mar 12 2011

Dudas Existenciales (82): La inutilidad de las videollamadas móviles

Gabolonte Blasfemus

imageAño 2011. Las videollamadas entre celulares son posibles desde hace ya algunos años, siendo anunciadas en su arribo con bombo y platillos casi al mismo tiempo que el boom de la telefonía 3G azotaba a las operadoras. Y aún así, no vemos a nadie utilizándolas en situaciones de la vida real, ¿por qué?

Recuerdo que la única vez que vi en persona a alguien utilizándolas fue en el lugar menos esperado: Un taxista que me llevaba y se comunicaba con la central de su flota por este medio. El teléfono que utilizaba era un Nokia si mal no recuerdo, el típico candybar con pantalla diminuta, montado en un soporte sobre el panel del automóvil y con el audio en manos libres; podía ver y escuchar a quien le hablaba del otro lado, pero con una calidad de imagen pésima.

De todas maneras si pensamos en las contras de utilizar videollamadas casi todos seguramente coincidimos en lo mismo: Con el audio nos alcanza y nos sobra para comunicarnos con otra persona remotamente. El video es, por decirlo de alguna forma, demasiado invasivo; propenso a mostrar mucho más de lo que deseamos o podemos controlar. Aunque hay que diferenciar la videollamada que podemos realizar sentados frente a nuestra computadora de la que nos puede ofrecer un dispositivo móvil: En la primera, realizada normalmente a través de algún software como Windows Live Messenger o Skype entre tantos, dadas las circunstancias tecnológicas (no llevamos la computadora todo el día encendida en nuestro bolsillo esperando llamadas, no siempre tenemos Internet para estar online) cuando entablamos una llamada generalmente se acuerda entre ambas partes previamente por chat, por lo que podemos controlar y decidir cuándo y cómo queremos ser vistos; en cambio en el segundo caso perdemos ese control, de idéntica manera a que no podemos controlar el momento en que recibimos una llamada de teléfono convencional, y donde el único escape es no atender la llamada, lo cual por supuesto nos puede traer varios inconvenientes con nuestros interlocutores.

¿Y por qué eso debería ser un problema? Primero porque a nadie le gusta la sensación de ser controlado: Que los demás puedan tener una buena idea de en dónde nos encontramos y en qué situación con tan solo llamarnos por videófono es algo que de solo imaginarlo crispa los nervios. Y más si estamos justamente mintiendo sobre nuestra ubicación y quehaceres actuales, algo que explícitamente o por omisión realiza todo ser humano que utilice un teléfono sobre este planeta. El ejemplo más inocente y naif de esto es posiblemente el más común: Casi nadie está presentable las 24 horas, y las posibilidades son a favor de que no tengamos ganas de que familiares, amigos, ex parejas y hasta desconocidos nos vean la verdadera facha que tenemos un Domingo a las 12 del mediodía; preferimos dejarlos con la vaga imagen mental que se harán de nuestro aspecto mientras únicamente pueden escuchar nuestra voz. Por supuesto, se puede elegir si se desea o no agregar el canal de video a una llamada, y podríamos atender solo por audio en los casos en que nos moleste ser vistos; pero el problema radica en que, existiendo la posibilidad, lo más probable es que nuestro interlocutor nos indague sobre el por qué de no permitirle que nos vea y automáticamente nos exija que nos mostremos, especialmente si hablamos de jefes, parejas y padres.

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mar 10 2011

Migrar de Windows Mobile a Android (5): Control de conexión de datos, almacenamiento

Gabolonte Blasfemus

En esta oportunidad vamos a indagar en dos facetas donde estas dos plataformas se diferencian bastante: El manejo de las conexiones de datos por la red celular y la asignación de almacenamiento para el usuario.

Manejo de conexiones de datos

screenshot_9Windows Mobile tiene unos diálogos de configuración de conexiones de datos que podemos calificar cuando menos de engorrosos, pero una vez saltado este obstáculo contamos con un funcionamiento impecable en ese sentido. Si dejamos configurada por defecto la conexión de datos, esta se inicia automáticamente cada vez que una aplicación lo requiere, y hasta es posible configurar el tiempo de espera de desconexión por inactividad así como también deshabilitar fácilmente su marcado automático gracias a poderosas herramientas como Dial-up Enabler/Disabler. Y esto funciona más que bien, utilizando la conexión de datos de nuestro operador de una forma controlable, como obligatoriamente se necesitaba hacer antes de la banda ancha móvil y las tarifas planas, ya que a menos que tuviésemos configurado push mail, el teléfono sólo se conecta cuando alguna aplicación lo requiere, y luego se desconecta.

