nov 26 2009

Preguntas sin Respuesta

Gabolonte Blasfemus
  • ¿Por qué esos lugares para pagar facturas y servicios que se publicitan como fáciles y rápidos siempre tienen interminables colas y pocos cajeros, o directamente no funcionan cuando atienden a través del negocio de un tercero?
  • ¿De qué sirve sufragar para elegir al poder legislativo si el ejecutivo luego tiene tiempo de sobra para asegurarse que antes de salir sus peones en el primero dejen todo listo para que ellos sigan haciendo lo que quieran con el país?
  • ¿Por qué cuando son ellas las que hacen sugerencias subidas de tono no les decimos desubicadas, babosas o pervertidas?

Esto se me puede hacer una mala costumbre…


nov 24 2009

Espejitos de colores

Gabolonte Blasfemus

image Hace una semana me preguntaba qué sería del futuro de Windows Mobile, frente a la implacable embestida de Google con su “apadrinado” Android en la plataforma donde más fuerte y dividida se encuentra la competencia: La arena de los smartphones. Leyendo en el artículo Windows Mobile vs. Android: WinMo Is Better Than You Think de James Kendrick una buena e interesante comparación entre el despreciado WinMo y el incondicionalmente amado Android, me hace entrar en la cuenta de que casi, sino todos, aquellos a los que vi hablar maravillas de la mentada plataforma móvil impulsada por el Gigante tienen algo en común: Jamás lo usaron.

De hecho, todas las maravillas que normalmente leemos sobre el alabado Android son meramente filosófico-conceptuales o ambiguamente generalistas. Que es software libre por lo que siempre se va a mejorar, perfecto; pero eso no quita que un SO propietario tampoco pueda hacerlo. Que todo el mundo puede hacer lo que quiera con él; perfecto, aunque eso a mí como usuario de un smartphone no me incita a mucho, de hecho existen largas comunidades que hacen con el “cerrado” WinMo lo que quieren desde hace años, cocinando imágenes con modificaciones y mejoras. Que sea el futuro porque es nuevo, “pensado para los móviles de hoy” y WinMo lleva varios años con lo mismo… ok, esa afirmación puede engañar a muchos por un rato, pero la realidad es que habría que ver qué es lo que realmente mejora Android con respecto a otras plataformas.

imageEn la nota de Kendrick se compara a WinMo con Android desde 4 aspectos: Multitasking, aplicaciones disponibles, interfaz gráfica e integración con sistemas de escritorio. No se puede decir que en todos gana WinMo, pero tampoco pierde en ninguno. Y, sinceramente, enterarme que en Android no es posible instalar aplicaciones fuera de en la memoria principal del teléfono, que en el mejor de los casos como el del Motorola Droid/Milestone llega a 256 MB, es un verdadero turn-off para todos aquellos application freaks que lo primero que hacemos ni bien nos hacemos con nuestro smartphone es cargarlo con cientos de aplicaciones, y bien sabemos que la memoria del teléfono jamás alcanza. Ahora bien, yo no puedo estar seguro de esto porque no pude probar un Android aún, y tengo que creer que Kendrick lo habrá hecho antes de afirmar esto. Ahora el tema es, cuántos de los que lo defienden y hablan maravillas realmente lo hicieron? ¿Cuántos lo han venido usando lo suficiente como para encontrar, si es que los tiene, sus puntos desagradables o sus promesas incumplidas?

Así y todo Android me parece una plataforma muy interesante y digna de probar, y el Droid un excelente smartphone a nivel características/precio; pero a lo mejor, sólo a lo mejor, muchos están hablando al pedo. Pero está bien; Apple ya nos enseñó que una vez que se consigue que un gadget se vuelva un objeto de deseo más allá de todo razonamiento lógico, la gente incluso se guardará para sí las molestias o errores imperdonables que el mismo pueda tener, actuando todo el tiempo una imagen de bienestar y satisfacción con su símbolo de status. Es algo así como lograr casarse con la mejor mina del pueblo/barrio: Si después resulta que en la cama es un desastre o no podemos escucharla hablar ni 10 segundos no se lo vamos a andar diciendo a nadie.


nov 21 2009

El chiste de los adaptadores para tecnologías obsoletas

Gabolonte Blasfemus

image El hardware de PC sufrió un antes y un después luego de la llegada del bus PCI allá por mediados de los ‘90. Hasta ese momento la percepción que se tenía de varios de los periféricos y puertos de la computadora personal de aquella época era bastante concreta y tangible: Los puertos paralelo tenían direcciones e interrupciones predefinidas, lo mismo los puertos serie. Un módem se regía bajo estos mismos parámetros y no era difícil de configurar mediante jumpers (pequeños puentes eléctricos que se establecen sobre determinados pines en la placa) para que luego funcionara bajo cualquier software y sistema operativo.

