particulares, como el tener una vida algo complicada.

Tal vez no sea ninguna casualidad. En tiempos de SOPA y PIPA, nuevos y enésimos embates del momento contra la libertad de esta criatura indomable que tantos dolores de cabeza genera a los poderes y damos en llamar generalizadamente Internet, también tenemos noticias deprimentes por casa, no exactamente similares, pero sí en la misma página: El control y el temor.

Continue reading