El otro día, saliendo para trabajar ("sí señora, yo trabajo! no estoy tanto tiempo frente a la computadora para boludear!") tuve un imprevisto terrible, cuando ya estaba en viaje y era impensable volver: Me había olvidado los auriculares de mi teléfono! (dígase con voz y tono de modelo preocupada porque aumentó 10 gramos) Ante la perspectiva aterradora de tener todo un viaje sin aislarme del mundo con la música que me gusta, comencé a barajar opciones… Tenía unos auriculares extra, pero con conector estándar, y los pajeros de SonyEricsson usan uno propietario. Pero… esos auriculares podía conectarlos en mi Pocket PC, que, además de todo lo que es, también es un completo reproductor multimedia! El problema era que no tenía música cargada en mi PDA, porque nunca le doy ese uso.
Pasar la música del celular a la PDA tenía sus vueltas. Formato de tarjetas, incompatible: SD en la Pocket versus Memory Stick Micro M2 en mi teléfono. Agotadas las opciones, y ya a punto de rendirme, recordé que existía LA forma que usaba todo el tiempo para transferir información entre ambos dos: Bluetooth, por supus! Encima tuve que andar sacando algunos apóstrofes por ahí, que, por problemas del set de caracteres que maneja cada bicho, hacía que algunos archivos no se transfirieran. Y claro, todo mientras viajaba.
La transferencia tardo lo suyo, pero el viaje era largo y al menos pude escuchar música la mitad de él, y al regreso.
Ahora mi duda es, alguien en su sano juicio hace este tipo de cosas o sólo soy yo?
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