En el droide la cosa cambia, desde el vamos es evidente que Android está pensado como un sistema (almost)all-time-online. Y suena más que lógico, viniendo de una corporación cuyo mayor fuerte es la nube y la publicidad online. Desde que se inicia hasta que se apaga, un teléfono Android hará uso casi constante de la conexión a Internet de la que disponga, por lo que en todo momento que no lo tengamos conectado a un hotspot Wi-Fi estará utilizando la conexión  de datos de la red celular de nuestro operador. Esto desde ya repercute nefastamente, tanto en la duración de la batería como en el consumo de tráfico si no contamos con un plan ilimitado. La ventaja por otra parte es que se vive en constante e inmediata sincronización con todas las aplicaciones y servicios, aunque el precio es algo alto y dudo que muchos estemos dispuestos a pagarlo. Lo malo es que para controlar esta canilla Android no nos provee demasiadas alternativas incluidas; todo parece estar pensado para que nos resignemos a que nuestro móvil viva conectado a la red, lo cual sumado a las aplicaciones que nunca mueren se convierte en el combo anti-privacidad ideal.

Si queremos mitigar un poco esto, hasta antes de la llegada de Froyo Android nos dejaba sólo las siguientes opciones:

  1. Configurar el rendimiento de la batería en el modo máximo economizador, con lo que se supone que nuestro droide pasará más tiempo desconectado de la red, al menos mientras esté en stand-by y no lo estemos usado.
  2. Cambiar en la configuración de Redes inalám. y redes/Redes móviles/Seleccionar red a la opción Sólo 2G. No dejará de vivir conectado por esto, pero al menos consumirá menos tráfico y menos batería. Es la configuración ideal si nos queremos poner en Modo BlackBerry y recibir todos los mails y updates en tiempo real, pero sin que se nos drene por completo la batería por la conexión 3G.
  3. Cambiar el nombre del APN para que no se pueda conectar. En serio, esa es la única forma de deshabilitar completamente una conexión de datos en un Android anterior a Froyo: Desconfigurarla o borrarla. Y eso es lo que hace de manera automática APNDroid y tantos otros clones de esta aplicación, nos proveen la ilusión de un control de encendido/apagado para la conexión de datos, cuando en realidad no hacen más que configurar/desconfigurar el nombre del APN de nuestro proveedor; si el APN está mal configurado, el teléfono nunca se conecta, simplemente eso.

Lo pésimo que sucede con la única opción real de estas tres para deshabilitar la conexión es que, por algún motivo esotérico aún sin resolver, al rehabilitarla en algunos modelos estos no se conectan inmediatamente: Siguen offline. Incluso aunque activemos aplicaciones que demanden una conexión a Internet, estas darán error y seguiremos sin conexión. La única solución para volver a contar con ella es apagar/prender el teléfono, o dejarlo y esperar unos cuantos minutos a que mágicamente vuelva sola. Algunos descubrieron métodos para mitigar esto, por ejemplo al encender/apagar Wi-Fi o el modo avión parece que mágicamente se activa la conexión 3G/GPRS, pero no a todo el mundo le funciona, ni todo el tiempo. Personalmente, a mi me sucede esto en mi Milestone2, y he comprobado que el método de apagar/encender Wi-Fi sólo sirve si efectivamente el teléfono logró conectarse a una red inalámbrica cuando lo hicimos. La única opción realmente infalible para volver a tener una conexión lo más pronto posible es apagar y encender el aparato y aguantarse todo el tiempo que tarde en estar operativo nuevamente, lo cual es algo vergonzoso para lo que se supone que es un sistema operativo móvil de última generación.

