Casi verano en el Gran Buenos Aires, calor, mucho calor, y este no tan humilde servidor padeciendo el clima y un insalubre trabajo de recuperación de datos.
En el mientras tanto, regularmente hacía uso de mi Palm para diversas tareas, teniendo la batería con un 100% de carga.
Horas más tarde, necesito usarla nuevamente, la agarro, intento encenderla, pero no responde en absoluto. Pruebo varias veces (es sabido, y a mi me pasó, que a veces el botón de encendido es medio caprichoso) y sigue sin responder en absoluto, muerta. Procedo a medidas más drásticas: Soft resets, conexión al puerto usb, remoción de tarjeta flash, todas sin ningún éxito. Comienzo a tener sudor frío y espasmos.
En el medio de estos, llamo al número de soporte de Palm en Argentina, le comento la situación al operador, el cual me recomienda el clásico método de rutina para sacarse de encima al pesado: Intentar un hard reset, sin y luego con el cargador conectado. La segunda se la quedé debiendo porque no tenía el cargador conmigo; de todas maneras era imposible que fuera por la batería, hacía unas horas que la dí y estaba al 100%! Aunque se hubiese quedado encendida todo ese tiempo, no hubiese podido consumirse completamente la carga.
Resignado y jodido, pensando en hacer la prueba restante sin sentido para finalmente poder asegurarle al soporte de Palm que hice todo lo sugerido sin éxito, por lo cual deberían darle reparación a mi difunta TX, comenzaba a pensar en el tiempo que prescindiría obligatoriamente de ella.
Afortunadamente tenía un backup automático justo del día anterior, por lo que no perdería mucho si me la devolvían en blanco. Pero necesitaba información almacenada en la palm YA MISMO, y no vengo realizando hotsyncs por lo lento, engorrosos, y peligrosos (me ha pasado perder seriales de aplicaciones por hacer hotsync en dos pc’s distintas, donde en una tenía instalada la aplicación y en otra una versión anterior, y últimamente sufrí de hotsyncs que jamás finalizaban.) que me resultaron. Por lo tanto estaba meado por los brontosaurios. Eso me llevo a incursionar en el simulador de Palm OS 5, en el cual pude exitosamente levantar la base de datos en cuestión y una aplicación que la leyera. Pero seguían mis convulsiones por abstinencia.
Finalmente cuando tuve acceso al cargador se lo conecté y la dejé un tiempo para hacer la mentada prueba luego. Pero para mi sorpresa, cuando la fui a ver estaba encendida! It’s alive again! :D
Eso me llevó a una única y posible conclusión: El calor. Aunque me parezca increíble y la batería estuviese al 100%, el excesivo calor de esa tarde le debe haber causado una especie de muerte súbita temporal a la batería de ion de litio. En un momento dejé la palm casi pegada a una de mis calurientas cpu’s, la cual debe haber hecho el infame trabajo. Siempre se aconseja para este tipo de baterías, entre otras cosas, el tenerlas lo más frescas posible, ya que el calor acorta su vida.
Finalmente, la (poca) salud volvió a mi cuerpo…
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2 comentarios
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19/Septiembre/2007 a las 19:34
Pingback desde Geekotic · Querida Palm…
15/Diciembre/2006 a las 10:58
Keyboard Fan
La explicación de que tu PalmTX haya revivido de esa manera es muy sencilla: el espíritu navideño… :duh:
PD: Están vendiendo (al contado por supuesto) la TX con teclado y 512 mb por 1300 y con teclado solo 1100 en algunos lados… y yo sin un mango!!!! AAAAAAGGGGHHHHH
KF