Nov 27 2011

Dudas Existenciales (86): La tarjeta SUBE ¿sabe lo que hiciste el verano pasado?

Gabolonte Blasfemus

imageHaber sido fiel seguidor de X Files en su tiempo es algo que siempre dejará secuelas en mi psiquis, como por ejemplo una sana paranoia que siempre me hace preferir el efectivo por sobre el plástico y la opción más anónima a la hora de realizar cualquier actividad, como por ejemplo, escribir en un weblog o participar en la social mierda media. Los idiotas útiles y agentes leales al control establecido suelen rebatir estas ansias de privacidad con el famoso axioma de “si no tienes nada que ocultar no tienes de qué preocuparte”, como si lo único que uno realmente quisiera ocultar fuesen crímenes de la talla de “Descuarticé a mi vecino y así llené mi freezer por dos meses gratis. Mejorá eso Carrefour!”. Y en realidad uno lo que tiene que ocultar es que le gusta andar en calzones en su casa pero tiene unos macetones terribles que no se quiere mostrar ni a sí mismo, posee una adicción imparable por la Coca-Cola Zero, o le cabe el onanismo de la mano de los videos de cocina de Narda Lepes. En el fondo creo que esconder todo lo que hacemos aunque no haga falta responde a la gratificante sensación de que somos tan importantes que tenemos cosas que ocultar. Aunque en los tiempos que corren, hasta lo más insignificante sobre nosotros puede ser importante para alguien. Por ejemplo, si te vas al mercado a comprar, a un analista de marketing le puede interesar a qué local fuiste y qué compraste, al Estado si pediste tu factura y pagaste todos los impuestos, a un delincuente a qué hora saliste de tu casa y cuánto tardás en regresar; y seguramente, a todos, cuánto gastaste.

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Oct 2 2011

El lustro de Geekotic

Gabolonte Blasfemus

Imagen por Like_the_Grand_CanyonQue no es lo mismo que una lustrada, que a muchos les haría falta. Pero ustedes saben de qué se trata esto. Geekotic cumple hoy sus 5 añitos, y como todo infante de salita de 5 también vino teniendo su primer etapa de rebeldía, esa que es preludio de lo que vendrá cuando 7 años después lleguen los granos con pus. Tal afirmación se encuentra evidenciada en la intensificación (estaba por usar profundización pero es una palabra que gracias a los políticos aprendí a odiar, y que me suena a emperne) de ciertos rasgos característicos que me vine planteando en los últimos años, que básicamente son no escribir de los temas de moda sólo para ganar atención y tráfico a menos que sienta que tengo algo realmente interesante para decir, y hacerlo sólo cuando disponga de tiempo y ganas en lo posible. No tengo una vida muy fácil. y eso llevó por supuesto a meses muy dilatados de unos 2 o 3 posts con suerte, que en tales ocasiones me obligaban a hacerme el tiempo para publicar algo más y no sentir que estaba dejando agonizar a mi criatura. Creo que para mí el desafío, lo importante, pasó por recuperarlo como un espacio propio, alejado de noticias y situaciones que tengan que ver con toda la maquinaria vende-humo con la que se vino identificando a todo lo que tenga que ver con Internet en el inconsciente colectivo local. En pocas palabras, encontrar verdadero valor y no quedarme con la imagen de que el escenario de Internet, al menos el local, se trata de los mismos de siempre con su arrogancia e hipocresía envuelta en humito. Tal vez lo más importante para mí era volver a opinar y expresar lo que siento de la forma que me salga, obviamente sin atacar directamente a nadie, pero sin ponerme a pensar tampoco en todas las susceptibilidades de juguete que pudiera tocar después de apretar el botoncito de Publicar. En todo esto sentí un buen avance.

