Dic 24 2013

Fel… sidra, pan dulce, y la co… ca está caliente

Gabolonte Blasfemus

kissmyaLlega una iteración en esto de los saludos festivos que es como cuando uno mira el quinientosavo capítulo navideño de alguna serie yanqui. Uno se pudre por completo de repetir nuevamente todas las variantes de “felices fiestas” y “feliz navidad” y los chistes viejos estilo felisa-me-muero en el que tanta guita gasta Persoanal para decirnos recién ahora que están re-out y que tenemos que usar las brillantes genialidades con las que se vino su agencia publicitaria. Claro, si es que logramos que nos salga un SMS, una llamada, o 1 kb de datos en su red para amantes de la sodomía.

Uno le quiere poner ganas, pero la emoción ya no es la misma, ni la falsedad es esa pujante y fresca de antes. Es como cuando escuchás el versito del enfermo de HIV o la leche para los hermanitos; el tipo lo dijo tantas veces que ya lo recita como un verso desganado que ni él mismo podría creérselo con 20 kilos de merca encima, como a veces tienen. Como ya lo demostró oportunamente en su momento ese inspirado capítulo de Drawn Together, hasta en el seno de una relación sadomasoquista se cae inexorablemente víctima del desgano y la monotonía al pinchar con alfileres por enésima vez en los mismos lugares. Aunque seguramente es menos doloroso y más fácil de fingir el interés que trabajando un 24 de Diciembre como hoy en un callcenter, obligado a recitar el casetito de la cordialidad mientras pensás en lo miserable que es tu vida y en cuánto costaría una caja de sidra, ya no para ponerse en pedo sino para explorar la última posibilidad de divertirse arrojando unas molotov a los transeuntes. Esto último lo viví hoy. No, no tirar molotovs, que me llame una mina para ofrecerme una fabulosa promoción mientras me expresaba cuánto se alegraba de que yo estuviera bien, con el mismo tono de voz que podría estar usando para mendigar en el microcentro. A lo mejor no es casualidad la similitud.

uaregettingPero se supone que este es un tiempo de paz, amor, regocijo, para estar en familia. Paz quedándote en casa sin pasar por ningún hiper “por las dudas que haya kilombo”, amor por el calor asfixiante mientras esperás que vuelva la luz, regocijo por como todo se va a la mísmisima mi…sa, que ahora que el Papa es un compatriota es como cuando hay un argentino que triunfa en un deporte que acá no se fuma nadie; todos se hacen fanáticos de eso. Ahora todos somos recontra creyentes y toca ir a misa, tragársela (la ostia) y compartir todas las imagencitas pedorras onda estampita religiosa que aparezcan en el feisbu, aunque en el fondo todas las religiones estén creadas para chuparse a los giles que se las creen cuando vayan a parar al otro lado.

okY si no agarran con eso, coman mucho turrón, pan dulce y sidra, preferentemente natural, que con estos días de 36°C pega ideal para después ir a opinar de cualquier cosa y creer que tenemos alguna salvación.

Así que felicidades y púdranse en el infierno.

Actualización: Pido disculpas. Con esto de que hay que tener bloggers invitados y como no conseguía a nadie (y no tenía ganas de abandonar la posición horizontal) no tuve mejor idea que poner a mi vecinito de 12 a escribir mientras estaba con su rutina de escuchar Death Metal mientras jugaba al Postal 2. No lo voy a borrar ni editar porque me da paja, saludos.


Sep 4 2011

Dudas Existenciales (84): Justicia y Democracia

Gabolonte Blasfemus

imageAlgo anda mal en el mundo. ¿Qué novedad, no? Los traje acá para decirles esto. Pero síganme por un momento.

Siempre tuvo sus problemas, pero cada vez con más decisión el mundo parece hundirse en el más profundo de los agujeros. Economías que colapsan, incluso las más poderosas. Injusticias de toda clase. Gobernantes, a una primera e inocente vista, incompetentes como mínimo. Está todo tan enrevesado que mucha gente pensante suele replantearse la verdadera utilidad de la democracia y la justicia en las naciones. Yo también lo hice, llegando a cuestionarme si los sistemas judiciales y democráticos actuales fueron creados desde el principio como una pantomima para mantener en los pueblos la ilusión de que controlan su destino.