Pero las cosas a partir de ahí empezaron a cambiar, y como sucedió muchas veces, en nombre de hacer más fácil algo, al mismo tiempo se volvió más difícil. En el bus PCI la configuración es totalmente dinámica, y dejan de existir las direcciones e IRQs fácilmente asociables con determinado tipo de hardware. Para conseguir esto y mantener cierta retrocompatibilidad con software anterior, y así evitar que muchos geeks se arranquen los pocos pelos que les quedan, en muchos casos el acceso mediante estas coordenadas bien conocidas se emula desde el driver del periférico en sí, de lo cual se denota el papel vital que juega la eficacia y calidad del mismo para el sistema operativo que estemos usando.

image Pero las arenas del tiempo siguieron corriendo y no sólo sucedió la migración al bus PCI (y ahora al PCIe) de muchos periféricos, sino que tantos otros comenzaron a desaparecer como parte del progreso natural hacia tecnologías más avanzadas. Ese es el típico caso del hoy omnipresente puerto USB, bajo el reinado del cual casi toda PC moderna viene ya sin esos vestigios del pasado que simbolizaban los puertos serie y paralelo, para incluir únicamente numerosos puertos USB en su lugar.

Esto desde ya crea importantes disrupciones con cierto equipamiento especializado u obsoleto pero vital. Por ejemplo, el único método infalible de comunicarse con el sistema operativo de todo router o switch administrable sigue siendo el puerto de consola, el cual se maneja bajo el arcaico protocolo RS-232 que manejan esos puertos seriales que ya no vienen más en casi ninguna PC y mucho menos en notebooks/netbooks. Otro caso es el de las llaves de hardware para la activación de aplicaciones comerciales, de las cuales las antiguas se conectaban al puerto paralelo y todavía son bastante usadas en diversas empresas donde por un motivo o por otro están atoradas con algún aplicativo de hace muchos años.

image Y acá es donde supuestamente viene al rescate toda esa fauna de adaptadores y periféricos fabricada en plantas chinas de la más dudosa reputación. Claro, me refiero a los famosos adaptadores USB-a-LoQueSea, que formarían parte de ese segmento que Guillermo ha definido como Oildgets, pero también podemos incluir a todo adaptador PCI o PCIe a alguna tecnología obsoleta, como el caso de las placas PCI a puerto paralelo.

Esta familia de periféricos suelen tener una serie de rasgos comunes y siempre presentes:

  • Nunca son de marca (a menos que nombres como NogaNet sean considerados como marca por alguien)
  • Desde su caja o blister genérico de dos mangos prometen reemplazar sin problemas al hardware original funcionando en cualquier situación, sin jamás aclarar todas las situaciones en las que no funciona.
  • Como sucede con todo periférico de hoy en día son fuertemente dependientes de sus drivers, que en este caso casi nunca suelen estar incluidos en Windows y mucho menos en otros SOs, dependiendo exclusivamente del que viene en el maltrecho mini-CD que se incluye en la caja, el cual muchas veces no es siquiera legible.
  • Dicho CD contendrá no sólo el driver específico para el adaptador con el que venía, sino que estará perdido entre otros 40 drivers más, ya que para sus fabricantes fue más cómodo hacer un sólo CD con todos los drivers que luego incluyen con todos los distintos adaptadores que fabrican, teniendo que realizar todo un proceso investigativo para hallar al indicado para el adaptador que adquirimos.
  • Una vez hecho todo esto, nos encontraremos que dicho driver es una reverenda porquería, que cuelga el sistema y funciona cuando quiere, o directamente nunca, haciéndonos entender que hemos tirado la plata.

image Y por supuesto, esto es muy gradual y dependiente del caso: Existen ignotas “marcas” chinas que los fabrican con algo más de calidad que otras resultando entonces en que estos últimos generalmente funcionen, existen usos para los que funcionan y otros para los que no. Pero en la mayoría de los casos, y principalmente en los más angustiosos, seremos víctimas propensas de caer ante el falso canto de sirena de esos simpáticos adaptadores que prometen agregarle a nuestra PC en problemas ese puerto serie o paralelo del que carece, para luego hundirnos en la inmensa decepción del tiempo y el dinero malgastados.