Será por esto que finalmente en Froyo Google se puso las pilas con el tema e incorporó una opción para habilitar y deshabilitar las conexiones de datos que funciona correctamente y como se debe; sólo que está tan escondida que me enteré de su posible existencia únicamente a través de algunos comentarios sueltos en la web y en el Market, pasando cierto tiempo hasta finalmente encontrarla. La opción en cuestión está en Configurar/Administrador de datos/Entrega de datos/Datos habilitados, y no sé si es intencional, pero Administrador de datos es la única opción de la configuración del teléfono que tiene una ligera pero considerable demora al ingresar a la misma; vendría realmente útil que alguien desarrollara un widget que permita activar/desactivar esta opción directamente desde la home, ¿no? Pues nuestras plegarias fueron escuchadas, y disponemos de Data Enabler Widget, el cual hace exactamente eso y gratis. Personalmente vengo utilizando Widgetsoid2.x, el cual entre las numerosas funciones y opciones que permite colocar a mano en un widget, incorpora también la de activar/desactivar la conexión de datos, seleccionando desde su configuración si deseamos hacerlo mediante el antiguo método de cambiarle el nombre al APN o a través de la nueva opción para directamente deshabilitar la conexión sin cambiar nada, la cual funciona perfectamente y al rehabilitarse el sistema se conecta de inmediato.

Otra función disponible en Froyo a tener muy en cuenta a la hora de ahorrar conexión y disponible también desde Configurar/Administrador de datos es el Economizador de datos, pensado especialmente para quienes no poseen tarifa plana, el cual promete hacer que todas las descargas sean mínimas y que varios elementos, como por ejemplo los adjuntos del correo, se descarguen sólo vía Wi-Fi. Mientras tanto, Personal entrega con cada Milestone 2 que vende (y sospecho que con cualquier otro smartphone Android) un papelito donde se le sugiere al usuario que instale y utilice APNDroid para controlar su consumo y no venir después a quejarse cuando tenga que hipotecar la casa para poder pagar la factura.

 

Almacenamiento y filosofía de espacio de datos del usuario

screenshot_10En Windows Mobile, del que siempre dije y con razón que es un Windows de escritorio versión en chiquitito, todos los documentos y demás archivos que el usuario pudiese generar o utilizar iban a una unívoca ubicación por defecto: La carpeta My documents, residente en la memoria interna del teléfono, cuyo contenido puede ser sincronizado automáticamente vía ActiveSync con una PC con Windows. Este directorio oficia en Windows Mobile bajo la misma filosofía de su homónimo en Windows, o de la home de un usuario en un sistema Unix: Un repositorio único donde el usuario guardará toda su información. Esto, sorprendentemente para un sistema operativo que está basado en Linux, no funciona de la misma manera en el sistema operativo móvil del robotito verde.

En Android normalmente la memoria del teléfono no es accesible por el usuario. Siendo un Linux, es esperable que los archivos y carpetas que atañen al sistema no lo sean, y tiene sentido, ya que se supone que no se debe confiar al usuario el poder de hacer y deshacer a su antojo en los mismos engranajes de la maquinaria y que así termine rompiendo algo. En un *nix cada usuario debe tener su home, normalmente un subdirectorio dentro de /home con su nombre que contendrá toda su información de perfil en el sistema, además de proveer el espacio para los archivos y documentos que necesite guardar. Y esa es la primer diferencia: En Android no hay ningún /home, por lo que la única porción de memoria del teléfono que podría ser accesible para el usuario no está definida. Y en este caso se trata de un solo usuario, ya que aunque Linux sea un sistema totalmente multiusuario se supone que un móvil sólo será utilizado por una única persona. A tales efectos, se puede afirmar que la SDCARD (tal el nombre con el que la tarjeta SD es identificada en Android) cumple los efectos de la carpeta home; ésa es la ubicación a donde nos lleva toda aplicación a la que pedimos que nos guarde un archivo, y en ella es donde son almacenadas sin preguntar configuraciones y archivos de muchas de las aplicaciones que instalemos. Coincidiendo con esta filosofía, la mayor parte de las aplicaciones están diseñadas para mirar únicamente en la tarjeta SD, impidiendo o lanzando advertencias si deseamos ir más allá de ella.

Y todo esto marca una diferencia abismal con WinMo, porque mientras que en este se podía utilizar el móvil prescindiendo de la SD (más allá de las limitaciones de capacidad que eso conlleva), en Android, aunque no lo he probado, presumo que es obligatorio disponer de una tarjeta SD instalada para su correcto funcionamiento. Y por supuesto que cuanto más grande su capacidad, mejor.


mar 10 2011

Qué hacer con la seguridad de Android

Gabolonte Blasfemus

Owneame el droide

image¿Qué mes polémico para Android, no? No es que antes no se supiera de la existencia de malware capaz de infectar un androide, pero 50 aplicaciones infectadas disponibles para instalar desde el mismo Android Market que tomaban el control de tu teléfono es algo que no se puede pasar por alto, tanto que Google se vio obligada a tomar medidas drásticas que fueron más allá de bloquear a estas aplicaciones y las cuentas a las que pertenecían, sino también a borrarlas remotamente en todas las terminales donde se instalaron, así como también instalar un parche de seguridad que busca y elimina el malware que estas aplicaciones maliciosas hayan metido en el sistema por su propia cuenta; y todo automáticamente y sin intervención del usuario. Justo ahora que la NASA quiere hacer satélites usando smartphones.

