Nov 13 2011

Dudas Existenciales (85): ¿Existe algo mejor que Windows Live Writer?

Gabolonte Blasfemus

No recuerdo si ya lo comenté alguna vez, pero por ciertas cuestiones, y mientras que en mi PC de escritorio solo tengo un Windows 7 de 64 bits que uso religiosamente, en la netbook, a pesar de continuar con el triple booteo, lo que uso la mayoría del tiempo es Ubuntu. (Imagen de la tortuguita propiedad de Belis@rio)

El primer motivo es puramente agnóstico, y se trata de la velocidad. Windows 7 pudo haber nacido mucho más ágil que su antecesor Vista, pero con su Service Pack 1 y actualizaciones mediante, una instalación de trabajo con unas cuantas aplicaciones ya dejó de ser algo pasable en un Atom con 1GB de RAM, y no existe optimización que pueda remediarlo. Ubuntu en cambio, que desde hace un buen tiempo reemplazó al Linux Mint original que había instalado, incluso en su últimas encarnaciones y aunque no sea lo más ágil del mundo muestra un desempeño bastante más admisible a pesar de algunos extras que se le quieran agregar.

De Mac OS X no tengo mucho para decir; francamente fue desde el vamos un experimento para mí, y así deberían en general tomarse todos los hackintosh. Usar como entorno de trabajo un SO que tiene que ser crackeado en múltiples niveles para que siquiera se digne a correr en un hardware que originalmente no admite y que puede dejar de hacerlo en la siguiente actualización, sumado al problema con los drivers que hace que en ningún equipo funcione realmente todo (siempre queda alguna estupidez que falta), solo puede ser una buena idea en la cabeza de alguien con la exacta combinación de geek, Apple fanboy y rata. Por ende y tras unos vagos y fallidos intentos de instalar Snow Leopard en su momento el Leopard que originalmente le puse a mi LG X110 descansó eternamente, hasta que finalmalmente fue pasado a mejor vida para recuperar espacio. Más allá de eso evidentemente necesito una nueva netbook o ultraportátil.

El segundo motivo para apegarme a un Linux y a Ubuntu en particular, por supuesto, es puramente por gusto e interés de aprender más del mismo al tener que usarlo día a día en reemplazo de todo lo que generalmente hago desde Windows. Llegué a un nivel de gusto y acostumbramiento que aunque Windows 7 funcionara más rápido seguiría booteando mi Ubuntu por una cuestión de familiaridad, al menos en mi netbook donde el factor entretenimiento tiene mucho menos peso que en el escritorio.

ubuntu¿Y por qué Ubuntu en particular, considerado por muchos como el Windows de las distros Linux, o el Linux for Dummies? Probablemente por eso justamente. Al ser la distro más popular, Ubuntu posee una comunidad, y por ende un nivel de soporte y ecosistema muy por encima del de otras distros, sumado a que por ser hija de Debian, muy posiblemente una solución explicada para Debian funcione también en Ubuntu. También es seguro que si sale algún software con versión para Linux, Ubuntu será la primer distro en donde se preocuparán que funcione. A eso sumémosle su alto factor de “just works” que todo usuario de Windows sabe apreciar; la mayoría de las veces no hace falta recompilar la rueda cada vez que se cambia algo.

También me mueve el deseo de elegir, si es que lo considero posible para mis necesidades, software libre, y estar preparado para una inminente independización de la mayor parte del software comercial y privativo.

El resumen es que todo viene muy bien hasta ahora. Incluso me resulta mucho más fácil conectarme a un servidor SSH desde la consola de Linux que usando PuTTY en la Windola. Obviamente existe más que un faltante, por ejemplo las limitadas opciones en comparación a la hora de establecer videoconferencias (algo que vino a mejorar mucho Google+ con sus Hangouts), o lo lento del reproductor de Adobe Flash para Linux, pero generalmente me llegaron a resultar tolerables. Tampoco les voy a mentir, Linux es mucho más competitivo en el escritorio ahora que hace unos años gracias al multiplataforma Google Chrome y su Web Store, porque por dar un ejemplo reconozcamos que pocas cosas le ganan a TweetDeck, y la versión de escritorio para Adobe Air, al igual que este último y Flash, sencillamente apestan en Linux; en cambio, la versión para Chrome del pajarito negro sobre fondo amarillo que fue recientemente destruída adquirida por Twitter funciona igual de bien en cualquier sistema operativo que permita instalar a Chrome. Sin embargo, lo que hasta hoy no logré llevar muy bien es encontrar un editor de blogs decente para Linux. Pero primero hagamos un poco de repaso.

