Haga patria, provoque diarrea a un publicitario

Gabolonte Blasfemus
DSCN11580

© Eric Lewis

La modificación de la conocida sentencia es porque matarlos me parece demasiado, y también había pensado en la alternativa de sodomizarlos, pero posiblemente les guste.

Y claro, no me refiero a todo publicitario en general, sino a esos creativos de cabotaje que tenemos acá que todavía siguen pensando que el concepto de “es tan rico que me lo encanuto todo y no le convido ni a mi madre/novia/mejor amigo/etc” sigue siendo una idea novedosa y efectiva para vender golosinas y snacks. Esos mismos son los que arremeten una y otra vez con los anuncios para padres en los que los nenes se ensucian y ensucian hasta la médula, apelando a la ternura y a la conveniente (para ellos) inventada idea de que para divertirse y aprender hay que dejarlos enmugrarse de pies a cabeza.

Recuerdo en particular dos delitos a la moral y las buenas costumbres en este sentido dando vueltas por la TV argenta. Uno es de una publicidad de jabón líquido. Sí, de esos que prometen matar el 99,9999999% periódico de virus y bacterias (dando a entender que los demás no lo hacen y entonces vivimos infectados toda nuestra existencia previa). Unos nenes se ensucian con comida y todo tipo de sustancias emblascantes para luego ir todos embadurnados a solicitar ayuda a su padre, progenitor o encargado poniendo sus más tiernas caras de cachorrito tierno. Lo que no aclaran es que el jabón sólo sirve para las manos; para la ropa, la alfombra, los muebles y los posibles electrónicos en corto por el derramamiento de diversas sustancias líquidas o semisólidas hacen falta toda una variedad extra de otros productos limpiadores y servicios de reparación. Si es tan importante que los chicos se ensucien mínimo que los esponsoreen y paguen parte de los daños.

Mighty Mud Mania - Laying in the Mud

© Dru Bloomfield

El otro ya lo hemos visto hasta el hartazgo, porque es parte de una campaña publicitaria que a lo largo de los años viene ejecutando impunemente una conocida y tradicional marca nacional de jabones para lavar ropa. Niños y niñas salen a jugar al parque, al barro, se llenan y rellenan de todo tipo de residuos y naturaleza muerta posible en sus sendas prendas de segmento ABC1. La noción general de la campaña es que los señores padres no deben preocuparse ni mucho menos ofuscarse por las travesuras de sus hijos, al menos en lo que concierne a la higiene y limpieza, ya que su conocida línea de productos vuelve a dejar la ropa de estos preciosos querubines como nueva, lista para ser mancillada nuevamente en nombre del desarrollo psico-físico de estos.

Para cualquier padre o madre que personalmente lava las prendas de su descendencia queda más que claro que estos genios no tienen hijos, o simplemente nunca tuvieron que ocuparse de limpiar y arreglar los destrozos que generan porque para eso tienen a la babysitter y la muqui. También indica un claro cinismo o total desconocimiento del producto que están anunciando, ya que esa conocida marca de jabones es una de las más inútiles a la hora de lavar una prenda con cualquier tipo de mancha. Si existe algo que realmente pueda calificarse de fantasía o de ciencia-ficción en esos anuncios de nenes de clase alta y parques soñados, es que nunca ese jabón podría dejar ni una sola de esas ropitas sucias de vuelta en condiciones; hasta un jabón trucho lava mejor. Pero claro, ¿nos vamos a enojar con que la publicidad miente? ¿Pero qué somos, comunistas?

Pero el verdadero problema para los papis y mamis no es comerse el verso de que ese jabón lava bien la ropa de sus hijitos. El drama es justamente la idea esencial que transmiten, que dictamina que necesitan ensuciarse todo el tiempo, y por ende dejarles hacer lo que quieran sin ningún tipo de límites, para ser felices y desarrollarse correctamente, o caso contrario sos un mal padre. Si los retás por que se ensucian, les entraron parásitos y terminaron con una gastroenteritis la última vez, sos lo peor, sabelo. Comete la bronca y lava todo con una sonrisa; y con el jabón que te publicitamos, claro. Si los amenazás con un castigo porque te desespera y te preocupan los microbios, las enfermedades e intoxicaciones que puedan tener por ser libres entonces no los merecés, y ya estamos llamando a la asistente social.

worms

© crimfants

Yo soy muy maleable de todas formas, y a esta altura con tanto lavado cerebral publicitario me planteo que puede que tengan razón. Deberíamos animar a los pequeños a ir por más y que mañana directamente se tiren a juntar peces con las manos en medio del río o arroyo contaminado más cercano a su casa, o que se revuelquen en la caja de arena del gato, y para mayor diversión, unten los cubanitos de chocolate que encuentren en la arena por toda la TV de pantalla plana gigante que tienen sus papis en el living! Especialmente si sus papis trabajan en publicidad.

Este es mi humilde y sincero homenaje a todas las madres, feliz día!


One Response to “Haga patria, provoque diarrea a un publicitario”

  • eVeR despachó:

    Yo antes era como vos, hasta que me di cuenta que no vale la pena gastarse. El 90% de la gente desconecta su cerebro en las publicidades y no las analiza, al menos de manera consciente.


    Usando Mozilla Firefox Mozilla Firefox 41.0 en Linux Linux