feb 25 2013

Navegación segura desde Android en redes Wi-Fi públicas

Gabolonte Blasfemus

Un túnel VPNSiempre tuve en Geekotic una gran asignatura pendiente con respecto a Android, que algunos lectores me habían solicitado, y esta era ni más ni menos que cómo conectar Android mediante un túnel para saltar la inseguridad implícita que se sufre al estar conectado a través de una red inalámbrica pública como puede ser en un café, hotel o aeropuerto, algo que ya habíamos visto como hacer pero en una PC con Windows. Me resistía a hacerlo porque realmente no existe una respuesta universal y fácil de implementar, sino demasiadas opciones y todas con sus contras y limitaciones. Hoy existen algunas más, y pretendo listarlas a todas para que cada uno decida cuál se le ajusta mejor. Pero antes que nada…

¿Es necesario realmente preocuparse por esto? ¿Que acaso no van todas las conexiones en Android por SSL?

Contestando a la primer pregunta, la respuesta debería ser sí, pero depende del nivel de paranoia/preocupación de cada uno. Sobre la segunda, supuestamente todo va por SSL… hasta que se descubre que no. Además existen los problemas de las autoridades certificantes (CA) comprometidas, algo que no es muy fácil de arreglar en Android. Después, por supuesto, tenemos los protocolos de siempre inherentemente inseguros, como por ejemplo navegar un sitio web donde almacenemos información personal y todo vaya por HTTP, o chequear correo de un servidor por POP3. Todo esto nos lleva a que es verdaderamente necesario preocuparse y tomar precauciones, aunque nos moleste tener que hacer varios pasos extra cada vez que nos conectamos a un hotspot. A continuación voy a detallar las mejores opciones disponibles para establecer una conexión tipo túnel desde un dispositivo Android.

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feb 24 2013

Root y upgrades en tablets Android chinas (y en especial la WM8850)

Gabolonte Blasfemus

iPad lustVivimos en un planeta donde aún todos continúan babeándose por el iPad, tengo que decirlo. No tuve más que confirmarlo cuando hace unos días el dueño de uno me lo estaba prestando para que le arregle algo, cuando instantáneamente todos los que estaban en la misma oficina vinieron a adorarlo y a querer tocarlo, porque ellos supuestamente se acordaban dónde-era-que-podía-estar-ese-coso que estaba buscando.

El que no le gusta el iPad, claro, se comprará una tablet con Android de las buenas, como las de la línea Nexus o una Samsung. Y el que no puede o no quiere afrontar ese gasto pero aún así quiere una tablet, se juega a uno de los tantos miles de modelos chinos genéricos que hay con Android, a precios comparativamente tan bajos que llegan a la cuarta parte de las otras, o aún menos. En esta última categoría entra la gran mayoría de los usuarios de tablets de países como el nuestro, por razones obvias. También sucede que son ideales como un regalo para un hijo o sobrino, ya que no cuesta tanto estirarse desde un MP5 con videojuegos, uno de los regalos más pedidos por los chicos, a una tablet china de las más baratas, donde además de los juegos de moda de la tienda de Google también van a poder conectarse a Internet y utilizar aplicaciones de dibujo y didácticas.

Este último fue también mi caso. Nunca había tenido una tablet, y no porque no me resultaran atractivas como a cualquiera, sino simplemente por una cuestión económica y de eficiencia: No tenía sentido invertir en una si ya cargaba a todos lados una notebook (imprescindible, que al día de hoy no puede reemplazar ninguna tablet) y un buen smartphone. Pero cuando compré la que iba a ser el regalo de mi hijo, el precio era tan bueno que no pude evitar llevarme una más para mí.

Mi tablet china genérica de 7"

Mi tablet china genérica de 7″

¿Y ahora? Los powerusers tenemos un pequeño problema a la hora de usar un gadget muy barato, porque siempre queremos sacarle el jugo en formas que generalmente sólo son posibles, o exitosas, en los que son de marcas reconocidas. Si tengo una tablet, voy a querer ponerle mucho de lo que ya le puse a mi smartphone, y así como casi todo lo rico engorda, casi todo lo interesante en Android necesita root. Después, si nos ponemos pretenciosos, también se nos puede ocurrir ver si conseguimos una ROM mejor y que tenga una versión de Android más nueva.