Desde los inmemoriables tiempos de WordPress que a poca gente le parecía suficiente el editor online que ofrece la interfaz de administración web del mismo, por ende siempre se estuvo buscando (y ofreciendo) algo más. Lo ideal era conseguir lo más parecido a un procesador de textos con el agregado de ciertas facilidades clave para lo que es la edición de un post: Un entorno totalmente WYSIWYG donde no haya que pensar ni en un solo tag HTML para las tareas habituales. Muchos se acercaron a este ideal, pero el que realmente vino con el editor definitivo, ese que tenía todo lo que alguna vez quisimos, fue sorprendentemente Microsoft con su Windows Live Writer.

Windows Live Writer_2011-11-11_05-00-08

Soporte y detección completa para WordPress con sincronización de categorías y etiquetas, publicación y recuperación de borradores, diccionario en múltiples idiomas, e incluso división de la entrada con solo apretar un botón; WLW lo tuvo todo desde el principio. Nunca nadie se le acercó en usabilidad y calidad, ni siquiera en algo tan simple y necesario para todo generador de contenidos ocupado como poder copiar y pegar una imagen desde el portapapeles y aplicarle efectos y sombra con un par de clicks. Todos estábamos contentos con él, hasta el punto que ya nadie se quejaba de si había un cliente de weblogs offline mejor por ahí: WLW es lo mejor, nadie llegó más arriba que eso. Pero claro, eso es si usamos Windows.

En el universo Linux volvemos a los mismos dimes y diretes con respecto a este tema porque, al menos desde lo que conocí en todo este tiempo, no existe nada como WLW. De hecho una búsqueda muy popular que arroja tonelada de resultados es windows live writer linux. Muchos afanan sanateando un artículo para robar visitas con estas keywords, llegando a poner títulos tan hipócritas como “Instalar Windows Live Writer en Linux/Ubuntu”, pero obviamente ninguno da una solución real, porque todo el software del paquete Windows Live utiliza tantas librerías nuevas y propias de MS que Wine, el emulador para aplicaciones Windows en Linux por defecto, nada puede hacer al respecto para que funcione. En general, se puede ordenar a este tipo de posts bajo las siguientes categorías:

  1. Están los que dan vueltas alrededor del hecho de que no se puede instalar WLW en Wine, y terminan sugiriendo la famosa solución de la bazooka para matar al mosquito que no necesitábamos que ellos nos la digan: Usar WLW desde un Windows virtualizado con Virtual Box dentro de nuestro Linux.
  2. No faltan los fanboys de Linux (todavía queda alguno quemado dando vueltas) afirmando que existen muchas alternativas open source mejores que WLM, para luego listar todas las aplicaciones conocidas que no les llegan ni a los talones.
  3. Dentro de esta línea, algunos apuntan a Blogilo como el equivalente más cercano de Windows Live Writer para Linux; la realidad es que aunque está mucho mejor que el resto de las opciones a Blogilo le falta tomar mucha sopa para llegar al nivel de funcionalidad de WLW.
  4. Todavía se pueden encontrar posts antiguos hablando de Flock, ese fork de Firefox que incluía todo tipo de herramientas sociales, entre ellas un editor de blogs, y que no existe más (al menos actualizado y con soporte).

Todo esto resulta muy molesto a la hora de redactar un post desde Ubuntu, dejando la tarea generalmente para el Windows 7 de mi escritorio (casi por convicción no abro W7 en mi netbook a menos que sea absolutamente necesario o de puro capricho) o tratando de apañarme como puedo con el editor online de WordPress, que aunque mejoró mucho con el paso de los años aún tiene ciertas molestias importantes. Mi otra opción es usar ScribeFire, desde el que estoy escribiendo esta entrada en conjunto con el editor de WordPress para reafirmar mi disgusto. Seguramente todos lo conocen, pero para quien no ScribeFire es un reconocido un editor de blogs con varios años de trayectoria que funcionaba originalmente como una extensión de Firefox. En su momento lo probé y no me había agradado en lo más mínimo. Hoy, intentando averiguar cuánto había mejorado con el tiempo, descubrí que existe ScribeFire Next, el cual es una versión mejorada del original con una interfaz simple que, según su autor, “es tan simple que hasta un cavernícola podría usarla” (calculo que habrá recibido muchas quejas en el pasado por esto). También existe ScribeFire para Chrome, el cual es prácticamente igual a ScribeFire Next y al que estuve poniendo a prueba repetidas veces. Debo decir al respecto que aunque se deja usar, es otro caso más de los que le faltan algo más que cinco para el peso. No me caben dudas que lo que más extraño de Windows Live Writer cuando no lo uso es la posibilidad de copiar y pegar imágenes manejando automáticamente los links a la imagen en tamaño original y las proporciones.

