La misión ¿imposible? de convertir usuarios de Whatsapp a Telegram

Gabolonte Blasfemus
"Nosotros te cuidamos, y para eso necesitamos ver todas tus fotos, videos y charlas subidas de tono. Es por tu seguridad..."

“Nosotros te protegemos del terrorismo, y para eso necesitamos ver todas tus fotos, videos y charlas subidas de tono. Es por tu seguridad…”

Un tiempo después de que la gran bomba de la NSA explotó, un fuerte deseo de dejar que la misma continúe empernándose al planeta entero comenzó a surgir en todos sus rincones, y eso dio lugar a varios proyectos (la mayoría ubicados fuera del país de la libertad vigilada) que intentan brindar algún canal de comunicación libre de los men in black.

En el campo de lo que podríamos calificar como mensajería por smartphone, todos sabemos que hace tiempo Whatsapp ganó la batalla como el reemplazo definitivo a los arcaicos SMSs. Algunas de sus virtudes para hacerlo no son las más loables pero tampoco podemos desmerecerlo: Lo hizo por una combinación de factores como ser uno de los primeros, ser multiplataforma desde el principio, gratis (siempre amenazan que van a cobrar pero siguen sin hacerlo porque saben que ahí se les pianta el ganado), usar una interfaz limpia y sin publicidad, pero por sobre todo, funcionar y haber tenido versiones hasta para teléfonos económicos como los viejos semi-smartphones Serie 40 de Nokia.

El problema con Whatsapp, además de que aún sueñan con algún día hacerte pasar por caja, es que en sus condiciones de servicio (que aprobaste sólo por usarlo) estás en falta desde el vamos y jamás le prestó atención a la seguridad, lo que hace que al día de hoy, incluso cuando se supone que desde hace un tiempo cifran los mensajes, aún sea posible espiarlos a todos. Imaginen entonces la papa que es para la agencia más querida del mundo mirar lo que se le antoje.

"Tenemos un mensajero genial para vos, el problema es que no estamos seguros de cuándo lo vamos a tener..."

“Tenemos un mensajero precioso y super guachi-guau para vos, el único problema es que no estamos seguros de cuándo lo vamos a tener…”

Es por eso que desde hace un tiempo hasta acá salieron algunas alternativas supuestamente mucho más seguras y que pretenden ser NSA-proof, por así decirlo. Y también aparecieron muchos interesados con ganas de no sentir que un montón de tipos saben que lo mejor que tienen para hacer el fin de semana es tirarse panza arriba en una placita. Algunas, como la desconocida app Wickr, ofrece mensajes que se destruyen automáticamente entre otras cosas. Su contra es que entre lo espartana (léase fea) de su interfaz y el hecho de que nadie la registra sólo te va a servir para mandarte mensajes con ese que todo el mundo ya sabe que es tu cómplice de todas formas. También está Hemlis, que promete ser vistoso, libre, gratuito y con el aval de contar entre sus filas con el personaje más carismático que supo tener en su momento The Pirate Bay; Peter Sunde (AKA brokep). Pero de momento no es una opción porque aún está en veremos.

Y además tenemos a Telegram, que tiene una gran oportunidad en este momento, porque:

  1. Es fácil.
  2. Es simple.
  3. Es (mayormente) agradable a la vista.
  4. Está disponible ahora.
  5. Los medios le están prestando atención por estos días.

t_logoY creo que esta es una oportunidad que hay que aprovechar, porque posiblemente no tengamos una mejor para lograr que al menos una porción de nuestros amigos y/o contactos dejen de estar pegados a Whatsapp. Si aún no le prestaste atención puede que te preguntes qué tiene Telegram para ofrecer, y para eso me remito a una nueva lista, más que nada porque me encantan, claro:

