El gran negocio del robo de celulares

Gabolonte Blasfemus

Hace pocos días fui una víctima más de uno de los objetos más robados en el país: el teléfono celular. En este caso fue un inesperado manotazo a través de la ventana del tren en el que viajaba en ese momento. No digo nada nuevo si me pongo a hablar del tamaño disgusto que significa que a uno le arrebaten algo que le costó su esfuerzo conseguir, y encima algo crítico como un celular en el que uno suele guardar información personal de todo tipo. Pero lo sucesivo a la experiencia me hizo pensar bastante sobre lo que en el fondo casi todos sospechamos y muchos conocen: Los sucios intereses detrás de todo esto.

Estando en necesidad urgente de comunicación (el día por venir me lo sabía plagado de llamados laborales), en cuanto denuncié el robo a Movistar en seguida solicité información sobre como poder comprar otro y mantener el número, porque ya sea por robos o por cambio de equipos el resultado es que vengo cambiando de número al menos una vez al año, y es algo que se vuelve realmente muy engorroso de llevar adelante cuando uno tiene mucha gente a la cual avisarle de dicho cambio, y siempre están los que no se enteraron que siguen llamando al número viejo.

La oferta de teléfonos más o menos decentes que tiene Movistar resultó ser pésima: Tenían sólo dos modelos de equipos disponibles, y cuando me presenté en una de las oficinas comerciales tenían sólo un modelo que no fuese de gama baja. Ahí fue cuando me mandaron al Movistar Fashion.

El Movistar Fashion

Me presenté en el local que me habían dicho, donde supuestamente sí iba a poder comprar el equipo que quisiese y seguir conservando mi número. Nunca había estado ahí, y fue una sorpresa bastante interesante.

Ubicado sobre la calle florida llegando a Galerías Pacífico, cuando uno entra siente que lo está haciendo en una mezcla de nave espacial y agencia de modelos o peluquería de Giordano, por ese look todo blanco que le dieron a paderes, logos, muebles, ropa del de seguridad y de las chicas que atienden, etc. Entré y una de las dos chicas que estaban en la entrada me dijo a donde tenía que ir.

Transité el largo local, aunque no sé si podría llamarlo así, hasta una escalera mecánica que me llevaría al primer piso. En el camino se podía encontrar desde múltiples modelos de celulares de gama alta en exposición a los costados hasta PC’s con monitores LCD para navegar (incluyo habían unas sponsoreadas por un conocido sitio de descarga de ringtones). Inluso había hasta un “living” con dos pantallas LCD dedicadas exclusivamente a Telefe, empresa del grupo por supuesto. Juro que me hubiese encantado acompañar eto con fotos, pero una ve que tuve el nuevo equipo en mis manos sólo quería *irme*.

Lo que me encontré al subir es el sueño de todo tecnófilo que tenga la plata que hace falta para saciar sus gustos (porque para quienes no la tienen se volvería una pesadilla). En lo que vendría a ser una especie de largo corredor como lo que es el “local” abajo, uno puede encontrar los distintos “locales” de cada fabricante de teléfonos, parecían stands de alguna feria fashion de tecnología. Llegué a ver que estaba Nokia, Samsung, Motorola, y el que a mi me interesaba, Sony Ericsson.

Uno de los empleados del local me atendió, noté que tanto él como sus compañeros estaban completamente uniformados con ropa de la compañía y llevaban colgando del cuello y también en brasaletes celulares de los más top de cada línea, auriculares bluetooth y otros gadgets; lo que se diría exhibidores de carne. Su comportamiento fue de lo más estirado, casi que me hicieron sentir que tenía que agradecerles que se dignaran atenderme. Lamentablemente mis intenciones de adquirir un Z520 como el que tenía se vieron cortadas al confirmar lo que me imaginaba, que es un modelo viejo en este mercado de móviles donde se lanzan nuevos equipos casi diariamente. Toda una pena porque tenía cosas únicas que ningún otro Sony Ericsson que no se fuese a las nubes en precio tenía, como por ejemplo display externo color, ya que ahora a Sony en otra de sus sabias decisiones de mercado (dictaminadas seguramente por la misma gente responsable de discontinuar el QRIO y el AIBO, las Clié, y el fiasco de la PS3) se le ocurrió lanzar todos los modelos clamshell con display externo monocromático porque se deben creer que así son más cool o fashion, y eliminando de esta manera la posibilidad de tener por ejemplo picture id en el display externo.