Otro punto en el que me quería concentrar es que aunque las entradas sean pocas en frecuencia, tengan verdadero contenido, así implique algo largo de leer. De hecho, si es largo de leer lo veo como una señal de que realmente tenía algo para decir, exceptuando por supuesto a los artículos que tienen que ver con el consejo o el tip casual. Me gustaría pensar que alguna de esas entradas largas pueden llegar a hacerle el viaje o la espera más amena a alguien en su día, como a mí me la hacen tantos otros.

imageEn este momento de breve balance también pasa por mi mente las distintas etapas de Geekotic en cuanto a sus temáticas, que por supuesto están directamente enlazadas a los acontecimientos personales de su autor, o sea quién champurrea las teclas en este preciso momento. Dentro de su categoría principal enfocada en la tecnología, fue mayormente en sus principios un weblog dedicado a dar consejos y opiniones sobre Windows, alabar las bondades de Opera, y eventualmente hacerse mofa de otras alternativas, principalmente de las que tenían inmensos rebaños se fanáticos en sus filas, ya que como dice el viejo dicho, uno no suele tener problemas con Dios, sino generalmente con su club de fans. También fue, desde el principio, un sitio dedicado a la movilidad, con su primer etapa muy enfocada al universo Palm (el cual exploré con entusiasmo desde el mismo momento que tuve en mis manos una), por lo que pasó a ser conocido por muchos como un blog sobre Palm. Luego de la muerte de mi segunda Palm T|X, y de la agonía de Palm toda como compañía, comprendí que era tiempo de migrar a tierras más fértiles, y adquirí mi primer Pocket PC, la cual inauguró otra nueva etapa, entregada en un principio a conseguir imitar todo lo que ya se podía y era genial hacer en una Palm, y más tarde sacarle todo el provecho posible a Windows Mobile como plataforma.

Dentro de lo móvil, no caben dudas que el período más largo de Geekotic fue con Windows Mobile. Solo necesito recordar que después de esa iPaq original fui usuario asiduo de dos smartphones HTC con la misma plataforma, lo cual me llevó a explorar un mundo inmenso de posibilidades, convirtiendo a WinMo en la plataforma más querida.

Pero la vida es constante cambio y evolución, y esta etapa también pasó. Windows Mobile siguió el camino del olvido de Palm OS, y el futuro, ahora presente, comenzaba a tener lugar sólo para iOS y Android. Así fue como, después de estar un tiempo en la trinchera resistiendo bastante bien desde mi ultimo HTC con WinMo, me pasé a las filas del Androide. Y aunque Geekotic nunca iba a olvidar su etapa con uno de los SOs móviles más entrañables, llegaba el momento de hablar de Android.

imageOtras cosas también cambiaron. El llevarle la contra a los fanáticos comenzó a aburrirme, además de ver que así se alimenta la imbecilidad de gente que es capaz de insultar, irse a las manos o peor por probar su punto de que su gadget/software/marca de elección es la mejor, cuando irónicamente al llegar a ese punto la desacreditan completamente. Aún así, siempre hay un lugarcito para una cuota de humor a expensas de las diferencias; no es sensato perder el humor por gente que necesita una lobotomía.

También sucedió lo que tal vez pocos esperaban en un blog que defendía tanto a Windows: Cada vez hay más consejos y trucos para Linux, algo que también va de la mano con una exploración más profunda del mismo por mi parte.

Algunas cosas cambian, y los weblogs no son la excepción. Hoy Geekotic cumple su quinto aniversario, y seguirá cumpliendo, y cambiando. Como yo.


Sep 14 2011

Ventajas y situaciones de programar el envío de mensajes SMS (y cómo hacerlo)

Gabolonte Blasfemus

Dentro de la categoría “quiero que esto se haga por mí sin tener que recordar hacerlo en el momento exacto que necesito que se haga” entra sin lugar a dudas lo que muchos de nosotros hemos querido en algún momento dado, e incluso averiguado como hacerlo: Programar el envío automático de determinado tweet, actualización de Facebook (y ahora de Google+) o, aún más popular: Programar el envío de un SMS con el mensaje y destino de nuestra elección. Si tenemos un celular común, habrá que contar con la tremenda suerte de que el mismo incluya dicha función. Si disponemos de un smartphone los horizontes se amplian, ya que con seguridad nuestra plataforma móvil seleccionada contará con al menos una aplicación, ya sea gratuita o no, que lo haga.