Pero lo que este mediano escándalo también produjo fue principalmente toda una serie de argumentos, polarizados por supuesto de acuerdo a su fuente. Los sitios pro-Apple automáticamente tuvieron el regalo perfecto para, a costa de hacer leña del árbol caído, defender y vender nuevamente el modelo tirano-dictatorial de aprobación de aplicaciones en la Steve Apple Store bajo la falacia argumentativa de la falsa dicotomía. Traer agua para su molino es que le dicen, una frase con la que parece que están familiarizados muchos blogstars que viven en contante miedo de que se lo hagan mientras al mismo tiempo ellos se lo pasan haciéndolo a los demás.

Y mientras muchos están reclamando por más control y seguridad en el Android Market casi con la misma insistencia que se le pidió a USA que de vuelta medio oriente cuanto le tumbaron las gemelas, hasta una compañía de antivirus de la talla de Kaspersky salió a criticar la forma en la que Google se encargó de manejar el asunto, y no por acusarla de haber hecho poco, sino por afirmar que la forma de remover las aplicaciones maliciosas e instalar la herramienta de seguridad sin consultar ni notificar al usuario es un comportamiento idéntico al del malware. Y es entendible que digan esto los muchachos de Kaspersky, no quieren competencia. Todo antivirus encierra comportamientos digno del más dañino de los virus en pos de intentar frenar y ganarles a estos, y es evidente que acá lo que molesta es el precedente de que Google se haya metido a resolver su problema sin pedir ayuda a los expertos en seguridad, como ellos.

imageMuchos ya están dibujando paralelismos entre lo que fue la historia de Windows en la PC y lo que ahora sucede con Android ahora, y tal vez es hora de hacer un par de reflexiones al respecto.

Android no es intrínsecamente inferior en seguridad a otras plataformas de smartphones que existentes y pasadas. De hecho, comparado con sistemas como Windows Mobile por ejemplo, posee una seguridad mejorada, ya que por cada aplicación que se quiere instalar, ya sea del Android Market o de cualquier otra fuente, siempre muestra los niveles de acceso que se solicitan, los cuales deben ser aprobados por el usuario. Esto quiere decir básicamente que por cada vez que se instaló una aplicación maliciosa en un teléfono Android existió un usuario de la generación del siguiente que aprobó los exagerados permisos solicitados sin mirarlos, bajándose ciegamente los pantalones sólo por el placer compulsivo de instalar algo gratis. La diferencia que hace a Android más peligroso en materia de seguridad con respecto a otros sistemas no es entonces su diseño, sino el hecho de que, como le pasó a Windows, es demasiado exitoso, y es obvio entonces que todos los cybercriminales van a apuntarle.

Querido Google, por favor implementa esto

imageLa única solución más o menos viable de momento para mantener mayormente segura una plataforma muy popular es el método restrictivo de Apple, el que ya parece que muchos usuarios le sugieren a Google que implemente en su Market. Pero antes de pedir enceguecidos que se le entregue el poder total al emperador Palpatine para que nos cuide de los malos malosos, deberíamos analizar muy bien lo que queremos. A mi juicio, el abordaje de Apple tiene una alta eficacia para frenar el malware, pero a un costo demasiado alto: La libertad de elegir lo que queremos hacer con nuestro equipo. Porque nosotros pagamos por el, es nuestro, ¿se acuerdan? De hecho cualquier análisis apenas por encima de la superficie concluye que la mejor seguridad obtenida gracias a las políticas del Apple Store no son el objetivo, sino más bien un agradable efecto colateral de las mismas; el verdadero objetivo es tener todo el control, decidir qué puede y qué no puede estar en los dispositivos que Apple fabricó y que sigue viendo como de su propiedad a pesar de que los vende y no los regala. Sobran los casos de injusticias para determinar que el principal objetivo de las restricciones son defender los desmedidos y posesivos intereses de una compañía y no la seguridad de los usuarios en primer lugar.

