Abr 28 2011

Los Blackberroides

Gabolonte Blasfemus

imagePor siempre, todo modelo exitoso siempre generó que otros, también deseosos de ese éxito, se sumaran al caballo tratando de ofrecer lo mismo o parecido. En el mundo de la telefonía móvil de consumo tenemos más de un ejemplo, siendo posiblemente el más notorio la iphonización, a nivel formato físico e interfaz, de smartphones y featurephones, desde la aparición del teléfono de Apple.

Pero desde hace un tiempo está corriendo otro ejemplo de este mecanismo de competencia, uno igual de engañoso pero a mi juicio más peligroso, por lo que espera el usuario empresarial del formato.  Así como existe esa deshonesta tendencia a fabricar coches adornados para que parezcan costosas 4×4, estamos presenciando un fenómeno similar con otro de los formatos exitosos dentro del mundo de los smartphones: El formato BlackBerry.

Seguro, BlackBerry no inventó el teléfono de barra ancha con el diminuto teclado qwerty debajo de la pantalla. De hecho si tengo que pensar en un pionero ese sería sin lugar a muchas dudas la difunta línea Treo de las ya extintas Handspring/Palm. Pero queda más que claro para cualquiera que se pasee por algunas vidrieras o folletos de operadoras móviles que existe una llamativa oferta de celulares de gama media-baja que fueron hechos para parecerse físicamente casi al completo con el ya grabado-a-fuego-en-la-cabeza-del-consumidor formato BlackBerry y que, es necesario aclarar, no son smartphones. Es que hoy en día existen dos vertientes remantes exitosas en el difuso mercado móvil y que incluya telefonía: El formato iPhone y el formato BlackBerry, cada uno apelando a cierto segmento de la población. Quién esté más atraído por el entretenimiento y el boludeo va a querer sin lugar a dudas algo “como el aifon”, y eso va a ser lo que entre a pedir al local de su agente oficial amigo. En cambio, aquel que se quiera sentir un ejecutivo exitoso y no haya comprado el PRIP de Nextel, seguramente se va a decantar por lo que la mayoría de la garca bussines people usa a sus alrededores: Un BlackBerry, o al menos algo que esté a su alcance y lo parezca. Y parece mentira pero ya existe todo un segmento que puede agruparse dentro de las últimas nueve palabras de la oración anterior.

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Abr 16 2011

Librarse de los proxys de las compañías de telefonía móvil

Gabolonte Blasfemus

P4200006Hace un par de semanas fue noticia algo que para muchos usuarios de telefonía celular en Argentina fue muy preocupante, y más en particular para quienes somos clientes de la compañía Telecom Personal: Al navegar con nuestro móvil se enviaba nuestro número telefónico a todos los sitios web consultados.

El culpable de esto no era ni más ni menos que el servidor proxy de Personal, el cual se encargaba de enviar unos encabezados http extra en cada petición a un sitio web, entre los que se hallaba uno bajo la denominación HTTP_X_MSISDN, que contenía el número del abonado bajo el formato 5411XXXXXXXX, si por ejemplo tenemos una línea del AMBA.

A raíz de semejante escándalo hubo mucho eco dando vueltas, por suerte el suficiente como para que Personal se percatara de que no podía seguir haciendo lo mismo, por lo que si al día de hoy verificamos esto nos encontraremos con que ya fue corregido y este encabezado http directamente no aparece. Podemos hacerlo visitando desde un celular de esta compañía un sitio como whoer.net/extended que brinda información detallada sobre toda la información provista del lado del cliente al navegar la web.

Ahora bien, ¿con esto podemos decir problema solucionado y olvidarnos de todo el asunto? Al menos yo opino que no.

Primero deberíamos indagar un poco sobre lo que es un servidor proxy. El propósito original de un proxy http en sus orígenes era el de servir como una suerte de memoria caché de la web, una forma de que los usuarios conectados al mismo puedan descargar con mayor velocidad sitios web de visita recurrente al estar sus páginas ya almacenadas en memoria. El ejemplo de uso típico se daba allá por finales de los ‘90s en las empresas conectadas a Internet por un pobre y lento acceso dial-up telefónico compartido para toda la red local de la oficina. En estos casos, colocar un proxy era casi obligatorio, porque permitía que sitios de consulta frecuente (por ejemplo webs de noticias, sitios de proveedores, etc) quedaran ya guardadas en la memoria del servidor la primera vez que fueron solicitadas, para luego servir el mismo contenido a otro usuario dentro de la empresa que quisiera consultarlo, pero a una velocidad mucho mayor (la velocidad de la red local que conectaba al proxy con las máquinas de los usuarios, miles de veces superior a la del enlace telefónico), y al mismo tiempo ahorrando el escaso ancho de banda de la conexión dial-up para descargar otros sitios que aún no habían sido almacenados por el proxy. Por supuesto, esto no era perfecto, y uno de las  mayores contras era la visualización de páginas con información desactualizada, algo normal en sitios de actualización frecuente cuyo contenido cambia varias veces al día.