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feb 4 2013

Expandir la memoria disponible para aplicaciones del Samsung Galaxy S3

Gabolonte Blasfemus

SDs interna y externa en el S3Hace un tiempo hablábamos de como el Samsung Galaxy S3 (y posiblemente todo otro smartphone con Android 4.0 o superior) tiene una suerte de tarjeta SD interna y un slot disponible para otra externa, la primera se accede a través de la importantísima ruta /sdcard, y como no existe la opción de instalar o mover las aplicaciones a la memoria del teléfono, todas son instaladas por defecto ahí. Si insertamos una tarjeta microSD está será accesible bajo /extSdCard.

Lo que a simple vista parece genial (disponer de una SD interna y además la posibilidad de expandir con una externa en caso de quedarnos cortos de espacio) tiene un par de peros que nos desbaratan el entusiasmo: En el Galaxy S3 las aplicaciones no se pueden mover a la SD externa y, por supuesto, el tamaño de la interna no se puede expandir. Desconozco en cuantos dispositivos suceda esto, pero en otros no pasa este inconveniente, como por ejemplo en algunas tablets chinas donde se puede configurar el llamado almacenamiento para aplicaciones tanto en la memoria local como en la (verdadera) SD. Lo peor, es que el S3 que se vende en todos lados, y posiblemente el único disponible en las operadoras argentinas, viene con la capacidad más básica que es de 16 GB; existen modelos con 32 y 64 GB de SD interna, pero son difíciles de encontrar y posiblemente haya que vender un órgano para conseguirlos. Esto nos limita, sin posibilidad de escape alguna, a la capacidad interna del aparato a la hora de instalar aplicaciones.

En mi caso, creía que 16 GB son más que suficientes; de hecho nunca logré llenar los 8 de mi anterior Android. O al menos, eso pensaba hasta hace unos meses atrás, antes de instalar El caballero oscuro y Asphalt 7, que sumados a otros tantos juegos que tenía, me hicieron notar que el espacio libre se reducía a límites peligrosos, más teniendo en cuenta lo rápido que se consumen megabytes filmando en HD. Por supuesto, siempre puedo mover inmediatamente las fotos y videos tomados a la tarjeta externa, pero se vuelve una molestia que hay que estar tomándose con frecuencia.

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ene 6 2013

Dudas Existenciales (92): ¿Vale la pena comprar en una tienda de aplicaciones?

Gabolonte Blasfemus

Siendo de este lado del ombligo tercermundista, hay ciertas cosas que uno se las piensa bien y varias veces. Una de ellas, al menos para mí, es comprar en una tienda de aplicaciones. Claro, primero hay que poder; no todo el mundo en este bendito país está en condiciones financieras y crediticias de realizar una transacción electrónica con una multinacional de la tecnología. Pero una vez resuelto si podemos llega la gran pregunta: ¿Debemos?

¿Tiene sentido invertir en la compra de una aplicación a través de una tienda, sabiendo que debido a su sistema de seguridad no es realmente nuestra?

geek_hugCuando yo compraba hace 10 años una aplicación para Windows que venía en un CD, se podía decir que esa copia de software era realmente mía: Mi única traba para instalarla cuando y donde yo quisiera era el número de serie que me otorgaban al comprarla y la posible activación online con el mismo. Tal vez no podría instalarlo en 5 equipos simultáneamente, pero sabía que al menos, si no había ningún problema de compatibilidad de por medio, podía volver a instalarlo 10 años más tarde.

Con las tiendas de aplicaciones esa ilusión de eternidad de esfuma. Sí, en Android por ejemplo, si compro una aplicación puedo instalarla sin pagar nada más en todo dispositivo que asocie con mi cuenta de Google, pero… ¿tengo algún tipo de garantía que dentro de 5 años podré volver a hacerlo? Algo especialmente preocupante con aquellos juegos que  una vez instalados, y al ejecutarlos por primera vez, descargan por su cuenta los varios cientos de megabytes que necesitan para funcionar. Esos archivos, ¿seguirán disponibles para descarga cuando el juego sea obsoleto?

