El presente (¿y futuro?) de las netbooks

Gabolonte Blasfemus

imagePara muchos big kahunas de la opinología tecnológica el término netbook entra en la categoría de mala palabra, y más si nos encontramos ante seguidores de la manzana incompleta. Suelen parafrasear a su difunto amo Steve adornando sus párrafos con términos de moda como “era post-PC” y recordar el éxito de ventas que es su iTampón, y cómo gracias a su visión ese sucio gadget indigno sólo deseable por negritos tercermundistas (no para la gente común que viaja a Las Vegas todos los años para sentirse menos tercermundista) fue reemplazado en el mercado por las tablets. Críticas frecuentes al concepto de la netbook en sí siempre han sido la incomodidad de sus reducidas pantallas y teclados, las bajas especificaciones de hardware para mantener costos bajos, y que en general fue un manotazo de ahogado de las compañías de PC, que de la mano de Microsoft con su obsoleto Windows XP y sin innovar en lo absoluto intentaron mantener un crecimiento de ventas en una época móvil donde el reducido tamaño y la máxima autonomía de baterías comenzaba a tener principal preponderancia.

Un sol, un sol para las netbooks

imageEn este caso el lobo no era tan malo como lo pintan: La realidad es que la primer netbook que vio la luz fue de Asus y no traía ningún Windows, sino un Linux muy básico para aprovechar mejor sus reducidas capacidades de hardware. Fue un tiempo después que Microsoft, viendo como una amenaza que ante el furor por estos gadgets la gente conociera mejor a Linux, rápidamente hizo lo que mejor sabe hacer y tranzó con todos los fabricantes para que Windows XP sea el sistema operativo por defecto preinstalado, y más tarde cuando lo tuvo listo, Windows  7 Starter Edition; y así llegamos a lo que todo el mundo conoce hoy por netbook, que a decir verdad no eran tan lentas ni desesperantes, y ciertamente resultaban mucho más rápidas que aquellas primeras notebooks de gama baja que nefastamente venían con Windows Vista en sus entrañas. Por supuesto, lo podían haber hecho mucho mejor: Uno de los principales dolores de cabeza, imperdonable, es la ubicua resolución, casi definitoria de la categoría, de 1024×600, en un mundo donde desde hace años la mínima aceptable es 1024×768, y se la viene tratando de empujar a más. Esos 168 píxeles menos causan todo tipo de estragos en la experiencia del usuario, con botones de confirmación fuera del área visible o directamente cuadros de diálogo que se niegan a aparecer. Curiosamente, los microprocesadores Atom evolucionaban a dos núcleos, la RAM se duplicaba, pero los 1024×600 seguían ahí, inalterables, con sólo unos pocos modelos más caros y menos difundidos que llevaban la resolución vertical a los tan ansiados 768 de mínimo.

Hoy es común encontrar noticias sobre como se están vendiendo más tablets que netbooks, de las que ciertamente se cuelgan nuestros amigos opinólogos para afirmar que tenían razón, insistiendo en comparar estos gadgets tan distintos uno del otro. Vuelven a traer las palabritas mágicas era post-PC y terminan de declarar la muerte del difunto bien muerto. Y puede que algo de razón tengan, porque si vemos el mercado de netbooks, al menos el local, vemos básicamente los mismos modelos del año pasado, absolutamente ningún avance. Por supuesto, las trabas a la importación del Gobierno Argentino no hacen más que complicar esta situación, pero es curioso revisar el catálogo de cualquier vendedor y encontrar que las notebooks mejoraron mucho, pero las netbooks siguen siendo básicamente las mismas: Procesador Atom, gráficos mediocres de Intel, y a lo mucho 2GB de RAM y Wi-Fi n. Y por supuesto los fatídicos 1024×600 en la pantalla. Una realidad que en lo personal me decepciona, ya que venía pendiente desde el año anterior de la promesa de AMD y su línea de procesadores Fusion, que integraban CPU y GPU en un mismo chip, formando lo que se conoce como una APU, que combina todo el poder de un procesador AMD, preferentemente multi-núcleo, en conjunto con el poder gráfico de ATI, propiedad de la primera. Gracias a la promesa de esta nueva tecnología se suponía que veríamos netbooks mucho más poderosas, con capacidades gráficas más que aceptables, y aún mejor, con un menor consumo de batería, aumentando su autonomía significativamente.