Pero por un momento me bajé del caballo conspiranóico, y traté de imaginar y comparar lo que sucede ahora con lo que debería suceder antes, en tiempos más inocentes para las sociedades humanas. Principios como que el gobernante de un país sea elegido por la mayoría de los votos, o que todo aquél sospechoso de un crimen sea considerado inocente hasta que se demuestre lo contrario, parecen premisas muy buenas como para descartar, al menos en papel. Y aventuro que muy posiblemente en sus inicios eran mucha más efectivas que ahora. Entonces, ¿qué sucedió?

Esto me llevó a intentar concebir a los sistemas judiciales y democráticos, bases de toda nación que se llame justa, como sistemas informáticos, y por un momento analizarlos, sin ser un especialista en esto tampoco, desde el punto de vista de la seguridad.

Todo geek sabe lo que pasa con un software que deja de ser mantenido y actualizado: Con el tiempo hackers comienzan a encontrarle fallas, agujeros. Se generan xploits que luego todo el mundo conoce, y que como sugiere el término, son formas conocidas y probadas de explotar un sistema. Así, cualquier software que no tenga detrás gente que se encargue de mantenerlo actualizado y cerrando sus vulnerabilidades a medida que se van descubriendo, termina siendo abusado en múltiples formas, hasta que se vuelve inusable. ¿Quién en su sano juicio montaría en Internet un servidor con software de hace 5 años y sin parchear? Bueno, lamentablemente conozco quien lo hace, pero eso no viene al caso.

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Jul 4 2011

Zeitgeist: Moving Forward (2011)

Gabolonte Blasfemus

Este año el Movimiento Zeitgeist lanzó un nuevo largometraje en formato documental donde expone lo que a su juicio y el de muchos, entre quienes me incluyo, constituyen las fallas fundamentales del sistema de vida en el que estamos inmersos, y las posibles soluciones a estos. Algunas pueden parecer muy radicales para quien las escuche por primera vez, e incluso algunos rápidamente y sin pensarlo mucho las pueden llegar a comparar con algún tipo de comunismo o socialismo, pero el movimiento es completamente apolítico y sólo le interesa aprovechar de la manera más eficiente los recursos y tecnologías existentes para mejorar la sociedad humana como un todo. Por supuesto, eso implica que en algún momento hay que dejar ciertos egoísmos a un lado. Si esto te interesa, podés ver a continuación Moving Forward, su última pieza de divulgación; lo recomiendo ampliamente.

Si te interesa conocer más podés ver todas las películas de Zeitgeist en su sitio oficial, una más reveladora que la otra.


Oct 24 2010

Dudas Existenciales (74)

Gabolonte Blasfemus

imageLa tarde está tranquila, el café está agradable, y llegan esos momentos reflexivos que, de la misma forma que una fuerte diarrea o una inminente violación (ambos fenómenos de similar brutalidad pero de direcciones opuestas), nos invaden y sacuden todos nuestros rincones. En esta ocasión, y ahora que asoma el calor por nuestro querido coño cono sur, con él también comienzan a aparecer nuestros amigos, los mosquitos, los cuales confirman una regla que al parecer se da en todos los órdenes de la vida: Mientras un macho se conforma succionando clorofila de una rama, una hembra siempre tiene que chuparle la sangre a alguien más, salvo honrosas excepciones que se dan entre valientes exponentes femeninos de la raza humana, claro.

El punto es que con estas mini-vampiresas vienen una de las diversiones del verano: Las ronchas, esas que los fabricantes de tabletas y demás dispositivos anti-mosquitos se empeñan que nunca dejemos de tener al hacer cada vez más caros e ineficaces sus productos, mientras desde los departamentos de marketing nos mantienen con la creciente ilusión de que cada verano lanzan una versión mejorada que los mata-mejor-matados. Y las ronchas, al menos a mí, me generan una cierta compulsión, fuera del mero mecanismo inconsciente de rascarlas, que en mi infinita generosidad deseo compartir con ustedes para de paso averiguar si hay otros enfermos como yo, y usándolos de grupo de terapia personal; y “cyber-“, porque todo lo que sea por Internet es cyber, aunque todavía no tengamos hardware incrustado en los intestinos (que posiblemente desempeñaría funciones similares a las de algunas personas, analizando todas las cagadas que nos mandamos) como los personajes de Ghost in the Shell.