Aún así, la tecnología llegó para quedarse, y se expandió a todos los rincones: Hoy en día todo ISP (proveedor de conexión a Internet) destinado al mercado masivo utiliza, sin que la mayoría de los abonados se enteren, proxys transparentes, los cuales no necesitan ser configurados en cada máquina cliente, ya que todo tráfico http es automáticamente interceptado y ruteado a dicho proxy. Esto para los ISPs no es sólo una forma de ahorrarse tráfico al exterior, sino también una forma más eficiente de control, al quedar registrado en sus servidores de una forma mucho más fácil toda actividad web de sus clientes. De hecho se da regularmente el caso de encontrarse con proxys transparentes en los algunos ISPs que funcionan tan mal que hacen que la navegación sea más lenta que sin ellos, o que incluso no carguen sitios específicos, contradiciendo totalmente el propósito para el cual fueron concebidos en un primer lugar.

Dicho esto, para escapar del proxy transparente de nuestro ISP hogareño tenemos dos opciones: Cambiar por los servicios de un ISP corporativo más costoso que no los utilice o, mediante un túnel SSH o VPN, salir desde nuestra conexión a través de un enlace de este tipo si tenemos la suerte de tener acceso al mismo en nuestro trabajo o por parte de algún amigo.

Afortunadamente, con el servicio de Internet móvil aún no se llegó a la tiranía descarada de utilizar  un proxy transparente, principalmente porque no hace falta: En la configuración del APN se registra el proxy de la compañía y a partir de ahí, el navegador incluido en el móvil o incluso algunos otros que instalemos automáticamente lo utilizarán para su tráfico web. Esta es la manera en la que casi todo usuario de Personal venía regalando su número de teléfono a todo sitio web que visitase con el móvil, pero como se puede ver, aún dejando este problema específico de lado utilizar el proxy de nuestras compañías de telecomunicaciones tercermundistas sigue revistiendo grandes desventajas.

Una forma de evitarlo es utilizar un navegador como Opera Mini que usa sus propios servidores, pero si queremos librarnos por completo lo bueno es que deshacerse de un proxy de Internet móvil es (por ahora) mucho más fácil que con un ISP tradicional: Sólo debemos editar en nuestro teléfono la configuración del APN WAP o de Internet (no tocar el APN MMS), borrando o deshabilitando los parámetros de la dirección y puerto del proxy. La única desventaja al hacer esto es que no tendremos acceso al portal móvil de nuestro operador, pero dado que en casi todos los casos se trata nada más que de un rejunte de servicios mediocres para sacarnos aún más plata, dudo que alguien lo extrañe.


Mar 26 2011

Personal Argentina: ¿Más de 24 horas sin señal en todo el país?

Gabolonte Blasfemus

P3260003Al menos para mí, la odisea comenzó ayer por la tarde: Agarré mi celular y no tenía señal. Ni una barra, ni dos… nada, cero, con el circulito rojo cruzado que figura en la foto y es el que pone Android cuando no detecta señal en absoluto. Pensé que podía ser sólo por mi barrio, o incluso un problema de mi teléfono, después de todo vengo a un ritmo de probar una o dos aplicaciones nuevas cada día y encima el Motorola Milestone 2 con la versión de software actual no parece ser muy estable en absoluto. Pero no fue ninguno de los dos casos. Estuve en movimiento por varias partes de Buenos Aires y todo el tiempo seguí si señal, solo volviendo a la madrugada. Este mediodía todo parecía seguir normal, hasta que nuevamente durante la tarde desapareció por completo, volviendo al circulito rojo de ausencia total de cobertura. Ya dispuesto a averiguar si a otros usuarios de Personal les sucedía lo mismo, disparé un par de búsquedas y me encontré con que, al menos por la provincia de Misiones, Personal efectivamente mantuvo sin señal desde hace al menos 24 horas a buena parte de sus clientes de la zona. Esto mismo también lo abalan algunos twits de la zona misionera, que aparece con solo buscar en este momento “personal sin señal”. Lo curioso, y que al menos en mi caso me hace pensar que tampoco hay señal por otras zonas del país, son otros que también figuran en la misma búsqueda  y  provienen de Buenos Aires y Entre Ríos.

personal

Al momento de escribir esto, y a pocos minutos de las 18 horas de este domingo sábado (qué bueno es contar con lectores que al contrario que yo saben exactamente en que día viven, gracias CoskiBukowski), sigo sin señal de Personal Argentina, así como por lo que veo muchos otros usuarios y si es este el caso no hay señales a la vista, valga la redundancia, de esta empresa comunicándonos qué es lo que sucede y cómo está trabajando para arreglarlo.