AMD Fusion y las Lenovo G475

imageEl tiempo pasó, y mientras que mi netbook LG X110 con 1 GB de RAM soldado (que hace inviable cualquier intento de upgrade) me quedaba peligrosamente chica, yo seguía esperando esas maravillosas netbooks con la tecnología Fusion de AMD y una resolución de pantalla aceptable, pero nunca llegaron a estas tierras. Fue ahí cuando decidí que dentro de la reducida oferta actual de portátiles en el país (como dije, gracias a las trabas a la importación, tema para otro post) debería abandonar mis ilusiones de una netbook y su reducido peso, para adquirir directamente una notebook, y en lo posible no esas tamaño valija que son aptas para ver películas pero no para la salud cervical. Así fue como llegué a mi última adquisición: Una Lenovo G475, en particular el modelo 20O80 que, dependiendo el comercio donde se adquiera, puede figurar bajo otras denominaciones (Lenovo parece ser muy desprolijo en esto y generalmente ni siquiera aparecen todos los modelos disponibles en su web). La gran sorpresa de esta portátil es que, además de ser uno de los pocos modelos que por su rango de costo viene con 4 GB de RAM, es movida por la tecnología que hacía tiempo buscaba: Una APU AMD Brazos E-450, una de las últimas encarnaciones de la línea Fusion.

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¿Qué es lo que sucedió entonces? ¿Las APUs de AMD resultaron demasiado caras para las humildes netbooks, o se trata sencillamente de que los profetas de las tablets tenían razón y ya nadie las fabrica? Si miramos el mercado local pareciera que se tratara de lo último: Basta con mirar las ofertas de las grandes cadenas para observar que las netbooks se quedaron en el tiempo, y vergonzosamente siguen vendiendo los mismos modelos del año anterior, con excepción de Sony que ofrece en el país, aunque no por un valor muy competitivo, ultraportátiles con APUs Fusion.

imageSin embargo, la realidad es que en el mundo se siguen fabricando netbooks, y ya existen diversos modelos que incorporan procesadores Fusion. Muy posiblemente una cuestión de mercados, y en particular de las nuevas particularidades del nuestro, las que impiden la llegada de estos nuevos modelos de netbooks por nuestras pampas. Ahora bien, si Fusion fue pensado para netbooks y otras ultraportátiles, ¿qué hacen en las Lenovo G475, que se asemejan a una notebook hecha y derecha? Tal vez sea la opción de Lenovo para mantener precios en el tercer mundo, después de todo la línea G es, justamente, la más económica. Para encontrar la respuesta a esto tal vez sea interesante comparar las características de hardware más destacables entre esta notebook y netbooks con procesadores Fusion recientes.

En general, todas aumentaron finalmente su resolución de pantalla a los mucho más agradables 1366×768 y andan en el rango de los 2-4 GB de RAM, y hoy en día todos los modelos actuales están saliendo ya sea con el E-350 o su versión mejorada, el E-450. Capacidades de disco, adaptadores inalámbricos y puertos son básicamente un estándar y no varían demasiado, como mucho hay diferencias entre modelos más caros que incluyen puerto HDMI y otros más baratos que no lo tienen. En última instancia, las únicas dos diferencias remarcables entre estas notebooks Lenovo y dichos modelos de netbooks avanzadas es que las primeras incluyen unidad óptica y un tamaño más típico de una notebook (14”), contra las netbooks que casi por definición carecen de este tipo de periféricos internos y dejarían de pertenecer a la categoría de ultraportátil si no presentaran dimensiones menores a las 12 pulgadas, ostentando en consecuencia pesos substancialmente menores.

En conclusión, parecería que las Lenovo G475 con procesadores Fusion fueran la versión notebook de las netbook que debieron ser, y no estamos tan lejos de la realidad si razonamos esto.

El dilema de Fusion

Para ser sinceros, gran parte de esta conFusion es culpa de la misma AMD. El eterno David del Goliat de Intel apostó todo a su nueva idea que anunció como revolucionaria al mundo: Sus nuevos procesadores tendrían la misma performance o mejor que sus equivalentes de Intel, sumado a un poderosas gráficas,  por un menor costo y menor consumo de energía. Y como iban a ser tan buenos que no sólo mejorarían el desempeño de las pobres netbooks, AMD sacó diferentes líneas de acuerdo a cada segmento: La C para netbooks, tablets y ultraportátiles en general; la E para notebooks económicas de bajo consumo y sistemas todo en uno; y la A, con una CPU de 4 núcleos, para los equipos de alta gama, ya fuesen portátiles o de escritorio. Si lo vemos desde esta perspectiva, tiene todo el sentido del mundo que estas Lenovo hayan sido potenciadas por procesadores de la línea E de AMD Fusion. Pero se contradice con otros hechos: Como vimos antes, en el mundo se están vendiendo varios modelos de netbooks ya con el E-450, y por otro lado, algunas comparativas dejan por el piso a Fusion con respecto a sus contrapartes de Intel, dejándonos la sensación de que la humilde línea C no vale la pena en lo absoluto. Por supuesto que todo lo que sean pruebas de performance hay que tomarlo con pinzas, ya que depende de diversas variables como el motherboard, el software con el que se realizan las pruebas, y en última instancia las predilecciones e intereses del testeador.