Ahora bien, ¿pero qué se puede hacer con el problema real que tiene Google en su Android Market? Sabemos de siempre que no podemos confiar la seguridad en los propios usuarios, otro argumento que justamente gana adeptos al iPhone ya que libera en teoría a su usuario de cualquier preocupación al respecto, ya que papi Steve los cuida. Tal vez es un sueño loco, pero pienso que la mejor solución sería tener lo mejor de ambos mundos en simultáneo: Un modo Google me cuida, en el cual el gigante se encargaría, en lo posible sin que le afloren los mismos abusivos intereses que a su competidor, de no aprobar ninguna aplicación que se vea potencialmente maliciosa. Google es el dios de los algoritmos, no dudo que si se pone a eso en en serio puede hacer uno que detecte con una buena taza de aciertos aplicaciones maliciosas de manera heurística y bloquearlas incluso antes de que lleguen a publicarse. El otro modo sería algo así como el modo macho o soy geek y quiero hacer lo que quiera, el cual sería bastante parecido a lo que es ahora, con el agregado de que se debería permitir el acceso root para que sea como realmente se debe; básicamente similar a lo que es hoy el GeeksPhone, un smartphone con Android que ya viene pre-rooteado y que tiene todas las facilidades para flashear con el mod que se nos plazca.

imageLas terminales vendrían de fábrica por defecto en el primer modo restrictivo, presumiendo acertadamente que en la mayoría de los casos acabarían en las manos de usuarios que quieren simplemente usarlo sin preocuparse de ningún detalle técnico. El cambio al otro modo se realizaría ingresando en un apartado específico de la configuración del sistema, no sin antes hacerle aprobar el mismo al usuario escribiendo en un campo de texto algo como “entendí todo y me hago responsable si meto la pata”, aunque este modo no debería invalidar de ninguna forma la garantía del equipo, al menos en lo que a hardware se refiere. Este segundo modo debería estar disponible en toda terminal, y Google debería asegurarse de que ningún Motorola fabricante caprichoso la quite o anule para ahorrarse obligaciones de soporte o por pura guachada.

Así Android podría tener contentos a dos tipos de usuarios importantísimos para el éxito de cualquier plataforma: Los que son importantes por su cantidad, y los que lo son por su poder de evangelización y desarrollo de aplicaciones.

¿Qué ideas propondrían ustedes?


mar 3 2011

Caracteres dobles o faltantes al escribir con el teclado físico del Motorola Milestone

Gabolonte Blasfemus

imageMás allá de los eventuales problemas que vengo descubriendo durante mi nueva experiencia Android, desde hace una semana vengo padeciendo uno particularmente exasperante: Al escribir con el teclado físico QWERTY de mi Motorola Milestone 2 a veces algunas letras no salen, y en otros momentos salen repetidas dos o más veces, volviendo toda la experiencia un completo dolor de cabeza (imagínense tener que revisar y corregir como tres veces detenidamente todo lo que escribimos para que no salga como que estábamos intoxicados en ese momento). La molestia llegó a ser tan grande que generalmente pasaba del teclado de hardware del MM2 y directamente usaba el teclado por software de Swype que incorpora.

Este tipo de errores al escribir, para todo aquel con algunos años de experiencia en el mundo Wintel, nos retrotrae a comportamientos similares generalmente relacionado con malware, en PCs tan infectadas en las que ni siquiera se podía escribir fluidamente. Dado este pensamiento, dudaba de si se trataría de un problema constructivo del teclado, o que entre tantas aplicaciones que instalé se coló algo que causaba este problema. Después de todo, la falla había comenzado hace poco y por estos días fue noticia que en el Android Market existían alrededor de 50 aplicaciones con malware listas para infectar el terminal de cualquier incauto, las cuales afortunadamente Google ya se encargó de eliminar, pero no sin antes permitir que se descargaran 200.000 veces, dejando estimativamente una cantidad similar de teléfonos infectados cuya única cura es un hard reset.