Algo que noto además es que en esta época post-blogstar ya nadie sale a hablar de estos temas, como si fuera una vergüenza replantearse qué se usa o contarlo cuando todos están detrás del humito de la social merda. Por tanto, y si no te apena decirlo, ¿qué usás para escribir en tu blog?


Ago 20 2011

Tener automáticamente la última versión de Mozilla Firefox y Thunderbird en Debian/Ubuntu

Gabolonte Blasfemus

Algo que molesta bastante entre quienes usamos distros derivadas de Debian, como Ubuntu en particular, es su costumbre de fijar en sus repositorios las versiones mayores de muchas aplicaciones conocidas a las más recientes disponibles al momento de liberación de cada lanzamiento. Esto es particularmente frustrante con paquetes muy populares como Firefox y Thunderbird de la Fundación Mozilla, donde por ejemplo en Natty Narwal, el Ubuntu más reciente, ya no es posible actualizar vía los repositorios estándar de Canonical a las últimas versiones de estos programas, la 6.0.

Siempre existieron formas de saltarse esto, siendo la más directa descargarse los binarios, o incluso los fuentes, compilarlos, y ejecutarlos desde el directorio de nuestro agrado. Pero la desventaja más limitante de esta solución es que deberemos ocuparnos nosotros mismos de descargar e instalar cada nueva actualización que vaya saliendo, además de decidir en qué carpeta lo colocamos, lo cual puede traernos problemas si se desea ejecutar la aplicación desde distintas cuentas de usuario. Los repositorios de software son un fenómeno increíble, posibles únicamente bajo la filosofía del software libre, por lo que la solución más elegante sería poder seguir actualizando desde los mismos. Ahí es donde los repositorios PPA de Launchpad (también de Canonical) vienen al rescate.

Para tener siempre la versión estable más reciente de Mozilla Firefox automáticamente desde el Gestor de Actualizaciones deberemos ingresar por consola:

sudo add-apt-repository ppa:mozillateam/firefox-stable
sudo apt-get update
sudo apt-get install firefox

También podemos desear jugar con la beta más nueva del navegador, en cuyo caso sería:

sudo add-apt-repository ppa:mozillateam/firefox-next
sudo apt-get update
sudo apt-get install firefox

En el caso de Thunderbird, el procedimiento es muy similar:

sudo apt-add-repository ppa:mozillateam/thunderbird-stable
sudo apt-get update
sudo apt-get install thunderbird

Luego nos falta añadir de la misma forma el soporte para nuestro lenguaje, de manera que no nos quede en inglés. Por ejemplo para dejar a nuestro Firefox en español de Argentina ponemos:

sudo apt-get install mozilla-firefox-locale-es-ar

Y en español de España:

sudo apt-get install mozilla-firefox-locale-es-es

Así podemos estar al día con los dos paquetes más populares de Mozilla sin esperar a actualizar nuestra distro; y de esta misma forma también podemos mantener las últimas versiones de otras aplicaciones populares, tan sólo buscando sus repositorios externos oficiales.

Esta vez parecía que Ubuntu no volvería a hacer de las suyas, ya que había liberado la actualización a Firefox 5.0 en sus repositorios cuando con Natty viene la 4 en el CD; pero luego se quedó ahí. Y ya no quise esperar más.


Jun 24 2011

Springpad, el sueño del acceso sincronizado y offline a tus notas y otros contenidos

Gabolonte Blasfemus

imageAun recuerdo (vicisitudes de estar haciéndose viejo) una antigua publicidad radial de la hace mucho tiempo gloriosa y ya extinta revista PC Users (hoy existen muchas evoluciones de la misma, pero no, no es lo mismo ni por casualidad…) que rezaba más o menos algo como: ¿Usted tiene una PC? ¡Entonces tiene un problema!

