Dudas Existenciales (68)

Gabolonte Blasfemus

Se dice que aquel país o individuo que no aprende de sus errores pasados está condenado a repetirlos. Una frase con una lógica innegable que nos invita a la reflexión. Y así como pasa en la vida real y además en TNT, también pasa entre los nardogeeks que poblamos la internés.

image Había hace unos cuantos años, o hace mucho, mucho tiempo, en una galaxia muy, muy lejana, lo cual lo hace más interesante que contar que pasó a la vuelta de la esquina, una época en la web e Internet en la que, luego de explotar su primer burbuja en la cara de muchos, ya nadie regalaba nada y casi todo se reducía y se empezaba a querer cobrar por todo. Un panorama bastante depresivo para todo internauta que quería contar con un webmail confiable y gratuito, para descartar las siempre pedorras y esclavizantes casillas provistas por el ISP de turno, y sin tener que pagar algo extra fuera de lo que ya se le pagaba a este último. Los proveedores de webmail más famosos amenazaban con cerrar sus puertas a los servicios gratuitos, restringiéndole cada vez más funciones y mejoras a las cuentas básicas por las que no se pagaba, y trasladándolas todas a las premium con las que esperaban subsistir y hacer un buen negocio. A pesar de todo eso, todavía existía alguna que otra buena opción, pero siempre con la amenaza de reducir y dar cada vez menos. Ese fue el momento para asestar uno de los golpes estratégicos por parte de quien ya por entonces prometía arrasar la web, el ahora todopoderoso Google, el cual con su servicio Gmail inclinó la balanza del lado contrario de esta tendencia recesiva, haciendo que todos los demás proveedores se vieran obligados a mejorar su oferta en sus cuentas gratuitas de webmail para poder competir con factores impensables hasta ese momento, como el GigaByte de capacidad con la que venía desde el principio toda casilla gratuita del nuevo webmail de Google.

image Estas ventajas más la imagen de una marca cool como Google detrás dispararon hacia el cielo el deseo de comenzar a usar este servicio, pero si seguramente existió algo que aún volvió más locos a los usuarios por hacerse con una cuenta, fue el “novedoso” método con el que Google comenzó a ofrecerlas, uno que después sentaría precedentes y se haría totalmente normal en la web 2.0: La beta privada por invitación, o dicho más simple: La única forma de poder registrar una cuenta en Gmail era si otro usuario del mismo nos había enviado una invitación, siendo la cantidad de invitaciones disponibles para enviar por cada usuario limitadas. Esto convertiría a las deseadas cuentas directamente en todo un objeto de deseo y ostentación; no se quería tener una cuenta de Gmail sólo por la mayor capacidad y el respaldo de Google, sino que si eras el geek del barrio o te la mandabas de más-capito tecnológico en algún weblog era imprescindible conseguir una de la forma que sea. Caso contrario eras un gil, y te perdías de hablar con propiedad del tema geek del momento quedando como uno más que se quedaba con las ganas mirándola desde afuera. Esto dio lugar a toda clase de ofertas ridículas, muchas reales, y muchas más falsas, en sitios de subasta y demás, en donde había cantidades de gente dispuesta a vender, y más sorprendentemente a pagar, por algo que era totalmente gratuito. Un triste comportamiento humano conocido como el mecanismo de la escasez, el cual se describe bastante bien en una película como Zeitgeist.

Recuerdo como por ese entonces yo también hubiese querido una cuenta de Gmail, pero en vez de andar rogando y dando vueltas por todos lados pidiendo una invitación, seguí muy cómodo con mi casilla de Yahoo!, la cual me daba en ese momento una capacidad más que suficiente (100MB) y acceso POP3 gratuito, sin mencionar que era un servicio probado y no uno en early beta como Gmail por ese entonces, el cual por más bueno que arrancó tuvo sus buenos bugs iniciales como todo producto. Finalmente la invitación llegó sola, cuando, aunque todavía escaseaban, lo hacían un poco menos y ya no había tanta gente matándose por una. Registré mi cuenta de Gmail, la miré, jugué un poco con ella, pero seguí usando mi cuenta de Yahoo! para mis menesteres, la cual me resultaba más confiable y me alcanzaba en ese momento. Con el tiempo, Gmail fue mejorando cada vez más y en determinado momento finalmente realicé el switch al mismo, cuando su cantidad de features y la suficiente madurez conseguida lo convertía en el servicio de mail gratuito de preferencia indiscutido para muchos.