¿Alguien más está sufriendo de la ausencia total de cobertura por parte de Personal Argentina entre ayer y hoy?

Actualización: Dos horas después de esta publicación vuelvo a tener señal, espero sea definitivo :S


Mar 21 2011

Dudas Existenciales (83): ¿Qué auriculares usás?

Gabolonte Blasfemus

2011-03-21_02-49-40_839Si existe un amor geek con el que me puedo identificar muy fácilmente es el que se puede llegar a sentir por los auriculares. Junto con nuestro reproductor portátil de música, que evolucionó de Walkman a Discman, luego a reproductor de MP3 y más tarde a musicphone y smartphone, son esos compañeros de emociones que siempre nos acompañan en miles de buenos y malos momentos de la vida. Lo primero que aprendí de ellos es que, salvo muy raras y costosas excepciones, los que vienen incluidos con el reproductor en la caja son de una calidad muy regular, y nunca me conformaban con su sonido. Probando, allá por los lejanos ‘90 descubrí que dentro de las primeras marcas más comunes los Phillips nunca me resultaron satisfactorios; todos los que probé sonaban como auricular de radio AM, con muy pocos graves y sin brillo en los agudos. En cambio los Panasonic, y principalmente los Sony, siempre me dieron el tipo de sonido que más me agradaba, teniendo con esta última marca una larga relación en lo que a auriculares se refiere, llegando hasta mis actuales Sony Ericsson Bluetooth. Todavía recuerdo que inmenso placer fue usar un (símil, porque el nombre es una marca registrada de Sony) walkman de Panasonic que tenía un sistema especial por el que los graves extremos hacían vibrar en tus orejas los auriculares especiales que traía.

Aún así, esa relación ahora tambalea, básicamente por dos motivos:

  1. La batería de mis Sony Ericsson se está agotando y ya no me dura una jornada completa, y es bastante molesto de recargar ya que utiliza el conector propietario típico de los celulares Sony Ericsson, lo que me obliga a llevar encima dicho cargador exclusivamente para los auriculares, no existiendo o siendo muy difícil de conseguir (y más molesto de armar) un adaptador para cargar desde un puerto USB. Claro, podría cambiarle la batería, pero como no es reemplazable por el usuario tendría que llevarla a un service oficial si no quiero correr riesgos, y el punto es que ya me cansé de llevar unos auriculares que debo recargar a pesar de su excelente sonido.
  2. Si quiero reemplazar a los anteriores con unos buenos Sony cableados, tengo ciertos requisitos a tener en cuenta: Necesitan incluir micrófono con botón para atender llamadas, los auriculares deben ser del tipo In-Ear ya que son los únicos que no se me salen al dar dos pasos, y tienen que tener ficha de 3,5 mm que es la que hoy en día usan, por suerte, la mayoría de los teléfonos, y que me temo debo agradecer a Apple que ayudó a semi-estandarizarla al utilizarla en sus iPods y iPhones. En las tiendas de Sony Style me han rebotado por sólo pronunciar “manos libres” o “auriculares con micrófono”; ni hablar el asunto de la ficha.

imageTodo esto me llevó a investigar un poco más que se consigue en el mercado local, y a comprobar algo que ya todos veíamos desde hace años: El mundo de los auriculares está invadido, arrasado, por marcas chinas de cuarta como Coby, Noganet, Mijuki, Eurocase y otras más, quedando cada vez menos lugar para marcas decentes, que por su alto precio en comparación con las anteriores terminan relegadas a locales especializados y de zonas con alto poder adquisitivo. A su vez no es mucha la variedad que se consigue, y si en particular buscamos algo que sirva de manos libres para el móvil al mismo tiempo de que nos provea de buen sonido para escuchar música estamos de malas: No existe casi nada de parte de las primeras marcas al respecto; tal es así que literalmente te echan de los locales y te mandan a probar suerte en agentes oficiales y tiendas de accesorios para celulares, donde tienen manos libres, pero más truchos que twitero devenido en community manager y muy caros para la porquería que son. Todo esto nos deja generalmente con dos opciones: Las marcas baratas de pésima calidad o los accesorios originales de cada marca de teléfono, que además de extremadamente caros suelen cumplir la misma regla de todo auricular que viene incluido en la caja: Son regulares y no son lo que queremos.

imageEsta incasable (y rompe pelotas) búsqueda me llegó a descubrir una marca que se ve poquísimo por estas pampas, y que ya atrae desde lo fashion del nombre: SkullCandy. Creada por un practicante del esquí y el snowboard, esta marca yanqui apunta a vender accesorios para estos y otros deportes extremos como el surf y el skate. Dentro de su variada oferta de productos, la línea que más peso tiene es la de los auriculares, cuya premisa básica parece difícil de ser concebible en la realidad: Excelente calidad de sonido, diseño que destaque, y los mejores materiales para que resistan un uso abusivo mientras se practican los deportes antes mencionados. Y acá debo recalcar la palabra diseño: Cada año sacan nuevas líneas como si de ropa se tratara, pudiendo encontrar los más volados y atractivos, muchos inspirados o co-diseñados con famosos del ambiente.