Luego tuve que bajar a lo que parecía un bar moderno, donde la gente esperaba en las mesas la llegada de distintos/as empleadas/os que les traerían el equipo comprado arriba junto con la línea y todo lo que hiciera falta. Al costado habían otras dos minas más o menos potables en look promotora, por supesto de blanco haciendo juego con casi todo lo demás. Se mataron tanto en hacer todo tan cheto y ostentoso que hasta las minas estas tenían dos notebooks tremendamente al pedo (jamás ví que las usasen para algo, una estaba sin que la toquen y la otra la usaba una de ellas, seguramente para chatear por MSN 😛 ), y más atrás habían dos pantallas LCD también con otra wanna-be-model detrás. Después de esperar un rato que me duro bastante a mi gusto, llegó mi equipo, y ahí vino la parte más interesante.

Confesión

El ejecutivo de ventas que me tocó fue por lejos el más ameno de la gente con la que traté, me mostró todo lo que venía con mi nuevo teléfono y probamos que puediese recibir llamados. Lo interesante pasó cuando yo me quedé mirando uno de los varios papeles que me hizo firmar, y el tipo medio como atajándose por eso me explicó que era para “autorizar a Movistar a realizar la denuncia por mí, porque antes la denuncia la tenía que hacer uno”. Luego esbozó algo como que entre Movistar y la policía “habrán llegado a un trato“. Pero de que trato hablamos?

Otra cosa que me quedó marcado que dijo fue que ultimamente había una ola de robos impresionante (de hecho estando en la oficina comercial escuché por lo menos a dos personas ir por el mismo problema que yo). Ahí no pude evitar mencionar lo más obvio, que a las compañías les conviene muchísimo que esto pase, los giles nos vemos obligados a comprar un nuevo equipo y el equipo robado luego de un cambio de IMEI (el número de serie del celular) termina en venta en algún localcito de galería como reacondicionado. Y así todos salen ganando, menos nosotros.

Si te lo roban ya no es tuyo

Otra cosa que me pareció chotísima y la que lamentablemente no ví en el momento de firmar (como dije, me hicieron firmar una buena cantidad de hojas) fue esto que figura en una de las copias que me dejaron:

(Cick para agrandar)

Perdón??? En atención a la entrega del equipo??? El equipo lo estoy pagando, así como pagué el anterior, y en agradecimiento a que me venden otro tengo que ceder los derechos del que me robaron?? No sé sinceramente si esto me lo hicieron firmar o no, pero asumo que sí ya que me dieron una copia. Me resulta una completa tomada de pelo. Está bien que cuando a uno le roban algo si no es naif sabe que nunca más lo va a ver, ya que nadie trabaja para recuperar lo que nos roban, pero otra cosa muy distinta es ponerte como condición a la compra de un equipo nuevo la firma de un papel aceptando que renunciás a toda propiedad sobre el celular que te robaron. Es inaudito! Casi te hace pensar que el teléfono no te lo robó un chorro de la calle, sino Telefónica.

Todo esto me impulsó a buscar algo de información, ver qué se hablaba en la red sobre este tema. Sinceramente no encontré demasiado, pero hay algunos artículos no tan recientes mostrando qué porcentaje de usuarios fué robado, gente que cuenta un poco como va la cosa, y hasta al conductor de Dominio Digital hablando en los foros sobre el tema. También encontré replicado hasta en la sopa ese famoso mail en cadena que dice que presionemos una secuencia de teclas en el teléfono que nos va a decir su número de IMEI para luego denunciarlo a la operadora en caso de robo. Sobre esto tengo dos cosas para decir, primero serían el colmo de la negligencia que la compañía bloquee el IMEI del equipo únicamente si uno les pasa el número (toda operadora obligatoriamente tiene que llevar registros de esos datos), segundo de todas formas no sirve de nada, a los equipos siniestrados les cambian el IMEI o los usan como repuestos.