Los usuarios de smartphones con plataformas actuales, como las veneradas plataformas más hot, iOS y Android, tenemos también un problema por el simple hecho de cargar con uno de estos gadgets del deseo. En estos aparatitos, casi toda aplicación que se precie y sirva para guardar algún tipo de información posee sincronización con la nube, bajo el lema ya esgrimido hasta el cansancio de seguir teniendo acceso a esta desde cualquier dispositivo  sin importar si perdemos o rompemos el teléfono; y por supuesto, no solo nosotros podemos tener acceso (punto para la CIA). El problema con esto es que muchos desarrolladores obvian un factor importantísimo a la hora de que este modelo siga siendo al menos igual de práctico que los antiguos: Un usuario necesita acceso offline. Está bien que vivimos tiempos que pretenden ser always-on, pero la alegría se termina cuando para poder ver un pijotero apunte en tu aplicación de elección necesitás sí o sí en ese mismo momento contar con acceso a Internet en tu PC, o peor, con la pésima cobertura celular, en tu teléfono.

Ese es el caso con aplicaciones actuales y muy de onda, como el venerado Evernote y la reciente versión oficial de Google para Android de Google Docs; en el caso de la primera sólo se obtiene acceso offline para sus aplicaciones móviles pagando una subscripción anual o mensual, y en el caso de Google, a pesar de en su tiempo haber encabezado la movida del acceso offline a la info en la nube con Gears, hoy en día este último no funciona con casi ningún navegador actualizado, y Google Docs for Android, al contramano del resto de las apps vitales de Google en Android, no posee aún ningún tipo de acceso sin conexión.

Esto nos dejaba a los androideros en particular muy de a pie en lo que a una buena aplicación de notas con sincronización y acceso offline se refiere. En mi caso aún venía usando GDocs, una aplicación muy práctica que ya había mencionado buscando reemplazos se apps de WinMo en Android y que permite manejar notas de texto simples de manera offline en tanto que las sincroniza con Google Docs en la nube; lamentablemente tiene algunas pequeñas fallas y limitaciones en la sincro que no la hacen del todo confiable, además de no ser lo más agradable al uso para tomar notas rápidas.

Así venía siendo hasta que me topé con Springpad de pura casualidad, buscando una aplicación muy simple para tomar unas notas tipo post-it y sin ningún tipo de sincronización en el Chrome Web Store. Al verla en un principio pensé que no era precisamente lo que estaba buscando en ese momento (algo muy simple y rápido), pero al leer un poco más empecé a ver que podía ser para mí lo que Evernote nunca llegó a ser por cuestiones de limitaciones en su versión gratuita y problemas de performance.

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Y es que Springpad se parece mucho a Evernote. Es lo que yo definiría rápidamente como una aplicación cambalache. Y no me refiero por eso a una donde simplemente podemos tirar cualquier archivo en una carpeta como con Dropbox, sino a que podemos almacenar notas, imágenes, grabaciones, marcadores, y todo tipo de contenidos que podemos ir etiquetando y catalogando para luego buscarlo fácilmente en el momento que lo necesitemos. Y las diferencias con el elefantito verde son suficientes como para que le apueste unas cuantas fichas:

  • En vez de usar una pesada aplicación para Windows en la PC, se sirve directamente de una aplicación que usa los Gears de Chrome para mantener acceso offline (ver actualización al final) al mismo tiempo que sincroniza con la nube, sumado a una extensión para el mismo navegador que sirve para guardar páginas que tengamos abiertas en él. Puede verse como una contra que no tenga una aplicación nativa para Win, pero el hecho de enfocarse en el escritorio en una aplicación para Chrome lo hace completamente multiplataforma (podemos usarlo en Windows, Linux, Mac y Chrome OS con la velocidad a la que nos tiene acostumbrado el navegador de Google).
  • Cuenta con aplicaciones para Android, iPhone y iPad casi tan completas como la de escritorio, que por supuesto se sincronizan automáticamente con nuestra cuenta y poseen también acceso offline.
  • Para no dejar completamente afuera a otros navegadores, cuenta con un add-on para Firefox y un botón javascript que puede ser incorporado en la barra de marcadores de cualquier otro browser para guardar fácilmente páginas que estemos mirando.
  • Por supuesto, también podemos acceder a nuestra cuenta y sus contenidos de manera online desde cualquier navegador, y todo lo mencionado hasta acá totalmente gratis.

imageOk, muy lindo que no haya que pagar nada, pero eso también nos hace sospechar; como dicen los viejos cuando la limosna es grande hasta el santo desconfía. ¿Cómo hace Springpad para ganar sus millones más allá de lo que hacen todos como vender información a gobiernos y empresas? Si guardamos info relativa a algún producto o lugar que nos interese, la aplicación nos acercara alertas con ofertas relacionadas de partners como Groupon y otros tantos más, al menos en yanquilandia; a mí todavía no me llegó nada.