Lamentablemente, dada su exclusividad parece ser que no existe mucha salida para esta marca a nivel local, consiguiéndose muy poco y en muy pocas cadenas, generalmente con diseños y modelos que, al menos en mi caso, no son los que me gustan o busco, y mucho menos los hay con micrófono para usar con el móvil. El precio no debería ser una excusa ya que aunque obviamente no son económicos están al mismo nivel que algo equivalente de buenas marcas como Sony o Phillips. Ahora estoy por conseguir directamente desde su tierra natal uno de los modelos que más me gusta, así que en un futuro les diré si la calidad de sonido es lo que dicen.

Por lo pronto, me preguntaba si a otros les pasaría lo mismo que a mi en esta búsqueda, o simplemente cualquier auricular les daba lo mismo, así que acá va la encuestonta:

Yo confío en vuestro sano juicio.


Mar 12 2011

Dudas Existenciales (82): La inutilidad de las videollamadas móviles

Gabolonte Blasfemus

imageAño 2011. Las videollamadas entre celulares son posibles desde hace ya algunos años, siendo anunciadas en su arribo con bombo y platillos casi al mismo tiempo que el boom de la telefonía 3G azotaba a las operadoras. Y aún así, no vemos a nadie utilizándolas en situaciones de la vida real, ¿por qué?

Recuerdo que la única vez que vi en persona a alguien utilizándolas fue en el lugar menos esperado: Un taxista que me llevaba y se comunicaba con la central de su flota por este medio. El teléfono que utilizaba era un Nokia si mal no recuerdo, el típico candybar con pantalla diminuta, montado en un soporte sobre el panel del automóvil y con el audio en manos libres; podía ver y escuchar a quien le hablaba del otro lado, pero con una calidad de imagen pésima.

De todas maneras si pensamos en las contras de utilizar videollamadas casi todos seguramente coincidimos en lo mismo: Con el audio nos alcanza y nos sobra para comunicarnos con otra persona remotamente. El video es, por decirlo de alguna forma, demasiado invasivo; propenso a mostrar mucho más de lo que deseamos o podemos controlar. Aunque hay que diferenciar la videollamada que podemos realizar sentados frente a nuestra computadora de la que nos puede ofrecer un dispositivo móvil: En la primera, realizada normalmente a través de algún software como Windows Live Messenger o Skype entre tantos, dadas las circunstancias tecnológicas (no llevamos la computadora todo el día encendida en nuestro bolsillo esperando llamadas, no siempre tenemos Internet para estar online) cuando entablamos una llamada generalmente se acuerda entre ambas partes previamente por chat, por lo que podemos controlar y decidir cuándo y cómo queremos ser vistos; en cambio en el segundo caso perdemos ese control, de idéntica manera a que no podemos controlar el momento en que recibimos una llamada de teléfono convencional, y donde el único escape es no atender la llamada, lo cual por supuesto nos puede traer varios inconvenientes con nuestros interlocutores.

¿Y por qué eso debería ser un problema? Primero porque a nadie le gusta la sensación de ser controlado: Que los demás puedan tener una buena idea de en dónde nos encontramos y en qué situación con tan solo llamarnos por videófono es algo que de solo imaginarlo crispa los nervios. Y más si estamos justamente mintiendo sobre nuestra ubicación y quehaceres actuales, algo que explícitamente o por omisión realiza todo ser humano que utilice un teléfono sobre este planeta. El ejemplo más inocente y naif de esto es posiblemente el más común: Casi nadie está presentable las 24 horas, y las posibilidades son a favor de que no tengamos ganas de que familiares, amigos, ex parejas y hasta desconocidos nos vean la verdadera facha que tenemos un Domingo a las 12 del mediodía; preferimos dejarlos con la vaga imagen mental que se harán de nuestro aspecto mientras únicamente pueden escuchar nuestra voz. Por supuesto, se puede elegir si se desea o no agregar el canal de video a una llamada, y podríamos atender solo por audio en los casos en que nos moleste ser vistos; pero el problema radica en que, existiendo la posibilidad, lo más probable es que nuestro interlocutor nos indague sobre el por qué de no permitirle que nos vea y automáticamente nos exija que nos mostremos, especialmente si hablamos de jefes, parejas y padres.

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