El Bluetooth y la Gente (2): Yo el mas mejor

Gabolonte Blasfemus

Una actitud inherente de la humanidad, beneficiosa en pocas dosis pero terriblemente negativa en exceso, es la necesidad de destacarse, o como lo dirían en el ambiente de marketing y corporativo, de saber venderse (aunque generalmente este tipo de personas lo hace bajo ambas acepciones de la frase). Yo en particular prefiero llamarlo lisa y llanamente autobombo, y como vamos a ver a continuación, este comportamiento también se refleja en los Bluetooth del pueblo. Eso sí, por autobombo no me refiero a nombres del estilo “Dr. Gómez Sarlanga, Neurocirugano”, sino a… bueno, llamémosle esto, para ahorrarnos el calificativo:

Ana la mas linda

No sé a ustedes, pero a mi una aseveración tan simple como esta me genera muchos interrogantes dignos de terapia: ¿Por qué está tan segura? ¿La más linda de donde? ¿De la cuadra, del barrio, del país, del mundo…? ¿En qué aspecto es la más linda? ¿Tiene terrible lomo, hermoso rostro, o es una linda persona? Y la principal: ¿Cómo se atreve a poner semejante gansada?

ani la mejor

Pero si estos vagos intentos de trascender y sentirse superior a los demás a través de una sencilla afirmación transmitida al aire fueran lo máximo que se puede encontrar creo que hasta podría ser feliz (a veces me conformo con poco). El problema es cuando nos encontramos con frases similares que nos generan aún más profundos interrogantes:

Chope el mejor lejos

Se le llama chope a las clásicas jarras de vidrio en las que se sirve la cerveza en los bares y pubs pero, ¿estamos realmente frente a la expresión de una preferencia etílica, o lo escribió alguien apodado así? ¿Cómo será “el Chope”?

image

Algo curioso es que es que los mensajes autobombísticos suelen ser bastante rígidos: Su autor solo pretende ser el más lindo, bello, o en todo caso el mejor en todo sentido que se le pueda ocurrir a quien lo lea, por ejemplo el mejor dealer.

Yoelmejordtodos

Algunos se conforman con ser el más-ca-pito:

Del mas capo

Y otros deberían preocuparse por su ortografía antes que competir con el aspecto:

la mas liimda

También está la gente un poco más humilde, que al menos especifica contexto, para descontento exclusivo de sus cercanos:

La mas linda de la casa-Nana

Como análisis final y tratando de imaginar, si es que existe, un nexo común entre todos estos casos, pienso que es posible que muchos expresen por este solapado medio sus reprimidos deseos de sobresalir y destacarse entre la muchedumbre. O que “El Secreto” ya se vendió demasiado, ustedes elijen.


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