Ya alguna vez oí hablar al genial Negro Dolina (al menos genial antes de que se vendiera a facciones políticas) sobre esas pequeñas manías que tenemos algunos con las que me sentí identificado en más de un caso, como hacer rayas con el tenedor en el puré o el placer cuasi-pecaminoso de despegarse plasticola seca de los dedos. Pero en este caso se trata de uno que, aunque no sepa de nadie más que lo haga, estoy seguro de que no puedo estar solo en semejante placer pseudo-masoquista: Marcarse las ronchas de los mosquitos.

imagePartamos de que la roncha, con ese nombre de sonoridad disruptiva que en sí posee, es toda una revolución aconteciendo en uno de los vecindarios de nuestra extensa capa dérmica: Uno de los dichosos insectos anteriormente mencionados insertó su sorbete incorporado para tomarse un licuado con nuestra sangre, y para tal cometido, primero ingresó a nuestro sistema su saliva, la cual es la responsable de varias cosas: En primer lugar de evitar la coagulación de la sangre que va a succionar; luego de que se forme la roncha propiamente dicha, o sea que esa zona de la piel se hinche y se ponga colorada; y por último, si el mosquito es portador de alguna enfermedad, que nos la contagie. Y la invasión que representa esta sustancia para nuestro sistema inmunológico es tan grande que es normal que observemos en la picadura un centro de color blancuzco-amarillento, que es ni más ni menos que una concentración de glóbulos blancos enviados para hacer frente a la amenaza. Y esa zona justamente es la que, sumado a las ganas desesperantes de rascarse, invita a realizar toda clase de grabados en esa reducida zona de nuestra piel, ya que una de sus propiedades es que la marca que hagamos permanecerá inalterable por un buen rato, al mismo tiempo que se distinguirá por tomar una tonalidad roja en donde estén los surcos.

Al principio y dado el pequeño tamaño, es normal comenzar con algo simple, haciendo una simple cruz al marcarse con las uñas dos veces, lo cual deja como resultado lo que bauticé como “el tornillo Phillips humano”. Pero nuestra querida roncha posee otra propiedad, la cual es que al rascarla y marcarla agranda aún  más su zona blanca “marcable”, dándonos un lienzo aún mayor para realizar nuestras obras. Y ahí es cuando la verdadera diversión comienza.

El mejor efecto y sensación que podemos conseguir ni bien comenzamos es, mediante el culo hueco de un bolígrafo o similar, conseguir una protuberancia circular sobresaliente, o como le podríamos llamar también, una “roncha dentro de la roncha”. Pero luego el límite, como en muchos casos, está sólo puesto por nuestra imaginación. Rejillas, sellos de marcas o juguetes, cualquier cosa puede volverse un excelente grabado temporal en nuestra carne, para inmediatamente experimentar el masoquista placer de palparse el relieve artificial conseguido en el área afectada.

imageEl otro lado del placer pasa por el costado visual, donde con una linterna y los ángulos de iluminación adecuados podemos lograr verdaderas imágenes espeluznantes dignas de funcionar como fondo de una película de cine Z.

Desde ya, todo lo bueno dura poco, y en algún momento la expansión ronchística llega a un límite en el que pierde su “fuerza”, y además de dolernos un poco más, ya comienzan a declinar las propiedades memorizadoras de esa área de piel.

Desearía ilustrar este apartado con algunas imágenes al respecto, aunque debo reconocer que (aún) no le he dedicado una buena sesión fotográfica al tema, y tampoco pretendo espantar visitantes impresionables que probablemente se quejarían con la misma furia que si hubieran visto un goatse.

Y ahora llegamos al momento de los bifes (con puré rayadito con tenedor): ¿Comparten la perversión de este humilde servidor? ¿Otra que merezca contarse? ¿Lo van a intentar después de leer esto? ¿Qué se marcarían? Yo probé una vez con el símbolo de los Autobots y el de los Decepticons, quedó genial…


Ago 30 2010

Google, y el duro reflejo de la sociedad?

Gabolonte Blasfemus

Ya se ha hablado sobre como la gente utiliza a los buscadores, y principalmente a San Google, como una suerte de oráculo a quien le preguntan, cuentan y confiesan sus más íntimos deseos y secretos. Ahora lo triste es tener un rápido vislumbre de estos con sólo escribir unas palabras y comprobar lo que la mayoría anhela.

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Difícil remontar la opinión sobre nuestra sociedad después de muestras como esta, especialmente en nuestra patria. Y mención especial para las argentinas; posiblemente de ahora en más me preguntaré cada vez que conozca a alguien del sexo opuesto si alguna habrá deseado ser algo tan deprimente. O incluso podríamos preguntarnos: ¿Cuántas aspirantes a novias tienen un trozo colgando?

Qué lindo sería que en mi país la gente le confiese a San Google que quieren ser ingenieros, médicos, o científicos… con permiso creo que se lo voy a confesar al Orácoogle.