SMS SchedulerEn el caso de Android contamos con SMS Scheduler, que posiblemente sea la mejor debido a su simpleza, eficiencia, disponibilidad en Android Market y costo cero, ya que más allá de lo que nos saldrá con nuestro plan enviar los mensajes SMS en cuestión, esta aplicación es totalmente gratuita, mantenida por un banner publicitario como en la mayoría de los casos. Su interfaz es muy simple y no cuenta con grandes secretos, nos permite configurar una cantidad virtualmente infinita de mensajes programados a ocurrir una vez o repetirse en el intervalo que elijamos.

Genial, tenemos el poder de hacerlo pero… realmente, ¿cuáles son las ventajas útiles de programar un SMS más allá de molestar conocidos u ostentar que podemos hacerlo? ¿Pueden existir contratiempos al hacerlo?

Posiblemente uno de los primeros usos que se nos puede ocurrir para esto es como una especie de recordatorio o alarma que podemos enviarle a algún amigo que lo necesite; por supuesto que si el aviso es para nosotros nada mejor que programarnos una alerta real en el calendario o despertador de nuestro móvil. Pero los usos más interesantes, y los que todo el mundo percibe al ver con tentación esta funcionalidad, son por supuesto los sociales, los que nos permiten engañar a los otros, hacerles creer que nos tomamos el trabajo de mandar un mensaje en un momento en el que no podríamos o no recordaríamos hacerlo.

Uno de los más inocentes en este sentido puede tener utilidad profesional, y se trata de poder enviar cierta información a un jefe o colega. Si el momento en el que nos acordamos o podemos hacerlo no es propicio, como por ejemplo a las 2 de la mañana, podremos programar un mensaje que a primera hora laboral del día siguiente lo haga por nosotros y así descansar tranquilos.

Otros usos pueden resultar aún más engañosos o directamente malintencionados, como por ejemplo hacerle creer a esa franja de la raza humana tan pendiente de fechas y aniversarios que realmente nos acordamos de su cumpleaños, o incluso aturdir con molestos mensajes repetitivos a alguien que nos caiga mal, lo cual sería algo ilegal y estúpido por partes iguales si lo hiciésemos desde nuestro teléfono.

Sin embargo, una utilidad que encontré curiosamente interesante para la posibilidad de enviar un SMS desatendido fue la de simplemente saludar. ¿Suena tonto, no? Pero déjenme explicarme. El mejor ejemplo de esto es cuando conocemos una chica y nos pasa su número con la idea de seguir en contacto. Francamente es muy fácil olvidarse luego y quedar como cortados o faltos de interés, que no sería tan grave ya que si alguien nos da su número y nos deja contando los días eso sí lo sería por darle demasiada importancia a una situación casual. Por supuesto, podemos agendarnos un recordatorio para escribir el mensaje en el momento decidido pero, ¿qué mejor que ahorrarse todo el trabajo y que el mensaje salga directamente por nosotros? Tal vez en el momento elegido no podamos hacerlo o nos encontremos poco inspirados para arrancar el intercambio. De todas formas, nos acordaremos de todo cuando la otra parte nos responda, y ahí sí, por supuesto, deberemos contestar escribiendo esta vez nuestros mensajes en tiempo real.

Y esa es justamente una de las peores desventajas que nos puede suceder si nos confiamos programando SMSs. ¿Qué pasa si la chica nos contesta el saludo pero no nos enteramos porque, claro, estábamos muy distraídos en otra cosa? No contestar es mucho peor que no iniciar la conversación, eso seguro. Lo mismo puede pasarnos si nuestro jefe nos pregunta algo a las 8 de la mañana sobre ese reporte que le dimos y nosotros aún seguimos en el séptimo sueño. Son cuestiones delicadas, y la aparentemente ideal solución de programar un mensaje SMS deberíamos aplicarla con mucha sabiduría, analizando cada caso por separado.