Notebook, netbook… whatever

En el caso de mi nueva Lenovo la siento suficientemente holgada en su desempeño, perfecta para todo tipo de actividades comunes que no hagan un uso intensivo de CPU. En pocas palabras, lo que esperaríamos de una netbook, con el plus de un desempeño gráfico y autonomía mejoradas. Las netbooks evolucionaron, al menos en el resto del mundo, a lo que yo y tantos otros deseábamos de ese interesante formato: Mayor resolución de pantalla y prestaciones de hardware acordes a los tiempos que corren. Muchos no necesitamos llevar un reactor nuclear en el bolso para realizar nuestras tareas y estamos dispuestos a sacrificar performance por una mayor autonomía y menos peso, tamaño, y aún mejor, precio. El verdadero palo a la rueda de este concepto no es más que la avaricia de los fabricantes de hardware cuando llegaron a los extremos de entregar mucho menos de lo esperado, por el doble de lo que debería valer. En el caso de las Lenovo G475, están a mitad de camino entre lo que son muchas de las notebooks de consumo masivo actuales, de gran tamaño y procesadores a la par de un equipo de escritorio medio a modesto, y lo que son las netbooks de hoy en día, aunque deberían mejorar su precio. No son para nada una mala combinación, pero por supuesto depende en gran medida de las preferencias de cada uno.

El canto de sirena de las tablets y la realidad

Viendo esta situación, ¿existe alguna base lógica en esta tendencia de cambiar netbooks (y notebooks) por tablets? Bueno, primero habría que convenir que como toda innovación proveniente de Apple, el verdadero deseo por el formato tablet actual definido por el iPad tiene poco que ver con la lógica. Todo se reduce, dejando por un momento de lado a los efectos nocivos del marketing en sí, al placer de la intuitividad de manejar una interfaz con los dedos y sentirnos por fin, de alguna manera, inmersos en ese futuro esquivo de la tecnología que la ciencia ficción nos prometía hace 20 años.

Pero existen decenas de razones para las que una computadora portátil de propósito general, A.K.A. notebook/netbook PC, tiene sentido por sobre la tecnología tablet actual. Las últimas no dejan de ser gadgets pensados casi exclusivamente para el esparcimiento, el consumo de contenidos y la comunicación casual, y en eso ciertamente presentan mejoras con respecto a una PC, pero porque fueron optimizados para eso a costa de sacrificar todo lo demás. Si se quiere escribir un libro, buena suerte haciéndolo en una tablet, a menos que como mínimo se le adjunte un teclado (y entonces, ¿para qué nos deshicimos de la netbook en primer lugar?). ¿Edición avanzada de imagen, texto, video, etc en una tablet? (Hardly) there’s an app for that. Por supuesto, no es la mejor de las ideas trabajar con Photoshop desde una netbook, pero al menos es posible.

Podría seguir enumerando razones, como soporte a dispositivos USB no habituales (que casi siempre vienen pensados para funcionar con una PC), o cualquiera sea esa aplicación favorita que, seguramente, nadie logró replicar aún en iOS o en Android. La realidad es que a pesar de todo el hype de las tiendas de aplicaciones y su numerosa cantidad de ofertas en estas dos plataformas es muy difícil batir (al menos aún, con los esquemas actuales) la ubicuidad y flexibilidad de la arquitectura PC. Una aplicación para un S.O. de PC con la suficiente madurez casi siempre será más avanzado que sus alternativas móviles, por la sencilla cuestión de que en gadgets con pantalla táctil lo que se prioriza por sobre todo lo demás siempre será la experiencia de uso y no la utilidad. La mayor funcionalidad de cualquier aplicación web la obtenemos siempre en su versión de escritorio, o sea, para PC, y no en su aplicación para tablets/smartphones o en su versión web móvil (por supuesto, siempre existen excepciones como el delirio hipster de Instagram).

Tener una tablet está genial, pero le faltan litros de sopa para llegar siquiera a hacerle sombra a la PC, y por ende a la utilidad que se puede exprimir de una netbook. Si necesitás elegir entre una u otra, la respuesta debería ser obvia, a menos que para todo lo que no puedas hacer en tu tablet te conformes con esperar a sentarte frente a tu PC de escritorio.