Pero por lejos el mejor artículo que encontré fue uno del diario La Capital del año 2003, en el que explican como los celulares robados a los que no se les puede cambiar el IMEI son justamente usados como repuestos (como dije anteriormente) o enviados a Paraguay o Brasil, donde al ser otro país las operadoras llevan sus propios registros nacionales de celulares en banda negativa (así les llaman a los que fueron bloqueados por haber sido robados), y por lo tanto no figura un teléfono que fue robado en Argentina. Así mismo, al parecer acá llegan los celulares que se encuentran en banda negativa en estos dos países limítrofes.

De todo esto se desprende lo terriblemente organizado que está esta modalidad de robos, y principalmente, la certera posibilidad de que las compañías operadoras no sólo faciliten el incremento de estos delitos con su inacción, sino también fomentándolo de alguna manera, desde las sombras.

Lo único bueno que puedo rescatar de todo, es lo útil que me resulto tener en sólo una hora un teléfono nuevo con la misma línea que venía usando. El resto ya ven, una soberana cagada.


8 Responses to “El gran negocio del robo de celulares”

  • Palm TX, qué bueno que volviste… « Geekotic despachó:

    […] febrero 5th, 2007 in Personal, Opiniones/Rants Afortunadamente no todas fueron pálidas esta semana, y una de las cosas buenas que pasaron fue que finalmente tuve en mis manos un […]


  • Net Developer despachó:

    Loco, ¿por lo menos estaban buenas la minas?. Fuera de joda, las “organizaciones” involucradas en el robo de celulares son muy similares a las involucradas en el robo de autos. Igual que los autos, los celulares robados pueden usarse en otros robos y secuestros, venderlos en el mercado negro, pasarlos a otro país o usarlos para repuestos. Y, que casualidad, así como “the law” no hace nada por terminar con los robos de autos definitivamente, tampoco hace nada por terminar con los robos de celulares. ¿Será porque una parte de los autos/celulares robados se los quedan ellos?

    Saludos y que te mejore la suerte.


  • Gabolonte Blasfemus despachó:

    Mientras la seguridad en este ispa siga empeorando (una tendencia presente desde que tengo uso de razón) vamos a ser cada vez más los que necesitemos que nos mejore la suerte…
    Y sí, algunas minas estaban bastante buenas, entre eso y la facha de la decoración como dije antes tenía ese look agencia de modelos o local de peinador top… pero yo creo que si vos vas más que por las minas te vas a quedar babeando por todos los chiches top que tienen en el primer piso.


  • Net Developer despachó:

    Una curiosidad… ¿de quien son los de la fotito del final?


  • Gabolonte Blasfemus despachó:

    Es todo un enigma, pienso que a lo mejor debería establecer algún concurso para encontrar al dueño/autor de semejante obra pictórica.


  • Andres Pelucci despachó:

    hola que tal? muy buena tu descripcion general, a mi me roraron un w300i lo compre a 700 en personal, cuando me fui a hacer la denuncia en la policia, me dijo el cana:”UN CELULAR!?” el clara alusion a la cantidad de robos y lo insignificante que parecia un numero mas en la larga lista: simplemente respondi: es lo que corresponde y creo en el trabajo de la fuerza publica de prevencion y represion(MENTIRAAAAAA). pero a diferencia de tu caso en particular, si hipoteticamente lo recupero, personal me lo deja para mi, ademas le brinde mi numero de i-mei(al pedo) y ahora me encuentro ahorrando……por uno nuevo…..


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  • maurito despachó:

    hola, yo solo queria saber si me podias decir donde queda ese lugar.. gracias

    perdon se que estom paso hace mucho ero bueno si podes decirme mejor

    saludo


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  • Gabolonte Blasfemus despachó:

    Maurito, ese lugar está en el microcentro de la Ciudad de Buenos Aires.


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