  1. Es open source, que implica que el código puede verlo cualquiera y detectar si hay alguna puerta trasera o problema de seguridad y así corregirlo.
  2. No es un proyecto comercial, no está hecho para hacer plata, por lo que nunca, jamás, te van a cobrar nada por usarlo. En su FAQ dicen que si alguna vez llegan a necesitar el dinero para mantener el servicio corriendo recurrirán a donativos o a compras in-app de ítems no esenciales.
  3. En consecuencia de lo anterior, tampoco va a tener jamás publicidad ni vender tu información personal a otras compañías.
  4. Está bancado por los Mark Zuckerberg de Rusia, o sea los dos fundadores de VKontakte, la red social que en Rusia y alrededores tiene tanto éxito como Facebook en occidente.
  5. Si te preocupa que vos o tus conocidos rechacen de plano usar una nueva aplicación donde tienen que aprender todo de cero por ser distinta a Whatsapp, no te preocupes más: Telegram es prácticamente idéntica en su interfaz a Whatsapp, usa la misma filosofía del doble-check y tiene hasta los mismos emoticonos y todo (¡está hasta el soretito! sore); sólo cambia el color, lo cual la hace de hecho más linda.
  6. Es más rápida, y a diferencia de Whatsapp que está limitada sólo a imágenes, sonidos o videos de hasta 16 MB, por Telegram se puede mandar cualquier tipo de archivo con un tamaño de hasta 1 GB.
  7. Todos los mensajes transferidos viajan bajo un fuerte esquema de cifrado, del que están tan confiados que hasta ofrecen una recompensa de 200 mil dólares a quien logre romperlo.
  8. Los mensajes se sincronizan en todos los dispositivos que tengas configurados con tu cuenta, por lo que podés continuar una conversación en cualquier lado.
  9. No sólo posee los clientes de rigor para Android e iOS, sino que también podés usarlo desde Windows Phone, o incluso desde una PC, ya que existe un cliente nativo para Windows, otro para OS X, una versión web (que también funciona como aplicación de Google Chrome), y hasta una versión de línea de comandos para usarlo desde tu servidor Linux favorito. Y si no es suficiente es posible que nuevas versiones vengan en camino, ya que su naturaleza de código abierto (y el hecho de que proveen una API) permite a muchos desarrolladores ser libres de crear nuevos clientes para todo tipo de plataformas.
  10. Es más, ¿no te gusta que Telegram en Android se vea tan idéntico en aspecto a Whatsapp? Podés usar la S-edition, que figura en Google Play como Telegram (unofficial), pero aún así también procede de la cuenta oficial de Telegram en Play Store. ¿Por qué hay dos clientes para Android, ambos procedentes de Telegram? La historia es que los muchachos hicieron un concurso entre desarrolladores para que la mejor app ganara, y el podio lo obtuvo la conocida como N-edition, que a causa de eso es la que figura como la aplicación oficial, y es la que se ve tan similar a Whatsapp. La S-edition salió segunda, y como a mucha gente le gustó más quedó como una alternativa.
  11. No importa en qué parte del mundo estés, el servicio siempre va a ser rápido, ya que existen servidores de Telegram distribuidos por todo el mundo.
  12. El funcionamiento de las cuentas de usuario y el agregado de contactos también está calcado de Whatsapp, lo que significa que nuestra cuenta está asociada a nuestro número de línea y no necesitamos recordar ningún nombre de usuario y contraseña. De la misma forma, quienes tengan instalado Telegram y figuren en la libreta de contactos de nuestro teléfono automáticamente aparecerán en la aplicación.
  13. Posiblemente el motivo más convincente para pasarse, al menos para todos los que deseamos la mayor privacidad posible: Independientemente de que los chats convencionales en Telegram son mucho más seguros que en Whatsapp, si realmente queremos charlas al mejor estilo agente secreto, sea por los motivos que sean, tenemos a nuestra disposición los Chats Secretos, en donde podemos elegir que todos los mensajes enviados y recibidos se autodestruyan luego de pasado un determinado tiempo, configurable a elección. Estos mensajes no se pueden reenviar y no se sincronizan en la nube, por lo que no aparecen en todos los clientes asociados a la cuenta, viajan cifrados de forma directa entre los dos dispositivos que iniciaron la charla. Algo así como Snapchat, pero (al menos de momento así lo parece) seguro en serio.
El cliente oficial de Telegram para Android, también conocido como N-edition.

El cliente oficial de Telegram para Android, también conocido como N-edition.

El último punto es el mejor argumento de venta que encontré para conseguir que algunos conocidos quieran probarlo, ya que básicamente convierte a Telegram en un Whatsapp trampa-friendly. Porque seamos sinceros, a ningún flaco le preocupa demasiado que los yanquis le miren todo, lo que les preocupa es que se lo mire la bruja. Y no pretendo ser machista con el comentario; algunas chicas también se entusiasmaron con la posibilidad de que el oficial no pueda encontrar nada comprometedor mientras ellas se duchan.

Es por todo esto que decidí embarcarme en una misión, y también deseo embarcarlos a ustedes. Cuantos más usuarios consiga tener Telegram, más chances vamos a tener de contar con un sistema de comunicaciones seguro y confiable por mucho más tiempo, más gente va a recuperar su intimidad, y en última instancia, va a ayudar a que la privacidad no sea vista como algo por lo que sólo quien tenga un oscuro secreto que ocultar se preocupe, sino como lo que es: Un derecho inalienable de la humanidad.


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