¿Tienen futuro las netbooks?

imageNo me gusta jugar al gurú que aventura predicciones (causa daño psicológico) pero, si entre la masa deslumbrada e hipnotizada por el campo de distorsión de realidad que sobrevivió a su creador queda la suficiente gente con sentido común es posible que aún las netbooks, u otro formato de PC ultraportátil que no necesariamente tenga que seguir vendiéndose bajo ese término, tenga nicho suficiente como para poder adquirirse sin vender un riñón. Y si no es ese el caso, como amenaza con suceder, siempre quedarán las clásicas notebooks, que nos pondrán en el dilema de su peso/tamaño a la hora de llevarlas de paseo. Claramente lo que el mercado tecnológico necesita ahora mismo es otro gran innovador, pero que esta vez priorice la utilidad y no tanto la emotividad.


6 Responses to “El presente (¿y futuro?) de las netbooks”

  • Mario despachó:

    Hola, una cosa si es bien cierta…el mercado local esta bastante estancado debido a este temita de la importaciones. Por suerte adquirí mi netbook en el 2009 (Packard Bell Dot M/A) con un procesador athlon x2 dual core 1,2 Ghz, Graficos ATI X1270, con una pantalla de 11,6″ resolución 1366 x 768, con 2Gb de RAM y disco de 320 GB y corre Windows 7 Ultimate de 64 bits de forma óptima, ademas es bastante mas delgada que otras netbook que he visto por ahí. Si bien cuando la compre me la vendieron a precio de notebook, desde ese entonces de doy un uso bastante intensivo. Cuando veo la oferta actual de notebooks y netbooks (dos años despúes) no veo motivo para renovar mi computadora (a no ser por mejorar el tema de los grafico para jugar juegos actuales…)ya que no hay nada ni parecido a lo que se ve en otros mercados. Por lo pronto seguire con mi netbook, a no ser que me gane el QUINI 6 y me compre una macbook air tan solo porque es muy fachera…


    Usando Mozilla Firefox Mozilla Firefox 8.0 en Windows Windows 7
  • hal027 despachó:

    Un buena reflexion con sentido comun y sin dejarse llevar por los huracanes del i-marketing tableteros. Es increible ver como ahora ofrecen teclados fisicos para las tablets para “aumentar la experiencia de usuario”, pero…eso no es un netbook?, solo que sin sus prestaciones, como dices, el uso de aplicaciones para pc.
    En fin, modas y esclavos del marketing, que hace que parezca una necesidad lo que es simple capricho.
    Jamas cambiare mi dell mini 9 con Mac, el ordenador mas util que he tenido, con el ethernet, wifi, bluetooth, hasta gps y 3G!, no ocupa nada en la mochila de viaje, photoshop y lightroom, a velocidad decente, mas o menos,..peroooo…sin la i-experiencia de i-usuario…(se nota la i-ronia?)


    Usando Mac OS X Mac OS X 10.6.8
  • Gabrieil despachó:

    Yo conseguí que me dieran en el laburo una Sony Vaio serie Y de 11.6′ con 4 gb 500 de disco y un APU AMD E350 para laburar algunos días desde casa… a veces cuando la mato mal con dos millones de cosas levanta un toque la temperatura de la CPU y en casos muy extremos (MUY extremos) cuelga, pero en general es una Sub Notebook, Netbook, Notebook chiquita o lo que sea muy recomendable.


    Usando Google Chrome Google Chrome 17.0.938.0 en Windows Windows 7
  • Alejandro despachó:

    Palabras muy ciertas, hay quienes parecen no entender que cada producto satisface necesidades diferentes, por lo que comparar una tablet con una netbook no tiene mucha lógica.
    Ej: Yo llevo mi Asus 1201HA a la facultad y necesito de esa autonomía ya que uno no siempre tiene un enchufe al lado. Además para programar y/o tomar apuntes no hace falta un gran hardware.


    Usando Google Chrome Google Chrome 14.0.835.202 en Linux Linux
  • Feliz 2012 a todos | Geekotic despachó:

    […] También este fue el año en el que finalmente me decidí como usuario de smartphones a dar el salto a Android, y por supuesto eso llevó a una serie de posts donde intentaba contar cómo fue la migración, comparándolo con mi anterior plataforma de uso, Windows Mobile. Otras inquietudes tecnológicas me asaltaron pensando sobre las netbooks y su futuro. […]


    Usando WordPress WordPress 3.3
  • Revoluciones desde abajo | Geekotic despachó:

    […] este momento estamos en el ojo del huracán, la PC tal como la concebimos aún sigue siendo imprescindible para muchas tareas, y en la oficina promedio aún faltan muchos años para que a Facundo de Finanzas le cambien la PC […]


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