Nueve calladitos

Gabolonte Blasfemus

nueveEs muy difícil no tomarle cariño a algo que atravesó junto a uno tantos momentos y que, como algunas otras cosas, refleja ciertos aspectos de tu vida. Aún más, un blog puede mostrar mucho de la mente de su autor: Intereses, sutilezas, cómo evoluciona a lo largo de los años, de una forma como no lo pueden hacer la mayor parte de las redes sociales. Puede ser que sea porque, aunque no quieras, te obliga a escribir.

Este pequeño rincón de la galaxia tiene casi tantos años como mi primer hijo, y cuando empezó, la gente de la pomada todavía le pegaba a Microsoft por representar el mal en todas sus formas, defendían Linux y el software libre como la salvación, y ponían en un pedestal todo lo que haga Apple. Bueno, algunas cosas no cambiaron tanto, otras sí. Todos pensábamos que teníamos algo para decir que merecía ser escuchado, o al menos leído, por la gran masa de humanos conectados a la red que nunca dejó de crecer. Muchos tenían grandes sueños de hacerse ricos y famosos, otros de pasarlo bien y ver qué pasaba.

La realidad es que las cosas cambiaron bastante para los blogs desde ese entonces. Dejaron bastante rápido de ser el niño mimado de internet, y al poco tiempo se comenzó a hablar de su muerte. Es que cuando ya no se sabe que decir de algo porque ya se dio todo, siempre suena impactante anunciar su muerte, supongo. Entonces, se nos estaban muriendo las PCs a manos de Steve y sus minions, y los blogs a manos de Suckerman y los otros superhéroes cruzados en salvar a la gente de no tener con qué matar el tiempo. Con el tiempo me di cuenta que esas muertes anunciadas significan en realidad la muerte de la exageración de ese algo. Es la muerte de la moda tonta, y la puesta de los pies sobre la tierra, de pensar para qué es mejor una herramienta, y para qué no. Por supuesto, no deja de representar un peligro, porque en el mercado lo que no es moda siempre corre cierto riesgo de pasar directamente a la irrelevancia con mínimas escalas.

Entonces, los blogs con ambición de facturar comenzaron a transformarse en redes de blogs. No bastaba tener un solo bolichito virtual que hable de tecnología, que era lo que le gustaba al ñato que lo hacía en la mayoría de los casos: Había que apuntar a todos los públicos posibles, cuanto más cliché mejor. Así como el diario del Domingo y sus secciones, había que tener el equivalente plasmado en weblog de una para quienes les gusta cocinar, otra para los viajeros empedernidos, otra más para los que les gusta la fotografía (tema hiper-hipster-geek-super-guachi-guau por definición), y por favor no nos olvidemos de las chicas, e insultémoslas a todas con uno que sea una mezcla de Cosmo y Utilísima; eshhhte es para vos nena, tomá!, me imagino pensando/diciendo al ambicioso blogger venido a empresario de multimedios, al menos en su mente.

Pero no mucho tiempo despúes se descubrió que algo no cerraba. La mayorìa de estos bolichitos menores dentro de cada grandiosa red de blogs no recibía ninguna cantidad de visitas que justificara su existencia sobreviviendo con publicidad. Claro, fue más de uno el adelantado que quiso aplicar la fórmula mágica, y que Google cada vez tirara menos monedas por los clicks tampoco ayudaba en nada. Hoy algunas de esas redes de blogs tuvieron un fuerte replanteo: Dejar de ser o recortar todo y quedarse solo con lo que da plata. En algunos casos significó volver a los orígenes, al blog primigenio que los parió a los otros, y que era el ùnico que valía medianamente la pena y dejaba réditos. Pero eso sí, la palabrita blog bien enterrada y sepultada, que no queremos parecer que hacemos esto desde nuestro cuarto en la casa de nuestros padres. Ahora somos una revista digital, joder.

Los otros blogs, los que no tenían intenciones de convertirse en un nuevo medio periodístico o que simplemente no alcanzaron sus objetivos, no corrieron con mejor suerte tampoco. Sea por un motivo o por otro, la falta de tiempo-interés tuvo sus consecuencias lógicas. Algunos perdieron (¿perdimos?) progresivamente la brillantez que alguna vez tuvieron, y publicaron cada vez menos. Otros se pasaron al lado oscuro, mandando cualquier basura a la parrilla por la única intención de no parar y seguir arañando, lo cual tampoco está tan mal porque en algunos casos puede encontrarse ocasionalmente a ciertas joyas reflotar cada tanto en medio del pantano que nunca puede detenerse, o sino dicen que morimos. Así perdimos a muchos gigantes.

Hasta MS, que es flor de hp, no quiso faltar en los 9 de Geekotic y se apuró a lanzar Windows 10, pa' no ser menos.

Hasta MS, que es flor de hp, no quiso faltar en los 9 de Geekotic y se apuró a lanzar Windows 10, pa’no ser menos.

En mi caso, a veces me encuentro pensando que no sé lo quiero que sea, o no, Geekotic (¿será que alguna vez lo supe acaso?). Pero si hay algo cierto es que no quiero que muera (no antes que yo, claro), no quiero venderlo (como si alguien quisiera comprarlo ahora :-p ), y mucho menos tengo intenciones de reconvertirlo en algo multiautor o algún otro tipo de cosa a fines de que tenga visitas y haga plata. Lo sentiría como convertirlo en un trabajo-obligación, y por suerte ya tengo un trabajo que además disfruto, y no es lo que quiero para algo como este humilde rincón, que quiero que sea sólo mío.

Geekotic está en su año sabático (hubo anteriores que también lo parecieron, pero este realmente es), pero eso no quita que no se merezca algo de atención en este su noveno año en pie. Pasó por la fama (?), el éxito (??), la envidia y/o la simple trollez mental del internauta latinoamericano promedio enchufado a la red. Me vio llegar a extremos insensatos como alabar a Microsoft y decir cosas feas de Linux, un muy lindo kernel cuyo único problema era tener una sarta de tarados identificándose con él. Estuvo ahí, aunque no pudiera decirlo, cada vez que este servidor intentaba darle algo bueno de sí, y justo la patrona volvía a pedir ayuda para algo, los chicos estaban demandantes, o había trabajo que no se podía postergar. Ah, sí, y Steam un poquito también tuvo la culpa.

No sé si van a haber nuevos posts en el cercano futuro, no sé si los va a haber el año viene, damn it, aunque espero que sí. Tampoco tengo certeza de cuándo llegará el demorado y necesario cambio de aspecto en el que hace rato tengo ganas de ponerme a trabajar; lo único cierto es que Geekotic va a seguir estando ahí, con suerte, mientras yo esté, y cada tanto va a soltar algún testimonio de mi paso por este plano de existencia.

Quedan advertidos.


4 Responses to “Nueve calladitos”

  • Matías despachó:

    Salud!


    Usando iOS iOS 9.0.2
  • eVeR despachó:

    Microsoft se convirtió en angel de luz, está en las revelaciones 😛
    Me alegro mucho de que los medios de comunicación no masivos vivan mientras haya algo que seguir contando, por que del otro lado habemos un par que queremos seguir escuchando.
    Saludos


    Usando Mozilla Firefox Mozilla Firefox 41.0 en Linux Linux
  • eVeR despachó:

    ¿se borró mi comentario anterior?


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