En Windows Mobile no existió el concepto de la tienda hasta recién en el final de sus días, cuando Microsoft intentaba con parches injertarle lo que podía de la receta exitosa del recién llegado iPhone. Entonces, un usuario de Windows Mobile promedio se procuraba su software descargando el archivo de instalación .cab, o el ejecutable para instalar a través de Windows y ActiveSync, y si era lo suficientemente precavido y prolijo se los iba guardando para futuros usos. Yo fui uno de ellos y si hoy necesitara, por la razón que fuere, reutilizar mi viejo teléfono con WinMo desde cero, podría instalarle cada una de las aplicaciones que en su momento tuvo. Seguro, estarían completamente desactualizadas (como la misma plataforma) pero, a menos que se trate de clientes de servicios online, serían tan funcionales como el primer día. El software sigue siendo mío con el paso del tiempo.

En una tienda de aplicaciones, en cambio, y por razones de seguridad obvias para combatir la piratería, no existe forma posible, al menos legal y que no requiera algún tipo de hacking, de quedarnos con el instalador de la aplicación para un posterior reuso. Toda futura reinstalación tiene que volver a realizarse a través de la tienda, y únicamente mientras se cuente con su beneplácito y aprobación.

De todas formas, la realidad es, más allá de la pregunta del título, que no contamos con una opción: Salvo en los casos donde se trata de software gratuito y el desarrollador pone a su disposición el instalador para su descarga directa (paralelamente a si pone o no la aplicación disponible desde la tienda) en el resto de los casos no nos queda otra que jugarnos y pagar; o recurrir al soft crackeado y todos sus problemas de ética, legalidad, disponibilidad, estabilidad y seguridad. Y eso, claro, si hablamos de una plataforma como Android donde Google y sus OEMs son tan buenos que al menos nos permiten instalar aplicaciones por fuera de la tienda; no como le sucede a todo usuario de un dispositivo iOS que, a menos que se arriesgue al jailbreaking, está encadenado a instalar únicamente software desde el Apple Store.

Yo antes era completamente reacio a desembolsar algo en una tienda de aplicaciones, pero con el tiempo y al ver el potencial y futuro de Android me terminé animando, pero solo con aquellas que no significaran un gasto muy grande o que estuviesen en oferta con alguna rebaja importante. Aún así me lo sigo pensando muy bien cada vez que aparece algo interesante.

Y vos, ¿cómo te llevás con tu tienda de aplicaciones?

 


oct 31 2012

Montar la tarjeta SD externa del Samsung Galaxy S3 como USB Mass Storage

Gabolonte Blasfemus

Normalmente, un teléfono Android tiene dos tipos de memorias: La interna del teléfono y la disponible a través de la tarjeta microSD que le hayamos insertado en su correspondiente slot. Esta arquitectura es bastante recurrente en otras plataformas de smartphones e incluso en featurephones (un término que ya se escucha poco pero se usa para referenciar a celulares no-smartphones con funciones extra como reproductor de música, cámara… etc), y solo basta recordar como Windows Mobile también disponía de un almacenamiento principal interno donde también residía el sistema operativo y una ruta de directorio bajo la cual se podía acceder además al almacenamiento de la tarjeta SD. La particularidad en Android es que la disposición habitual para esta última es siempre a través de la inamovible ruta /sdcard y que, al menos en la mayoría de los dispositivos, es prácticamente imprescindible contar con una, ya que muchas aplicaciones esperan poder almacenar directamente ahí sus archivos de trabajo y datos del usuario.

Por ejemplo, en mi Motorola Milestone 2 contaba con 8 GB de memoria interna, de la cual no podía utilizar toda ya que en la misma reside también el sistema operativo, pero sí me servía para instalar aplicaciones. De hecho se me daba una situación inusual para un usuario de Android: La mayoría llega a tener problemas de espacio con la memoria interna del dispositivo (algunos traen muy poca y no todas las aplicaciones soportan APP2SD, aunque existe un truco para eso) mientras que tienen espacio de sobra en la SD; yo en cambio trataba de mover siempre todas mis aplicaciones a la memoria principal, ya que los 8 GB de mi microSD estaban mayormente ocupados por mi colección de música y en cambio jamás logré llenar los 8 GB del teléfono.

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