Yo más de una vez caí bajo el engañoso canto de sirena china de estos económicos y muy pocas veces funcionales adaptadores, y ustedes?


nov 16 2009

Dudas Existenciales (70)

Gabolonte Blasfemus

La guerra de los smartphones

super droid Todo parece indicar que Windows Mobile es el nuevo Palm. Lo que algunos ya reseñan alevosamente con el hollywoodense título the war of the droids ya es una realidad contundente que se terminó de materializar con Android 2.0 y los dos droides que tienen el honor de ser de los primeros en portarlo: El Motorola Droid (o Milestone fuera de USA) y el HTC Droid Eris. Con estos lanzamientos, sumados a las promociones increíbles con las que ya se pueden conseguir alguno de estos dos teléfonos incluso en países como el nuestro, queda más que claro que Google viene con todo, no va a dar tregua, y en muy poco tiempo va a dejar en posiciones más que vulnerables a jugadores importantes del mercado como RIM y sus BlackBerrys, o Symbian que sobrevive únicamente gracias a la capacidad de Nokia para fabricar numerosos y magníficos smartphones. A Palm ni hace falta mencionarla; su suerte estaba echada desde mucho antes, y las Pre por más que sean terminales muy interesantes constan por el momento de únicamente dos modelos, una disponibilidad muy reducida hasta en su propio país, y lo más importante, llegaron demasiado tarde como para salvar a la agonizante Palm, perdiendo así los favores de miles de viejos seguidores y, principalmente, de los desarrolladores, lo que más necesita una plataforma para crecer.

El que parece evidente a todas las luces que sobrevivirá el embate de los droides es Apple, la cual aún disfruta de los beneficios de haber sido pionera en conceptos como el de una tienda de aplicaciones exclusiva, la cual ya supera las 100.000 (a pesar de la dudosa utilidad de varias de ellas), y por supuesto, una terminal totalmente disruptiva en aspecto y usabilidad, o al menos lo suficiente como para que sus fans le perdonen a cambio tantas falencias básicas que tuvo en sus primeros años.

image Pero el caso de Windows Mobile es bastante singular. Hasta hace un año no le iba nada mal, siendo bastante fuerte en el mercado corporativo, donde se necesitaba una plataforma móvil compatible 100% con Exchange en la mayoría de los casos, pero ese segmento comenzó a ser devorado desde muchos costados hace cierto tiempo, con RIM enarbolado en el smartphone perfecto para ejecutivos y la terminal de Apple que avanzaba desde el lado del hogar y el entretenimiento, pero queriendo agradarle también al gerente que necesitaba chequear su casilla corporativa. Y Microsoft cometió el mismo error que Palm, el cual le había permitido comerle una gran parte de mercado a esta última: Dormirse en sus laureles, no innovar, y no tener en cuenta las innovaciones que de la competencia. Su peor error, por supuesto, fue ignorar la importancia del concepto de interfaz del iPhone.

Hoy, si nos detenemos a ver el panorama actual nos encontramos con un Windows Mobile que, amén de ser odiado por ser hijo de Microsoft, ya realmente nadie quiere, mientras el grueso de los usuarios de smartphones actuales se regodean entre el presente del iPhone y principalmente en el futuro, que ya llegó, de Android y Google. Y motivos no faltan. Steve Ballmer nunca tomó en serio la amenaza que representaba en ese sentido el iPhone (y en otros), y la plataforma desperdició dos años vitales en los que se podría haber puesto a la altura de las circunstancias, haciendo exactamente lo mismo que antes. Ahora que ya están con el agua hasta el cuello, se acordaron de adornar un poco las vistas principales con un estilo más touch recién en WinMo 6.5, algo que vinieron haciendo todo este tiempo por ellos fabricantes como HTC y Samsung para conseguir darle un poco de gracia y atractivo a sus terminales; porque si hay algo que realmente es aburrido y deprimente es la vista Hoy con los plugins estándar de Windows Mobile. Pero ahora ya es demasiado tarde, y para cuando aparezca Windows Mobile 7, el que se supone que recién estaría a la altura de la usabilidad de los dos hits del momento, va a ser demasiado tarde; a menos que realmente se venga con un buen par de trucos bajo la manga, todo lo que WinMo 7 va a encontrar es un mercado lleno de droides que ya vienen haciendo lo mismo que él recién viene a ofrecer, desde hace rato, y de fanáticos que quieren mucho a su teléfono con manzanita.