Pero este análisis de los pormenores de los SMSs automatizados no estaría completo sin tu opinión: Si alguna vez usaste esta función, ¿en qué situación fue? ¿Salió bien o complicó más las cosas?


Sep 4 2011

Dudas Existenciales (84): Justicia y Democracia

Gabolonte Blasfemus

imageAlgo anda mal en el mundo. ¿Qué novedad, no? Los traje acá para decirles esto. Pero síganme por un momento.

Siempre tuvo sus problemas, pero cada vez con más decisión el mundo parece hundirse en el más profundo de los agujeros. Economías que colapsan, incluso las más poderosas. Injusticias de toda clase. Gobernantes, a una primera e inocente vista, incompetentes como mínimo. Está todo tan enrevesado que mucha gente pensante suele replantearse la verdadera utilidad de la democracia y la justicia en las naciones. Yo también lo hice, llegando a cuestionarme si los sistemas judiciales y democráticos actuales fueron creados desde el principio como una pantomima para mantener en los pueblos la ilusión de que controlan su destino.

Pero por un momento me bajé del caballo conspiranóico, y traté de imaginar y comparar lo que sucede ahora con lo que debería suceder antes, en tiempos más inocentes para las sociedades humanas. Principios como que el gobernante de un país sea elegido por la mayoría de los votos, o que todo aquél sospechoso de un crimen sea considerado inocente hasta que se demuestre lo contrario, parecen premisas muy buenas como para descartar, al menos en papel. Y aventuro que muy posiblemente en sus inicios eran mucha más efectivas que ahora. Entonces, ¿qué sucedió?

Esto me llevó a intentar concebir a los sistemas judiciales y democráticos, bases de toda nación que se llame justa, como sistemas informáticos, y por un momento analizarlos, sin ser un especialista en esto tampoco, desde el punto de vista de la seguridad.

Todo geek sabe lo que pasa con un software que deja de ser mantenido y actualizado: Con el tiempo hackers comienzan a encontrarle fallas, agujeros. Se generan xploits que luego todo el mundo conoce, y que como sugiere el término, son formas conocidas y probadas de explotar un sistema. Así, cualquier software que no tenga detrás gente que se encargue de mantenerlo actualizado y cerrando sus vulnerabilidades a medida que se van descubriendo, termina siendo abusado en múltiples formas, hasta que se vuelve inusable. ¿Quién en su sano juicio montaría en Internet un servidor con software de hace 5 años y sin parchear? Bueno, lamentablemente conozco quien lo hace, pero eso no viene al caso.

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Ago 24 2011

El Bluetooth y la Gente (2): Yo el mas mejor

Gabolonte Blasfemus

Una actitud inherente de la humanidad, beneficiosa en pocas dosis pero terriblemente negativa en exceso, es la necesidad de destacarse, o como lo dirían en el ambiente de marketing y corporativo, de saber venderse (aunque generalmente este tipo de personas lo hace bajo ambas acepciones de la frase). Yo en particular prefiero llamarlo lisa y llanamente autobombo, y como vamos a ver a continuación, este comportamiento también se refleja en los Bluetooth del pueblo. Eso sí, por autobombo no me refiero a nombres del estilo “Dr. Gómez Sarlanga, Neurocirugano”, sino a… bueno, llamémosle esto, para ahorrarnos el calificativo:

Ana la mas linda

No sé a ustedes, pero a mi una aseveración tan simple como esta me genera muchos interrogantes dignos de terapia: ¿Por qué está tan segura? ¿La más linda de donde? ¿De la cuadra, del barrio, del país, del mundo…? ¿En qué aspecto es la más linda? ¿Tiene terrible lomo, hermoso rostro, o es una linda persona? Y la principal: ¿Cómo se atreve a poner semejante gansada?

ani la mejor

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