Más allá del tema vital para mí del acceso offline a la vez que sincroniza con la nube, lo que más me gustó de esta serviaplicación es el soporte para elementos muy piolas y en los que no habría pensado en un primer momento lo útiles que pueden llegar a ser, como por ejemplo la posibilidad de almacenar códigos de barras de productos o lo que sea desde la misma cámara del teléfono o crear checklists. También puede usarse para guardar masivamente favoritos del navegador, contactos, eventos de calendario y hasta tareas, por lo que en funciones como la primera y la última se presenta como una fuerte competencia para servicios como Delicious por un lado (de hecho posee una función para importar nuestros favoritos del mismo) y administradores de to-do lists como Astrid por el otro. El otro aspecto de Springpad, como no podía ser de otra manera en esta era post Facebook, es su propia red social, donde podemos agregar amigos, integrarlo con otras redes sociales, y compartir con algunos o con todos cualquiera de nuestros elementos guardados. Pero los que solo buscamos una buena aplicación para guardar notas y algo más sin que el mundo nos mire podemos quedarnos tranquilos, que por defecto todo lo que hagamos, a menos que expresamente lo cambiemos, queda absolutamente privado y sólo visible para nosotros por defecto. Hasta que un día hagan la gran Facebook y lo cambien, claro; pero en la vida lo bueno nunca es para siempre, ya lo sabemos.

Actualización: Tiempo después Springpad cambió de una forma bastante radical su diseño y funcionalidad, perdiendo algunas características muy útiles como por ejemplo la sincronización offline en Chrome.


Jun 22 2011

Boot-Repair, herramienta gráfica para reinstalar GRUB2

Gabolonte Blasfemus

imageEl mundo Linux tiene esas cosas maravillosas y al mismo tiempo otras que te hacen envejecer algunos meses. Al contrario que en Windows, es genial poder clonar un sistema Linux entero de una máquina a otra con un hardware completamente distinto (por ejemplo utilizando Clonezilla) y que de buenas a primeras al arrancar levante todo como si nada, en tanto y en cuanto la versión del kernel que tengamos ahí soporte ese hardware, algo que en el mundo Windolezco colgaría el sistema clonado si los cambios de hard son tan radicales como un chipset o controlador de disco distintos.

Lo malo son cambios tan radicales como los de GRUB, el boot manager por defecto de Ubuntu, Debian, y una buena parte de las distros Linux. Quienes estábamos acostumbrados a editar el archivo menu.lst del GRUB original para resolver cualquier problema, nos encontramos con algo totalmente diferente en GRUB2, el que ya es utilizado en las versiones más recientes de Ubuntu. A vistas generales, GRUB y GRUB2 son dos herramientas muy distintas en su funcionamiento interno. Por ende, lo que en el GRUB primigenio resolvíamos agregando o modificando mínimamente una entrada en un archivo de texto, en GRUB2 se asemeja más a editar código. De todas formas no hace falta llegar a tales extremos para reinstalar o restaurar GRUB2 en un sistema al que le hayamos copiado un Linux, existen tutoriales bastante fáciles de seguir que permiten, desde un live CD como el de Ubuntu, recuperar GRUB y GRUB2 completamente.

El problema viene cuando no estamos tratando de reinstalarlo en un disco con las mismas particiones y sistemas operativos que se tenían originalmente, sino otros. En particular recientemente tenía la necesidad de copiar el Ubuntu que ya tenía actualizado y personalizado a mi gusto a otro equipo para ahorrarme la pérdida de tiempo y la molestia de instalar todo nuevamente desde cero, pero el nuevo equipo tenía tan sólo un Windows 7, mientras que en el anterior había un sistema más y el orden y asignación de las particiones era muy distinto. Dicho así, una vez copiada la partición Ext4 de este Ubuntu 11.04, luego ajustada mediante Gparted para hacerle lugar a una partición de swap, y finalmente ejecutado el proceso de recuperación de GRUB2, me encontré al arrancar el sistema con el menú original de la otra máquina, en donde figuraba un OS que en el equipo actual no poseía, y donde la opción para arrancar Windows 7 no funcionaba.