image Y hay muchas señales que dan por hecho el apocalipsis del nuevo Palm. Para empezar, un Android que está en boca de todos, pero hay mucho más: Un par de terminales que piensan romper todos los esquemas, miles de usuarios que quieren saber como instalar Android en su teléfono con Windows Mobile, y lo peor, cada vez más aplicaciones novedosas y populares que salen exclusivamente para iPhone y/o para Android, pero omitiendo olímpicamente a WinMo, algo totalmente impensable hace nomás un año, cuando era una plataforma que aún conservaba el favor de los desarrolladores.

Y más allá de que se trate de Microsoft, el cual todos odiamos en mayor o menor medida y nadie le tiene ninguna compasión, me da bastante pena ver el ocaso de una plataforma tan útil y funcional en el universo móvil como WinMo. Creo que aún tiene mucho para dar, si MS realmente hace las cosas bien con la próxima versión 7, así como ahora lo hizo en el escritorio con Windows 7. Pero mientras tanto, lo años y el poco cuidado al desarrollo de WinMo se empiezan a notar más que nunca, y Android ya atravesó oficialmente esa barrera que separaba su primigenia condición de “experimento loco de Google”, del de una plataforma novedosa e innovativa que ofrece una alternativa real, y que principalmente todos ven como el futuro gracias al apoyo del Gigante.

Para estas fiestas hasta en un país tercermundista como el nuestro tendremos la oportunidad de adquirir por un precio muy tentador un smartphone con la última versión de Android, algo jamás acontecido del lado de Windows Mobile, y por mucho que me gusten varios de los puntos fuertes que WinMo aún ofrece, ni yo ni nadie en su sano juicio puede no querer ver qué tiene Android para ofrecerles.

image Por todo esto, desde el punto de vista de las tecnologías móviles, 2010 parece un año que nos encontrará a muchos con un androide en nuestros bolsillos, y yo no puedo dejar de imaginarme un típico argumento de western cuando veo lo que le está pasando a Microsoft con la competencia, y en especial con Google: Los blancos para hacer frente a los pieles rojas se atrincheran en el fortín de forma que quedan totalmente atrapados, mientras se desesperan tratando de parar a los indios que vienen por todos los costados posibles. En este caso, cada costado o punto de acceso del fortín son los distintos mercados en los que MS comenzó a perder contra Google: Buscadores, publicidad, webmail, mapas, aplicaciones en la nube, y ahora un golpe tan fuerte como el de los smartphones. Y el fortín simboliza lo único que todavía está en control de los blancos, porque es lo que siempre tuvieron, y por ende lo que recién van a perder en el final, cuando ya estén realmente muertos. Y claro, para MS eso no es ni más ni menos que Windows y (por ahora) MS Office, seguramente la reina y el rey que quedarán al final de todo para ese jaque mate que parece que le tienen jurado Larry y Sergei, cuando ya se hayan comido todo lo demás.

Y mis preguntas rondan alrededor de todas estas cuestiones: ¿Android realmente aniquilará a Windows Mobile? ¿Éste correrá la suerte de Palm? ¿Existen terrenos en los que aún es imprudente meterse con Android o algo distinto a la plataforma móvil de MS? ¿Ustedes se comprarían un smartphone con Android? ¿O ya lo tienen y están de acuerdo/en contra de lo dicho? Comenten o mastúrbense para siempre (con el smartphone en vibrar).


nov 6 2009

El problema con los smartphones

Gabolonte Blasfemus

image Esta semana que pasó me tocó configurarle un BlackBerry a un luser de esos bastante problemáticos, que no son para nada amigos de la tecnología, y en general amigos de nadie. Dentro de las quejas que tuvo y que yo mismo pude corroborar, se destacaron tres en particular:

  1. Una función inteligente de marcado que hacía que se disquen mal todos los números de la agenda que estaban almacenados con el prefijo 15 (que se utiliza para llamar a móviles desde líneas fijas en Argentina)
  2. El tiempo excesivamente largo que tarda en arrancar BlackBerry OS, algo de lo que ya había leído algo recientemente pero que no había notado en modelos anteriores.
  3. La muy baja y hasta nula responsividad de la interfaz gráfica en el momento en que se está ejecutando algún proceso de fondo; sin ir más lejos, en el momento en que comienza a procesar una llamada entrante hasta que finalmente se escucha el ringtone y/o vibra y muestra el aviso en pantalla, que conforma un lapso de varios segundos.

