Dudas Existenciales (73)
La baja actividad en este weblog de pacotilla delata, además de que a lo mejor me estoy rascando mucho, otra realidad de mi temporada sabática en la bobósfera (término que por cierto ya se quedó anticuado, ahora debería ser algo como socialmierdósfera o similar): Ni me acuerdo a veces de que existía algo que se llamaban feeds. Pero cuando a veces le regalo mi valioso tiempo (ok…) a la lectura de un buen artículo, me encuentro a veces con perlas muy interesantes, como la reseña de dos interesantes charlas de seguridad dadas en la última Black Hat realizada por su majestad el Maligno. Mientras que de una de ellas, la nueva vulnerabilidad que afecta a WPA2 (hasta el momento el protocolo más seguro para conectarse por Wi-Fi) se explayó oportunamente Alejandro de SpamLoco, a mí me llamó poderosamente la atención la otra que, en honor a la verdad, aunque utiliza dos conceptos que ya son conocidos desde hace un buen tiempo no deja de preocupar un poquito.
Para exponerlo en semi-nardo-geek-criollo, nuestro muchacho, un tal Samy Kamkar, en primer lugar logra, mediante un ataque XSS que afecta a los routers inalámbricos del gigante estadounidense Verizon, obtener la MAC address de la interfaz inalámbrica de dichos equipos sólo con conseguir que la víctima detrás de uno de estos acceda a un sitio que dispare la vulnerabilidad, siendo el único requisito necesario que lo haga desde un navegador que haya sido previamente autenticado con la interfaz web de administración de su router. Mediante la misma vulnerabilidad también se envía este dato al atacante, para luego pasar a la fase 2.
La segunda parte es, al menos para mí, una que me resulta preocupante por ser algo que casi todos conocemos y pocos pensamos que se podría usar de esta forma, aunque sí nos sospechábamos que algún día se nos volvería en contra. Se trata ni más ni menos que de la infame base de datos mundial que Google mantiene donde asocia con una coordenada geográfica toda red Wi-Fi que hayan detectado en sus innumerables incursiones para mapear al mundo. En su charla sugestivamente intitulada How I met your girlfriend nuestro amigo Samy explica como descubrió, examinando de qué manera funciona el protocolo de geolocalización que utiliza Firefox y otros navegadores, como cuando Google Maps intenta establecer nuestra ubicación uno de los parámetros que utiliza para conseguirlo es fijarse en la red inalámbrica a la que estamos conectados (si este fuese el caso) y consultar su localización en su inmensa base. El parámetro que identifica a cada red no es desde ya su nombre, sino sería un verdadero despropósito con tantas llamadas linksys, netgear y similares, sino que como ya bien lo saben o se lo imaginan a estas alturas se trata del dato que fue extraído en el paso anterior: La MAC Address, la dirección física del adaptador inalámbrico del router, la cual como con toda interfaz de red es un valor único e irrepetible de fábrica. De esta forma el ataque completo consigue ubicar geográficamente a la víctima con una asombrosa y atemorizante precisión, y sin necesitar de un GPS o la red de telefonía celular.
En su sitio de muestra del xploit Samy nos muestra como con tan sólo ingresar la MAC de cualquier red Wi-Fi obtenemos enseguida no sólo unas coordenadas, la cual muy amablemente nos exhibe en Google Maps, sino datos más directos, como País, Ciudad, Calle y hasta la Altura, generalmente con un rango de error de una cuadra. Uno a veces no suele preocuparse por estas cosas porque cree que sólo ocurren en países del primer mundo donde ya a estas alturas cada ciudadano cuente sin saberlo con una sonda anal de rastreo, pero fue grande mi sorpresa al verificar que Google sabe donde vive mi Wi-Fi.
Lo más peligroso de toda esta cuestión radica en que, mientras la mayoría de los routers permiten desde su configuración cambiar la dirección física del adaptador WAN, o sea el que se conecta a Internet a través de, por ejemplo, el cablemódem o módem ADSL, no conozco ninguno que permita hacerlo con la del adaptador WLAN. La única vía posible de evitar quedar escrachados en este caso radicará en poder utilizar un router movido por Linux, desde cuya línea de comandos se puede realizar este cambio con relativa facilidad.
¿Creen que pueden estar a salvo de las implicancias de que Google sepa donde vive nuestro router tan sólo porque no es uno de Verizon? Puede que lo quieran pensar otra vez, todos los días surgen nuevas formas de extraer mediante el navegador información del equipo en el que este corre…