image Supongo que es normal entonces que el fenómeno Google Wave, liberado de similar forma que Gmail en su inicio, me genere un tremendo déjà vu tecnológico. Hace 5 años se lloraba y pataleaba por una cuenta en un servicio de webmail que, aunque estaba lleno de errores por estar aún en fase de pruebas, tenía claras ventajas sobre las ofertas existentes. Ahora miles se desviven por conseguir una invitación para la cuenta de un servicio que no presenta ningún beneficio claramente visible, sólo se puede utilizar entre usuarios del mismo, no funciona en cualquier navegador, y que al día de hoy más de uno todavía no entiende bien cual es su verdadera ventaja exactamente, a pesar de estar usándolo. Ah, pero es la nueva concepción de las comunicaciones sociales de Google! Pareciera que llegamos a un punto en esto donde importa mucho más el ruido que las nueces.

image Hoy por hoy la bobósfera está divida entre una gran mayoría que llora y pide por favor que alguien se compadezca y les envíe una invitación a Wave, y una relativa minoría, que por supuesto crece un poco cada día, donde sus miembros se pavonean dejando en claro en todo momento posible que tienen acceso “exclusivo” a este servicio… porque ellos lo valen. Y por supuesto, nuevamente tenemos las sospechosas subastas y todo tipo de estafas online intentando lucrar con ese deseo de exclusividad que genera aquello que no cualquiera puede poseer. Algo que algunos gurús del marketing 2.0 definen como una técnica brillante para conseguir que nuestros clientes y usuarios trabajen y encuentren bugs gratis con esmero para nosotros al mismo tiempo que nos hacen publicidad orgullosamente; si somos una de estas empresas tan admiradas, claro. Pero en mi opinión también fomenta comportamientos humillantes, mezquinos y arrogantes, los cuales podemos ver esparcidos por twits y comentarios a los largo de estas semanas.

No está mal querer ser un early adopter y probar cosas nuevas, el problema viene cuando se trata de algo más que eso, como claramente sucedió allá por los orígenes de Gmail y ahora con el tan deseado Wave.

Y llegado acá se van a encontrar con un final un poco abrupto para este post. Verán, vengo mal acostumbrado con algunos vicios, y uno de ellos es dejar siempre esa pregunta gancho al final para que más gente que pase se anime a dejar alguna opinión o comentario interesante. Y ahora se preguntaran: ¿Que podría preguntarles al respecto de este rant? Pues lo siguiente:

¿Qué estarías dispuesto a entregar por una cuenta de Google Wave?

Y por favor no omitan detalles si son escatológicos o genitales. Yo por lo pronto les voy a confesar que por una cuenta de Wave entregaría mi íntimo, cuidado, y limpito… agradecimiento, con un simple “Muchas gracias! :)”. Más no se puede pedir.


4 Responses to “Dudas Existenciales (68)”

  • Juan despachó:

    No mucho que opinar, hoy en día no daría nada más que paciencia por una cuenta de Wave. Además no estoy disconforme con los servicios de Live (recordar: soy Windolero!).


    Usando Mozilla Firefox Mozilla Firefox 2.0.0.14 en Windows Windows XP
  • Neri despachó:

    Yo simplemente no daría nada por una invitación a wave porque pienso igual que vos, el otro día alguien dijo que tenia invitaciones y le dije que si le quedaba alguna que mande para ver que onda.

    Hace una semana que lo uso y recien le voy encontrando un poco el sentido, pero aún está demasiado en pañales y día a día le van agregando algunos detalles, veremos que pasa con el tiempo.
    Saludos!


    Usando Mozilla Firefox Mozilla Firefox 3.5.3 en Windows Windows Vista
  • Nachox despachó:

    La verdad que todavia no tengo mucha idea de que es LO QUE HACE wave… y realmente (a diferencia de gmail en su momento) no tengo demasiado interes en probarlo… no se si le daría algun uso util…

    Saludos


    Usando Mozilla Firefox Mozilla Firefox 3.0.10 en Ubuntu Linux Ubuntu Linux
  • Guillermo despachó:

    ¿Qué es Google Wave?


    Usando Mozilla Firefox Mozilla Firefox 3.5.3 en Windows Windows 7