Mientras que el inconveniente primero es uno del que adolecen muchísimos de los “asistentes inteligentes” de cualquier plataforma, SO o aplicación, los dos últimos, aunque no son exclusivos de las BlackBerrys, suelen ser moneda corriente en diversas plataformas y modelos de smartphones. Y a estas alturas, así como tuve que explicarlo en ese momento para educar un poco al usuario, no vendría mal repasar el conjunto de definiciones que suelen separar a lo que se llama smartphone de un teléfono celular común.

El término smartphone tiene su origen a raíz de una convergencia, la que sucedió cuando comenzaron a producirse las primeras PDA’s o computadoras de mano, como las primigenias Palm o las Pocket PC, con funciones de teléfono celular incorporadas; dicho de otra forma, fue el término elegido para definir a las PDA+celular, que debido al enorme contraste de poder y funcionalidad entre una de estas un celular común, el término smartphone le venía más que adecuado.

image Pero hoy las cosas cambiaron. Así como los smartphones avanzaron muchísimo y ya tenemos diversas plataformas bien consolidadas, los celulares convencionales, los no-smartphone como se los denomina a veces, han avanzado aún más en relación: Hoy en día cualquier terminal de gama media  posee amplias capacidades multimedia, cámara de fotos más que decente que hasta puede incluir flash y autofocus, expansión a tarjeta, soporte para instalar aplicaciones Java, cliente de email, navegador, funciones de agenda/calendario y decenas de funciones más, incluyendo modelos que actualmente vienen con pantalla táctil, un territorio que les era vedado hasta hace poco. Entonces, ¿qué los diferencia realmente de un smartphone?

Una respuesta simple sería “los smartphones corren un sistema operativo móvil”, pero, si nos apegamos estrictamente a la definición, todo celular corre uno, ya sea más o menos avanzado, específico para ese modelo o disponible en varios; no suena como una definición muy precisa. La que yo adopté después de pensarlo un poco es que un smartphone es “todo teléfono cuyo sistema operativo presenta una o varias de las siguientes características avanzadas: Soporte para instalar aplicaciones nativas de esa plataforma (no sólo Java J2ME), ejecución de dichas aplicaciones u otros servicios en segundo plano, y la posibilidad de parchear y actualizar el SO con la misma facilidad que se lo hace en una PC, ejecutando un instalador o ejecutando un actualizador online”.

Y sin embargo, los celulares convencionales siguen manteniendo, en general, un par de ventajas sobre los smartphones: No adolecen de los problemas 2 y 3. Al contar con sistemas operativos propietarios del fabricante diseñados y optimizados a medida para determinado modelo o serie de los mismos, la integración entre hardware y software es mucho mayor, permitiendo velocidades de arranque imbatibles y tiempos de respuesta irónicamente mucho mayores que los de un teléfono que tiene bajo su cubierta la potencia que hace menos de 10 años sólo encontrábamos en una PC. Y todo esto sin mencionar que se cuelgan mucho menos (a menos que el modelo sea una porquería, claro). Porque eso también viene con el paquete PDA/Smartphone: Se cuelgan y resetean tanto o más que una computadora de escritorio.

image Este es un problema algo preocupante, no sólo por los que ya lo vivimos a diario al haber elegido uno de estos teléfonos avanzados por las posibilidades que nos brinda, sino también porque se ve claramente la tendencia a futuro, donde los móviles convencionales quedarán relegados a mercados emergentes y de muy bajo poder adquisitivo, mientras que todo teléfono de gama media para arriba terminará siendo un smartphone en toda regla. Y si hay algo que la gente común privilegia por sobre las funciones avanzadas a diferencia de nosotros los geeks, es la confiabilidad y que algo funcione siempre, tan rápido como antes o más. Algo difícil de garantizar con los smartphones de hoy en día, plagados de inestabilidades y problemas de seguridad.

Y para terminar, hagamos terapia: ¿Qué cosas sufrís con tu actual smartphone que te hacen extrañar un poco tu último celular “normal”?