Estoy seguro que debe existir una opción por línea de comandos mucho más sencilla para permitir que GRUB2 re-escanee las particiones de un disco y cree desde cero las entradas originales de su menú para arrancar cada uno de los SOs que encuentre, exactamente igual que como hace al momento inicial de instalar una distro Linux como Ubuntu, pero antes de llegar a conocerla me topé con la hermosa sencillez de Boot-Repair. Se trata precisamente de una aplicación que podemos correr desde el entorno gráfico de Linux para realizar las reparaciones más comunes en un sistema en todo lo que a GRUB2 concierne. Todo es accesible mediante opciones gráficas bastante fáciles de entender en tanto y en cuanto tengamos una mínima idea de la asignación de discos en Linux.

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Desde Boot-Repair podemos fácilmente volver a detectar todos los sistemas operativos de un disco y reinstalar GRUB2 con las entradas correctas en su menú de arranque.

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Para instalarlo en Ubuntu lo más fácil es recurrir a sus repositorios PPA. En la consola deberemos ingresar:

sudo add-apt-repository ppa:yannubuntu/boot-repair

sudo apt-get update && sudo apt-get install boot-repair-ubuntu

Los paquetes PPA funcionan para las versiones 10.04, 10.10 y 11.04 de Ubuntu y sus derivados. En otros casos será necesario entrar en la molestia de bajar los fuentes y compilarlos. Posiblemente no nos servirá para todos los casos, pero nos sacará las papas del fuego rápidamente en los más recurrentes.


Jun 17 2011

Usar “Guardar como…” en Photoshop CS5 desde una netbook llevándola a 1024×768

Gabolonte Blasfemus

Las malas lenguas dicen que no se puede correr Photoshop en una netbook, incluso los más puristas y extremistas seguidores de Bin Jobs dicen que directamente no se lo debería correr en una PC; pero la realidad es que una netbook, aún con sus reducidas especificaciones, es bastante capaz de ejecutar este tipo de aplicaciones de diseño, al menos para tareas que no sean muy avanzadas y mientras no esperemos una velocidad cercana a la inmediatez.

imageEn Adobe Photoshop CS5 existe un problema en particular al utilizarlo desde la mayoría de las netbooks cuya resolución nativa de pantalla es de 1024×600 píxeles: La función Guardar como… (Save as…) del menú Archivo jamás responde. Podemos hacer click una y otra vez o incluso presionar la combinación de teclas asociada a dicha opción (Mayús+Ctrl+S) que nada pasará. Esto se debe al inmenso tamaño que posee la ventana de diálogo de esta función en el Ps CS5, por lo cual requiere como mínimo una resolución de 1024×768. Al no tenerla disponible en la mayoría de las netbooks, Photoshop simplemente elige no mostrar el diálogo, con lo que perdemos totalmente la posibilidad de guardar nuestro trabajo en una nueva copia, bajo otro nombre, o incluso exportarlo a otros formatos distintos al de Photoshop.

Afortunadamente existe una solución para poder usar tanto Photoshop como otras aplicaciones que sí o sí requieran una resolución mayor a los 1024×600 que ofrecen las netbooks estándar. Todo lo que tenemos que hacer es abrir el Editor del Registro de Windows (vamos al botón Inicio/Ejecutar en XP el cuadro de búsqueda rápida en Vista/Windows 7 o simplemente presionamos la tecla Win+R y escribimos regedit y presionamos enter), buscar (menú Edición/Buscar o presionar Ctrl+B) el valor DISPLAY1_DOWNSCALINGSUPPORTED y cambiarlo de 0 a 1 en cada instancia que encontremos. Luego de eso reiniciamos Windows y nos encontraremos luego con que al ir al diálogo de configuración de resolución de pantalla ya podremos ponerla en 1024×768 o incluso más, si no es que al arrancar ya no lo hace en esta nueva resolución. El único catch es que para poder acomodar 1024×768 o más en una pantalla que como máximo tiene 1024×600 Windows realiza un escalado de la misma, por lo que en el caso de tenerla a 1024×768 veremos todo un poco achatado. Sin dudas un bajo precio a pagar para poder usar desde nuestra compañera de viajes algunas aplicaciones exigentes; además siempre podemos volver a configurarla luego en sus 1024×600 originales desde el diálogo de resolución de pantalla de Windows.

Vía Birdman Productions.