En mi caso, lo ideal hubiera sido precisamente y antes que nada probar el mencionado hard reset para averiguar rápidamente si se trababa de un problema de software, después de todo mantengo backups actualizados que me permitirían restaurar todas las aplicaciones y sus datos en caso de ser necesario, pero investigando sobre el problema descubrí que le sucede a varios usuarios, no sólo con el teclado del Motorola Milestone 2 o Droid 2, sino también con los Droid y Milestone originales. Generalmente las letras que no salen o salen repetidas al escribir son recurrentes, pero varían de un usuario a otro; yo lo venía notando primero con la O, pero ahora lo sufro muchísimo con la A. En uno de los foros donde los usuarios se pusieron a comentar el fallo dos soluciones fueron propuestas: Una es un simple cambio en la configuración de los métodos de entrada que involucra desactivar el teclado por software de Android, lo cual es posible que sirva para el Droid/Milestone original ya que en mi Milestone 2 no existe tal opción dispuesta de la misma manera que se detalla.

La otra solución, que por el momento puedo afirmar que sí funciona, indica que el problema del teclado de los Milestone y los Droid es de carácter constructivo. Para que nuestro teclado vuelva a la normalidad debemos:

  1. Apagar el teléfono (preferentemente, aunque puede hacerse eventualmente con el aparato encendido).
  2. Recorrer el teclado físico de un extremo al otro yendo y viniendo con el dedo, por cada fila de teclas varias veces, sin frotar con demasiada fuerza pero tampoco utilizando muy poca.
  3. Frotar tan fuerte como sea posible si hay alguna sustancia pegajosa en el teclado que tratemos de quitar.
  4. Luego de una buena frotada volvemos a encender el teléfono y el teclado físico ya debería funcionar correctamente.

En mi caso, la primera vez que probé este método mejoró notablemente mi teclado, aunque aún seguía repitiéndose la tecla A, lo cual parece haberse solucionado con un poco más de frotación en esa zona.

La única conclusión posible que explique que este método funcione es que el teclado de los Milestone posee cierta tendencia a acumular grasa o polvo que luego genera problemas de contacto en las teclas, todo un fastidio porque eso implica que habrá que estar aplicando con frecuencia lo anterior para que se mantenga funcional, aunque al precio de acortar su vida útil por el desgaste añadido al estar frotando el teclado sistemáticamente.

Y vos, ¿tuviste alguna vez este problema en un Milestone o con el teclado físico de algún otro smartphone? ¿Cómo lo solucionaste?


feb 25 2011

Aplicación de Gmail en Android muestra mensaje no leído que no aparece en bandeja

Gabolonte Blasfemus

imageAyer me ocurrió uno de esos pequeños pero a la vez tan molestos errores que no pude dejar mucho tiempo sin resolver en mi Android: La aplicación de Gmail mostraba constantemente que existía 1 mensaje no leído en la bandeja de entrada, pero al ingresar a la misma dicho mensaje no aparecía, todos figuraban leídos. No sirvió de nada marcar como no leídos y luego nuevamente como leídos a los emails más recientes, tampoco reiniciar el teléfono, o esperar a que nuevos mensajes llegaran y de alguna manera se refresque el estado de la casilla; Gmail for Android seguía diciéndome que existía un correo que, al menos en teoría, yo no había abierto.

La solución, como a veces afortunadamente sucede, no podía ser más simple. Todo lo que tenía que hacer era ingresar a mi cuenta de Gmail afectada vía web; ahí pude ver el mensaje no leído del cual la aplicación en Android me avisaba constantemente su existencia pero fallaba en mostrar, ya que yo lo había eliminado desde la misma y aparentemente esa orden no llegó correctamente hasta mi cuenta de Gmail.

Otra posible solución, que no llegué a comprobar ya que con la anterior quedó resuelto el asunto, es borrar la memoria caché de la aplicación de Gmail, para lo cual debemos ir desde nuestro teléfono al menú Configurar/Aplicaciones/Administrar aplicaciones y desde ahí buscar e ingresar en la misma, donde encontraremos un botón para borrar el caché almacenado por esta. Tal vez alguien a quien le ocurra el mismo inconveniente puede probarlo y avisar si es efectiva.

Para quienes acceden seguido a su Gmail desde la web este inconveniente puede parecer trivial, ya que con hacerlo y prestar un mínimo de atención se resuelve el problema, pero para quienes como el que escribe revisan su cuenta en el escritorio por otros medios como IMAP o POP3, o para quienes únicamente con el acceso desde su Android les alcanza y se olvidan de chequearlo vía web, esto puede resultar en un dolor de cabeza no menor. Ténganlo en cuenta si éste es el caso.